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[Actividad] El extraño
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Autor Mensaje
Dafer0
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Registrado: Feb 05, 2008
Mensajes: 66
MensajePublicado: Dom Jun 08, 2008 11:46 pm    Asunto: Responder citando

Darinok escribió:
Intentaré hacerlo fuera de un tono humorístico... si es que puedo xD



Ahh, ójala lu hubieras hecho en tono humorístico, jeje.

¿Qué?, ¿nadie se anima a seguirle?

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erhimion
Terrateniente
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Registrado: Nov 10, 2005
Mensajes: 526
Ubicación: Asturias
MensajePublicado: Mie Jun 11, 2008 5:53 pm    Asunto: Responder citando

Ahí va otra brasa.

En la penumbra de un salón de una hermosa casa, una anciana contaba historias a un muchacho y una muchachita, los cuales, a su vez, seguían con curiosidad al hombre que se afanaba en limpiar la acera de hojas caídas de los árboles de su propio jardín.
Lo que son las cosas ––dijo la anciana, con un deje de resignación y tristeza en la voz, observando las últimas luces del día colándose por el balcón abierto––. Aunque os parezca mentira, hubo un tiempo no muy lejano, chicos, en que los viajes espaciales y todo lo referente a ellas no eran sino ilusiones más propias de la literatura que de otra cosa. Le llamaban Ciencia Ficción. El viaje estelar no era sino una entelequia, una ilusión en la mente de los científicos más optimistas, y de algún que otro escritor visionario capaz de plasmar en papel todo aquello que su imaginación le permitía idear. Por supuesto, estos últimos nunca fueron tomados en serio, y los primeros eran demasiado escépticos para pensar que una nave tripulada pudiese desplazarse a lo largo y ancho de la galaxia en un lapso de tiempo que permitiese ir y volver a la tripulación sin necesidad de utilizar a hibernación como mecanismo de supervivencia. Aunque parezca que fue ayer, la astronomía se hallaba en pañales, en su primera fase, como quien dice, y todos los logros humanos habían sido poner el pie en la luna y el envío de sondas a planetas por aquel entonces imposibles de colonizar por tripulaciones humanas. Pero la ciencia había empezado a soltar lastre, y un descubrimiento seguía a otro a tal velocidad, que nadie podía imaginar que uno de aquellos escépticos un día iba a conseguir que una nave fuese capaz de viajar a algunas de las estrellas más cercanas en un tiempo que permitiese al hombre ir y volver sin necesidad de malgastar toda su existencia en el viaje. Entonces el cielo nocturno solamente era una sábana negra plagada de puntitos plateados dignos de ser admirados en las noches despejadas, y a nadie se hubiera pasado por la cabeza que un día un hombre iba a poner un pie en uno de aquellos lejanos mundos luminosos.
Pero ese día llegó.
Fue uno de los científicos de la Agencia que dio con la fórmula que permitía la de propulsión necesaria para hacer posible el viaje. Y no me pregunéis en qué consistía, porque no lo sé. Una vez todo estuvo preparado, la Agencia Espacial encargada de las investigaciones se dispuso a seleccionar a los profesionales más aptos para llevar a cabo la empresa. Gente con las condiciones necesarias para afrontar un viaje de ida y vuelta de unos tres años de duración. El destino era Eridano, una estrella moribunda lo suficientemente próxima para hacer posible el viaje. Si esperáis un poco la veremos en cuanto se ponga el sol ¿Os imagináis lo que significó para la humanidad, que nunca había pasado de la luna, la posibilidad de colonizar nuevos mundos? Todas las especulaciones de los escritores y teóricos se habían vuelto realidad de la noche a la mañana. Al fin el hombre iba a enfrentarse con aquello que había constituido su mayor desafío desde que el primer ser humano que caminó sobre la tierra alzó la vista al cielo en una noche despejada.
El resto ya lo sabéis. Uno de los elegidos fue vuestro abuelo. Entonces contaba unos 30 años. No os podéis imaginar lo que me costó hacerme a la idea de que íbamos a estar cerca de 5 largos años sin vernos; y que quizás nunca volveríamos a vernos ––os digo que era la primera expedición––. Pero todo salió bien. Antes de lo previsto estaban de vuelta en la tierra. No sé qué fenómeno galáctico permitió incrementar la velocidad crucero del trasbordador.
Durante mucho tiempo, la tripulación del trasbordador Argos ––así se llamaba (vuestro abuelo, una mujer japonesa y otro ruso)–– sufrió un baño de multitudes: fueron recibidos como auténticos monarcas, se les concedieron medallas y honores en todos los países del mundo; fueron protagonistas de programas televisivos y publicaciones científicas. Durante mucho tiempo fueron las personas más relevantes de la tierra. Pero el tiempo pasa muy rápido, y a uno le cuesta desprenderse de aquello para lo que sacrificó su vida. Aunque a los 60 un hombre sigue siendo joven, para la astronaútica no lo es tanto. Hace unos meses que vuestro abuelo es un jubilado de esos que llaman de oro, pero ya veis que le cuesta asimilarlo. Y ahí lo tenéis, chicos, limpiando la acera vestido de astronauta. Sabe que ya no volverá a pisar esos mundos distantes, por eso desde entonces no ha dejado el uniforme con que viajó a Eridano. No penséis que se ha vuelto loco, pero es que en su día fue uno de los hombres más importantes del planeta, cuando la vida era posible sólo en la tierra, y no ha asimilado que ya nadie lo recuerde.

Siguiente propuesta: Una patinadora pofesional saltando al vacío desde el Empire State.

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Dafer0
Campista
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Registrado: Feb 05, 2008
Mensajes: 66
MensajePublicado: Dom Jun 15, 2008 7:32 pm    Asunto: Responder citando

erhimion escribió:
Ahí va otra brasa.


Lo que son las cosas ––dijo la anciana, con un deje de resignación y tristeza en la voz––. Aunque os parezca mentira, hubo un tiempo no muy lejano, chicos, en que los viajes espaciales y todo lo referente a ellas no eran sino ilusiones más propias de la literatura que de otra cosa. Le llamaban Ciencia Ficción [... ] Entonces el cielo nocturno solamente era una sábana negra plagada de puntitos plateados dignos de ser admirados en las noches despejadas...


Increible, es el relato que mas me ha gustado de lo que has escrito por aqui. nunca me imagine enlazar esas dos ideas asi, que envidia jeje Very Happy

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hgomez
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Registrado: Jul 05, 2008
Mensajes: 920
MensajePublicado: Vie Sep 12, 2008 4:50 pm    Asunto: Responder citando

Propuesta: Una patinadora pofesional saltando al vacío desde el Empire State
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Resultado:
Aquel iba a ser el especial de Navidad más espectacular de todos los tiempos. Nunca antes nadie había patinado en lo alto del Empire State. Mary se sentía volar. Se acercó con toda su gracilidad a John y realizó la más increíble pirueta de todo el espectáculo. En ese momento sólo pudo pensar que tal vez John no debería de haberla pedido matrimonio justo antes de empezar. Pero sobre todo que ella no debería de haberle dicho que no.
Aquel tortazo Sí que iba a ser espectacular.
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Siguiente Propuesta: Stepehn Hawking en el Carnaval de Río de Janeiro.

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sergiourra
Campista
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Registrado: Sep 20, 2008
Mensajes: 71
Ubicación: São Paulo- Brasil
MensajePublicado: Sab Sep 20, 2008 2:44 am    Asunto: Responder citando

mklo escribió:
A Etienne

¡ Ups !, lo siento. Pregunté a un compañero y me dijo que eran los incas.

Perdón por mi ignorancia y la de mi compañero Embarassed


No te preocupes, lo mismo les pasó a los autores de Tintín, que pusieron pirámides mayas en la selva sudamericana, incas incluidos, jajajajaja.



Ultima edición por sergiourra el Sab Sep 20, 2008 3:40 am, editado 1 vez
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sergiourra
Campista
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Registrado: Sep 20, 2008
Mensajes: 71
Ubicación: São Paulo- Brasil
MensajePublicado: Sab Sep 20, 2008 3:36 am    Asunto: Responder citando

Stepehn Hawking escribió:


Es posible que haya usted oido o leido algo sobre mí. Se habrá enterado de mís títulos acádémicos, de mis logros científicos y mis metas aun no alcanzadas. Tengo certeza, sin embargo, de que me recordará en especial por mi condición. No se preocupe, tiene sus ventajas. Por ejemplo: son nulas las posibilidades de que algo me paralice de terror, je. Ya ve, ser hombre de ciencia no me impide ser jovial ¿Sabía usted que hace unos años estuve en el carnaval de Río? Pués sí. En aquella época escribía Historia del Tiempo... Bueno, ahí estaba yo, en pleno sambódromo: un clima maravilloso, miles de personas danzando al son de un ritmo del cual era imposible abstraerse... No le miento si le digo que los pies se me iban solitos, je. Cuanta alegría... Y esas mulatas casi desnudas bambolendo sus traseros morenos... Y todo pagado por la Royal Society de Londres, jejejeje. Ahora que lo pienso. Mire lo que son las cosas: Pasos mis días en la fría Londres divagando e hilvanando ideas sobre el el tiempo, el Big Bang y todas esas cosas que me traen ocupado, y ahí estaba yo en pleno carnaval, en el tórrido y bullicioso Río de Janeiro, mirando menearse a las mulatas y, je, deseando ser devorado por un agujero negro, je. Como dicen los brasileños: Ay meu Deus! Que saudades!


La siguiente propuesta: Caperucita Roja en Vietnam

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erhimion
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Registrado: Nov 10, 2005
Mensajes: 526
Ubicación: Asturias
MensajePublicado: Vie Sep 26, 2008 1:32 pm    Asunto: Responder citando

Vaya, Sergiourra. Resulta que tenía escrito el reato de Stehen Hawking y vas y te me adelantaste. Así que con permiso, hago como que me despisto y os lo mando.

Se sentía protegido por el estruendo de la ciudad como no lo había estado en su vida. Las luces; las exuberantes caravanas; el sonido de los persistentes bongos repercutiendo por todas partes; los generosos cuerpos de las jóvenes entregadas a desmesuradas voluptuosidades; los altavoces colocados en cada carroza escupiendo los cadenciosos ritmos de los timbales; y sobre todo, el desenfreno que por doquier agitaba la vida de Río en aquellas fechas. A medida que la silla se deslizaba por la avenida, con evidentes problemas para sortear la multitud, el señor Hawking parecía flotar en una nube de ilusión de la que no tenía pensado bajar.
Con excepción de su fiel secretaria Mary, nadie le había visto abandonar el hotel, a la hora en que se suponía que todos los asistentes a la gran convención mundial estarían disfrutando de las primeras horas de sueño, ajenos a todo cuanto significase distracción para sus privilegiados cerebros. Y era eso precisamente lo que lo había impulsado fuera del hotel aquella calurosa noche de febrero: a lo largo de toda su vida, había consagrado uno de los cerebros más brillantes del planeta al estudio y entendimiento de la vida en el universo; difundiendo teorías que habían abierto puertas hasta entonces insospechadas. Así era, y ahora, desde hacía tiempo, una pregunta lo acosaba con malévola persistencia ¿había merecido la pena?
Naturalmente que sí. No obstante, había un aspecto que nadie, con la excepción de su querida Mary, conocía. ¿A fin de cuentas, no había sido un muchacho como cualquier otro hasta que había quedado postrado con 21 años? Incluso más tarde, a sabiendas de su irrevocable enfermedad, había seguido siendo el chico optimista ––a decir de algunos compañeros, demasiado optimista–– que nadie conocía. Sonreía para sus adentros cada vez que recordaba, por ejemplo, la noche en que se habían colado en el internado, en el cuarto de las chicas, arreglándoselas para quedarse a solas en un cuarto con aquella voluptuosa pelirroja que tantas veces le había llamado con la mirada; o el peculiar aroma de los cigarrillos liados que pasaban de mano en mano en las reuniones nocturnas de la facultad. Más tarde el trabajo y el estudio le habían aletargado hasta cierto punto todo aquel entusiasmo natural… ¡pero había llegado la hora de disfrutar! Así las cosas, no era la primera vez que abandonaba un hotel para hacer uso de su recuperada libertad. Ámsterdam, Sydney, Madrid… y ahora Río, le habían proporcionado goces insospechados hasta entonces. Ahora, perdido en aquella orgía de sudor y movimiento, en una expansión de voluptuosidad como no había visto jamás, bajo una máscara de su propio personaje (siempre le había gustado reírse de sí mismo), se dirigía hacia el piso que la eficiencia de Mary había dispuesto para que él y Nahír, una hermosa brasileña de piel tostada previamente contratada, diesen un paso más en la recuperación del tiempo perdido.

Bueno. Un poco largo, pero qué le vamos a hacer.
Sigue la propuesta de Sergiourra: Caperucita Roja en Vietnam

Un saludo.



Ultima edición por erhimion el Mie Dic 03, 2008 1:54 pm, editado 1 vez
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hgomez
Terrateniente
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Registrado: Jul 05, 2008
Mensajes: 920
MensajePublicado: Sab Sep 27, 2008 9:21 pm    Asunto: Responder citando

La culpa es mía por proponer cosas tan enrevesadas. Bueno voy con el siguiente.

Propuesta: Caperucita Roja en Vietnam
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Resultado:
La anciana estaba tejiendo. A lo lejos sonaban las bombas. Ya había perdido a tres de sus cinco hijos, y a este paso perdería a todos.
Alguien llamó a la puerta. La mujer se levantó y abrió la puerta. Miró fuera. No había nadie.
-Ejem.
Miró más abajo. Y había una niña. "Estos occidentales están chalados" pensó. La niña iba toda vestida de rojo, con una chaquetilla y una caperuza. Tenía unas mejillas enormes y sonrosadas y llevaba una cesta dos veces más grande que su cabeza. La miró con ojillos de cordera meciéndose con lástima.
- Me he perdido.
La anciana suspiró. La muchacha rebuscó en un cesta y sacó un plano. Lo desplegó una y otra vez hasta que fue tan grande como la mesa de la ancian. Lo sostuvieron entre las dos para poder mantenerlo estirado. La anciana le echó un vistazo. No conocía ni la cuarta parte de los ssitios que salían allí, y casi todo eran árboles, lagunillas y prados de florecillas silvestres, todos con nombres en los que había más de cuatro consonantes seguidas. La anciana señaló dónde estaba pintada su casa. La muchacha sonrió, plegó el papel de nuevo y se fue pegando saltitos.
La anciana meneó la cabeza. A lo lejos seguían sonando las bombas. "Esta guerra nos está volviendo a tods locos" pensó.
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Siguiente Propuesta: Un esquimal en el IKEA

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Ninotchka
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Registrado: Jan 03, 2008
Mensajes: 863
MensajePublicado: Lun Oct 27, 2008 12:00 pm    Asunto: Responder citando

Holass!! He visto esta actividad y no he podido resistir la tentación de participar, aunque sólo sea una vez Very Happy (es tentadora, la última propuesta que habéis puesto... Laughing ).

Propuesta: Un esquimal en el IKEA
Resultado:Suspiró, desalentado, antes de desatar la bolsa de piel de foca que colgaba de su cinturón.
Y pensar que había entrado simplemente para hurgarse un poco más en la herida, como el que juega a tocarse con la lengua una muela cariada para ver si duele...
La cajera lo miró enarcando una ceja.
-¿Se acaba de comprar una casa, o algo? -preguntó, conteniendo a duras penas la sonrisa que pugnaba por asomar a sus labios. Nanuk siguió la dirección de su mirada y posó los ojos en los tres carritos repletos de cajas de cartón de todas las formas imaginables. Se encogió de hombros.
-Resulta que la estantería Ivar va a encajar perfectamente en mi iglú -explicó innecesariamente-. Cuando Ivar se entere le va a dar un ataque de asma. Nunca le ha gustado su nombre, pero de ahí a tener nombre de estantería... -Hizo una mueca; la capucha ribeteada de piel cayó sobre sus ojos. La echó hacia atrás con un manotazo-. Y me ha gustado mucho la mesa Mammut. No sé si me explico -sonrió.
-Perfectamente. -La cajera le devolvió la sonrisa, pero la suya estaba preñada de burla. A Nanuk no le importó.
-No sabía que hubiera muebles redondos -continuó, descargando sobre la cinta transportadora una enorme caja que pesaba como un trineo familiar-. Si lo hubiera sabido antes, hace años que habría... ¿Cómo lo dicen ustedes? ¿"Redecorado mi vida"? Por cierto, ¿tienen ese felpudo? -rió sin pizca de hilaridad.
-¿No lo sabía? ¿Y entonces a qué ha venido? -inquirió la cajera, buscando el código de barras de la caja.
Nanuk no contestó. Siguió descargando caja a caja, sonriendo para sí al leer de nuevo las etiquetas que las identificaban, la verdadera razón por la que había comprado aquellos muebles: Godmorgon, Malm, Hemnes... ¿qué dirían al leer sus nombres en cajas de embalaje? Aneboda, la esposa de Godmorgon, convertida en un armario... Bueno, el tamaño ya lo tenía antes, pero si Aneboda tenía o no puertas que se abrían y cerraban era algo que, probablemente, sólo Godmorgon sabría. Se estremeció de horror ante la mera idea. Hensvik, una balda que traía a su mente la imagen del hijo de Malm... Leksvik, el mejor amigo de Hensvik... y Billy. Como el hijo de Ivar se hacía llamar desde que se había aficionado a los westerns.
-Podemos llevárselo a casa, si lo prefiere -dijo la cajera, repentinamente solícita. Nanuk la miró, sabiendo que lo que la joven buscaba era obtener una excusa para volver a burlarse. Se la ofreció con gusto.
-No creo que Groenlandia entre en su ruta de reparto.
-Somos una empresa sueca -replicó la cajera.
-Groenlandia queda más arriba. -Nanuk desvió la mirada cuando la risa desapareció de los ojos de la muchacha. No, sigue burlándote. ¿No ves que estoy comprobando si duele? ¿No quieres ser la lengua que hurga en la muela cariada? Pues sigue hurgando.
La cajera cerró la boca y siguió pasando las cajas por el aparatito que hacía "píííí". Si se sorprendió cuando él pagó con su tarjeta de crédito, no hizo ningún comentario. Nanuk la miró, decepcionado, pero ella no levantó la mirada. Volvió a suspirar antes de encaminarse a las enormes puertas acristaladas.
-¿Sabe...? -comentó Nanuk de pronto, volviéndose a medias para mirarla-. Mi esposa se llamaba Ikea.
Ella sonrió una última vez. -¿Se "llamaba"? -preguntó-. ¿La mataron los osos, o algo?
-Los hombres -respondió simplemente Nanuk-. La confundieron con una foca.
La risa efervescente de la cajera se clavó en su pecho, y Nanuk descubrió, sorprendido, que la muela cariada, en realidad, no le dolía.

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Siguiente propuesta: Un velocirraptor en una emisora de radio.


_________________
Aka yo
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erhimion
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Terrateniente



Registrado: Nov 10, 2005
Mensajes: 526
Ubicación: Asturias
MensajePublicado: Mie Mar 18, 2009 1:53 pm    Asunto: Responder citando

Ahí va una de dinosaurios:

UN ATAQUE SORPRESA

Algunos acontecimientos, por producirse en medio de un caos generalizado o en el marco de un suceso singular, pueden pasar más o menos desapercibidos, o bien suelen quedar englobados dentro de un orden superior que por lo general resta singularidad a las causas que los han producido. Sólo la casualidad y la suerte evitaron que el presente caso se cuente entre ellos.
El 16 de Junio de 2025 dos de los cinco animales del parque de experimentación paleontológica (PEP) que lograron sobrevivir a la vaya electrificada que circundaba el recinto pusieron rumbo a la ciudad más próxima, y en menos de una hora habían sembrado el caos entre los desconcertados habitantes de dicha ciudad.
Esto es lo que se supo de dicho desastre y lo que la mayoría de los medios se dedicaron a sacar a la luz. Poca cosa, sin embargo, llegó a saberse de los motivos que empujaron a los cinco velocirraptores clonados a tomar tan peligrosa determinación.
La presencia de los animales en el parque respondía al proyecto de investigación sobre seres prehistóricos liderado por el doctor Aarón Healley, reputado científico Canadiense que había sido puesto al frente del parque con la envidia y reticencia de muchos eminentes de la época, en parte porque su insultante juventud, en parte porque había sido el joven pero reputado científico quien había suscitado importantes teorías acerca de la vida de estos animales en el pasado más remoto. Así, las investigaciones del mencionado científico eran sistemáticamente refutadas y puestas en duda por los más eruditos estudiosos de la prehistoria, de ahí que el proyecto del PEP habíase convertido para él en un asunto de vital importancia para el futuro de sus estudios, dado que el proyecto permitía la experimentación práctica de lo que hasta entonces sólo había podido teorizar, y máxime cuando sabía de las puertas que sus investigaciones podían abrir al conocimiento de tan misteriosa época terráquea. Así las cosas, se comprende el haberse agarrado como a un clavo ardiendo al cargo de Director de investigación del campo prehistórico, cargo que vería tambalearse de no lograr poner en práctica ninguna de sus revolucionarias teorías, exponiéndose así a ser puesto a los pies de los caballos por los desaprensivos detractores que sus teorías le habían granjeado.
Cuando aquella noche de junio los dos velocirraptores entraron en la ciudad, llevándose por delante todo cuanto se encontraban a su paso, vio Aarón Healley la oportunidad de demostrar una de sus controvertidas teorías, según la cual, los gigantes prehistóricos habían seguido impulsos radio eléctricos en casi todas las pautas de su existencia, impulsos qu3e les habían permitido la comunicación a través de enormes distancias, y en las que habían basado todo su sistema de comunicación. Cuando Aaríon Healley publicó esta teoría, fue ridiculizado y puesto en duramente puesto en evidencia por casi la totalidad de la comunidad científica. De modo que ahora, sabiendo de la imposibilidad de detener a las bestias por métodos más convencionales, se dirigió a la emisora de radio más importante de la ciudad dando órdenes de amplificar al máximo la frecuencia, mientras, desde los mismos micrófonos, él mismo relataba a la estupefacta ciudadanía los pormenores del experimento, a sabiendas de que un fallo, acabaría para siempre con su carrera.
Cuando las señales comenzaron a sobrevolar el cielo de la ciudad, desde el principal repetidor, situado en la misma azotea de la emisora, los velocirraptores giraron en redondo, abandonando la destrucción a que atendían en ese momento, y como dirigidos por un imperativo preternatural (lo que en realidad era), como un ejército de muertos en vida que atendieran a una llamada ineludible, pusieron rumbo al edificio de la emisora, donde un ejército de soldados los esperaban con cápsulas soporíferas.
Al igual que cuando un eminente artista cinematográfico radió la llegada a la tierra de un ejército extraterreste, ideada por uno de los más importantes autores de ciencia ficción la época, todo el mundo pudo oír la voz de Dr. Healley en el momento en que los velocirraptores guiaron sus pasos a la emisora siguiendo la ancestral llamada. El resto es historia. El Dr. Healley acababa de demostrar una de sus teorías más controvertidas acerca de la vida prehistórica (gracias a la cual ahora figura en la ilustre lista de premiados con el más codiciado y antiguo de los premios científicos del viejo continente). Posiblemente la teoría que más había molestado a los científicos más veteranos, quizás por ver en ella indicios de una perspicacia y claridad de ideas inalcanzable para ellos.

A ver quién se anima con esto:

Sánchez Dragó en una convención de literatura de terror

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FranOntanaya
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Registrado: Feb 07, 2005
Mensajes: 2496
Ubicación: Por ahí
MensajePublicado: Jue Jun 04, 2009 2:08 pm    Asunto: Responder citando

Una contribución en forma de relato (es la historia que inspiró esta actividad): Un astronauta muerto en el aseo de un área de servicio.
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