Reseña: Historias Asombrosas, nº1 - por Alejandro Guardiola.


Coordinada por David Mateo (Tierras de Acero Mgzn) y patrocinada por Nod 32 , el primer volumen de Historias Asombrosas ofrece relatos de Javier Negrete, Domingo Santos, Rafa Marín, Victor Conde, Claudio Cerdán, Elena Pérez, Enric Herce, Javier Márquez y la promesa del fantástico valenciano Anabel Zaragozí. La ilustración de cubierta es obra de David M. Rus.

Ya en librerías especializadas y en Scifiworld.es

Colección Historias Asombrosas

Edición Impresa

100 Páginas


 

 

Historias Asombrosas

Con este título, remembranza de las publicaciones «pulp», el género fantástico nacional vuelve a contar con una revista en la que los autores pueden publicar sus cuentos en formato papel. Otras revistas como Galaxia, Asimov ciencia ficción, y más recientemente Tierras de Acero MGZN, se han visto obligadas a bajar la trapa por circunstancias del mercado.

Historias Asombrosas, viene refrendada por la web Scifiworld. Dicho esto queda claro que la publicación se encuentra avalada con solidez. La cabeza visible, coordinador del proyecto, es David Mateo, otrora editor de Tierras de Acero MGZN, una persona con experiencia en semejantes lides y que conoce a la perfección lo que se cuece en el género fantástico. David en el prólogo nos presenta Historias Asombrosas, realiza una declaración de intenciones, nos retrotrae a Verne y a H.G. Wells, a las revistas AmazingStories y Weird Tales, en un enaltecimiento de la fantasía en castellano que merece la pena leer porque alcanza la belleza de los relatos que la integran.

Lo primero que llama la atención cuando se abre el libreto, encuadernado a modo de revista y no de cuadernillo grapado, es la sencillez. Una ilustración de portada, una mujer semidesnuda sale al paso de unas criaturas oscuras en medio de un pantano, obra del ilustrador David M. Rus. Lo que sigue son cien páginas de texto, con ocho relatos más una reflexión, sin más. Ni publicidad ni ilustraciones.

Estrella Matutina, de Anabel Zaragozí. La primera vez que leí un escrito de Anabel fue una de las columnas semanales para la portada de la web de Sedice, hablaba sobre la muñeca Barbie, varios usuarios se molestaron porque el artículo, según ellos, no estaba relacionado con lo fantástico. Esa es una de las mayores capacidades de Anabel en este cuento, hacernos creer, transportarnos a un marco realista que poco a poco va tornándose un escenario digno de las pesadillas más cruentas de H.P. Lovecraft. En Estrella Matutina la autora mezcla ciertos elementos del vudú con mitología de las culturas sudamericanas precolombinas. Está narrado desde el punto de vista del protagonista, para que seamos testigos en primera persona de las sensaciones que le apabullan. El estilo es sórdido, cruento, obsceno y sin tapujos que me recordó ciertos pasajes de Charles Bukowski, a la vez mezclado con el Stephen King de los primeros años. Como contrapartida, cabe reprochar la excesiva longitud de la narración que se extiende casi durante la mitad de la longitud de la revista. El ritmo es lento, si tenemos en cuenta que la historia se desarrolla en entorno tropical puede resultar una herramienta para ambientar al lector en la situación. Es terror, pero un horror muy cercano a unos mitos caseros, no cósmicos. Influenciados por el conjunto de relatos de los Mitos de Cthulhu en la interminable lucha bien contra mal. Un buen debut, a ver que nos va ofreciendo Anabel para que la conozcamos mejor.

Agua de Hada, de Elena Pérez. Este es un breve cuento, una pequeña fábula más bien, escrita en una preciosa prosa poética con mucho mimo y cariño. Una fábula íntima sobre el intercambio entre nuestro mundo y el mundo feérico. Un trueque en el que los seres humanos siempre resultan engañados y perjudicados.

Evolución Convergente, de Javier Negrete. El protagonista de este cuento de ciencia ficción nos cuenta, a la forma de un viejo marinero abatido, que se había enrolado como científico de una expedición a bordo de la nave Santa María, para la exploración del espacio. La misión consistía en encontrar nuevos mundos para ser colonizados por la humanidad y aliviar así el exceso de población de la Tierra. Los protagonistas se llevarán una gran sorpresa cuando la tripulación de la Santa María entable contacto con las civilizaciones alienígenas que encuentra a su paso. El choque cultural previsible resulta más tenue y suave de lo esperado. Un relato cargado de ironía, sarcasmo, buen humor y que invita a la reflexión sobre el asunto que nos propone Javier en su historia. ¿Y si fuera cierto? Cuento divertido, que destaca por su fluidez y cercanía.

Lady L, de Rafael Marín. Una historia sobre la esperanza que unos inmigrantes irlandeses han depositado en el Nuevo Mundo, sobre lo que han dejado atrás en la bella Eire y las ilusiones que portan al llegar en barco a New York. Ilusiones de libertad que ambicionan conseguir, huyendo de su país de origen debido a la represión británica contra los irlandeses, las sucesivas malas cosechas y el hambre de la patata.

La más hermosa de las palabras, de Claudio Cerdán. Un relato de sexo, morboso, truculento y sórdido. El autor nos lleva bien cogidos de la mano, articulando las impresiones del protagonista, hacia el desenlace que quiere, donde sorprende al lector por el final inesperado, aunque sospechado, que desbarata cualquier prejuicio e idea preconcebida sobre una relación imposible. La única voz narrativa nos va contando la historia de amor, desgranando una serie de sentimientos y sensaciones que terminan en un perverso clímax. Me recordó de cierta forma a Los Amados Muertos de H.P. Lovecraft.

Te he visto volver a nacer, dijo el Vigilante, de Víctor Conde. El primer fragmento de lo que promete ser una novela por entregas de este autor asentado en la ciencia ficción. Un prólogo de naturaleza mítica da paso a una conversación entre máquinas que su vez dan el relevo a un matrimonio viajero que recogen una señal con los instrumentos de su nave. El misterio y el suspense nos invitan a leer el próximo capítulo en el número dos de Historias Asombrosas.

La Ducha, de Javier Márquez Sánchez. Recuerdos de las narraciones de asesinos en serie, La Ducha martillea con esa que gota que no cesa en su empeño de inquietarnos y de no dejarnos dormir durante toda la noche, a lo Alfred Hitchcock Presenta… Una narración corta que nos sobrecoge por la agobiante atmósfera en blanco y negro.

Anoche Martín habló otra vez en sueños, de Enric Herce. Un relato de suspense con momentos de terror, narrado en dos vertientes: la de la mujer que escribe un diario y la del marido, del que sabemos por medio de sus sesiones de terapia. Martín, agobiado por el stress del trabajo no consigue dormir bien, tiene pesadillas que le atormentan. Su mujer acaba de conseguir empleo en una papelería, por lo que a la pareja les resulta difícil pasar tiempo juntos, además de las frecuentes discusiones por el excesivo trabajo de Martín que pasará factura a la relación. Si a esta historia que no pasaría de ser un relato costumbrista de una pareja moderna que intenta conciliar su vida familiar con la profesional, le añadimos unos asesinatos en el barrio en el que viven los protagonistas, obtenemos un escrito redondo, plasmado en el papel de una forma muy natural y con un inspirado final.

Una breve reflexión sobre la muerte del papel, de Domingo Santos. La guinda al pastel del primer número de Historias Asombrosas la pone uno de los pioneros de la ciencia ficción española. En su escrito de cierre, Domingo Santos nos advierte del tiempo de lectura que restan todos los aparatos electrónicos, cuando para ejecutar el sencillo acto de abrir un libro no se necesita configurar ninguna conexión, ni sintonizar ninguna frecuencia, ni instalar ningún programa. También nos habla de la reducción de la tirada media de cada ejemplar editado en España, lo cual con fenómenos como la autoedición y las ediciones electrónicas pone al alcance de cualquiera que su manuscrito vea la luz. Pero sobre lo que diserta es sobre si el papel perderá terreno frente a la versión virtual de un libro: el autor hace del no su firme posición. Nos contrapone la durabilidad de un libro tradicional frente al archivo electrónico, inmediato pero efímero.

Si en 100 páginas de texto caben relatos tan diversos, bien escritos e interesantes, ¿por qué no darle una oportunidad? Cualquier otro texto de semejante longitud en un formato de bolsillo no bajaría de los 8 ó los 9 Euros. Literatura fantástica nacional, fresca, la que se está escribiendo ahora, por 3 eurillos.

Esperamos con impaciencia la siguiente entrega de Historias Asombrosas, hacía falta una revista de semejante índole.

Reseña por Alejandro Guardiola.