blog_ Athnecdotario incoherente
Cine: Stoker, de Park Chan-Wook
Una crítica de Mitsuko.
FICHA TÉCNICA
Dirección: Park Chan-Wook.
Guión: Wentworth Miller.
Música: Clint Mansell.
Fotografía: Chung-hoon Chung
Reparto: Mia Wasikowska, Matthew Goode, Nicole Kidman, Jacki Weaver, Dermot Mulroney, Lucas Till, Ralph Brown, Alden Ehrenreich, Phyllis Somerville, Wendy Keeling, Lauren E. Roman, Tyler von Tagen, Judith Godrèche.
Productora: Fox Searchlight Pictures / Scott Free Productions
Duración: 98 minutos.
Nacionalidad: USA
Tráiler: http://www.youtube.com/watch?v=KlHA2qmtAaE
Página Oficial: http://www.foxsearchlight.com/stoker/
“India Stoker (Mia Wasikowska, “Jean Eyre”) es una introvertida joven, cuyo padre acaba de fallecer en un trágico accidente de coche. Durante el velatorio aparece un nuevo miembro de la familia que todos desconocían, su tío Charlie (Matthew Goode “Watchmen”): un joven misterioso e inquietante que decidirá dirá hacerse cargo de la huérfana y la viuda, interpretada por Nicole Kidman. Charlie, primero será observado con desconfianza por parte de India, pero poco a poco ella se dará cuenta de lo mucho que ambos tienen en común.”
Esta cinta es el salto al cine norteamericano por parte del consagrado director coreano (del sur se entiende) Park Chan-Wook, conocido mundialmente por su célebre trilogía de la venganza (Simpathy for Mr. Vengeance, Simpathy for Lady Vengeance y Old Boy).
Muchos temíamos este salto hollywoodiense como el principio del fin, pero ni mucho menos, Wook está más que a la altura de las expectativas que sus fans teníamos puestas en él. Se ha adaptado perfectamente al tipo de cine que se rueda en EEUU suavizando sus escenas de incestos y de violencia extrema… y remarco suavizando que no eliminando (¡gracias, gracias!).
El film comienza al más puro estilo del cineasta: un soliloquio de la protagonista para que sepas qué es lo que estás a punto de ver. No es una comedia ni un drama, es una historia que está más próxima a la psique de cualquier ser humano que te puedas cruzar un día por la calle.
La historia transcurre con una fotografía magistral de la mano de Chung-hoon Chung, un viejo conocido de Wook. Los encuadres de las escenas crean una atmósfera asfixiante, inquietante y con una gran tensión, ya sea de tipo sexual, muy evidente en la trama o la que vive en su mundo interno la protagonista. De esta manera, te ves de pleno en la trama y planteándote interrogantes, sientes ira, terror, amor, satisfacción e incluso odio… y de nuevo el director te atrapa en su red como si del genial Hitchcock se tratara (tal como él mismo ha declarado: “Hitchcock no sólo representa el género de thriller, sino que él en sí es el propio género. Además, Stoker es la segunda parte de una trilogía inacabada de un cuento sobre la maduración de los adolescentes. “I’m a Cyborg, but that’s OK” fue la primera de ellas”.
Como no soy muy partidaria de spoilear una película, prefiero no aventurar más sobre su trama para que vayáis al cine a verla, ya que son contadas las ocasiones que tenemos de ver una película “asiática” en la gran pantalla comercial, sólo os diré que si os gusta el suspense y sois un poco retorcidos en vuestro fuero interno, encontraréis esta película deliciosamente macabra.
Mal de Mares, de Alberto Bermúdez
Buenas noches, amigos.
Hoy venimos con Mal de Mares, de Alberto Bermúdez, una novela que recupera algo que en mi opinión, supone la misma esencia de aquello que entendemos como literatura de terror.
El miedo es algo que ha acompañado al ser humano desde el inicio de los tiempos, bien como una medida de defensa del individuo y de la especie ante peligros reales, bien como un reflejo ante nuestra incapacidad para entender y aceptar todo aquello que escapa a nuestra lógica y control. Esa sensación, una de las más vividas e intensas, se ha manifestado de mil formas distintas, adoptando infinidad de rostros, en forma de creencias, ritos y supersticiones, hasta el punto de que en muchas ocasiones, estas han quedado arraigadas en nuestra cultura e incluso en nuestro inconsciente, convirtiéndose en algo tan real que llega a condicionar en cierto modo nuestras acciones más cotidianas, un hecho que podemos comprobar si analizamos algunas situaciones que nos pueden parecer incluso ridículas. Quien más, quien menos, se ha santiguado, ha cruzado los dedos o tocado madera para evitar el mal fario, algo que evidencia las distintas formas que inventamos para eludir ese miedo y que han terminado por convertirse en algo popular y cotidiano, que hacemos por puro reflejo y sobre cuyo origen y causa apenas nos paramos a pensar.
La mayoría de vosotros seguro que recordaréis a Alberto Bermúdez por sus anteriores trabajos. Lo cierto es que su divertidísima Zoombi: El Apocalipsis zombi con denominación de origen, fue todo un descubrimiento y una forma tan brillante como castiza de abordar el género zombi desde un punto de vista patrio. Lo sencillo sería que Alberto repitiese formula y nos ofreciese una historia similar, un divertimento de lectura fácil con el que a buen seguro quedaríamos satisfechos. Pero lejos de eso, el autor ha decidido dar un giro radical a su carrera y lanzarse con un proyecto arriesgado y valiente, cosa que como lector le agradezco y sobre el cual solo puedo decir que me ha sorprendido muy gratamente.
Con Mal De Mares, Alberto hace un cambio de registro tan audaz como inesperado. Con un trabajo de documentación arduo y concienzudo, el autor nos embarca a bordo del Nuestra Señora del Rosario, un buque de guerra del siglo XVIII, en la que acompañaremos a su tripulación en lo que se convertirá en una travesía maldita con un trágico desenlace.
Estamos ante una historia de terror atípica, donde el elemento sobrenatural es casi inexistente y en la que el autor juega más con nuestros propios temores, con nuestra incertidumbre, para elaborar un relato inquietante en extremo, donde la mar, la soledad y superstición supondrán un monstruo en sí mismos, cerrándose sobre nosotros en un abrazo claustrofóbico y mortal.
Una ambientación tan lograda y realista, que casi podemos oler el salitre y notar la brisa en el rostro. Pero también la fría niebla pegándose a nuestros huesos y esa calma tensa, que no tiene nada de apacible y que no presagia nada bueno.
Alberto se ha superado a sí mismo, tanto en el enfoque como en el desarrollo. Una prosa cuidada y elegante, un estilo limpio e impecable, nos hacen dudar de que lo que leemos sea solo ficción. La lectura se convierte en un ejercicio exquisito, mientras nos sentimos transportados a bordo de la nave y el autor demuestra sus conocimientos al respecto. Las descripciones, el vocabulario, la ambientación y la autenticidad a la hora de hacerlo creíble, son sus mejores bazas. Impera el realismo sobre todo lo demás y cada uno de los sucesos que acontecen no hacen más que aumentar ese desasosiego, ese fatalismo que se desprende y nos lleva a plantearnos si no existirá ciertamente algún tipo de maldición que nos empuja de manera inexorable hasta ese aciago destino que se cierne sobre la nave y su tripulación y pasaje.
Con ciertas reminiscencias al más puro Lovecraft, por lo sombrío y perturbador -esa sensación onírica, de desazón incomprensible y desconcierto mientras ocurre lo inevitable, ese fatalismo ante el que no se puede luchar-, Mal de Mares supone recuperar un forma de escribir terror tan clásica como olvidada, que no necesita de maquillaje ni elementos externos para convertir algo cotidiano en una auténtica pesadilla. Y son nuestros propios miedos, nuestros temores innatos, quienes alimentan a ese monstruo y le dan forma, dándole vida propia y haciéndolo real. Me ha recordado mucho a otra obra que considero magnifica: El Terror, de Dan Simmons, con la que comparte varios elementos a la hora de recrear esa sensación de angustia, de claustrofobia, de impotencia ante un enemigo invisible y frente al cual, los hombres empequeñecen bajo el miedo y la superstición, incapaces de sobreponerse a ese temor atávico, irracional e instintivo , lo que les llevará a actuar como lo hacen, empujados por la desesperación.
Cabe destacar el glosario que aparece al final del libro y que permitirá a los profanos a situarse dentro de la embarcación y que resolverá todas aquellas dudas que puedan surgir en cuanto a vocabulario. Supone un buen complemento y ayudará mucho a los desconocedores de la jerga naval y de otros tantos elementos que aparecen en el texto.
Y como no, mención especial al gran Colucci, por una excelente portada que logra captar la esencia de la novela en una imagen con una fuerza poco habitual y que hace que el libro entre por los ojos nada más verlo.
Creo que poco más puedo decir al respecto: No solo recomendable, sino que me atrevería a decir que si de verdad amáis el terror, debería estar ya en vuestra biblioteca personal. Una obra que se ha convertido en una de mis mejores lecturas en lo que llevo de año y que hace que Alberto se nos descubra como un autor polivalente, maduro y capaz de sorprender, demostrándonos que no solo tiene tablas en el oficio, sino que no deja de aprender.
Mal de Mares
Alberto Bermúdez
Editorial Tyrannosaurus Books
Páginas: 218 pág.
ISBN: 9788494102035
PVP: 13,95€
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Creepy Presenta Richard Corben
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.
El visionario del cómic de terror y pionero en el campo del color, Richard Corben, ha sido una voz de creatividad y cambio durante cuatro décadas. Por primera vez las legendarias historias cortas y las ilustraciones de portada de Corben aparecidas en Creepy y Eerie se recopilan en un tomo de lujo en tapa dura, y algunas de sus historias clásicas han sido escaneadas de nuevo desde las páginas originales para esta colección.
Con un informativo prefacio del artista visual y colorista, José Villarrubia, que también se encargó de restaurar los colores, este tomo presenta las historias originales, las portadas a color, las adaptaciones de Edgar Allan Poe, y mucho más…..
Hablar de Richard Corben y de su extensa obra como autor necesitaría de infinitos tratados para hacer justicia a su labor en el mundo del cómic, el cual hay que decir que estaría huérfano sin la figura imprescindible de este genio que tantos buenos ratos nos ha hecho pasar a todo buen aficionado al noveno arte.
Este tomo recoge 40 historias en las que podemos observar prácticamente todas las fases por las que pasó Richard Corben: desde su etapa más “underground” o bizarra, en la que ya empieza a utilizar algunas de sus resoluciones gráficas ‘marca de la casa’ que más tarde terminaría de pulir, hasta llegar a su etapa en glorioso color, con el cual realizó auténticas virguerías visuales que dejan al lector pegado a lo que está leyendo y sin parar de asombrarse a cada página……situando a este autor en la categoría de visionario, ya que su impronta seminal ha influenciado a otros grandes dibujantes más actuales.
Respecto al contenido en sí, podemos encontrar historias guionizadas por Jan Strnad (uno de sus colaboradores habituales), Bruce Jones, Bill DuBay, Doug Moench, Gerald Conway…..guionistas de sobra conocidos por cualquier amante de la editorial Warren o de su material publicado por estos lares hace ya algunos años por Toutain, en los que tratan diversos temas (siempre dentro del género fantástico, claro): hombres lobo, razas alienígenas, ángeles y demonios con dudosas intenciones, viajes en el tiempo,…..
De forma general la calidad media de estas historias es bastante buena y está claro que algunas son mejores que otras como en toda antología que se precie, pero como comento, la satisfacción que te queda al leer estas historias es de categoría absoluta…..y si encima están dibujadas por un monstruo como Richard Corben, el resultado final no podía ser más satisfactorio.
En definitiva, un tomo obligatorio en una excelente y cuidada edición por parte de Planeta en tapa dura y con una calidad de reproducción impecable que convierten a este recopilatorio en un objeto a atesorar junto a otras obras inmortales de nuestra colección privada.
Obligatorio.
Titulo: Creepy Presenta Richard Corben (contiene Creepy # 36, 41, 43, 44, 46, 54, 56-64, 66-70, 73, 77, 83, 84, 92, 101, 112, 132, 140, 141; Eerie # 31-33, 43, 56-58, 60, 62, 64, 77, 79, 81, 86, 87, 90, 126)
Guión: Bruce Jones, Doug Moench, Greg Potter, Jan Strnad
Dibujo: Richard Corben.
Editorial: Planeta DeAgostini.
Páginas: 352 pags.
Precio: 40€.
ISBN: 978-84-15480-86-0.
El Columpio Negro, de Lluís Rueda
Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.
Hoy vamos a hablar de El Columpio Negro, de Lluís Rueda, autor a quien tuve el placer de conocer en persona hace un par de meses y que a raíz de esta novela, se ha convertido en alguien de referencia obligatoria cuando hablamos de ciencia ficción en nuestro país.
Tal afirmación puede parecer exagerada, pero son varios motivos los que me llevan a mantener mi opinión. Quizás los más evidentes sean los temas que Luís trata en la novela y la forma en que lo hace. Estamos frente a una lectura adulta, compleja y bien armada, en la que tanto el estilo narrativo como los conceptos que el autor utiliza y desarrolla nos recuerdan, y mucho, a esa joya cinematográfica que es Blade Runner.
Como su homóloga en el celuloide, El Columpio Negro no resulta un producto de consumo rápido ni simple entretenimiento. De hecho, no es una lectura fácil y requiere de la complicidad del lector, de su total atención, para disfrutarla como es debido.
La complejidad de la trama, unido a una prosa exquisita y donde en ocasiones la narrativa adquiere tintes que solo puedo calificar como poéticos, suponen una experiencia tan intensa como inesperada. Las cuestiones que se plantean, la forma en la que se desarrolla la historia, el modo en que el autor juega con nosotros sobre que es real y lo que no, exigen de nuestra parte una total atención. Con un alto contenido filosófico, se nos plantean ciertas cuestiones que nos hacen dudar donde se encuentra la esencia de aquello que llamamos humanidad y en que se nos diferenciaría de seres artificiales que fueran capaces de sentir como lo hacemos nosotros.
El columpio negro reúne todos los requisitos para convertirse en una obra de culto. Es justamente por esa complejidad, por la forma en que trata ciertos temas y en las dudas que nos plantea respecto a lo que supone la frontera entre lo natural y lo artificial, entre el hombre y la máquina, por lo que la he catalogado como una de las mejores obras de ciencia ficción que he leído en mi vida. Si Asimov ya planteó la mayoría de esas cuestiones y Blade Runner les dio un enfoque tan trascendental, puedo afirmar sin pudor que Luís Rueda ha hecho lo propio y consigue tratar ese trasfondo ético y filosófico al mismo nivel.
El miedo, la nostalgia, la soledad, la incertidumbre y la necesidad vital de saber cuál es nuestro lugar y nuestro papel, no son cargas que debamos soportar únicamente los seres humanos. Los sintéticos, como llama Luís a los seres ¿artificiales? que pueblan su novela, también sienten. Y es ahí donde radica, en esencia, lo mejor de la novela. Sentimientos que nos ahogan, que nos impiden avanzar, que condicionan nuestra existencia y que nos obligan a mentirnos a nosotros mismos para intentar superar el dolor que nos ocasionan.
Por mi parte, lo tengo claro. Se habló mucho en su momento de La Chica Mecánica como una suerte de vuelta de tuerca del género. En mi opinión, salvo por la logradísima ambientación de los escenarios en la novela de Paolo Bacigalupi, El Columpio Negro le da mil vueltas.
El Columpio Negro
Lluís Rueda
Editorial: Tyrannosaurus Books
ISBN: 9788494074721
Páginas: 266 pág.
PVP: 14, 95 €
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“Calle Berlín, 109″, de Susana Vallejo
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.
En Berlín 109 parece estar la solución al enigma que sobrevuela el asesinato del compañero de Gerard, un mosso d’esquadra retirado que decide acercarse, con más dudas que certezas, a este ordinario bloque de vecinos en pleno Eixample .
En la calle Berlín, en el Eixample barcelonés, hay un edificio corriente. Allí viven un colombiano, una prostituta de lujo, un matrimonio de ancianos, una madre separada con dos hijos y un oficinista soltero. ¡Ah!, y un fantasma: la anciana malhumorada del último piso que murió hace meses, aunque nadie se ha dado cuenta, y se dedica a vagar de un piso a otro cotilleando las vidas de sus vecinos. Nada hubiera llamado la atención, si Gerard, un policía de baja indefinida, no hubiera recibido la llamada de Pep, su antiguo compañero, dos días antes de ser asesinado. En su buzón de voz quedaron grabadas estas palabras: «Quiero hablarte de algo que he descubierto en la calle Berlín, en el 109». Atraído por el deseo de vengar a su amigo y, por qué no decirlo, sin nada mejor que hacer, Gerard decide pasarse por allí. Pero nunca hubiera imaginado que la búsqueda del asesino de Pep pudiera estar rodeada de tantos misterios; tantos como vecinos hay en el edificio, pues cada uno oculta un secreto que cambiará la vida de los demás para siempre.
Calle Berlín, 109 es el primer libro que leo de Susana Vallejo y tengo que admitir que me he llevado una grandísima sorpresa con esta escritora ya que ha conseguido una novela muy bien equilibrada, con personajes muy creíbles, y todo ambientado en un edificio cualquiera, el cual podría ser el tuyo o el mío, en el que la cotidianidad se entremezcla con tintes fantásticos, resultando de todo ello una novela muy dinámica y coral que se lee casi de un tirón; también tendremos apuntes de denuncia social, amor y solidaridad entre vecinos….comento esto para los lectores más exigentes cuyos géneros anteriormente mencionados no acaben de convencerles.
La novela se vertebra en pequeños capítulos, cada uno de los cuales está dedicado a uno de sus personajes, con lo que sabremos cada vez un poquito más del comportamiento de éstos y de sus pensamientos y acciones; este recurso ayuda a que pasemos las páginas sin apenas darnos cuenta, devorándolas sin freno alguno.
Es muy difícil hablar sobre esta novela sin meter la pata y estropear las diferentes sorpresas con las que Susana Vallejo salpica toda la narración, así que lo más sensato es que te hagas con un ejemplar de esta novela y prepárate para leer una trama que tiene de todo para mantenerte pegado a ella.
Sólo un último aviso: si miráis a vuestros vecinos de un modo muy diferente tras leer este libro…..no os preocupéis, a mí me ha pasado.
Calle Berlín, 109
Susana Vallejo
PLAZA & JANÉS
ISBN: 9788401353802
320 páginas
17,90 €
La colmena, de Charles Burns
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.
La impactante segunda parte del hoy ya considerado como un clásico de la novela gráfica: Tóxico. La colmena supone la continuación de ese sueño o aventura que comenzó a narrarse en Tóxico. Una historia enigmática, llena de personajes que nos remiten de continuo tanto al cine hollywoodiense como a iconos de la literatura y el cómic. En el mundo de los sueños todo es posible, y en La colmena no está claro dónde termina la ficción y comienza la realidad. Una ficción que para el protagonista de esta historia (al que los lectores recordarán de la primera parte) no es sino una manera de esconder los problemas familiares, amorosos, en definitiva, vitales, que se le irán presentando.
Por fin podemos disfrutar de la nueva obra de Charles Burns, continuación de su espléndido ‘Tóxico‘ y en el que el autor americano nos sumerge de nuevo en este viaje onírico a través de los ojos de Doug, el cual vive en dos realidades al mismo tiempo: una repleta de idealizados momentos de juventud y otra en la que su alter ego trabaja en La Colmena, lugar repleto de seres con apariencia de anfibios…..ambos planos de realidad se van intercalando en estas 64 páginas que se leen sin enterarte realmente de lo que está ocurriendo en ellas, pero cuya premisa argumental es lo suficientemente raruna y ambiciosa como para seguirla cual yonkie persigue su dosis de droga diaria.
El universo de Burns está plagado de seres deformes, como si estuvieran extraídos de un circo de freaks, y salpicado por esa querencia de lo terrorífico heredado directamente del cine de terror de epocas pasadas, incluso rozando lo bizarro y lo gore en cuanto a contenido explícito en algunas de sus escenas.
En La Colmena, también encontraremos el arquetípico personaje de Burns, tan lleno de inseguridades (sobretodo en el terreno de lo romántico y carnal), unido a paranoias mentales que hacen que buscarse a sí mismo se torne una tarea imposible.
Otro de sus rasgos significativos es el gran halo de misterio que envuelve las distintas imágenes oníricas que el autor va desplegando a lo largo de la narración, cuyo significado está inmerso en esa lógica interna que a veces se nos escapa, pero que estoy seguro que tendrá su resolución formal satisfactoria en su tercer tomo que desde ya, espero con impaciencia.
En definitiva, estamos ante un nuevo y claro ejemplo de la maestría de Charles Burns como autor completo, en una serie compleja y llena de simbolismo que no os debéis perder si sois amantes del cine de David Lynch o el primer Cronenberg (dicho de paso, una de las grandes piedras angulares del estilo de Burns) y que aún faltando la tercera parte de este rompecabezas, podemos decir sin género de dudas que es una obra inmensa.
No puedo acabar esta reseña sin mencionar la excelente edición de Mondadori: tapa dura con reforzado de tela en el lomo, gran tamaño y una calidad de reproducción impecable para poder disfrutar como se merecen todas y cada una de las viñetas de Charles Burns.
Título: La colmena
Autor: Charles Burns
Editorial: MONDADORI
Fecha publicación: 04/2013
Formato, páginas: TAPA DURA, 64
Traductora: ROCIO DE LA MAYA RETAMAR
ISBN: 9788439726760
Precio: 17,90 €
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En el Jardín del Edén, de Carlos Martí
“Ahora no temáis llegar al linde del bosque y dar el paso, ese último paso que sirve para cruzar el umbral y adentraros en el mundo que os espera más allá del Jardín del Edén. Tenéis que abandonar vuestra plácida seguridad. Cargad vuestras mochilas con un equipaje repleto de valor y empezad el viaje“. José Miguel Cuesta.
Sinopsis
“El Jardín del Edén es el lugar más maravilloso que existe, y los querubines son los angelitos más curiosos y atrevidos que hay en él. ¿Qué puede esperarse, sino que visiten la Casa que siempre cambia; o el Cúmulo; o pasear por el Bosque a riesgo de toparse con el Viejo? ¡Hay tantos lugares! ¿Quién puede aburrirse? Tal vez los ángeles adultos, siempre tan serios, pero, ¿un querubín?
Pues lo hay. Se llama Daril y es un poco más curioso y mucho más atrevido que sus buenos amigos. Pero incluso el más aventurero tendría que saber que hay lugares que es mejor no conocer. Para cualquier querubín el Jardín del Edén es un lugar perfecto.
Pero, para Daril, eso no era suficiente“.
Buenas noches, amigos.
Hoy venimos con una obra algo distinta a lo que suele ser habitual en este sitio, no tanto por su temática, sino por la forma en que está narrada. Ya sabéis que soy de ese tipo de lectores que no hace distinciones en cuanto a clasificaciones y tanto me da que sea una novela para adultos que una juvenil, siempre y cuando sea lo bastante interesante y resulte una buena lectura. No comprendo a esos lectores que rechazan de forma sistemática una novela por el simple hecho de estar catalogada como LIJ, habiendo en cuenta que esa clasificación, al menos desde mi punto de vista, es en la mayoría de casos de un rigor más que dudoso. No son pocos los títulos que he tenido el placer de disfrutar, que de entrada estaban enfocados a un ratio de lectores muy específico y me han sorprendido por su madurez, por su calidad estilística y sobre todo, por su trasfondo. Por una profundidad inesperada que puede pasar inadvertida para el público al que va dirigido, pero que está implícita en la propia narración y que suponen una agradable sorpresa para el lector que sepa leer entre líneas y ver más allá de la simple historia.
Ese es el caso de En el jardín del Edén, de Carlos Martí. Una novela juvenil que utilizando un estilo sencillo, pero cuidado y muy acertado para la ocasión, nos ofrece una historia en forma de cuento en el que acompañaremos a Daril y sus amigos en un viaje que les revelará que hay más allá del Paraíso y con el que descubrirán quiénes son ellos mismos.
Un viaje iniciático, que recuerda y mucho al que Dante realizó acompañado de Virgilio. La lenta, pero inexorable transición a la madurez y entender las reglas por las cuales se rigen nuestras vidas y el propio universo. La comprensión del destino que les aguarda y que profundiza en su verdadera naturaleza, aunque eso signifique en apariencia el retroceder a lo más simple y básico, en contrapunto a la seguridad y el concepto de la Perfección que reina en el Paraíso.
Con una prosa tan bella como sencilla, el estilo del autor se ajusta como un guante a la historia que nos cuenta. La construcción de los personajes, la forma en que la narración fluye por sí misma, las situaciones que se exponen y que sirven para desarrollar la historia y que el lector avance y comprenda del mismo modo en que lo hace el protagonista, me ha resultado una delicia. El autor logra que nos sintamos un viajero más, dispuesto a descubrir que nos aguarda en la siguiente página y sorprendernos a medida que nos cuestionamos y aprendemos tanto como nuestro protagonista en su travesía.
Una narración lograda y acorde con lo que se nos quiere contar, haciendo del diálogo un arte en sí mismo. La simpleza convertida en virtud, cuando uno comprende que no hace falta nada más y que ese es el modo.
Una pena que el público en general sea tan reacio a arriesgarse y darle una oportunidad a historias como esta. Desde luego, se pierden muchas de estas pequeñas joyitas, que a distintos niveles, disfrutarían por igual grandes y pequeños, cada uno a distinto nivel.
Lo único que no me ha terminado de convencer, y ya adelanto que es una cuestión puramente de gustos personales, es la portada. Pese a ser una excelente ilustración de David Agundo, quien ha sabido captar la esencia de la novela a la perfección, no la veo lo bastante sugestiva como portada. Insisto: Como ilustración es una delicia y estamos ante un trabajo excelente, pero como gancho, como reclamo para que el posible lector, a mi entender le falta garra. Entiéndase esto como lo que es: Una opinión puramente personal y subjetiva, nada más.
Solo me queda pues recomendaros que le deis una oportunidad. Descubriréis que En el Jardín del Edén hay mucho más de lo que podéis imaginar y a buen seguro veréis capaces de disfrutarla tanto como yo. Los amigos de Kelonia Editorial están haciendo un excelente trabajo en la elección de los textos que publican y espero que todo su esfuerzo y dedicación sean recompensados.
En el Jardín del Edén
Carlos Martí
Editorial: Kelonia Editorial
Colección: Kelonia Joven
Páginas: 128 pág.
ISBN: 978-84-941043-1-2
Portada: David Agundo
PVP: 10,5 €
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11 monstruos por EnCaRgo -VV.AA.-
Buenas tardes, amigos.
Hoy os traigo una antología que creo va a ser de vuestro agrado. Se trata de “11 Monstruos por encargo”, un proyecto gestado por el colectivo El Cuaderno Rojo y que ha visto la luz gracias a la colaboración de ACEN Editorial.
Se trata de una recopilación de once relatos en la que sus respectivos autores nos ofrecen una gran variedad de enfoques para tratar el tema que da pie al proyecto, explorando la figura del monstruo y abordando el tema desde muy diversas perspectivas, en las que nos encontraremos con criaturas extrañas y terroríficas, pero también con seres humanos capaces de las más horrendas atrocidades.
Y es que cuando hablamos de monstruos, no nos referimos únicamente a seres fantásticos, criaturas amorfas que poblaban nuestras pesadillas; esos que habitan dentro del armario o debajo de nuestra cama. También se incluyen en la antología varios relatos en que se traslada esa acepción al comportamiento no menos aberrante, cruel, maligno y sanguinario inherente en el propio ser humano. Individuos capaces de cometer actos que nos hielan la sangre y que son los que de verdad nos dan miedo, porque esa clase de personas existen y podemos encontrarnos con ellos con tan solo abrir el periódico.
Me ha resultado una lectura muy entretenida y es que hay relatos para todos los gustos. Desde la crítica social hasta el maltrato, pasando por la comedia ácida o la serie B más clásica y cinematográfica, la antología nos ofrece un amplio abanico de historias que en la mayoría de casos, nos dejan muy buen sabor de boca. Como suele ser normal en cualquier antología que se precie, hay algunos relatos que sobresalen sobre el resto y que por ellos mismos, ya sería motivo suficiente el hacerse con el libro. Por el contrario, hay un par de ellos que me han parecido muy flojos y no me han terminado de convencer. El resto mantienen un buen nivel de calidad y aún sin ser sobresalientes, cumplen a la perfección y suponen una buena lectura.
A continuación, os dejo con los relatos y sus autores.
-Sinpiedad, de Bernardo Carrión: Uno de los mejores relatos de la antología. Empezamos fuerte y la situación que nos presenta se me ha hecho muy realista. Tal y como va el país, no es una opción de futuro que me desagradase encontrarme.
-Escuchar el silencio, de Miriam Jiménez Iriarte: Terror psicológico, a medio camino entre historia de fantasmas y un viaje por los demonios de la culpa, a través de la demencia de su protagonista. Interesante, pero creo que podía haber quedado más redondo.
-Lost Pandora, de Santiago Álvarez: Novela negra fantástica y con grandes dosis de humor y socarronería. Un relato curioso que me ha gustado, aunque me resulta difícil de definir.
-Yolanda, de José Luis Rodríguez-Núñez: Una crítica social en la que el maltrato, la violencia de género y el papel de los medios de información son los protagonistas. No es un gran relato, pero deja su poso. Su problema es que resulta una formula ya conocida.
-Sombras de mí mismo/ Sombras en la Niebla, de Jordi Llobregat: No sé cuál de ellos es el título real, ya que en el índice aparece uno y en el propio relato, el otro. Otro de mis favoritos, aunque sea solo por el talento del autor a la hora de jugar con nosotros. Nos engatusa, nos hace identificarnos con el personaje, hace que fluya la empatía y luego nos da en los morros. Muy grande.
-Desde la tormenta, de Elena Agúndez: El que menos me ha gustado. No hay duda de que la autora posee un gran vocabulario y domina a la perfección el arte de la palabra escrita, pero a mí entender, resulta tan excesiva su forma de demostrarlo, tan cargante, que roza peligrosamente la frontera que separa el ser culto y el resultar pedante, sin ánimo de ofender. Quizás sea yo el mindundi incapaz de apreciar la grandeza del relato. En mi opinión , estamos ante una historia muy simple, adornada con un millón de florituras.
-Terror in Pottawattamie, de Raúl Borrás San León: Divertidísima historia, que bebe sin pudor alguno de aquellos maravillosos films de serie B de los años cuarenta y cincuenta. Un guiño a las películas de monstruos gigantes, al cine clásico que tanto disfrutamos de pequeños y que supusieron nuestro primer contacto con el fantástico y el terror. Pueblecito americano, el ejército, una criatura imposible que aterroriza a la población y un héroe con lo que hay que tener. He podido visualizarla mientras leía y las imágenes que pasaban ante mis ojos lo hacían en blanco y negro, como debe ser. Un gran homenaje, que se merece mi aplauso y un lugar especial en el ranking.
-Gran final, de Marina López: Otro de los grandes. El retrato de una mente perturbada, un asesino sin más motivación que la enfermiza necesidad de encontrar la inspiración. Y su desenlace, sin duda es un Gran Final.
-Suite 230, de Enrique Huertas Bellido: Un relato que juega con la amnesia de su protagonista, con las falsas pistas y con una revelación que le da un giro imprevisible a los hechos. Lo que parece un relato con los ingredientes del género negro por antonomasia, termina por adentrarse en un enclave mucho menos terrenal.
-Las razones del corazón, de Joana Chilet: ¿Somos nosotros mismos quienes deciden como somos o solo representamos un reflejo de lo vivido, sentido y experimentado? ¿Estamos condenados a repetir nuestros errores una y otra vez? ¿Terminamos convirtiéndonos en aquello que más odiamos? Estas son las premisas de las que parte el relato y sobre lo que nos cuenta su autora. Aunque ciertamente previsible, supone una buena lectura que nos hará pensar sobre ello.
-Del diario de Borja Piqué, de Sebastián Roa: Una buena historia de terror y profecías, que peca por el uso de un lenguaje vulgar y un estilo demasiado básico. Entiendo que el vocabulario del protagonista esta utilizado adrede, pero aun así, ni lo considero necesario para que el lector encasille al personaje, ni eso justifica el modo en que se narra la historia. Si se trata de un recurso estilístico, a mí no me ha convencido en absoluto.
La antología se completa con un extra inesperado. Una serie de once microrrelatos, bajo el título genérico de Pequeños Monstruos, en el que los autores nos ofrecen un ejercicio de literatura que consiste en crear cada uno de ellos su propio micro, el cual debe tener cien palabras justas. Resulta sorprendente y verdaderamente original, sobre todo al comprobar que pese a las limitaciones que exige el reto, surgen historias muy logradas y sugestivas.
11 monstruos por EnCaRgo
El Cuaderno Rojo/VV.AA.
Editorial: ACEN
Páginas: 188 páginas
ISBN: 978-84-941319-0-5
PVP:13,95 €
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Ciudad humana, de Carlos J. Lluch
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.
Año 2040. Han pasado 25 años desde la aparición del primer brote zombi y casi 20 desde que el mundo quedó arrasado. En Cartagena, al sureste de España, han conseguido aislarse de los muertos vivientes y se ha instaurado una sociedad lo más parecida posible a la antigua civilización. Gonzalo Gutiérrez, hijo del hombre que hizo posible la supervivencia de la ciudad, se prepara para ser elegido oficialmente como presidente.
Pero la paz no dura mucho. Asesinatos, atentados y el regreso de una de las peores lacras del mundo pretérito lo llevarán al límite, viéndose obligado a traspasar fronteras que jamás hubiera imaginado. ¿Estará dispuesto a sacrificarlo todo por la supervivencia de la ciudad?
Parece que los aficionados al género Z estamos de enhorabuena por poder seguir deleitándonos de intensas historias ambientadas en ciudades infectadas por la plaga zombie y, sin lugar a dudas, Ciudad humana es altamente disfrutable.
A Carlos J. Lluch se le nota muy cómodo durante toda la narración, manejando a la multitud de personajes de forma maestra, en la que no faltarán las tramas y subtramas con sus continuas sorpresas que ayudan a que no sueltes el libro una vez abierto.
Una de las características más importantes de este tipo de literatura son la creación de unos personajes muy creíbles y humanos….y Gonzalo, Alejandro y Nacho, su trío de personajes principales, lo son, y con creces, ya que sentimos lo que ellos sienten cuando actúan, lloran o los hieren, formando un vínculo entre lector-narrador muy intenso y que perdura incluso mucho tiempo después de haber cerrado el libro.
Otra de las grandes bazas con las que juega Ciudad humana es su ritmo endiablado; desde que comienza la historia hasta que acaba, ocurren infinidad de sucesos, todos de vital importancia para la propia seguridad de este grupo de supervivientes y en los que no faltan asesinatos en serie, conspiraciones políticas, acción…….y zombies, claro.
La narración también está salpicada en ocasiones por un humor negro muy especial, por lo que no hay más que fijarse en algunos secundarios, como son los Freak Brothers (los cuales viven en una tienda de cómics) o algunos diálogos donde el autor vierte parte de sus intereses como buen lector de comics y films antológicos de los cuales todos hemos mamado.
Su autor es también un enamorado de su ciudad, Cartagena, en la que nos sentiremos como uno más al ser parte de esta población que lo único que ansía es vivir con los menores problemas posibles.
En definitiva, estamos ante una primera novela muy bien escrita, donde la tensión y los acontecimientos están muy bien conducidos hasta un clímax final un tanto pesimista y negro, pero que podría continuar perfectamente en un nuevo libro….no sé lo que pensará Carlos Lluch al respecto.
No os la perdáis.
Título: Ciudad Humana
Autor: Carlos J. Lluch
Editorial: Círculo rojo
Páginas: 422
ISBN: 978-84-9030-398-6
Formato: Edición rústica con solapas
Tamaño: 15 x 21 cm
Precio: 12 €
La Ciudad Silenciosa, de José Luis Caballero
Buenas tardes, amigos.
Hoy venimos con La Ciudad Silenciosa, de José Luis Caballero, una novela que nace como una historia paralela al hilo argumental de Los últimos Días, la nueva película de los hermanos Alex y David Pastor. Respetando todas las premisas de la trama original, el autor nos ofrece una historia en la podremos ver como se desarrollaron los hechos desde otro punto de vista, a través de distintos personajes y su particular modo de enfrentarse al desastre.
Partiendo del argumento de la película, José Luis Caballero crea su propia versión de la historia, de forma que el lector pueda conocer de primera mano cómo afrontan lo ocurrido cada uno de los distintos personajes y hasta donde llegarán por intentar adaptarse a su nueva situación. Resulta curioso comprobar que algunos de ellos, simples secundarios en la película, asumen en la novela el rol de principales protagonistas, algo que personalmente me encanta. Lo cierto es que cada persona es un mundo y tiene una historia por contar. José Luís les da aquí la oportunidad de hacerlo. De que se descubran como son, de que nos cuenten quienes eran antes de la epidemia, cuáles son sus motivaciones para seguir adelante y hasta donde están dispuestos a llegar.
Como planteamiento, La ciudad Silenciosa me parece algo muy acertado. En un escenario como el imaginado por los Pastor, uno encontraría cientos, acaso miles de historias interesantes. Cada uno de los supervivientes, recluido a la fuerza en ese reducido espacio que se ve obligado a habitar, tiene algo que contar. Siempre hay una historia detrás y todos y cada uno de ellos son los protagonistas de la misma.
Como cualquier buena novela Survival que se precie, en la que un grupo de gente se encuentra atrapado en cierto lugar, La Ciudad Silenciosa sabe aprovecharse de la situación creada para profundizar en las relaciones humanas y nuestra verdadera naturaleza. Tras el miedo inicial, saldrá a la luz nuestra faceta más egoísta y mezquina. Sobrevivir a cualquier precio, dejando atrás cualquier atisbo de ética y moral. No tardarán en estallar los conflictos y cada cual buscará el modo de cubrirse las espaldas, aunque para ello tenga que mentir, robar, traicionar o matar. Los intentos de organizarse para ser más fuertes y tener mayores posibilidades de salir adelante tendrán que lidiar contra el caos, la anarquía y el egoísmo más feroz.
Lo que no me ha terminado de convencer es el hecho de que a medida que avanzaba en la lectura, la novela se me ha empezado a hacer un tanto repetitiva. Creo que se le podía haber sacado más jugo a una situación semejante. Tampoco puedo decir que la forma de narrar sea exquisita. Aunque la novela está bien escrita y el ritmo es bueno, la forma en que se cambia de una escena a otra me ha resultado un tanto abrupta. No hay una transición natural y en ocasiones, lleva a cierta confusión, haciendo que tengas que volver a leer para darte cuenta de que al terminar un párrafo, en el siguiente se cambia de escenario de golpe y no eres consciente, hasta que caes en que tal personaje no estaba allí.
Por lo demás, una novela correcta, sin más pretensiones, fiel al original y que logra expandir el universo creado por los Pastor, aunque podía haber dado mucho más de sí. Pese a todo, resulta entretenida y se lee del tirón. Su mejor baza, lo realistas que resultan los personajes y su forma de actuar, dejando claro que en esa situación, impera el instinto y no hay lugar para los remilgos ni los cargos de conciencia.
La Ciudad Silenciosa
José Luis Caballero
Editorial: Minotauro
ISBN: 978-84-450-0129-5
Páginas: 288 pag.
PVP: 16,90€
Cómic: Liga de la Justicia oscura núm. 03 -El alzamiento de los vampiros. Parte 2-
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano.
La Liga de la Justicia Oscura no lo ha tenido fácil en esta nueva andadura por el transformado y renovado Universo DC. Sus miembros han tenido que aprender a trabajar juntos, pese a sus diferentes personalidades y a provenir de entornos tan diferentes. Han aprendido a desenvolverse en un mundo voluble, peligroso. Pero ahora, un año después de su formación, deben llevar a cabo la prueba de fuego: un enfrentamiento con Felix Faust por un poder inabarcable en el que solo puede haber un ganador.
ECC publica este tomo que marca el final de la etapa de Peter Milligan y el final también del crossover con ‘Yo Vampiro’, donde comparten autoría Fialkov/Sorrentino y Milligan/Sampere.
En esta tercera entrega se abren nuevas posibilidades a cargo del guionista Jeff Lemire, otro de esos escritores que tantas sorpresas nos está mostrando en los diferentes títulos de los que se está encargando actualmente en este NuDC.
En estos primeros números podemos apreciar cambios significativos: en primer lugar, Constantine se erige prácticamente como el líder de este grupo de héroes atípicos, incluso Lemire salpica la narración con ese tipo de humor negro inglés marca de la casa de su serie madre, que queda estupendamente bien al hacer guiños contínuos a la naturaleza egoísta y manipuladora que todos conocemos de Constantine.
En segundo lugar, la trama urdida por Lemire mejora el anterior arco argumental de Milligan y engancha desde la primera página en las cuales nuestra Liga de la Justicia Oscura tendrá que luchar contra un Mal ancestral en el que tienen mucha importancia los famosos Libros de la Magia.
Respecto al apartado gráfico, podemos encontrar a Mikel Janín, uno de esos dibujantes con un estilo propio y que casa de maravilla con el tono general de la serie, en la que vuelve a realizar un magnífico trabajo.
En definitiva, estamos posiblemente ante el mejor tomo aparecido de esta Liga de la Justicia oscura, una serie en clara línea ascendente de calidad y que con Jeff Lemire podría alcanzar unas cotas de importancia muy a tener en cuenta en este NuDC.
El tomo editado por ECC en rústica se complementa con las portadas originales de los números americanos aquí recopilados y un par de textos introductorios por parte de Alberto Morán.
Liga de la Justicia oscura núm. 03 El alzamiento de los vampiros. Parte 2
EDICIÓN ORIGINAL: Justice League Dark 8-10, I, Vampire 8 USA
FECHA PUBLICACIÓN: Febrero de 2013
GUIÓN: Jeff Lemire, Joshua Hale Fialkov, Peter Milligan
DIBUJO: Andrea Sorrentino, Daniel Sampere, Mikel Janin
FORMATO: Rústica, 96 págs. a color
PVP: 8,95 €
Panteón, de Carlos Sisí
Buenas noches, mis queridos Lectores Ausentes.
Uno de los mayores miedos que puede sufrir un escritor, es el de que su nuevo trabajo no esté a la misma altura que los anteriores, aquellos que le dieron una reputación y que le han supuesto la fama y el reconocimiento. Ha de ser difícil convivir con la duda hasta que los primeros lectores no dan su opinión, hasta que el público -que en definitiva es quien decide a quien alabar o a quien echar a los leones- le dice “¡Hey, tío…! ¡Lo has vuelto a hacer!”
Cuando alguien como Carlos Sisí saca una nueva novela, la expectación es inmensa. Más, cuando como es el caso, la obra ha sido ganadora de un certamen tan importante como es el Minotauro, algo que está generando todo tipo de debates y comentarios. No voy a hablar sobre ese tema, porque a fin de cuentas y como ya digo, son los lectores quienes tienen la última palabra y son ellos quienes deciden si la obra es merecedora ya no solo del ilustre galardón, si no del reconocimiento a nivel de público y ventas.
Si hay algo que admiro de Carlos en su faceta de autor, es sin duda su afán de superación, su capacidad para no encasillarse y lo inteligente que ha sido aceptando nuevos retos, queriendo experimentar con distintos géneros, sin ponerse limitaciones de ningún tipo. Lo fácil sería acomodarse y darle a sus fans más de lo mismo. Pero no. Ha llovido mucho desde que Los Caminantes se cruzaron en nuestras vidas. Una genial trilogía que ya evidenciaba el talento del autor y nos permitía ver su constante evolución. Tras los zombies, Carlos nos mostraba una vertiente distinta del terror, mucho más realista y cotidiana con Edén Interrumpido. Un modo magnifico de cambiar de registro y demostrarnos a sus lectores que hay un millón de historias distintas bullendo en su cabeza y aun por contar. Hace apenas unos meses, llegaba La Hora del Mar, una novela mucho más compleja y trabajada que las anteriores, en las que el autor hacía sus pinitos con la ciencia ficción, sin dejar a un lado el terror en forma de inminente apocalipsis. Un eco thriller que no tiene nada que envidiar a los ofrecidos por grandes maestros internacionales del best seller. Mucho más ambiciosa que sus antecesoras, la novela supone un antes y un después en la bibliografía del escritor, tanto por la variedad de personajes como en las distintas ubicaciones donde sucede la acción y los diversos planteamientos que nos ofrece su lectura.
Con semejante currículum, no es de extrañar que en cuanto supimos de la inminente publicación de Panteón, se nos pusieran los dientes largos. Y lo cierto es que no nos ha defraudado.
Estamos ante una novela de aventuras ubicada dentro de la ciencia ficción más tradicional. Una space ópera que coquetea con varios géneros y que le debe, y mucho, a todo el bagaje friki y cultural que el autor ha reunido a lo largo de su vida. Desde sagas cinematográficas tan míticas como Alien, Star Wars o Indiana Jones, hasta los relatos de terror cósmico del maestro Lovecraft, pasando incluso por los videojuegos -con títulos tan conocidos como Dead Space o Halo-, son muchas las fuentes que han alimentado la imaginación de Carlos y le han llevado a crear una historia como la que tenemos entre manos.
Carlos goza de varias virtudes y una de ellas es la honestidad. Siempre comenta que su intención no es otra que entretener. Engatusar al lector para que se olvide durante unas horas de sus quehaceres diarios y pueda evadirse de la realidad. En este caso, puedo afirmar con toda rotundidad que lo consigue con creces. Uno empieza a leer y queda atrapado de inmediato por la historia, sumergido por completo en la trama y en ese universo imaginado por el autor. Un universo amplio, complejo y rico en detalles, que personalmente, espero que siga explotando en el futuro. Puede sacarle aún mucho jugo, tanto por un escenario increíble, como por lo bien construidas que están las bases sobre las que se sostiene.
Sinopsis
La Tierra, el planeta original, explotó hace algo más de diez mil años. Por aquel entonces el hombre ya había iniciado su periplo por el espacio. En esta nueva Era, la guerra y la paz son elementos de una misma balanza que se equilibran cuidadosamente desde La Colonia, el enclave científico por excelencia. Desde allí, la controladora Maralda Tardes detecta actividad bélica en un planeta alejado de cualquier ruta comercial, y decide iniciar un protocolo estándar de inspección. Mientras tanto, Ferdinard y Malhereux, dos jóvenes chatarreros, esperan pacientemente en el subsuelo de dicho planeta a que acabe la guerra en la superficie para saquear los restos del combate y extraer un suculento beneficio. Entre los restos de la batalla encuentran un extraño artefacto que parece pertenecer a una civilización antigua y desconocida y tras el que van los atroces mercenarios sarlab y los científicos de La Colonia por igual. Poco se imaginan Mal y Fer que lo que tienen en su poder podría ser la llave para liberar una amenaza más antigua que la galaxia.
Se nos presentan apenas tres facciones enfrentadas en esta historia y tan solo con ellas podemos hacernos una idea de lo que podría llegar a ser ese universo, hasta donde se podría desarrollar y expandir. Tenemos a La Colonia, asumiendo unas funciones que la convierten en la supuesta valedora de la Justicia a nivel interplanetario, equilibrando la balanza de poder según su criterio y sus propios intereses, entre paternalista y soberbia, tan necesaria como arrogante y sin embargo, tan expuesta a sucumbir y ser destruida por la ambición y el ansia de poder como cualquiera… o por algo mucho peor.
Tenemos a Los Sarlab, el máximo exponente de los muchos clanes de mercenarios que pululan por la galaxia, haciendo el trabajo sucio de las corporaciones, saqueando y luchando bajo las órdenes del mejor postor. La batalla es su razón de ser y seguirán haciendo lo único que saben mientras haya quien esté dispuesto a pagar por ello, por lo que su lucha no tendrá fin, sea aquí o en cualquier otro lugar de la galaxia.
Y tenemos la última pieza del tablero, que prefiero no desvelar, aunque a poco que avancéis en la lectura intuiréis a que me refiero. Lo que supone el cambio de paradigma para toda la humanidad. Es ahí donde el autor tiene su mejor baza para continuar desarrollando la historia, llevándonos de la mano para descubrir cuán lejos puede llegar. Un elemento que además de resultar imprescindible para descifrar el misterio, nos deja con ganas de saber más al respecto y abre un millón de posibilidades ante nosotros.
Me resulta fascinante la facilidad de Carlos para dar vida a sus personajes. Lo sencillo que resulta hacernos con ellos y lo bien que funcionan. Fer y Mal, la pareja protagonista, son unos buscavidas adorables. Unos aventureros que a pesar de haber vivido mil y una aventuras, están lejos de la idea que tenemos del héroe. Tipos normales que hacen su trabajo y no dudan en jugársela si la ocasión lo merece, pero a los que no les van las heroicidades, les acojonan las balas y tiemblan ante la posibilidad de morir, como a cualquier hijo de vecina. Dos tipos a los que yo, no me preguntéis la razón, he estado visualizando como a Jay y Bob, el silencioso (si, lo sé. Estoy fatal. XDXDXD).
Pero si en algo destaca el autor es en la creación de los villanos. Creo que el padre Isidro es insuperable en todos los aspectos, pero debo admitir que Jebediah, el líder de los Sarlab, tampoco se anda con chiquitas. Cruel, despiadado, invencible. Modificado de pies a cabeza, este ciborg tiene más de máquina que de ser humano. Una máquina de matar perfecta cuya ambición no conoce límites y que se considera a sí mismo como un ser superior, imbatible y al que todos los demás deben someterse. Esta mezcla entre Terminator y Darth Vader (y con este último las similitudes van más allá de lo que es evidente, como descubriréis cuando leáis la novela), da como resultado un malo de película. Un personaje que por sí solo hace que valga la pena leerse el libro.
Aunque ni siquiera Jebediah es rival para el Mal, en mayúsculas, que amenaza con extenderse y destruir todo lo que conocemos, hasta la existencia misma, si logra escapar de su cautiverio. Nioolhotoh, entidad indescriptible que va más allá de lo comprensible, cuya voracidad no tiene límites y para el que conceptos como la vida o la muerte son algo carente de significado, pues no conoce ni una ni otra, resulta un magnífico homenaje a los horrores cósmicos imaginados por Lovecraft. Un ente terrible que podemos incluir en la caterva de Dioses Primigenios, si acaso no los devora antes.
El resto de personajes están bien logrados y resultan interesantes ejerciendo su función dentro de la obra. Aunque por alguna extraña razón, no he llegado a sentir empatía con Maralda. La oficial tiene un papel vital en la historia, hasta el punto de ser una de las protagonistas principales. Bien construida y siendo creíble en todo momento, aun no comprendo porque no ha habido química entre nosotros, dejándola por mi parte en un segundo plano cuando en realidad debería estar en primera fila, junto a Mal y Fer. Por su parte, Tarven For me ha parecido uno de los personajes mejor perfilados y definidos de toda la novela. Sus acciones, sus motivaciones y su forma de enfrentarse a cada nueva situación logran que las escenas en las que hace acto de presencia resulten de lo mejor de la historia. Mención aparte para El Hombre Alto, quien cual emperador Palpatine, maquinando desde las sombras infiltrado en el Senado, nos deparará uno de los momentos más álgidos y emocionantes de toda la novela, así como un nuevo misterio que resolver.
En cuanto a los secundarios, funcionan a la perfección asumiendo su rol y ofreciendo algunos momentos brillantes, sirviéndonos de ellos para ver la historia en toda su magnitud y obtener a través de ese modo una visión más precisa y profunda de cada una de las facciones enfrentadas.
Carlos no ha dejado de evolucionar, de aprender el oficio. Eso es algo tan obvio que resulta innecesario mencionarlo de nuevo. Pero no por ello ha perdido ese estilo suyo, tan personal y cercano, tan fresco y peculiar. Una prosa sencilla, pero efectiva, que hace que el lector se vea arrastrado por la historia sin apenas proponérselo, dejándose llevar y deseando seguir pasando página tras página para saber qué ocurrirá a continuación.
Como única pega, tengo que hacer referencia a los diálogos. En algunos momentos puntuales, el lenguaje utilizado por los personajes no se ajusta en modo alguno a la idea que nos hemos hecho de ellos. No pegan con su persona. Ciertas palabras, ciertas expresiones, me han chirriado. Y el uso de algunas coletillas que en un primer momento he encontrado muy acertadas e incluso divertidas, ha terminado siendo algo excesivo. Se me ha quedado grabado a fuego lo de “Sagrada Tierra” y es que si la frase de marras no se repite como unas veinte veces, no lo hace ninguna.
Salvo por este pequeño detalle, que como digo es algo puntual, Panteón es una novela excelente. Con un ritmo trepidante, acción a raudales y algunos momentos sencillamente brutales, Carlos nos ofrece una historia de esas que en manos de un buen director y un mejor presupuesto, podría convertirse en una peli de culto. Divertida y muy, muy entretenida, palomitera al cien por cien y con ese poso final que es ya como un sello personal de Carlos: El optimismo y la fe en la raza humana.
Panteón
Carlos Sisí
Editorial: Minotauro
ISBN: 9788445001172
Páginas: 360 pág.
PVP: 17,55€
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Gente Muerta, de J.G. Mesa
Buenas tardes, amigos.
Hoy venimos con Gente Muerta, de JG Mesa, una novela de fantasmas bastante atípica tanto en su enfoque como en su argumento.
De entrada, resulta ya curioso constatar que la narradora, protagonista principal de la novela, está muerta. Que sea ella misma quien nos cuente su historia y sus experiencias en el otro lado es cuanto menos sorprendente. Más aún, cuando a través de su relato, se descubre ante nosotros un universo extenso y rico en detalles, en los que el autor cuestiona los límites de la realidad tal y como la conocemos, al imaginar las reglas que rigen en ese otro plano de existencia y el modo en que este influye en nuestro mundo. Ese influjo no deja de ser recíproco, en mayor o menor medida, y de ello tendremos constancia a lo largo del relato.
Dicen que mientras los recordemos, nuestros muertos no desaparecen del todo. Siguen vivos en nuestra memoria, en nuestro recuerdo. En cierto modo, esa es la premisa, la idea principal que da pie a esta historia. El evitar el olvido. Mientras Andrea mantenga vivos sus recuerdos, mientras recuerde quien es, mientras no olvide su propósito, seguirá existiendo y ni la Niebla podrá borrar su presencia, ni su capacidad de elección.
Viéndolo con perspectiva y obviando el componente sobrenatural, Gente Muerta trata más de lo humano que de lo divino. Las fuerzas que combaten entre sí, aquello que las alimenta, son sentimientos y emociones mundanas y terrenales, pero con un poder que va más allá de lo que nunca podríamos imaginar. El odio es una emoción intensa, incluso más que el amor, y por supuesto, resulta mucho más difícil de apagar. Todo aquello que sentimos, que nos hace ser quienes somos y que dicta el rumbo de nuestras decisiones, nos acompaña también al otro lado. Somos emoción y sentimiento, aquello que sale desde nuestro yo más profundo como respuesta innata ante el mundo y lo que nos acontece, y que moldea nuestra persona hasta su misma esencia.
La novela tiene varias partes diferenciadas entre sí. En el transcurso de la lectura, el lector se va a encontrar con distintas historias y enfoques, distintas tramas que al margen de la principal, tienen la función de reafirmar el papel de Andrea y hacernos comprender un poquito mejor cuales son las reglas del juego y cuáles son los mecanismos que rigen el universo que el autor ha imaginado al detalle, tan complejo y rico, que por sí mismo daría para otra novela. Eso hace que en ocasiones, el ritmo sea un tanto irregular. Pasamos de la acción más intensa a los momentos más inquietantes o a las escenas más emotivas y en medio, pequeñas anécdotas o historias paralelas que no es que sean irrelevantes, pero si acusan de una mayor falta de extensión, teniendo un peso fundamental en el resto de la historia para poder ver y concebir el conjunto en su totalidad. Aun así, no creo que pueda decirse que sea algo negativo en sí mismo, ya que nos permiten tomarnos un respiro ante la intensidad de algunos capítulos, pese a que uno se queda con ganas de saber más al respecto.
Gente Muerta no deja de ser un viaje iniciático. Una Odisea en la que Andrea, convertida en una suerte de Ulises, deberá aprender quien es, en que se ha convertido y cuan duro es el camino para llegar a su Ítaca personal, la que ella misma ha elegido. En el camino, encontrará toda una galería de personajes y criaturas que le descubrirán hasta donde alcanzan los límites de la existencia. De lo delgada que es la línea que separa nuestros mundos y de la inescrutable inmensidad de los distintos planos que existen más allá de la vida. En el tramo final de la novela, veremos a nuestro personaje con un objetivo muy claro. Asumiendo su función, centrará todo su empeño en cumplir con la misión que se ha impuesto a sí misma, y cual ángel vengador, aunque en ocasiones cuestionaremos sus decisiones y actos, se mostrara en el papel encomendado de cazadora implacable.
Resumiendo: Gente Muerta ha resultado una lectura mucho más jugosa de lo que aparentaba. Sorprende que una novela sencilla y sin más pretensión que entretener, sea capaz de transmitir tanto. De permitir al lector encontrar tal trasfondo, tanta profundidad, en una historia que en apariencia, tan solo es un cuento de fantasmas.
Gente Muerta
JG Mesa
Editorial: Ediciones aContracorriente
Colección: aMedianoche
Formato: Electrónico
ISBN: 978-84-939129-2-5
Páginas: 744 pág. en formato DIN A5.
PVP: 4,60€
Contenido:
-3 versiones de lectura de Gente Muerta en formatos PDF, EPUB y MOBI para Kindle.
-Versión imprimible de en formato PDF.
- Cartel con la portada imprimible en formato PDF.
- Versión de lectura de Editando! Gente Muerta en PDF (making-of).
-El relato exclusivo Tumbas para todos en formato PDF.
-El cuadernillo Gente Muerta: Conceptos con seis láminas de trabajo ilustradas sobre el desarrollo de la obra y el universo que la acoge, MundoSolo.
Quien mate al dragón, de Leif GW Persson
Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.
Venimos hoy con las nuevas aventuras de uno de los personajes más deleznables, caraduras, ególatras, xenófobos, machistas y vagos que nos hemos tirado a la cara. Si, amigos, Bäckstrom, ese peculiar comisario que conocimos en Linda, como en el asesinato de Linda y que resulto ser todo un elemento de cuidado, vuelve a la carga en un nuevo caso. Como una suerte de Torrente sueco, compartiendo con su homólogo español estatura, volumen abdominal y la ausencia de cualquier atisbo de ética, moral y buenas maneras, Bäckstrom regresa a la acción ante un nuevo caso en el que de nuevo, podremos ser testigos de primera mano de los entresijos del sistema policial y judicial sueco, las técnicas utilizadas por los cuerpos de seguridad del estado para esclarecer el caso y la profesionalidad (o negligencia) con las que se afronta la resolución de un crimen.
Quien mate al dragón difiere con su antecesora en cuanto a extensión y desarrollo. No entra con tanta profundidad en los aspectos técnicos ni burocráticos, centrándose en la propia investigación y sobretodo, en los personajes. Si en la anterior novela estábamos ante una obra coral, en este caso podemos decir que repetimos ese planteamiento, pero dándole mayor relevancia a nuestro comisario, convirtiéndolo en la estrella indiscutible de la historia y dejando al resto de personajes casi como meras comparsas, necesarias, bien tratadas, con su peso en la trama y con sus propios momentos de gloria, pero en general, situadas en un segundo plano. Lo mejor, en mi opinión, lo frio y perverso que resulta Frank Motoele y la curiosa relación de Bäckstrom y Nadja, la ex agente rusa.
Pese a que Quien mate al dragón es una historia independiente, resulta muy aconsejable haber leído el anterior título, ya que de esta forma el lector podrá hacerse una idea mucho más acertada de la clase de individuo que es Bäckstrom y cómo es su relación con el resto de sus compañeros. Conocer su falta de escrúpulos y catadura moral, que en esta novela no resulta tan acentuada como en la primera.
Lo que parecía un caso sin importancia, una simple trifulca entre borrachos que terminó con un fiambre con la cabeza abierta, va convirtiéndose en algo mucho más complejo al relacionarse con la desaparición de un repartidor de periódicos y el robo a un furgón blindado.
El equipo de Bäckstrom hará un excelente trabajo, pese a los continuos incordios, impertinencias y desaciertos del comisario, quien para colmo, será quien en última instancia resolverá el caso por sus propios medios.
Lo único que puedo recriminarle al autor es el que no permita al lector formar parte de la investigación. No hay juego del gato y el ratón, ni pistas con las que podamos hacer conjeturas. La historia se desarrolla de forma lineal, de tal modo que la información sale a la luz cuando la trama lo requiere y no se nos da la oportunidad de sospechar de nadie. De todos modos, el desenlace resulta muy bien trazado. En un giro elaborado, sin excesivo efectismo y atando todos los cabos de una manera coherente, aunque ciertamente sorpresiva, se nos ofrece la resolución del caso en una escena muy bien llevada y que consigue que nos veamos obligados a admitir que, después de todo, puede que Bäckstrom si tenga ese instinto del que tanto alardea.
Narrada en un tono informal y divertido, la lectura se hace fluida y amena. La prosa de Persson no brilla por sus florituras ni falta que le hace. Correcta, prefiere centrarse en lo que ocurre y sobretodo, en mostrarnos quien es Bäckstrom, cómo piensa y cómo es, sin perder ni el ritmo ni el objetivo, que no es otro que tenernos entretenidos, algo que consigue sin ningún esfuerzo.
Quien mate al dragón
Leif GW Persson.
Editorial: Grijalbo
ISBN: 9788425349065
Páginas: 416 pág.
PVP: 20,90€ (Epub: 13,99€)
Cortometraje: Cargo, de Ben Howling y Yolanda Ramke
Buenas tardes, amigos.
Venimos hoy con un cortometraje que nos ha encantado.
Cuando parece que dentro del género Z ya no queda lugar para la imaginación y da la impresión de que nada puede sorprendernos, que ya no queda nada por contar y que los muertos vivientes como temática ya no aportan nada, uno se encuentra con algo como la obra que nos ocupa y reconoce que está equivocado. Que siempre hay lugar para lo insospechado, para lo imaginativo y sorprendente.
A priori, puede parecer un truco efectista, que busca aprovecharse de la emotividad del espectador. Pero eso no es óbice para reconocer la genialidad de su premisa y su talento a la hora de saber que es aquello que nos conmueve, utilizando unas formas y un lenguaje que nos hace caer ante su simpleza y perfección.
Enternecedor, emotivo, inesperado… Eso son los adjetivos que se me ocurren. Parece difícil que algo tan sencillo, tan directo y básico, logre funcionar tan bien.
Dirección: Ben Howling y Yolanda Ramke
Producción: Marcus Newman, Yolanda Ramke, Ben Howling y Daniel Foeldes
Guion: Yolanda Ramke
Actores
Padre: Andy Rodoreda
Madre: Alison Gallagher
Bebé: Ruth Venn
Supervivientes: Yolanda Ramke, Kallan Richards y Effron Heather
Francotirador: Scott Wood
Director de fotografía: Daniel Foeldes
Asistentes de dirección: Marcus Newman, April Mackay y Katherine Mackenzie- Smith
Make-up: Claudia Magro y Zeb Tilden
-Cortometraje finalista en el Tropfest Australia 2013-
Cómic: La Capa 1969
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano
Este título supone una precuela de La Capa, cómic publicado en 2012 por Planeta DeAgostini Cómics y firmado por una joven promesa de las letras y el suspense: Joe Hill (hijo del legendario Stephen King). En ese título, Hill nos hacía un retrato del antihéroe, de una persona que descubre que tiene poderes gracias a una capa, que usa para lo único en lo que destaca: hacer el mal.
‘La Capa: 1969′ cuenta el origen de la familia del protagonista, así como también el del sortilegio que parece poseer la prenda titular de esta saga de relatos.
Tengo que decir desde un principio que La Capa (nominada a los Premios Eisner) fue un cómic que particularmente me gustó mucho y cuando me enteré de la publicación de su precuela, no he podido resistirme a leerla.
En esta ocasión es Jason Ciaramella el encargado de los guiones, dejando a Joe Hill a cargo de la consultoría creativa; a los lápices encontramos a Nelson Daniel (el cual sustituye a Zach Howard), el cual realiza un trabajo correcto basado en el stippling (punteado) acompañando a Ciaramella en esta historia ambientada en La Guerra del Vietnam en pleno año 1969, en la cual se nos narra el origen de ese mal que va intrínseco a esa prenda de ropa harapienta que esconde más secretos de lo que nos imaginamos.
La narración es una historia bélica arquetípica, con sus respectivos bandos, y en la que no pueden faltar las escenas violentas y explosiones varias que salpican siempre a este tipo de género.
Como nexos de unión al anterior título, podemos encontrar varias viñetas de continuación para poder situarnos en el momento justo de la acción, y así saber de primera mano cómo se empezaron a desencadenar los hechos que todos aquéllos que leyeron ‘La Capa’ querían saber (entre los cuales me incluyo, claro).
Como comento más arriba, estamos ante una historia de género bélico, pero que en este caso también podemos encontrar algunos elementos sobrenaturales (como el personaje del Brujo) que aporta un toque de misticismo que no desentona en absoluto en el resultado final.
Concluyendo, ‘La Capa 1969′ es una agradable e interesante lectura que se lee de un tirón y que gracias a la cual muchos lectores se engancharán a leer su continuación…..y que seguro no decepciona a todos los que ya conocen el trabajo anterior de Joe Hill.
Con respecto a la edición de Planeta: se trata de un bonito tomo en cartoné que incluye todas las portadas (oficiales y alternativas) de los cuatro números aquí recopilados además de un texto introductorio a cargo de José Torralba.
La Capa (The Cape): 1969
Edición original: The Cape 1969 # 1-4 USA
Guión: Joe Hill, Jason Ciaramella
Dibujo: Zach Howard
Color: Nelson Daniel
Editorial Planeta
Formato: Libro rústica, 112 págs. color
Precio: 11,95 euros
Castelló Negre 2013

El certamen Castelló Negre se consolida como el principal festival del género negro en el litoral mediterráneo. En la edición de 2013 el festival abarca mucho más de una semana, pues comienza a finales de abril y termina a principios de junio y contará con la presencia de primerísimas figuras de la pluma y del celuloide.
Este gran acontecimiento cultural reúne literatura, artes plásticas y cine como muestras de este género de vigorosa actualidad.
Asesinos sueltos, platos envenenados, robos de guante blanco y atracos imperfectos, conspiraciones y secuestros, escándalos a media noche y mucha diversión. Castellón se tiñe de negro durante un certamen en el que las mentes más maquiavélicas y perversas del mundo del arte, el cine, la literatura y la televisión se unen. Una ciudad volcada con el género negro y policíaco en el que más de 2.500 delincuentes y cómplices disfrutan de las más crueles historias de la humanidad. 15 días de crímenes y ficción promovidos por las principales instituciones de nuestra provincia. El Ayuntamiento de Castellón, el Ayuntamiento de Benicàssim, el Ayuntamiento de Burriana, La Diputación de Castellón y la Fundación Dávalos Fletcher forman un auténtico sindicato del crimen al servicio de la creatividad de nuestros artistas, literatos y cineastas.
Bajo estas condiciones, Castelló Negre lo inunda todo. Cines, teatros, librerías, cafés, casinos, auditorios, salas de arte, restaurantes, muelles pesqueros, playas o incluso callejones tenebrosos por toda la provincia. Espacios para la cultura más cercana, para aquella que te pone la piel de gallina y que es el caldo de cultivo de la creatividad más oscura. Somos el escenario para disfrutar de las historias más increíbles y sucesos inesperados propios de las mejores películas o relatos del género. Contamos con la carta blanca de las autoridades para que los grandes escritores de género se asienten en una provincia amante de sus fechorías y para que la nueva hornada de creadores y talentos del género negro y policiaco den rienda suelta a su creatividad, tomando a Castellón como su centro de operaciones delictivas.
Todo empezó con una comida en torno a lo negro (siempre preferible a una merienda de negros). Los comensales: Pere Duc (el prestigioso librero de Babel), Joan Castillo (gran matemático), Xipell (alma máter del Fórum Babel) y Pedro Tejada (inquieto profesor de literatura). El menú pasable, pero un cadáver a los postres y la discusión en torno a quién fue el asesino (el mayordomo, la duquesa o el estilista). Y esta afición por los crímenes había que canalizarla, difundirla y compartirla.
Se trataba de desplegar los tentáculos: teníamos librería, librero, gestores culturales, profesores y cómplices (en Gijón, en Madrid, en Alicante, en León, en Barcelona, en Getafe…). A la fiesta se unió pronto el emprendedor escritor Pablo Sebastià, nativo-pluma-negra. Llegaron poco a poco las ayudas económicas de instituciones públicas locales y provinciales y de algunas entidades privadas. Y arrancó Castelló Negre en 2010 con autores de la tierra y con escritores foráneos consagrados (Andreu Martín, Ferran Torrent). Reincidimos con premeditación y alevosía en 2011 (Juan Madrid, Alejandro M. Gallo, Alicia Giménez Bartlett se unieron a nuestra banda) y en 2012 dimos un nuevo golpe (Jorge M. Reverte, Juan Bolea, Maruja Torres implicados directamente en esta invención que ya se conoce como el trienio negro).
Proyecciones
- Argo
- El Caballero Oscuro: la leyenda renace
- Sherlock Holmes: juego de sombras
- Gangster Squad (Brigada de Élite)
- Ni pies ni cabeza
- La Conjura del Escorial
- Eric Frattini
- Jorge Fuentes Monzonís-Villalonga
- Fernando Marías
- Juan Ramón Biedma
- Rosa Ribas
- Javier Palomo
- Mercedes Castro
- David G. Panadero
- Alejandro Martínez Gallo
- Pablo Sebastiá Tirado
- Taller de Guión (con Democa Productions)
- Taller de Dirección (con Antonio del Real)
- Taller de Interpretación (con Juanjo Puigcorbé)
- Club de Lectura (con Pablo Sebastiá Tirado)
Toda la info, la puedes encontrar en: http://www.castellonegre.org/
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La Princesa Prometida, de William Goldman
Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.
Venimos hoy con un título que todos conocéis, aunque me temo que será por su versión cinematográfica, a día de hoy convertida en mítica. Y es que La Princesa Prometida se ha convertido en una peli de culto para toda una generación. Lo curioso es que la obra en la que se basa sea una gran desconocida para muchos y que la novela y su autor sean grandes desconocidos incluso para los más fans del film.
Cuando William Goldman era un niño, estuvo muy enfermo. Su padre decide entonces leerle La Princesa Prometida, un libro escrito por el autor florinés S. Morgenstern. A William no es que le guste leer en absoluto, pero su padre se empeña en leerle la historia y el mozalbete va quedando prendado de las increíbles y maravillosas aventuras que su padre le hace vivir en cada lectura. William no llegará nunca a leer él mismo la novela, quedándose fascinado por la narración de su progenitor y recordándola para siempre. Cuando él mismo es padre, decide regalarle un ejemplar del libro a su propio hijo y para su sorpresa, a este no le cautiva en absoluto. Extrañado ante ese hecho, decide leer por fin la novela por sí mismo y descubre horrorizado que el libro en sí mismo es un tostón. Su padre, en un alarde de encomiable buen gusto, solo le leía las partes divertidas, las que realmente valían la pena, omitiendo el resto, que resultan ser un tocho infumable.
William decide en ese momento hacer una revisión de la novela, reescribirla, eliminando todo lo que a su entender sobra y dejando únicamente las partes que su padre le relataba, en un intento por mejorar la obra original del tal Morgenstern. Esta nueva versión, será la que todos conocemos y en la que después, se basará la película.
¿Cómo se os queda el cuerpo? Pues eso no es todo. La Princesa Prometida está repleta de apuntes, reflexiones, incisos y demás interrupciones en las que William nos explica todo esto y nos relata un sinfín de anécdotas de su propia vida, además de incontables comentarios sobre las partes que ha eliminado, explicándonos el porqué de ello, que se contaba en ellas y poniendo de vuelta y media al pobre autor florinés.
¿Os parece una locura? Pues esperad, que aún hay más….
Resulta que todo lo que el autor nos hace creer hasta este momento, lo de su padre, lo de su hijo y lo del condenado Morgenstern, no es cierto. William Goldman juega con nosotros en un alarde de genialidad y nos hace creer a pies juntillas una historia digna del Reader Digest. En lo que a mi entender es un ejercicio metaliterario en mayúsculas, Goldman no solo nos cuenta las grandes aventuras de Westley y Buttercup, sino que inventa una historia paralela en la que nos narra el supuesto origen de la novela y las particulares circunstancias que le llevaron a (re)escribirla, las partes que decide eliminar y el porqué de tal decisión, más otros cientos de comentarios y detalles que nosotros, los lectores, llegamos a creer reales y que no son más que un ardid del autor.
Si se os ha quedado cara de “¿pero que me estas contando?”, no os preocupéis. A mí me pasó lo mismo. Y es que tras la primera impresión ante una historia tan rocambolesca y descabellada, hay que reconocerle el mérito a Goldman por su increíble capacidad para tejer ambas historias, en una novela en la que solo esperábamos encontrar una trama de amor y aventuras a la vieja usanza.
La historia principal, la misma en la que se basa la película y que es la que cualquier lector confía en descubrir en sus páginas, se ve de este modo magnificada por la historia paralela de las desventuras del autor ante el supuesto original y ante los despropósitos del pobre Morgenstern, que pasa de ser el presunto autor a convertirse en un personaje más creado por Goldman para cebarse con él y darle un tono entre cómico y crítico a la novela, más allá del argumento inicial. Un juego, una broma, una muestra de talento, genialidad y grandes dosis de ironía, sin más propósito que jugar con el lector y ofrecerle una lectura distinta, fuera de lo común.
Centrándonos en la parte que a priori llamaremos principal, la historia de Westley y Buttercup, decir que es todo aquello que esperábamos. Amor, acción, humor, venganza… Todos aquellos ingredientes para una aventura increíble y maravillosa en la que tienen cabida piratas, gigantes, espadachines, reyes malvados, mentes criminales, hermosas doncellas y héroes imbatibles. Un gran homenaje al género y a los cuentos tradicionales de caballeros y princesas, pero no carente de una importante dosis de coña y mala leche.
La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al cual sólo le interesa la caza. El mejor esgrimista, el hombre más inteligente y el más fuerte del mundo son contratados por los enemigos de Florin para raptar a Buttercup. En la huida, sufren la incansable persecución de un encapuchado que los retará uno a uno en su propio terreno.
Los personajes de la novela son tan arquetípicos, tan encasillados, tan típicos y tópicos, que en ocasiones parecen una caricatura de sí mismos. Pero aun así, o justamente por eso, disfrutaremos como niños con ellos y sus andanzas. Desearemos con todas nuestras fuerzas que Westley rescate a Buttercup. Que Iñigo Montoya pueda llevar a cabo su venganza. Que Fezzik se sienta feliz con esa nueva familia en que se han convertido sus compañeros de aventuras y siga haciendo rimas. Que el príncipe Humperdinck reciba su justo castigo y en definitiva, que el relato termine con el esperado “Y vivieron felices para siempre…”
Lo que no me ha terminado de convencer ha sido la novela inacabada que acompaña el volumen y que vendría a ser la segunda parte. Me ha quitado la sonrisa de la cara y hablando en plata, me ha dejado incómodo y maldiciendo en mi fuero interno a Goldman por su mala baba.
Quitando esto, decir que me lo he pasado pipa con La Princesa Prometida y no puedo más que recomendarla. Tanto si has visto la película como si no, te auguro una lectura entretenida, algo surrealista en según qué momentos, que vas a disfrutar mucho con el peculiar sentido del humor de su autor y con la que te divertirás cosa mala.
La Princesa Prometida
William Goldman
Editorial: MR (Martínez Roca)
ISBN: 9788427039728
Páginas: 374 pág.
PVP: 18€
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Lo que sueñan los insectos, de Javier Quevedo Puchal
Una reseña de Francisco José Arcos Serrano
Isabel, una joven de familia acomodada, desaparece de su casa de Sitges sin dejar rastro. Por desgracia, ni la Policía ni el investigador privado contratado por el padre de la desaparecida, el magnate cinematográfico Didac Sardà, consiguen arrojar luz al caso.
Cuando Milena, la mejor amiga de Isabel y experta en demonología, recala en Madrid durante una gira promocional, el reencuentro con Didac volverá a abrir viejas heridas. Y es que el padre de su amiga cree haber dado con una pista que podría llevar a Isabel. Una pista que solo Milena parece capacitada para seguir. Lo que ella no sospecha es que la madeja que desenredarán sus investigaciones sacará a la superficie algo más profundo que la verdad y más aterrador que las entidades demoníacas a las que se enfrenta cada día: su propio pasado.
‘Lo que sueñan los insectos’ está editada por la editorial Punto en Boca, sello de reciente creación cuyo slogan reza “Libros atrevidos para lectores inquietos“…..titular muy acertado tras la lectura de su primera referencia.
Javier Quevedo Puchal ha ganado el Premio Nocte 2012 a la mejor novela de terror por su “Cuerpos descosidos”, la cual aún tengo en mi pila eterna de libros pendientes de leer, y también ha sido nominado al Premio Ignotus 2012 por ese mismo título.
En esta nueva novela se palpa sobremanera el esfuerzo del escritor por crear una historia donde se aúna lo onírico y terrorífico, pero en la que encontramos también una realidad tan cruda como es el mundo de las sectas que tanto daño han hecho a lo largo de la historia.
A partir del momento en el que nuestra pareja protagonista toma las riendas de la investigación de la desaparición de su antigua amiga, Javier Quevedo nos va dejando pistas dosificadas a lo largo de la narración y nos sumerge cada vez más en una historia y una atmósfera de auténtica pesadilla, como son los últimos meses de vida de Isabel, la mujer desaparecida.
Una vez que empiezas a leer es difícil dejar su lectura, ya que el ritmo que le imprime su autor es muy dinámico y adictivo, queriendo saber siempre más de la trama y de las motivaciones de sus personajes hasta llegar a su demoníaco clímax final por todo lo alto, en un final de fiesta muy cinematográfico.
Tanto los personajes principales como los secundarios están muy bien perfilados, haciéndolos muy reales y humanos, con los que llegas a empatizar rápidamente con ellos.
En definitiva, estamos ante un thriller muy bien construido y muy entretenido que hará las delicias de todo buen amante del género fantástico.
Aprovecho también este espacio para desearle lo mejor a esta nueva editorial, Punto en Boca, y que esperemos editen pronto nuevas referencias. Estaremos al tanto, seguro.
Título: Lo que sueñan los insectos
Autor: Javier Quevedo Puchal
Editorial: Punto en Boca
ISBN: 9788494107801
Páginas: 320 páginas. Rústica (tapa blanda)
Precio: 19 euros
Sesenta Kilos, de Ramón Palomar
Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.
La novela que hoy nos ocupa supone un claro ejemplo de lo que yo llamo género negro tarantiniano, o lo que es lo mismo: una historia de drogas, putas y perdedores, en la que la violencia y la fauna que habita en los bajos fondos sirven de excusa para mostrarnos a una serie de personajes, tan cotidianos y a la vez tan histriónicos, tan reales y al mismo tiempo, tan pasados de vueltas, que se verán metidos en una vorágine de violencia que escapa a su control y que les llevará a un desenlace en el que la sangre y los casquillos de bala cubrirán el escenario.
Por extraño que parezca, no resulta difícil empatizar con algunos de ellos, a pesar de que son, sin excepciones, una pandilla de auténticos cabrones. Como digo, estamos ante un desfile de almas perdidas, de seres marginales que persiguen su última oportunidad de ser alguien y que se verán abocados a una huida hacia delante, sin importar el precio a pagar. Llegado a cierto punto, no hay vuelta atrás. Algunos desesperados, otros intentando ajustar cuentas y mantener su estatus y otros, auténticos oportunistas que no quieren dejar escapar la ocasión, llega un momento en que todos cruzan la delgada línea de la cordura y se lanzan de cabeza a su perdición. Nadie saldrá indemne de este desastre que se les ha ido de las manos.
Sesenta kilos de cocaína pura. Sesenta kilos que supondrían el pasaporte de salida para muchos. Sesenta kilos que serán la perdición de casi todos.Una novela de tramposos y estafadores en el submundo hispánico de la droga, por la que pululan camellos de poca monta y menos luces, gerifaltes del narcotráfico entrampados en la burbuja inmobiliaria, ex legionarios,estrípers, propietarios de burdeles, contables, clanes gitanos… y ni un solo policía.Una historia adictiva, trepidante, plagada de acción, salvaje y muy, muy real.
Sesenta kilos es ante todo, una crónica. Y así es como Ramón Palomar nos la presenta. Bien narrada, sin paliativos y poniendo toda la carne en el asador. Con un estilo desenfadado, libre de prejuicios, la narración adquiere un tono tan personal, tan cercano, que contrasta con la crudeza de los hechos que se nos cuentan.
El mundo del narcotráfico y el de la prostitución mostrando sus vergüenzas, de un modo muy peculiar, donde se entremezclan sin rubor el realismo costumbrista más descarnado y los excesos típicos del grindhouse más cinematográfico y pasado de rosca.
Una apuesta más que recomendable, que nos muestra un modo distinto de hacer novela negra y que se libera de prejuicios y encorsetamientos para ofrecernos una historia con la que vamos a disfrutar, mientras sus protagonistas son víctimas de sus actos y de su propio infortunio.
Sesenta kilos
Ramón Palomar
Editorial: Grijalbo
ISBN: 9788425349331
Páginas: 320 pág.
PVP: 16,90€ (Epub: 8,99€)
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