Reseña: Adolfo y sus monstruos, de Joaquín Rosado Martel

Adolfo y sus Monstruos

Autor: Joaquín Rosado Martel
Editorial / Colección: Grupo editorial AJEC
Género: Fantasía
Edición: Cartoné
Año Publicación: 2008
Ilustrador: Joaquín Rosado Martel
Traductor:
Diseño o fotografía de portada: Joaquín Rosado Martel
ISBN: 84-9601-343-X
Idioma: Español

Sinopsis:

Adolfo está muerto, y el motivo del fatal desenlace que supone el fallecimiento de un niño sólo pudo esclarecerse tras el descubrimiento por parte de sus padres de una libreta escondida con sus diarios personales, más tarde recopilados en este libro. Estos manuscritos relatan con todo lujo de detalles los sorprendentes episodios en los que el chico estuvo inmerso durante su último año de vida.
Nos muestran la tormentosa relación que mantuvo con una serie de grotescos e irreales personajes, que son una clara muestra de su locura... o la nuestra. Una historia escalofriante, bellamente ilustrada en un formato excepcional.

68 p. 28x21 cm.


El joven artista Joaquín Rosado Martel ofrece una propuesta que fusiona un trabajo artístico realmente exquisito y una especie de perverso cuento infantil, en la más oscura tradición de ilustres como Tim Burton en su "La melancólica muerte de Chico Ostra" o Edward Gorey con sus "Amphigorey". En el libro que nos ocupa, "Adolfo y sus monstruos" se nos narra con irregular pericia, los viajes alucinatorios y oníricos del niño Adolfo, plasmados en unos cuadernos que según el prólogo, fueron hallados tras su misteriosa muerte.

El texto del libro es una mezcla entre poesías a un tiempo dulces y macabras, encuentros con personajes surrealistas como Colatraste, el Hombre Tubérculo, el ogro larva o el Niño Cactus, diálogos inquietantes y breves e ingratas incursiones al mundo tangible, en el que el protagonista no es más que un chaval enfermizo dotado de una mente inusualmente morbosa.

Lo más destacable de la obra, sin lugar a dudas, es la gran labor de ilustración que la acompaña, los dibujos que dan forma al peculiar bestiario del protagonista son tan originales como preciosos y ya sólo por esa razón merece la pena embarcarse en la lectura del libro. El texto, sin embargo, no siempre está a la altura y provoca la impresión de estar ahí tan sólo para acompañar a las imágenes y proporcionarles un sentido. Aunque el tenebrismo del que se alimentan las historias resulta sugerente, el estilo literario no entusiasma, le falta poética y le sobran manierismos infantiles. Es notable, sin embargo, el derroche imaginativo que encontramos en la galería descriptiva de los "monstruos" del título, que pueblan las páginas de este cuaderno-libro con singular poder de evocación.

Como balance general, decir que "Adolfo y sus monstruos" es una obra que merece ser atesorada sobre todo por su hermoso formato, pero que difícilmente querremos releer una vez pasada la última página.