blog_ Athnecdotario incoherente

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Actualizado: hace 3 horas 49 mins

Trazos de sangre, de Poppy Z. Brite

14 October 2018 - 10:44am

Por Soraya Murillo.

Trevor regresa a Missing Miles, un pequeño pueblo de Carolina del Norte (USA). Veinte años atrás, cuando él tenía solo cinco años, su padre, un famoso dibujante de cómics, mató a martillazos a su madre y hermano pequeño, suicidándose luego.

Iremos leyendo lo que fue su pasado en un orfanato, cómo logró que el dibujo lo ayudara a evadirse de esa realidad en la que sufría. En el regreso a la casa, allí donde su padre cometió los asesinatos, conocerá a Zach, un hacker bisexual que huye de la justicia encontrando allí un escondite temporal.

Entre referencias musicales, literarias y alguna película, Poppy moverá unos protagonistas con inciertas preferencias sexuales, pero fascinantes, con una gran personalidad. Serán ellos los que den vida a toda la historia por su gran riqueza de matices.

Personajes que nos enseñarán lecciones de la vida, grandes verdades que muchos ignoran para justificar la violencia. Ellos entendieron que el alcohol no te vuelve violento. Ya lo eras, la violencia la llevas dentro de ti. Usas lo demás como excusa, para apoyarte en ella.

Leyendo sus historias, muchos daréis una patada en el suelo de rabia, de impotencia. “Sí, eso lo conozco, sé de qué habla”. Será duro leerlo, porque muchas veces leemos para olvidar cosas y aquí nos las devuelve, como una bofetada de realidad en toda la cara. Todos proceden de familias rotas. El terror viene de los humanos con los que les tocó convivir.

El terror llegará en las primeras páginas con la matanza; luego se irá suavizando para ir conociendo a los demás miembros que moverán el relato, con su vida actual junto a su pasado. Pero siempre destacando a los protagonistas principales, Trevor y Zach.

Ambos son supervivientes buscando respuestas. Sus encuentros sexuales serán desesperados, como dos caníbales hambrientos. La casa tiene vida propia, está embrujada con una presencia. Puede que no sea el escenario ideal para que ellos dos encuentren la paz, pero si algo enseña la vida es que al infierno se baja mejor acompañado que solo, pues siempre cabe la posibilidad de que uno de ellos queme sus demonios logrando ayudar al otro.

Estamos ante un asesinato como los que podemos leer cualquier día en la prensa. Tenemos unos personajes que podrían ser cualquiera de nosotros. Vais a leer una historia que os horrorizará y emocionará a partes iguales, donde las drogas simplemente son una salida más, una evasión, otra forma de escapar.

El estilo es magnífico, lleno de viveza e intensidad. Su prosa es natural, libre y de gran pureza, reflejo de una autora descarada y directa. Una novela de lectura fácil, las páginas pasan sin sentirlo, totalmente absortos en el texto. Su obsesión por los personajes es brutal, de esos que no olvidaremos al terminar el libro, pues seguirán ahí como algo vivo.

Nos contará unas vivencias duras, casi tocando la tortura, que adorna con los elementos sobrenaturales de la casa. Unos amigos que lo darán todo, protagonistas secundarios, pero con mucha fuerza y que deslumbran por si solos.

Una nueva joya literaria que nos trae de nuevo La Biblioteca de Carfax y una fantástica traducción de Carla Bataller Estruch.

Amaneceres que despertarán a dos chicos abrazados. Noches con pesadillas que vivieron de verdad. Tal vez les quede una nueva oportunidad, tal vez no sea demasiado tarde para ellos.

https://labibliotecadecarfax.com/tienda/es/poppy-z-brite/11-trazos-de-sangre.html

Tom Z Stone: The fool on the hill, de Joe Álamo

8 October 2018 - 12:24pm

Por Jorge Herrero.

Tom Z Stone es el mejor personaje y la mejor saga que ha dado la literatura zeta nacional, y partiendo desde ese punto, Joe Álamo ha ido creando unas historias inolvidables, donde ha sabido fusionar con gran maestría lo mejor de la novela negra con elementos del género zeta, dando lugar a cuatro grandes novelas, todas ellas de un nivel altísimo. Con esta ¿última? entrega ha elevado al personaje a unas cotas de calidad muy pocas veces vista. Ha traído de vuelta al personaje más irónico, cínico y chulo que ha dado el género zeta.

Leer The fool on the hill es como estar viendo las películas que hicieron grande al género negro en los años 40-50, con Bogart y compañía. Tiene su ración de villanos, a cada cual más peligroso, tiene a sus femme fatales, situaciones que llevaran a Tom Z al límite y donde su integridad está puesta en juego.

Contiene unos diálogos que son una absoluta maravilla, dignos de enmarcar, donde el popular personaje destila su mala leche, su cinismo y su ironía, dando lugar a algunas situaciones que harán sonreír al lector, gracias también a un humor negro marca de la casa.

La trama es perfecta de principio a fin, engancha al lector desde la primera página, donde el autor vuelca todo su buen hacer y su dominio de la novela negra y del genero zombi, demostrando que se puede hacer algo original y fresco dentro del la temática zombi, un género donde cada vez es más difícil hacer algo distinto, que no suene a otras historias ya escritas y que no sean más de lo mismo. Joe Álamo no solo ha conseguido hacer algo nuevo y con una frescura muy pocas veces vista, si no que con cada entrega ha ido subiendo el nivel de tal manera que parecía imposible superarse, pero que lo ha hecho, y de qué manera.

¿Era necesaria una cuarta entrega? Después de haberla leído, no solo la considero necesaria, si no que animo al autor a que haga alguna más, siempre que sean tan buenas, tan adictivas y con tanta calidad.

The fool o the hill funciona como precuela de la saga, y como libro ideal para que los lectores se adentren en la mejor serie zeta nacional que hay en la actualidad. A destacar el final, donde los lectores se encontrarán con un personaje clave en las otras tres novelas, y que dejará al lector con una sonrisa de satisfacción.

Para acabar solo puedo decir que The fool on the hill es una gran novela, donde nos muestra al mejor Tom Z Stone, y que hará las delicias de todos sus seguidores y lectores.

Un personaje del que me declaro fan incondicional y del que soy seguidor desde el 2011, año en el que apareció por primera vez. Con sus novelas he pasado algunos de mis mejores momentos de lectura, cosa que agradezco a su autor, Joe Álamo. Como apunte, tengo que decir que como lector, esta novela se merecía un formato y una edición mejor y más acorde con su enorme calidad, ya que sin ser un mal formato, el que han usado para publicarlo no le hace para nada justicia, sinceramente.

Una novela absolutamente imprescindible. Mis mas sinceras felicitaciones al autor.

 

 

Reina en el mundo de las pesadillas, de Mar Goizueta.

7 October 2018 - 10:21am

Por Soraya Murillo.

«Creed que Pasífae se unió al toro de Creta:

Lo hemos visto, se confirmó la leyenda.

No se extrañe, César, la secular antigüedad:

Lo que proclama la fama, te lo muestra la arena»

Marcial. Libro de los espectáculos, epigrama 6

Cada cultura puede tener ideas distintas sobre los sueños. Por ejemplo, en un poblado de la India está prohibido pintarle la cara a una persona mientras duerme, porque piensan que cuando su alma regrese del lugar a donde viajó, no reconocerá el cuerpo y permanecerá perdida en el mundo de los sueños para siempre. Los romanos y griegos, en cambio, que son la base de nuestra cultura, así como de la percepción intelectual que tenemos del espectro onírico, no creían en desunión de alma y cuerpo durante el sueño. Vemos, por lo tanto, que el fenómeno del sueño ha dado pie a innumerables creencias y corrientes filosóficas. Actualmente, sabemos que son producto de nuestra corteza cerebral, de nuestra mente, del quién y el qué.

Nuestra historia comienza con una niña capaz de viajar ese lugar “interior” donde toman forma las pesadillas; el hogar de los monstruos que llevamos dentro. Cuando una de estas creaciones la siguió en su viaje de regreso, aprendió a entrar en nuestra realidad y dejó el umbral abierto. Toda una horda de estas criaturas aprovechó la brecha entre ambos mundos, criaturas capaces de hacernos caer en la locura con su aspecto.

Os preguntaréis si esto es todo. No, jamás comentaría un libro si fuese así de simple. Ahora es cuando empiezo. La autora nos ofrece un mundo real y onírico a la vez, rozando estados febriles. Nos adentra capítulo a capítulo en tiempos en que los hombres adoraban a sus dioses. Cuando las sacerdotisas se entregaban a antiguas celebraciones en las que el Rey Toro lamía con una lengua áspera los jugos que drenaban sus cuerpos llenos de placer, dando pie a la orgía de los presentes. Regresaremos a la isla de Santorín en sus últimos momentos, poco antes de que el estallido de un volcán la hiciese desaparecer del mapa y dejase una enorme caldera (algunos sitúan ahí la famosa Atlántida). Con un lenguaje suave y tranquilo, que te permite deleitarte con cada palabra y elemento de la obra, llegaremos a saber que la niña del principio del relato creció y ahora es una mujer; es una durmiente que viaja al «mundo delirante», al igual que un hombre llamado Dolor. Mientras tanto, en un hotel ha sido encontrada una pareja en estado comatoso. Ángel cuidará de ellos en la planta especial de un hospital al que han sido trasladados. También, conoceremos a una cantante con el poder de tejer destinos con sus canciones. Todas las almas están destinadas a encontrarse. Y esto es sólo el principio: bares llenos de espíritus, diosas que olvidaron lo que una vez fueron, una estirpe de brujas con el deseo de recomponer el equilibrio roto entre los mundos de la realidad y los sueños; monstruos nacidos de la tristeza del durmiente, sueños dentro de sueños, donde la Muerte hace sonar sus huesos mientras Vida, su hermana, patea la tierra y hace crecer hermosas flores.

Leyendas ya olvidadas por la memoria humana; personajes entrelazados, importantes para la resolución de la historia. Niñas valientes, mujeres valientes, hombres tristes, hombres buscando un amor perdido… Leer algo como esto, tan bellamente escrito además, es una oportunidad que pocas veces llega a nuestras manos, un raro placer. El prólogo del libro tenía razón, la originalidad está sobrevalorada…

Como dijo una vez otro monstruo: «He cruzado océanos de tiempo para encontrarte».

Ahora os tocará a vosotros cruzar ese océano y adentraros en una novela que sólo puedo aplaudir.

https://www.edicionesvernacci.com/producto/reina-en-el-mundo-de-las-pesadillas/

El Círculo. Paso 6: El remake americano, el corto y la secuela

6 October 2018 - 9:52am

Nuevo capítulo de la serie de artículos sobre The Ring,  el mayor icono de cine de terror asiático y que viene firmado, como siempre, por José Luis Carbón.

 

En este nuevo capítulo, se analizarán:
-2002 -The Ring (La Señal) -director: Gore Verbinski
-2005 -Rings -director: Jonathan Liebesman
-2005 -The Ring 2 (La Señal 2) -director: Hideo Nakata

Siguiendo con nuestro estudio del universo fílmico de The Ring, nos encontramos en un punto interesante, a la vez que crucial: la internacionalización del mito de Sadako. Ya vimos (1) cómo el hecho de que en el mismo cine asiático ya se hiciera el primer remake (The Ring Virus, 1999, dirigida por Kim Dong-bin) plantea el tema de la normalización mítica que recibe el personaje de Sadako. Por eso, ya podemos decir que con la nueva versión norteamericana, The Ring (La Señal) en el 2002, Sadako, o, lo que será ahora Samara, la historia de The Ring se verá en todo el mundo.

         Cartel original del film

Dirigida por Gore Verbinski, el nuevo remake fue una coproducción con Japón y la DreamWorks se encargó de occidentalizar a Sadako como Samara, de cambiar las localizaciones, de cambiar la idiosincrasia general de una cultura por la historia general que podría pasar en cualquier parte del mundo (occidental) (2). Fue tanto el éxito internacional, que hizo que mucha gente se interesase por la versión original japonesa, o sea, la versión de Hideo Nakata Ringu (1997), convirtiéndola en lo que hoy es ya una película de culto, y hasta en el mismo Japón el éxito arrollador hizo que Koji Suzuki volviera a estar de moda con su saga de novelas sobre Sadako.

Para el detalle: Koji Suzuki ayudó en las labores de guión (que es algo así como revisor de aspectos relacionados con la trama sobrenatural) a los guionistas Ehren Kruger (guionista que también se encargó del corto Rings del cual nos ocuparemos en unos párrafos y de la secuela The Ring 2 de Hideo Nakata) y Scott Frank (guionista que tiene en su currículum esa maravilla para los x-meníacos titulada Logan). En los USA se abrió la veda para nuevos remakes de films japoneses como The Grudge (2002, Takashi Shimizu) o Dark Water (2002, de nuevo con nuestro ya amigo Hideo Nakata).

Por supuesto, la pregunta que nos podemos hacer es si el éxito de una película como The Ring (La Señal) viene motivado por el hecho de que la película japonesa no fuera tan conocida. De hecho, un dato muy significativo se ha de señalar: el film de Verbinski se estrenó en los USA el 2 de octubre del 2002 (¡Qué buena la página IMDb que nos recuerda estos datos!) y el de Nakata…¡no tuvo estreno cinematográfico! Se estrenó directamente en video y DVD el 4 de marzo del 2003, es decir, después del éxito del primero. En este sentido, la originalidad de la obra, argumento principalmente, es escasa. El aspecto visual es otra cosa. Los hay quienes alaban su propuesta y los que tranquilamente se la despachan con un “es una burda copia de la original japonesa”. Obvia decir que nos encontramos con aspectos positivos y otros negativos.

Por la parte negativa nos encontramos con el argumento por todos conocido (iré rapidito: Una adolescente muere en extrañas circunstancias. Su tía, Rachel Keller, periodista, investiga su muerte. Llega hasta una cabaña donde estuvo su sobrina con unos amigos. Vieron una cinta de VHS. Rachel la ve. Al instante recibe una llamada telefónica en la que se le anuncia “siete días”. Se inicia la investigación, con la ayuda de su novio Noah, por descubrir quién hizo el video y para romper la maldición. Y digo negativa porque si ya has visto la cinta de Nakata, ya no vives el suspense de la misma manera. Hitchcock hizo conocedor al espectador de hechos que los personajes de sus tramas no conocían por lo que en muchas ocasiones creaba el ambiente propicio para participar en lo que estás viendo, de tener ganas de gritarle al protagonista que se dé la vuelta porque el asesino está escondido, o que vaya más despacio… en definitiva, de tener empatía y estar pendiente de lo que va sucediendo.

          Rachel ya intuye que algo no va bien.

El público que vio el film sin conocer la historia de la novela, el film de Nakata, o cualquiera de las versiones posteriores antes de la película que estamos comentando, notó como originales y terroríficas escenas (no todas, eso es cierto) que son un puro calco (lo del homenaje lo dejamos para Quentin Tarantino) de la versión japonesa. El hijo de Rachel, Aidan, ve el video maldito, lo que lleva al sufrimiento de su madre. Y es el personaje del hijo el que se revela de mayor importancia que en su versión original. Rachel, interpretada de forma convincente por Naomi Watts, representa la idea básica del amor fraternal por un hijo, la misma que hemos visto en cada una de las versiones anteriores sobre la novela de Koji Suzuki. Que la protagonista sea una mujer (en perfecta sintonía con su homónima japonesa Reiko Asakawa) no resta un ápice al tema universal.

Respecto al personaje de su hijo, Aidan, interpretado por David Dorfman, las concomitancias con el personaje del niño Cole Sear en El sexto sentido (The Sixth Sense, M. Night Shyamalan) fueron apuntadas por más de un crítico. Y razón no les falta. Al fin y al cabo, los dos niños pueden ver fantasmas (vale: si alguien en este planeta todavía no ha visto El sexto sentido, lo siento, creo que ya ha caducado el poder hablar de ella sin hacer spoiler, por cierto qué pena que ya no se escuche en nuestros días las expresiones tan castizas de destapar o destripar el final): Aidan tiene sus presentimientos desde que ha visto la cinta de VHS, sus visiones y, sobre todo, esa dependencia de la madre en cuanto los dos son presas de la maldición que les va a llevar a una muerte inexorable. Quizás el hecho de que Hollywood, en esa especie de obsesión por querer dotar todas las tramas sobrenaturales de una explicación racionalista, propio de todo lo occidental, haya querido dar a la trama del film esa especie de hay-que-explicar-todo-para-que-el-público-lo-entienda en lo relativo a la maldición de Samara.

                  En ocasiones veo muertos…                                                    ¡Pues ya somos dos!

Quizás este hecho racional le resta un poco todo lo positivo que tenía esa trama donde a veces lo sugerido, lo interpretado, en sus versiones japonesas, era su punto fuerte. Pensemos en la historia: una joven con poderes es asesinada, pero antes de espirar traspasa a una cinta de VHS unas imágenes que son mortales para quienes la visionan porque ella misma, su espectro, saldrá del pozo del cual fue lanzada para literalmente provocarte un ataque al corazón, absorber tu alma y esencia vital, a no ser, eso sí, que hagas una copia de esa cinta y la pases a otra persona para que la visione y así sucesivamente. Es de serie B, o Z, qué más da. Es absurda en cuanto a su pura narrativa popular. Hay algo de Stephen King en esa narrativa (ya comentamos en la primera entrega cómo el autor de la novela ha sido comparado con el padre de Carrie).

En la parte positiva un aspecto es el determinante de su éxito: el tono que rodea a cada una de las escenas de la película. Hay una especie de melancolía que se nota en ciertas escenas claves como la de Rachel en el resort antes de ver el video o la de aquella en la que se encuentra en el barco antes de llegar al faro donde vivía Samara. La música de Hans Zimmer por supuesto ayuda, y la fotografía, a mi parecer, espléndida, de Bojan Bazelli, remarca en tonos fríos la naturaleza que enmarca a los personajes y les da esa fuerza interpretativa que a veces el diálogo no consigue.

         Rachel y la naturaleza. Bellísimo plano.

Y es en esa atmosfera, además, donde el tenebrismo brilla de una forma especial, en las escenas entre madre e hijo, ante el temor de la muerte inminente. El desasosiego que produce en Rachel el saber que la muerte ronda a su hijo le hace más vulnerable a todo, pero también más fuerte.

La cinta de Gore Verbinki dio pie a la consabida secuela. Pero antes, un corto, titulado simplemente Rings, estrenado directamente en DVD en las ediciones de DVD en The Ring 2 (La Señal 2). En el 2012 la edición en Blu-ray de The Ring (2002) también se incorporó este corto con una calidad de imagen y sonido espectacular. Señalar de entrada que este corto condensa en 16 minutos todo el horror y suspense que el tema de toda la saga Ring nos viene diciendo desde su primera plasmación visual, como vimos, en el año 1995.

    El omnipresente círculo

El argumento es la quintaesencia de todos los films, series o telefilms que hemos comentado: un grupo de amigos se reúnen para ver el video maldito. Hasta aquí nada nuevo que ya no hayamos visto. Lo original viene a continuación: estos jóvenes compartirán y grabarán a partir del momento en que han visto el video, en una página web, todas las experiencias extrañas que van experimentando. Tras los hechos ocurridos en The Ring (2002), el video maldito circula (y nunca mejor usado el verbo) por ahí duplicándose por doquier. Jack Pierce, interpretado de forma genial por Ryan Merriman, decide entrar en un grupo donde ven la cinta por turnos y graban todos los hechos inexplicables que les suceden hasta que no pueden más y hacen la copia del video para que lo vea otra persona del grupo. Crean una página web donde todos los que han visto la cinta escriben y muestran sus experiencias, eso sí, antes de los siete días, tope, como ya sabemos, en el que tu vida se acaba. En el grupo comentan que nadie ha llegado al séptimo día. Jack comienza a experimentar visiones que nadie más ve, y los días van pasando… Realmente es un corto que sirve de nexo entre The Ring (2002) y su secuela. Y lo hace con un look futurista muy acorde con la idea de la globalización del terror, cómo la tecnología (todo podemos grabar todo) puede ayudar a entender algo lo misterioso y de esa angustia que todos los seres humanos tienen ante la muerte. Un gran corto que todo fan de la saga no debe perderse. Jonathan Liebesman, director de la desaprovechada La matanza de Texas: El origen (The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning, 2006), imprime en Rings un ritmo desenfrenado junto con un uso muy interesante del sonido y los efectos especiales (atención al momento en que el protagonista observa como el agua cae en horizontal hacia la pared).

Como curiosidades, varias: que en un principio se pensó en una historia independiente de los films norteamericanos, que la actriz que da vida (y muerte!!!!) a Samara es Kelly Stables, la misma que veremos en The Ring 2 (2005), que el inicio de The Ring 2 (2005) sería la continuación del final del corto que estamos comentando, también, con los mismos actores: Ryan Merriman (en el papel de Jake) y Emily VanCamp (en el papel de Emily).

   Jake y Emily en Rings Jake y Emily en The Ring 2

Y es justo el final del corto el que nos permite hablar de la secuela The Ring 2, estrenada en el 2005 y cuyo director no es nada más y nada menos que Hideo Nakata, el creador del ya comentado The Ring (1998) y su secuela Ringu 2 (1999).

El inicio de The Ring 2 (2005) presenta a los ya conocidos Jack y Emily, justo en el momento en que Emily se dispone a ver el video maldito, a instancias de Jake y así salvarle la vida ya que le quedan minutos para que expire su plazo de una semana. Es un inicio prodigioso, donde el suspense que tanto ama Hideo Nakata, se muestra en todo su poder cinematográfico. Choca que el creador de la primera adaptación cinematográfica del mundo de Ringu, haya accedido a ser el director de una secuela de la que era el remake de su obra.

Cartel cinematográfico de The      Ring 2.  

Como ya señaló el escritor Darío Vilas de una forma magistral en artículo dedicado a la figura de Hideo Nakata (un verdadero estudio de su figura que todo aficionado al fantástico debería leer) para la revista de cine fantástico Scifiworld, “La Señal 2 mantiene algunas de las constantes del cine de Nakata, que se plasman en el regusto dramático de la relación entre Rachel (una correcta Naomi Watts) y su hijo Aidan (el grimoso e inexpresivo David Dorfman), redundando en el tema del abandono infantil, como ya hiciera en Dark Water (de hecho, de forma demasiado parecida, ya que hay una escena en la que el jefe de Rachel le comenta a esta que quizás el trabajo que le ofrecen sea poca cosa para una profesional de su experiencia, en un diálogo casi calcado a otro que aparecía en la cinta japonesa).”(3)

Efectivamente, ese regusto dramático domina parte de la cinta y el paralelismo con la espléndida Dark Water es más que notable a la par que interesante, en su intento de crear una atmósfera terrorífica dentro del entorno más frágil, el familiar.

Observamos, pues, que Nakata se adapta al cine USA y a la vez vuelve al tono oriental con algunas escenas. El hecho que la gran maquinaria hollywoodiense (como suele decirse) liquidase toda contención visual a la que Nakata nos tenía acostumbrado, es algo que ya se intuyó desde el momento en que se supo que se iba a hacer cargo de la secuela. Por otro lado, también es cierto que el hecho de que la figura de Samara tenga tantos minutos de gloria en el film (precisamente en el film de Gore Verbinski los puntos fuertes eran aquellos en los que sentías la presencia del fantasma de Samara) hace que pierda puntos ante lo que desde el inicio del cine llamamos suspense.

Un aspecto interesante de The Ring 2 desde el punto de vista del estudio de todas las versiones de la novela de Koji Suzuki Ringu, es el hecho de que una vez ya internacionalizada la figura de Sadako, Samara en nuestro caso para el mundo occidental, toda la historia de terror busca otros caminos por los que seguir, como es la búsqueda del origen de la maldad de Samara o la creación de un mundo sobrenatural mucho más enrevesado de lo que a priori suponemos.

Escenas como la de los venados que se detienen ante el coche de Rachel (con concomitancias con la escena del caballo en el film de Gore Verbinski) o la escena en la que Rachel ha de hacer un sacrificio y que comentaremos en unas líneas más abajo. Precisamente en todo el entramado sobrenatural que rodea a la figura del fantasma, icono del cine fantástico, y de terror en concreto, los personajes, como Rachel en film que comentamos, a pesar de ser conocedores de esa realidad no terrenal, se obsesionan por buscar una respuesta real, por solucionar el problema que tienen entre manos, la mayoría de veces por escapar (¿a dónde?), por volver de nuevo a sus vidas anteriores.

¿Qué es un fantasma? que se decía en esa cinta maravillosa titulada El espinazo del diablo (2001, Guillermo del Toro). ¿Quién es Samara? En uno de los cortos documentales (creados más como publicitarios que como estudios críticos) que forman el contenido extra del DVD de The Ring 2 titulado Samara: la creación de una figura icónica, el propio Hideo Nakata dice: “Para mí el mayor reto era cómo crear una sensación misteriosa y aterradora con la mirada de Samara.” Palabras muy interesantes porque el hecho que el cine de fantasmas, que siempre fue creado para generar el miedo, tiene, o habría de tener, esa mirada fantástica, la de los seres que están al otro lado.

Podemos sentir miedo por Samara, pero también compasión. Los descubrimientos de Rachel en la casa a la que llegó Samara, después de haber estado en un orfanato de monjas, el intento de su madre de ahogarla cuando era un bebé, la hacen tomar decisiones que tienen que ver con la vida de su hijo. Cuando va a ver a la madre en un centro psiquiátrico (interpretada por ese monstruo cinematográfico llamado Sissy Spacek) y ésta le dice que ha de ahogar a su hijo para que Samara no se quede en el mundo de los vivos, Rachel no duda en llevar a cabo su cometido, cual Abraham bíblico.

En la próxima y última entrega El Círculo: El Paso 7, comentaremos los films que completan toda la extensa saga de The Ring: los films japoneses Sadako 3D (2012, Tsutomu Hanabusa) y su secuela Sadako 3D 2 (2013, Tsutomu Hanabusa), el cruce con la saga The Grudge titulado Sadako vs. Kayako (2016, Kôji Shiraishi) y el reciente film norteamericano Rings (2017, F. Javier Gutiérrez).

NOTAS:
(1) En El Círculo: El Paso 5
(2) Veremos, en el estudio del reciente film Rings (2017, F. Javier Gutiérrez), el fenómeno de la globalización total del mito.
(3) Scifiworld, nº 57, enero de 2013, pág. 33

 

José Luis Carbón.

 

 

Alcachofa-Terror (La invasión de las hortalizas del espacio exterior), de Liss Evermore

30 September 2018 - 8:30am

Por Jorge Herrero.

Estamos ante una novela que no dejará indiferente a nadie. Es todo un homenaje a las historias clásicas de invasiones alienígenas (con sus platillos volantes incluidos), que tantas veces hemos visto en el cine y que tan buenos ratos nos han hecho pasar. Y esta novela ha sabido conseguirlo con muy buena nota, pero con el aliciente de estar escrita con mucho humor y contar con un buen puñado de situaciones a cada cual más absurda e hilarante, en especial los protagonizadas por unas vacas que por momentos, se convierten en protagonistas absolutas.

Pero lo que podría ser una sucesión de hechos y de situaciones absurdas que no llevan a ningún lado, en las hábiles manos de la autora se convierten en una historia con una trama bien desarrollada y lógica, con personajes inolvidables, y bien construidos.

La ambientación es uno de los puntos fuertes de la novela, ya que en todo momento el lector se sentirá dentro de la historia. Los lugares por donde transcurre la novela nos recordarán a las localizaciones que hemos visto en muchas de las películas habituales de este género.

La novela contiene muchos de los tópicos y clichés vistos varias veces en otras historias de invasiones extraterrestres, pero que en este caso no suena a copia o a un simple corta y pega de las mismas, ya que Liss Evermore ha habido coger todo eso y darle su toque personal y llevárselo a su terreno, para escribir una historia que mantiene un nivel muy alto y con momentos y situaciones inolvidables.

En definitiva, estamos ante una de las novelas más divertidas y entretenidas del año. Una historia de serie B que consigue con nota muy alta su principal objetivo, que no es otro que hacer pasar muy buenos ratos al lector y doy fe de que lo consigue con creces. Y no hay que olvidar el gran trabajo que ha hecho Karol Scandiu con la portada. Ha sabido recoger muy bien la esencia de la novela y darle ese toque que es tan característico de las clásicas películas de marcianos. En mi opinión, estamos ante el Mars Attack nacional. Muy recomendable.

Sinopsis:
Años 70. Alburquerque, Nuevo México. Los platillos volantes amenazan la ciudad. El ganado de Phillip Vedder ha sido calcinado y un riachuelo apestoso campa a sus anchas por el estado. El sheriff, con la ayuda de un policía novato demasiado blando para el cargo, se enfrenta a una horda de seres mutantes que están devorando a las buenas gentes norteamericanas y a todo el que se cruza en su camino.

¿Logrará el brazo de la ley frenar el ataque alienígena y salvar a la humanidad?
Yo de vosotros no apostaría todas mis fichas.
La suerte está echada.

https://tienda.cyberdark.net/alcachofa-terror-la-invasion-de-las-hortalizas-del-espacio-exterior-n251457.html

 

 

Si pudiera cambiarlos, de Torikaebaya Monogatari (Satori Ediciones)

29 September 2018 - 7:56am

Por Soraya Murillo.

Este relato del siglo XII permaneció silenciado durante siglos por ser considerado obsceno e inmoral y por su carácter desafiante hacia los roles de género imperantes, y fue redescubierto en 1968, gracias al premio Nobel Yasunari Kawabata.

Vamos a leer una historia transexual en el Japón antiguo. Los eruditos del periodo Meiji, en su momento, se centraron en lo que a ellos les parecía lo inmoral de la historia y no en el contenido literario, que es en sí maravilloso y, como todo lo japonés, sensible.

El prólogo será narrado con la forma de un cuento: la obra que les presentamos es la historia de dos niños, un varón y una fémina, hijos de un ministro de la Izquierda con dos mujeres pertenecientes a las dos familias más distinguidas de la época. Los hermanos (hermanastros en sentido estricto), parecidos como dos gotas de agua, se designan en primer lugar como “Himegimi” (distinguida dama) y ” Wakagimi” (Joven señor).

En el periodo Heian, los sueños de un padre para el futuro de sus hijos se van desvaneciendo. Su hijo varón es tímido, reservado y sus aficiones son femeninas, mientras que su hermana es todo lo contrario: nunca está en su cámara, es vivaracha y juega a la pelota. El padre espera que el paso del tiempo los normalice, pero cuando comprende que ese cambio no termina de llegar, decide criar a sus hijos según sus tendencias naturales y los presenta en sociedad con los géneros intercambiados.

Estamos ante una historia muy hermosa. Debemos entender que no debía ser algo bien visto y aun así, el padre no se enfada, no les grita, no los humilla. Solo esta triste de ver que no son como él quisiera que fueran. Su padre entiende que es importante dejar que la naturaleza se salga con la suya. La cultura japonesa está repleta de historias de cosas malas que suceden cuando el hombre trata de forzar su voluntad para cambiar algo que es natural. En sí, podemos decir que es una perspectiva muy taoísta: no sabemos qué es bueno o malo, correcto o incorrecto.

La belleza en el arte y la literatura japonesa está en su enfoque minimalista. Todo el exceso está tallado para mostrar lo esencial. Aquí nos asombraremos de la delicada armonía de su escritura del siglo XII, que nos sorprenderá por su modernismo.

Nuestros protagonistas principales, los dos hermanos, a lo largo del libro van adoptando diversos cargos por los que se les nombra. Esto os traerá alguna duda, que podéis consultar el apéndice dos, aunque eso no influirá en nada para poder seguir la vida que les espera, tanto como hombre o mujer, en ambos. De ellos leeréis maravillas. Cuando tocan instrumentos musicales es como si no fueran de este mundo. Esa música llenará el ambiente de la novela de mucha melancolía. Por entonces era normal llorar ante cosas hermosas, muchos kimonos de seda serán mojados cada vez que ellos hagan acto de presencia. Incluso llegan a decir de ellos que son espíritus disfrazados temporalmente de personas, tal es el enigma que dejan a su paso.

Nos recordará su autor la gran elegancia de entonces en la forma de vestir. Varias capas de seda coloridas, pues eran los colores que lucían lo que diferenciaba los distintos rangos sociales. Por ejemplo, el rango más alto llevaba el color morado e iba haciéndose más claro a medida que se bajaba de estatus.

Los hermanos irán creciendo y el hecho de que se comporten con el sexo al que no corresponde su cuerpo, hará que sufran, llevándoles a pensar si no es una especie de karma que deben cumplir. Habrá situaciones muy penosas y complejas en la vida de ambos, que afectarán a otros porque el amor es una cosa, pero los sentimientos son otra. Ellos en ningún momento quieren hacer sufrir, pero será inevitable. Y con ellos sufrirán otros. Suspiros en la noche de unos cuerpos que no pueden cumplir como les corresponde.

Según avancemos en la historia aparecerán más personajes: el Ministro de la Derecha; su cuarta hija llamada Shi no Kimi; Mikado, el soberano celeste; Onna ichi no Miya, la princesa heredera… entre otros. Cada uno se cruzará con los hermanos y su destino estará unido, de una manera u otra, con ellos para siempre.

Mientras tanto, en lo profundo de las montañas, vive un príncipe con sus dos hijas. Él vive consagrado a Buda en los montes de Yoshino, esperando que el destino le traiga aquel a quién espera…

Es una novela divertida, con situaciones que os dejarán alguna sonrisa, siempre con ese fondo de perfumes indescriptibles y el sonido del frufrú de la seda. Una bonita historia de dos hermanos, cuya enseñanza nos dice que no podemos tener éxito viviendo una mentira. Cuando aceptamos nuestro verdadero yo, somos lo mejor de nosotros mismos.

http://satoriediciones.com/libros/si-pudiera-cambiarlos/

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Nubes flotantes, de Hayashi Fumiko (Satori Ediciones)

16 September 2018 - 1:25pm

Por Soraya Murillo.

Hayashi Fumiko (1903- 1951) fue una de las autoras más populares en Japón en la década de 1950. Escribió poesía, cuentos infantiles, cuentos, novelas y ensayos. Sus obras también destacan por la temática feminista.

En la introducción del libro sabremos más detalles de esa época de la posguerra en el país nipón. Entenderemos que dentro del caos llegaría, de la mano del Comandante Douglas MacArthur, la libertad de expresión que tan bien les vendría a los escritores de entonces, incluida la escritora que vamos a leer.

Nuestra protagonista principal es Yukiko, una joven japonesa mecanógrafa que pasó parte de la guerra en Da lat (lo que sería ahora al norte del actual Vietnam), colonia entonces japonesa. Ella es una mujer muy insegura de sí misma; no se ve hermosa. Tal es su angustia por sentirse querida, que aceptó en el pasado ser violada por uno de sus jefes con tal de creerse que atraía algún hombre. Esto será importante para que entendamos por qué jugó el papel de mujer fatal en Indochina. Allí conocerá a Tomioka y acabarán siendo amantes.

Desde un comienzo, el tono es de tristeza y desánimo. La protagonista ha vuelto a un Japón derrotado; los personajes no comprenden lo que ha sucedido, no ven futuro cuando sus ideales, su tradición, los códigos que han guiado sus vidas y su sociedad han caído. No han resistido el empuje de los enemigos. Perdieron su honor, su poderío, su orgullo y lo que habían logrado con su superioridad como pueblo, viéndose obligados a regresar al Japón. Por eso la protagonista ve los recuerdos de su vida en Indochina con agrado, incluso estando como estaban en guerra. Ella busca en Tokio a su amante para volver a vivir su historia de amor, pero él ya no es el mismo. Ahora es un hombre alcoholizado, ruin.

Narrada con un lenguaje muy veraz (para algo nos está contando cómo fueron esos tiempos de posguerra), aunque aun así es cuidadosa con la información que nos va dejando, igual que la luz blanca que entra en una gota de lluvia. No ahonda en los detalles de cómo quedó un país completamente arrasado. Comenta de lugares todavía quemados, de lo difícil que es conseguir comida teniendo que acudir al mercado negro que en esos momentos lo movía todo. Minimiza los acontecimientos, sabiendo que puede herir a sus lectores (sobre todo japoneses) al recordarles lo que sucedió. Hay una particularidad muy interesante en sus personajes y la manera que los utiliza para mostrar pensamientos personales. En Indochina, por ejemplo, uno de los hombres japoneses se cuestiona si podrían perder la guerra. Hayashi habla de las colonias con la sensación de que sabía cuál iba a ser el final, entendiendo que aquello no les pertenecía. Algo curioso cuando el espíritu tradicional japonés no admite la derrota.

La autora en todo momento intenta hacer amena la lectura. No quiere que los lectores suframos más de lo necesario, lo que la llevará a escribir sobre letras de canciones o cuando nos describe la colonia en Indochina haciendo referencia a sus hermosos bosques, el color de las flores junto a las fragancias que acompañaban en el viaje a Yukiko.

Estamos ante una historia de amor donde los dos se martirizan. Ambos viven más de los recuerdos que del presente. Su relación se ha convertido en un museo: son guardias de seguridad en las salas vacías de sus vidas, protegiendo imágenes polvorientas que no logran olvidar. Ella cree que sigue habiendo una nueva oportunidad entre tanta desolación, pero él se agarra al alcohol como una forma de muerte lenta, tal vez por no tener el suficiente valor para matarse y morir de la misma manera que murió su país. Una historia llena de gritos, caricias, engaños y búsquedas, pasando su dolor a otras personas que sufrirán por sus decisiones o por no tomarlas, con ese escenario de fondo que llevó a la rendición de Japón. Ellos dos intentarán por todos los medios seguir juntos, aunque hagan daño o él se comporte como un auténtico canalla.

Sin duda vais a leer una joya de libro, una historia inolvidable cuyo título, Nubles flotantes, nos describe a la perfección lo que nos quiere decir su autora.

Porque puedes ser una hermosa nube flotando ahí en el cielo, pero un buen día sin que puedas hacer nada para evitarlo, el viento soplará y te desplazará. Alguien entonces mirará hacia arriba y tú simplemente ya no estarás.

http://satoriediciones.com/libros/nubes-flotantes/

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Visita a las ruinas y fantasmas de Belchite, por Juanma Nova García.

11 September 2018 - 1:14pm

Por Juanma Nova García

Belchite, martes 24 de julio de 2018

Son las 22:00 horas cuando se abre el portón de madera situado en el Arco de la Villa, actualmente la única entrada al pueblo, y en un silencio casi sepulcral accedemos al interior una decena de personas. Hasta hace pocos años los visitantes podían entrar por cualquier punto y caminar a sus anchas entre las ruinas, pero debido a los saqueos y actos de vandalismo producidos, y también en prevención de posibles accidentes, el ayuntamiento decidió vallar el pueblo en su totalidad y tapiar la entrada. Tras la restauración de algunos edificios, la completa rehabilitación del Arco de la Villa y la instalación en ella de los servicios de recepción e información turística, se decidió poner en marcha un servicio de visitas guiadas para los turistas: una diurna a las 12:00 del mediodía donde se explica la historia del pueblo y, sobre todo, los sucesos de la famosa batalla de Belchite acaecida entre el 24 de agosto y el 6 de septiembre de 1937 en el transcurso de la Guerra Civil, y donde murieron cerca de 6.000 personas entre soldados de ambos bandos y habitantes del pueblo; y otra excursión nocturna a las 22:00 más centrada en los diferentes sucesos paranormales acontecidos entre sus calles y en algunos de sus edificios e iglesias más emblemáticos.

Habíamos llegado sobre las 19:00 de la tarde y antes de ir a nuestro hotel situado en el nuevo Belchite, a solo unos metros del pueblo viejo, decidimos echar un primer vistazo a las ruinas desde el exterior. Ya al acercarte al lugar se nota en el ambiente una sensación extraña. Hay un silencio inquietante, una calma tensa, donde no se escucha ningún sonido, salvo nuestras pisadas sobre las piedras del camino, ni se ve animal o pájaro alguno en los alrededores o sobrevolando el lugar. Incluso desde fuera el sitio impresiona: la desolación de los edificios derribados, los restos de sus muros, columnas y torres que aún se recortan en el horizonte como viejas osamentas fruto de la barbarie humana de la que antaño fueron testigos, y hoy narradores silenciosos. Pero esa primera impresión fue tan solo un aperitivo de lo que nos íbamos a encontrar cuando 3 horas más tarde cruzábamos el umbral de la puerta del Arco tras Carlota, la que iba a ser nuestra guía en aquella ruta nocturna.

Justo tras la arcada se extendía ante nosotros la Calle Mayor, una larga travesía que se perdía en la distancia. A izquierda y derecha, casas en ruinas y llenas de escombros pero que, gracias a ser de mejor construcción, junto al hecho de que se apoyen en el sólido Arco de La Villa, son las únicas casas de esa zona que aún conservan la fachada y se mantienen en pie en la actualidad. Según avanza la calle, las casas van estando en peor estado hasta que de las últimas no se conserva prácticamente nada. Está anocheciendo y esa primera imagen casi espectral, junto al silencio y una luna casi llena iluminando las ruinas, queda grabada en mi retina. Todo el mundo que lo ha visitado comenta que siente algo raro al entrar en Belchite, y supongo que esas sensaciones serán más intensas cuanto más sensible sea la persona, habiendo gente que ha tenido incluso que dejar la visita e irse debido a la angustia que el lugar les provocaba. No es que tuviera yo una impresión tan desagradable, pero lo cierto es que parece que allí haya una frontera, un umbral que al ser cruzado te transporta a otro sitio… u otro tiempo. Se nota, casi puede palparse, una energía extraña, diferente a la que puede experimentarse tan solo unos metros más atrás. Cada persona tiene sensaciones diferentes y, en mi caso, no sé si podré ser capaz de expresar con palabras lo que allí sentí porque son emociones propias y, en el ambiente agónico de aquel entorno, no puedo afirmar que sean del todo objetivas. Pero sí es cierto que una energía especial, como una densa niebla, se nota nada más llegar, y yo no la percibí, al menos en aquellos primeros metros, como inquietante o peligrosa, sino más bien como una impregnación de tristeza y desazón, como si entre aquellos muros hubiera quedado atrapado todo el sufrimiento y dolor de sus habitantes y aún reverberaran los ecos de tanta desolación.

Mientras avanzábamos por la calle y Carlota nos preguntaba por las razones que nos habían llevado a querer conocer Belchite de noche y nos iba empezando a narrar anécdotas de las visitas de Cuarto Milenio y otros programas de investigación, los restos del pueblo se levantaban a nuestro alrededor como esqueletos decrépitos saludando a la noche. La presencia de la luna casi llena nos vino bien, pues hizo que pudiéramos caminar sin llevar todo el rato las linternas encendidas, que eran un excelente reclamo para una legión de mosquitos que, pese a todo, nos dejaron huella para varios días.

Continuamos nuestra ruta sin parar de hacer fotos a diestro y siniestro, esperando encontrarnos después con alguna “sorpresa” al revisarlas. Nuestra siguiente parada fue en la confluencia de las calles Mayor y Sagasta. En la casa que había situada justo en dicha esquina vivían dos hermanas solteras, Paulina y Antonia. Un cañonazo derribó parte de la casa y murieron en el interior. Hoy tan solo quedan unos cuantos ladrillos como recuerdo de la vivienda. Aquí nos detuvimos, como decía, pues Carlota quería contarnos unas cuantas anécdotas relacionadas con las hermanas. Una noche, tres décadas atrás, durante el rodaje de la película “Las aventuras del barón Munchausen” de Terry Gilliam, uno de los miembros de los Monty Python, y que se filmó casi por completo en la localidad aragonesa, un vigilante de seguridad al acercarse a dicha esquina vio a dos señoras que caminaban por allí. Las llamó, aunque no le hicieron ningún caso. Entonces decidió seguirlas calle abajo hasta el Convento de San Agustín, donde al parecer se dirigían. Cuando llegó allí vio a su compañero, que se encontraba en aquella otra zona vigilando, y al preguntarle por las dos señoras que caminaban en su dirección este respondió diciendo que llevaba bastante tiempo sin moverse de allí y no había visto venir ni pasar a nadie. No volvieron a ver a dichas señoras en toda la noche, pese a que buscaron y miraron por todo el pueblo. Tiempo después, un pintor que visitó las ruinas y decidió plasmar algunas imágenes del pueblo en sus lienzos, realizó uno justo sobre las ruinas de la casa de las hermanas. Delante de la fachada dibujó a dos señoras. Cuando tiempo le preguntaron por qué había pintado a esas dos mujeres o si conocía algo de la historia de aquella casa respondió que no, pero que al encontrarse mirando hacia ese lugar tuvo una visión de esas dos señoras delante de la casa y sintió como que algo le empujaba a pintar ese cuadro. Carlota nos enseñó una fotografía del retrato que tenía en su teléfono, pero, aunque he buscado por todo internet, e incluso solicité a la oficina de turismo de Belchite si podían facilitarme una copia o darme información sobre dónde conseguirla, no lo he logrado. Antes de seguir adelante, otro apunte sobre el rodaje de “Las aventuras del barón Munchausen”: durante todo el rodaje no pararon de suceder fenómenos extraños; partes del decorado que desaparecían o aparecían caídas o cambiadas de sitio, extrañas luces que surgían de la nada en la noche, apariciones fantasmales… Varios miembros del equipo, y el propio Terry Gilliam, fueron testigos de ello.

Tras dejar atrás la casa de Antonia y Paulina, no sin antes volverme para echar unas cuantas fotografías del lugar con la esperanza de que las dos mujeres quisieran dar fe de la veracidad de la historia apareciendo en alguna de ellas, seguimos el camino por la Calle Mayor. Nuestra siguiente parada fue “El Trujal”, antiguamente una especie de molino donde había una prensa para exprimir la cosecha de aceituna y obtener así el aceite. En el pozo donde se guardaba el preciado líquido, durante la batalla de 1937 fueron arrojados al pozo más de cien cuerpos haciendo del lugar una macabra fosa común. Se cuenta que eran soldados nacionales quienes fueron enterrados allí por el bando republicano, pero según recordaban algunos testigos, allí se arrojaron soldados de ambos frentes y también niños y habitantes del pueblo, muchos de ellos aún vivos y malheridos que sufrirían una larga agonía hacinados hasta el momento de su muerte. En el lugar hizo Franco después de la guerra un monumento a los Caídos (de su bando) y un mausoleo donde se grabaron los nombres de algunos de los militares más importantes o de las personas más pudientes del pueblo que allí perecieron. Y, desde entonces, es aquel uno de los lugares más inquietantes y donde han sucedido algunos de los sucesos más extraños. Allí se centró parte de un especial del programa de misterio “Cuarto Milenio” donde el investigador Iker Jiménez y su equipo se dieron de bruces con fenómenos paranormales.

Una colaboradora habitual del programa, la médium y parapsicóloga Paloma Navarrete, se resistió a entrar en el recinto, cosa que nunca había hecho antes en ningún otro lugar durante todos sus años de profesional. Explicaba que la energía que había allí dentro era terrible, que olía a sangre y pólvora, que los escalones del suelo estaban llenos de cadáveres y que algunas presencias querían echarla de allí. Mientras nos contaba esto, Carlota nos animaba a dejar nuestros teléfonos y grabadoras en una piedra junto al trujal para ver si captaban algo, puesto que en ese mismo lugar se han grabado psicofonías de un niño gritando. También nos explicaba que aquello sería posible siempre que los aparatos no dejasen de funcionar, ya que hay allí un fuerte campo electromagnético que impide que estos funcionen con normalidad. Ya sea como consecuencia de ese campo electromagnético u otras razones inexplicables o paranormales, lo cierto es que a más de uno de los presentes se les descargó toda la batería de sus cámaras digitales, teniéndola cargada al máximo solo unos minutos antes, y a mí dejó de funcionarme el flash de mi smartphone, volviendo a hacerlo sin problemas nada más salir del inquietante lugar.

De ahí seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la Plaza Vieja, donde volvemos a detenernos. Allí hay otros 3 lugares de interés: la casa de “la Domi”, la Torre del Reloj y una gran Cruz de Hierro. La casa de “la Domi”, que se encuentra en la esquina de la Calle Mayor que acabamos de dejar atrás, era, al inicio de la guerra, la mejor de todo Belchite. En sus pisos se alojaba una familia adinerada y de buena posición social, la familia de Dominica Fanlo, y en sus bajos había un comercio de tejidos. Durante la guerra alojó la Jefatura de la Falange y también hizo las veces de hospital. Era una casa de cinco plantas, enorme para una vivienda de un pueblo de aquella época. Ahora apenas quedan los restos de un par de plantas. Un poco más adelante y a nuestra izquierda encontramos la torre del Reloj, que es lo único que se mantiene en pie de la antigua iglesia de San Juan. Es este también un lugar un tanto extraño, con esa torre levantándose solitaria como un dedo acusador que señalara al cielo. Según nos cuenta nuestra guía, en el interior de esta iglesia se encontraron los esqueletos de lo que se cree fueron algunas monjas, emparedados entre un par de tabiques. Frente a la torre, y en un descampado que fue un día la Plaza Vieja, se levanta una gran cruz de hierro forjado que realizaron dos prisioneros catalanes apellidados Balaguer y que fue inaugurada en 1944. Fue levantada por el régimen de Franco y es gemela a otra ubicada en el santuario de Santa María de la Cabeza, en Andújar, Jaén. En ese punto se quemó durante la famosa batalla una enorme montaña de cadáveres, ya que no había dónde enterrarlos y estos se descomponían en las calles bajo el abrasador sol de aquel agosto aragonés. Cuentan que la grasa de los cadáveres quemados formó un riachuelo que descendió la pequeña pendiente y allí fue a juntarse en la calle con otro torrente de sangre que provenía de otra montaña de muertos apilados en otro lugar.

Siguiendo nuestra ruta, nos encaminamos a la Iglesia de San Martín de Tours, quizá el más misterioso e inquietante rincón de Belchite. La iglesia, como todo, se encuentra en ruinas y pésimas condiciones, aunque de las iglesias del pueblo es la que en mejor estado se conserva. Aquí encontramos grabada con pintura en una de las antiguas puertas de entrada la famosa jotilla de Natalio Baquero, un octogenario nacido en mitad de la cruenta batalla y uno de sus últimos supervivientes, que dice así:

Pueblo viejo de Belchite,

ya no te rondan zagales,

ya no se oirán las jotas

que cantaban nuestros padres”

La iglesia tiene también escrita con sangre su propia historia negra, ya que en su interior murieron decenas de inocentes, sobre todo niños, mujeres y ancianos que se habían refugiado en su interior huyendo de la sangrienta batalla que ya se desarrollaba calle por calle, e incluso casa por casa. Una bomba destruyó el tejado y las piedras cayeron sobre los inocentes allí refugiados, produciéndose otra masacre. También los soldados del bando sublevado la utilizaron como punto estratégico y en la torre se refugiaron de los republicanos sus últimos soldados durante las horas finales del asedio, muriendo también bastantes de ellos. Aquí también se han producido bastantes fenómenos paranormales, como nos relata Carlota. En varias ocasiones, se ha visto a un niño deambular por entre los muros con una especie de luz, un candil según parece, en la mano. Uno de los que han presenciado la figura del niño fue Javier Campos, colaborador de Cuarto Milenio, que pasó una noche a solas y a oscuras dentro de la Iglesia.

El interior de la capilla donde pernoctó es un sitio bastante inquietante, como si el ambiente estuviera más cargado o la energía fuese distinta. Imaginar estar allí en completa soledad y totalmente en silencio, envuelto por las tinieblas de la noche, y ver aparecer la figura de un niño entre las ruinas me puso los pelos de punta. También aquí, el periodista e investigador Carlos Bogdanich, junto a su equipo de Cuarta Dimensión, consiguió en el año 1986 algunas de las más espectaculares psicofonías grabadas en Belchite. Aparte de las más típicas de algunas voces humanas, las más impactantes son sin duda las del ruido de los cazas con hélice de la época surcando el cielo o el de los bombardeos y las nítidas explosiones de bombas, sonidos inexplicables recogidos en las grabadoras en el silencio de la noche. También el colaborador de Cuarto Milenio y médium, Aldo Linares, dijo que en aquella iglesia vio una figura encapuchada, como de un monje o monja, con una especie de tijeras en la mano, que le llamaba y decía que fuese con él. Comentaba que la sensación fue tan negativa y la presencia le dio tanto miedo que, por supuesto, no se atrevió a acercarse a la siniestra figura y después sintió nauseas y un fuerte dolor de cabeza que le hizo salir del lugar.

Volvemos ahora atrás en nuestro recorrido para regresar a la esquina de las calles Mayor y Sagasta, donde se encontraba la casa de las hermanas Antonia y Paulina, y bajar por esta última calle hasta la Plaza del Convento, donde se encuentra la Iglesia de San Agustín, último de los lugares principales de nuestra ruta nocturna. En su interior también se han recogido grabaciones de voces y se han visto luces extrañas. El lugar me parece aún más inquietante y perturbador que los anteriores, incluso que la Iglesia de San Martín, sin saber explicar el porqué de tal sensación. No nos dejan acceder nada más que un par de metros en la entrada porque, según nos cuenta nuestra guía, los arcos están partidos y corren peligro de caerse o desprenderse algunas partes de ellos. El interior impresiona, allí debajo de todos aquellos arcos resquebrajados, parece estar uno en el interior de un enorme esqueleto, y me viene a la mente la imagen de las vértebras de una descomunal ballena.

Al lado y a mano derecha hay un pasadizo o túnel oscuro sin puerta que parece descender hacia alguna cripta o sótano y que me produce un escalofrío y temor inexplicables. No me atrevo a acercarme, es como si uno pudiera intuir que hay algo malo, una especie de energía negativa que emana de su interior, algo que no quiere que estés allí. No he sentido nada igual en todo el recorrido, ni siquiera en el trujal o la iglesia de San Martín, y sin duda ha sido el momento más extraño de toda la noche (y mira que los ha habido) por esa inquietante sensación de agobio y mal rollo que os cuento y que no era entonces capaz de explicarme… ni soy ahora capaz de describir en toda su esencia. No sé si alguien más tuvo la misma sensación en aquel sitio o fue solo cosa mía, pues imagino que cada persona sintió cosas distintas en cada lugar. La experiencia es tan personal que estoy convencido de que cada visitante haría un relato parecido al de los demás, pero a la vez muy diferente. Yo recuerdo aún aquel momento mirando hacia esa especie de puerta y lo que hubiese tras su umbral, aquella sensación desagradable y de temor, y cómo se me erizó el vello de la nuca y se me puso la piel de gallina. Aún lo hace cada vez que pienso en ello.  Un apunte más sobre esta iglesia antes de marcharnos: en el exterior y en lo alto de una de las paredes de la torre puede verse aún un misil que quedó incrustado durante la batalla y que no llegó a explotar. Esperemos que nunca lo haga.

Tras este último punto del recorrido, volvemos junto a Carlota, hacia al Arco de la Villa, para terminar nuestra ruta nocturna. Por el camino le formulamos preguntas y curiosidades, y le instamos a que nos cuente si acaso le han sucedido a ella fenómenos extraños o algún suceso paranormal durante sus innumerables marchas nocturnas. Nos comenta que ella al principio era escéptica a todo este tipo de historias, pero que ahora ya no lo era tanto después de tantos testimonios y ver “algunas cosas”. Tras haber pasado noches enteras allí, acompañando a grupos de investigadores que iban a hacer sus reportajes, ha podido escuchar algunas psicofonías espeluznantes que se han grabado, estando ella presente y siendo testigo del silencio absoluto que había en el lugar. Esto le ha hecho replantearse muchas cosas y no estar ya tan segura de que allí dentro no haya “algo más” que no somos capaces de comprender ni explicar. Y es que uno no sabe con certeza qué es lo que sucede allí dentro, pero sí que es consciente de estar caminando sobre un enorme cementerio. En cualquier lugar del pueblo, en cada calle que pisamos, en cada casa que miramos, hay personas muertas o enterradas. Hay incluso un Belchite subterráneo bajo nuestros pies, ya que durante la guerra los vecinos excavaron túneles que conectaban las diferentes casas como manera de poder comunicarse entre ellos y también como refugio. ¿Cuántos vecinos del pueblo morirían y tendría su tumba también bajo sus propios hogares? Porque hablando de fallecidos, no solo hay que contar los casi 6.000 muertos de la batalla de la Guerra Civil, sino muchos más anteriormente, pues en el pasado hubo otras dos importantes batallas en el pueblo: una durante la Guerra de Independencia y otra durante las Guerras Carlistas, donde también murieron cientos o miles de soldados. Sin duda, es aquel un lugar que parecía estar predestinado a ser azotado por la tragedia hasta su total destrucción.

Antes de salir y mientras apaga las luces de la oficina en la entrada y recoge sus cosas, Carlota nos pide por favor si alguno de nosotros sería tan amable de esperarla hasta que salga y cierre las puertas. Le da miedo quedarse sola. Nos quedamos a esperarla y ninguno hace ninguna broma al respecto. A cualquiera de nosotros también le daría miedo quedarse a oscuras y solo allí. Nos da las gracias y nos despide ya en el exterior, esperando que nos haya gustado la visita y deseándonos que disfrutemos al día siguiente de la ruta diurna. Nos vamos hacia el hotel pensando en todo lo que nos ha contado, pero sobre todo interiorizando la experiencia, curiosa e inquietante cuando menos, y las sensaciones, quizá diferentes para cada uno, pero muy íntimas y personales y que seguro no vamos a olvidar nunca. Como una tintura que se quedara adherida a tu piel, al igual que la muerte, el dolor y el sufrimiento parecen haberse quedado pegados al suelo y las paredes de las calles de Belchite.

Noches de sal, de David Mateo.

9 September 2018 - 11:05am

Por Soraya Murillo.

Dicen que cada historia comienza como si fuera el fulgor de un fuego que nace. Depende del autor que ese resquicio de luz y calor se transforme en la llama que llegue al lector, logrando que al prender venza la oscuridad, dándole la fuerza para superar y llegar a nuestra monótona realidad. David lo logró y la novela impregnará vuestra mente. Estamos ante un escritor de talento consumado en el manejo de los personajes y las tramas, desarrollando la obra en dos escenarios temporales completamente distintos sin que disienta de la calidad de la obra. Su forma de escribir precisa y llena de detalles nos lleva de un tiempo a otro sin sobresaltos.

Todos los libros se escribieron con el fin de llegar a ser leídos, pero solo los realmente buenos son merecedores para que otros lectores os hablen de ellos. Me toca a mí como lectora hacerlo con Noches de sal.

Todo comienza con el juego de unas niñas, contando historias de miedo en la vivienda de una urbanización de El Grau de Moncofa (Castellón). Aurora es especial, sabe cómo asustar de verdad. Su abuelo ya le contaba historias fantásticas. Esa noche utiliza un espejo para llamar aquello que nunca hay que pronunciar, abrir puertas que deben seguir cerradas.

El tiempo avanza. Aurora, ya una chica joven, deja su ensimismamiento al conocer a Abel, un ilustrador que un día quedó hechizado por un relato corto que debía ilustrar. Tan cautivado, que la buscó para averiguar quién poseía el alma, pura o atormentada, oculta detrás de esas palabras.

Años más tarde, en la ciudad de Valencia, un asesino en serie apodado Pilatos, mata de forma espantosa, tanto que más que un asesino podremos catalogarlo de verdadero monstruo. El inspector Miguel Manchón intentará darle caza, mientras unas extrañas pintadas dejan leer: “Sabes dónde están los Nocturnos´´

Terror, thriller, novela negra, misterio, policíaca, con una historia de amor de fondo. Noches de sal ogra ser original en un género mestizo donde mezcla un poco de todo, con el mundo sobrenatural junto a crímenes de asesino en serie. Con dos escenarios muy bien diferenciados, el pasado (las vidas de Abel y Aurora, con las historias del abuelo de ella que nos recordara un mundo de libros antiguos, con esa Valencia de Guillén de Castro y adentrándonos en lo que fue parte de la cultura literaria valenciana en el Siglo de Oro) y al presente (con el asesino actuando).

No tengo ninguna duda que la novela gustará, pues es de esa clase de libros cuya historia se adhieren al lector, aunque hayan pasado días de su lectura. Unas protagonistas femeninas muy diferenciadas, una de ellas casi fantasmagórica, pálida con una belleza que traspasó el límite del tiempo.

David Mateo nos quiere hacer entender que hay cosas raras, ocultas. La novela trata en cierta forma sobre su particular visión de esos ” límites” de la realidad, por parte de los protagonistas. Toda la trama se va trenzando y al final, se consigue una obra bien cerrada, que resuelve todas las dudas del lector conforme avanza en la historia. Nos demostrará con esta novela que se puede escribir una gran historia en una ciudad española, con personajes españoles, con una prosa digna de los más grandes escritores. No le tiembla el pulso al pasar de estar describiendo un hermoso amanecer en el Mediterráneo a mostrar, sin tapujos, la forma de morir más horrible inventada por un asesino en serie. Los detalles que usa en muchas escenas despertarán en nosotros miedos que creíamos dormidos. El entramado gira cuidadosamente en un cierre satisfactorio, pudiendo digerir cómodamente su propio ritmo y el de los acontecimientos que nos llevan a él.

Incluso cuando la verdadera oscuridad de la noche es vencida por la iluminación eléctrica en cualquier ciudad, Valencia parecerá un lugar irreconocible, pese a la luz. Leeremos nombres de calles, lugares cerca del mar, pero la percepción que tendremos fue que se distorsionada de la realidad. No es esa ciudad alegre que yo conozco. Aquí en la novela, es como si se hubiera apoderado de ella algo siniestro, que hace que sus calles parezcan pequeñas, cerradas, sintiéndote intranquilo, esperando que surja cualquier cosa nauseabunda que te lleve a la locura.

El pasado siempre regresa y aunque saber quién es el asesino será lo principal, nosotros buscamos los porqués, el origen de todo. Y mientras los pálidos siguen entonando cantos fúnebres, David Mateo hará gala de cómo se debe dejar escrito un libro, páginas enteras para aplaudir.

Los buenos escritores siempre están observando y recopilando experiencias. Una mañana silenciosa, sin incidentes, para un escritor es una mañana llena de augurios y pensamientos. Comenta el prólogo del libro que David, en otra época, hubiera sido un gran contador de historias. Desde luego, sin ninguna duda, puedo decir que sabe escribirlas. En el breve espacio de tiempo que ocupé leyendo este libro, disfruté de un magnífico escritor. Nada más que comentar, salvo recomendaros el libro por historia, pero sobre todo por calidad literaria, de esa que los lectores buscamos entre títulos y nombres y no siempre encontramos.

https://kelonia-editorial.com/Tienda/home/55-noches-de-sal-david-mateo-edici%C3%B3n-r%C3%BAstica.html  

 

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Escape Claws, de Ángela Yuriko Smith

26 August 2018 - 9:25am

Por Soraya Murillo.

Es siempre difícil cuando toca reseñar u opinar sobre el texto de un amigo escritor. En cierta forma te hiciste amigo suyo a través de sus obras. Luego fue escribirle para comentarle que lo admirabas y te gustaba lo que habías leído suyo. Con Ángela no debo convenceros de que leí un buen libro. No os muestro una novela, tampoco un relato continuo. Este libro comienza con un prólogo del terapeuta de la autora, indicándonos de qué se trata. Luego seguiremos con el de la propia Ángela Yuriko Smith. En este libro, cada pequeña narración de los hechos va acompañada de poemas relacionados con ellos, mezclando lo real y lo figurado, haciéndonos imaginar lo que fue su propia infancia.

Me gustaría saber si cuando un autor escribe, siente realmente qué está escribiendo. No sé, escribir no es en sí un trabajo. Las historias ya están allí, flotando en un lugar que ellos no pueden ver. Se sientan frente al procesador, sus dedos tocan las teclas y pienso que en ese momento dejan de existir como personas. Las palabras simplemente aparecen cobrando vida propia. La historia es ya independiente de ellos.

Pero este no es el caso. Aquí, nuestra autora viajará de vuelta al pasado. Nos narrará que proviene de una familia okinawense con muchos secretos, donde su tatarabuelo los maldijo. Sería su abuela quien le contaría que las mujeres, por culpa de esa maldición, estaban predestinadas a ver lo que para el resto de los mortales continúa oculto. Exponiendo con una gran lucidez aquello que quedó en los profundos abismos de la soledad de una niña.

¿Qué encubren los entes que la perseguían? No lo sé, cada uno sacará conclusiones de su propia experiencia lectora. Ella extrae lo que la hace sufrir, compartiéndolo con todos para que los que también sufren o sufrieron sepan que no están solos y que hay solución. Es una historia dura, a la vez que aterradora, porque nos la narra una niña que vivió entre gritos y grandes silencios, casi en un total abandono por parte de sus padres, junto a un don que creía tener atormentándola de forma inhumana.

En el inicio del libro deja claro que duda de muchas cosas; ella misma no recuerda dónde empieza lo que en realidad vio de lo que creyó ver, dejando lagunas difíciles de rellenar. Cada casa en la que vivió parece especial, como si esas viviendas atrajeran a su familia o eran ellos las que las hacían diferentes. No debe ser fácil mirar al cielo nocturno desde una habitación donde temes al monstruo que entrará otra noche. Hay que ser muy valiente para buscar las estrellas que brillan, esperando encontrar algo de paz en tus pensamientos.

Escrito con una sensibilidad a flor de piel, como lo sintió nuestra autora, intentando transmitiros el horror y la esperanza. Sin duda lo mejor de todo son los poemas, que llevan el sabor del haiku japonés que sigue brotando de su sangre.

 

Desde el principio

luché por escalar

con los dedos ensangrentados

mientras escarbaban en las rocas

entorpecidos por algo más que el dolor,

buscando a tientas un asidero.

Deseé tener garras para escapar.

Lo logré con tan solo lo que tenía…

 

Personalmente me impactó este verso, que en sí lo dice todo. La gente pone fotografías, momentos de su infancia en los cuales fueron felices; pero hay una realidad: muchísima gente no lo fue y no desearía por nada del mundo volver a vivir aquellos momentos. Aquí tenemos una de esas historias, un escape, una huida hacia una vida mejor. No es fácil, lo sé, por eso admiro este pequeño libro de no más de sesenta páginas. Ella una vez me dijo: Gracias a mi madre supe cómo ser una buena madre… en eso consisten los escapes, en marcharse y no cometer los errores de ellos.

Estoy segura de que gustará su historia, sus poemas y su valentía. Ángela desea que abráis las puertas de par en par, sin miedo. Así cruzó ella al otro lado y allí os espera para que entendáis que debéis vivir otra vida: la vuestra.

Presencias imposibles, sótanos que revientan puertas, pequeños recuerdos pertenecientes a personas fallecidas, casas que parecen vivas y una niña que tenía miedo a gritar.

https://www.amazon.es/Escape-Claws-Angela-Yuriko-Smith/dp/1547255668/ref=asap_bc?ie=UTF8

 

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La quinta fase de la luna, de Sergio Gaut vel Hartman

25 August 2018 - 1:45pm

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy vengo con una de las reseñas que más quebraderos de cabeza me ha ocasionado en todos estos años que llevo metido en esto de hablar sobre mis lecturas, pues creo que hasta la fecha, jamás había topado con una obra tan inclasificable, extraña y difícil, no ya solo de explicar, sino incluso de asimilar. Y ojo, no estoy diciendo que no sea un buen libro. Ese es el verdadero problema, el no ser capaz de discernir si me ha gustado o no. Entre la genialidad y la locura hay una línea tenue, pero visible en la mayoría de casos y lo que sucede con La quinta fase de la luna es que alguien ha borrado ese límite, se ha desvanecido o lo han eliminado a escobazos, y el autor se pasea de un lado a otro sin mirar donde pone los pies y sin importarle un carajo en que lado se encuentra.

Todos conocéis mi fascinación por lo onírico, por lo surrealista e incluso, por el absurdo. Son modos muy personales de alcanzar un objetivo, de contar una historia, jugando con la capacidad del lector para sacar a la luz la cuestión, el motivo, la razón última, que se halla enmarañada entre sus formas, por poco convencionales que sean. Tras el aparente disparate, tras el simbolismo, tras el juego que se nos propone, uno espera hallar un propósito y lo que me ha sucedido con esta antología con algunos de sus relatos, es que no he sabido desentrañar cual es.

Atentos, que no se me malinterprete: Sergio Gaut es un autor como la copa de un pino. A nivel narrativo, demuestra un don poco habitual para retorcer las cosas, lo que hace que el lector se entregue por completo a la historia, fascinado por su capacidad creativa y por las ganas de aceptar su juego. Atrevido, divirtiéndose como un enano dándole vueltas a la manivela de la máquina de triturar lo obvio y evidente. El tema es que no contento con ello, el autor considera que eso es poco y se le ocurre meter el resultado en un puchero y añadir sin mesura todo aquello con lo que puede arramblar en la cocina, o sea, toda neura que se le pasa por la cabeza, removiendo con el cucharón hasta que la mezcla queda bien espesa y nos lo sirve sin dejar reposar, mientras se sienta frente a nosotros, sonriendo como un lunático y esperando a ver si rebañamos el plato, nos pillamos un ciego de cojones con el mejunje o morimos envenenados a la primera cucharada. A él le da lo mismo, pues su labor termina en cuanto el plato está ante el comensal, pero parece disfrutar del momento.

Ese es el gran problema de esta obra. Que no hay ninguna receta. Sergio se pasa cualquier norma o formalidad por el forro y hace lo que le da la puta gana, obligando al lector a tragar. Ese es un juego peligroso, pues si no hay unas pautas, una meta definida, el desconcierto se adueña de todo y eclipsa el resto, dejándonos masticando y sin saber si podremos engullir. Solo el tono desenfadado, la ironía y mordacidad que se desprende de los relatos, sirve de atenuante cuando se nos hace bola. Ese es su gran acierto, el usar el humor, por más extravagante, negro, corrosivo y sarcástico que sea.

No ocurre con todos los relatos. La mayoría de ellos, manteniéndose fieles a su condición surrealista y jugando con la sátira y lo absurdo, mantienen una coherencia interna, tienen un sentido final, obligan a la reflexión y resultan brillantes. En resumidas cuentas, la antología es pura crítica social, política, religiosa y antimilitarista (las barbaridades cometidas durante el régimen totalitario y dictatorial tienen un papel trascendental en la obra), y pese a que se nos vende como un recopilatorio de relatos de ciencia ficción atípica, creo que no se puede clasificar como tal, siendo como es un compendio de relatos donde la fantasía toma las riendas y galopa hacia territorios donde la lógica deja de tener sentido. Las críticas surgen cuando nos topamos con el resto de relatos, puro disparate, en los que uno no sabe a que atenerse ni el propósito que tienen. Cuando el lector es incapaz de encontrar un sentido a lo que lee, de comprender que es lo que el autor pretendía con su historia, cuando el texto es una sucesión de palabrería y despropósitos que no van a ninguna parte o al menos, somos incapaces de verlos por nosotros mismos, uno de los dos ha fracasado en su misión.

Insisto. No juzgo al autor ni me atrevo a hacerlo con su obra. Expongo las sensaciones que me ha generado su lectura. Hay cosas que me han encantado. Hay otras que no me han gustado nada. Y las más, que ni siquiera he entendido. Hay relatos con una profundidad arrebatadora, bajo esa fachada de disparate y ahí es donde el autor se luce con todo su arte y saber hacer. Hay otros que no sé ni como describirlos, ni que demonios pretendía Sergio con ellos, si es que tienen algo más que pura verborrea desquiciada, algo de lo que no dudo, pero que en mi caso, se ha quedado en eso, en puro dislate. Como digo, puede que el problema sea mio, de mi incapacidad por sacarles el jugo, de mis propias limitaciones. No lo descarto en absoluto. El resultado final, es que no puedo decidir si el libro, como tal, me ha gustado o no. Sigo todavía indeciso y eso es tan molesto como extraño. Admito, sin embargo, que enfrentarme a él ha sido toda una experiencia.

A diferencia de lo que supuso para un servidor su anterior obra publicada en nuestro país, esa maravilla hilarante y demencial que fue Avatares de un escarabajo pelotero, en la que todo lo surrealista tenía una consistencia palpable y una historia que contar (dentro del absurdo de su premisa), aquí uno debe tratar relato a relato, como pequeñas criaturas extravagantes que remolonean zumbando a nuestro alrededor, tan distintos entre si, que no se ven como algo palpable, sino como fogonazos independientes, insectos errantes que uno observa con su lupa o aplasta de un manotazo, si no le pican antes.

En definitiva, La quinta fase de la luna es una obra difícil de clasificar. Por esta vez, voy a ser un cobarde (o alguien con sentido común) y me voy a mantener al margen. Ni la voy a recomendar ni voy a echarla a los leones. Solo me atrevo a decir que si queréis probar cosas distintas, si os gustan los retos o simplemente confirmar o refutar mis impresiones, estos once relatos os esperan desafiantes, burlándose sin pudor. Si el libro ha despertado vuestra curiosidad, adelante, siempre bajo vuestra responsabilidad, por vuestra cuenta y riesgo. Y mantened la mente abierta en todo momento. Ya me diréis…

La quinta fase de la luna

Sergio Gaut vel Hartman

Editorial: La máquina que hace ping

https://lamaquinaquehaceping.com/producto/la-quinta-fase-de-la-luna-sergio-gaut-vel-hartman/

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Basado en hechos reales, de Luis Martínez Vallés

15 August 2018 - 10:30am

Por Soraya Murillo.

Siempre he creído que las historias de terror de la vida real nos atraen por curiosidad morbosa. Leemos una historia de fantasmas de ficción y nos estremecemos, pero en el fondo de nuestras mentes sabemos que es fingida, por lo tanto, segura. Las historias reales, las verdaderas, tienen pequeños tentáculos que se enganchan a nuestra imaginación permaneciendo incluso cuando el libro está terminado. Hemos dado un paseo por un lugar oscuro, sabemos ahora que ese lugar existe, traemos los recuerdos con nosotros…

Debatimos si deberíamos ver por nosotros mismos estas cosas, pues no podemos decir que es una historia real sin pruebas. Y a la gente le encanta ver lo real: por eso estiramos la cabeza para ver un accidente mientras pasamos…

Basado en hechos reales es un magnifico ensayo que consta de treinta y tres historias documentadas. Ningún caso ocurrido en España, ya que eso lo dejó para una futura segunda parte del libro. Se basó en los hechos, digamos, más famosos. Tanto, que fueron llevados al cine y a la novela.

Cada suceso será narrado con varias páginas de más o menos extensión, pero todos constan de tres partes: A destacar de la película, opinión de la película y la historia real, acompañando con notas a pie de página explicativas, imágenes de los protagonistas reales, de los actores, directores, de la portada del libro (si lo hubiera), cartel en que se anunció la película en el cine y recortes de prensa de la época en que sucedió lo que nos narra. Para dejarlo claro: hizo un tremendo trabajo informativo tanto escrito como visual.

No vais a tener la sensación de que estáis leyendo algo de la wiki, eso descartadlo, pero ya. Es el trabajo de un escritor que ama esta clase de casos y Dios sabe desde cuándo se dedica a leer sobre ellos, para saber tanto. Me he quedado impresionada. Hasta cada capítulo tiene su propia ficha. Es verdad que las películas necesitan escritores para sentar las bases de la historia y como es algo real, pueden ir allí en lo físico y construir sobre lo que ya existe. Eso es lo que hizo nuestro escritor, arrancó desde el origen de todo lo que sabía (hasta para buscar algo debes conocerlo primero), dejándonos este libro, digno de los mejores ensayos que he leído.

Comentarios de los directores, sin ser capaces en muchos casos de darnos una respuesta a lo que sucedió y llevaron a la gran pantalla. Explicándonos los cambios entre lo que en realidad ocurrió a cómo él lo llevo al cine. Declaraciones de los actores, la forma en que vivieron el papel del asesino o las víctimas, llegando incluso a justificar al propio asesino. Luis Martínez nos comentará qué le pareció a él la película, recomendándola o no, con un dictamen preciso de las actuaciones en los actores.

Sobre los hechos reales, sabremos del juicio y la sentencia a la que se sometieron. Exorcismos, asesinatos, secuestros, conspiraciones, posesiones demoníacas, mentiras, superación personal… esto y más encontrareis dentro del libro. Pero, repito, no se trata de leer casos que más o menos todos conocemos. Estamos ante un trabajo increíble, una documentación digna de un experto. Pocas veces he leído y tenido en mis manos algo igual, y mira que he tenido libros de este tipo, pero este trabajo es excepcional, único.

La mayoría de veces los hechos reales se suelen modificar y dramatizar hasta desvirtuarlos casi por completo. Pienso que en teoría, los “hechos reales” solo los pueden narrar sus propios protagonistas; si no es así, el autor está haciendo un ejercicio de ficción por mucho que intente ajustarse a los sucesos. Pero, como ya dije anteriormente, el autor se esforzó elaborándolo con una fidelidad que se va muy poco, apenas nada, de lo que en realidad sucedió.

Es difícil destacar entre todos los “hechos” los más interesantes. Personalmente, destacaría el primero de ellos, por ser uno de los casos que desconocía: Alain Lamare, el gendarme asesino. Poco conocido porque el gobierno francés, al ser el asesino un gendarme, le dio vergüenza enseñarlo a los medios. También destacaría el titulado: El asalto sexual y paranormal de Doris Bither. Historia más conocida por su título en novela, El ente de Frank Felitta. El Misterio del Mary Celeste, uno de los barcos “fantasmas´´ por el que siempre he tenido mucha curiosidad. Pero el resto de historias son igual o más interesantes, y todo ya se valorará por los gustos de cada lector.

Opta al premio Ignotus en ensayo para este año y, joder, no me extraña que esté ahí. Es más que digno de ganarlo. Pocas veces me meto en estos asuntos, pero cuando algo destaca con esta calidad, no puedo decir otra cosa que la verdad.

Comento, opino de cada libro que leo, creyendo que merece mi tiempo dejar unas letras. Este ensayo se lo merecía, no puedo hacer otra cosa que recomendarlo.

Para finalizar, amigos lectores, recordar siempre que la ventaja de los “supuestos” hechos reales es que han sucedido en realidad, por lo que resultan más cercanos y plausibles. Si les ha pasado a otros, me puede pasar a mí. A ti. Y eso siempre nos implica más en la historia.

https://dilatandomenteseditorial.blogspot.com/2017/11/basado-en-hechos-reales-de-luis.html

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Perros y lobos, de Hervé Le Corre (Reservoir Books)

13 August 2018 - 8:45pm

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os voy a hablar de Perros y lobos, de Hervé Le Corre, un autor francés especializado en novela negra al que no conocía, pero del que me habían hablado muy bien.

Franck sale de la cárcel tras cumplir condena, no quiso delatar a su cómplice en un atraco: Fabien, su hermano mayor. Lo acoge en su casa Jessica, la novia de Fabien, esperan su regreso de España, adonde fue a cerrar un negocio. Pero el lugar al que llega Franck es una asfixiante vivienda que debe compartir con la familia de Jessica y un perro amenazador.

Entre los pinos de las Landas de Gascuña, lejos de Burdeos, el verano trae un calor denso, húmedo y malsano que despierta los más bajos instintos. Además, una banda violenta hostiga a Jessica y su familia. Cuando salgan a la luz los motivos reales de la ausencia de su hermano, Franck dejará de una vez por todas su disfraz de perro dócil y se convertirá en un lobo despiadado.

La verdad es que las referencias eran ciertas y que ha sido una buena lectura, aunque aclaro también que en cierta medida, varias de ellas exageraban al respecto. Y es que la novela que nos ocupa, a nivel argumental, no sorprende y la historia que nos cuenta  (siempre con matices), nos resulta familiar y sin llegar a resultar predecible, si intuimos que las cosas pueden ir en tal dirección.

Dejando este aspecto a un lado, hay dos puntos en los que la obra si destaca y el principal de ellos es en la ambientación y la atmósfera malsana que logra crear. Asfixiante, opresiva de un modo angustioso, claustrofóbica, en un escenario que tiene tanto peso en la trama que se convierte en una suerte de personaje más e influye de tal forma en el ánimo (del protagonista y del propio lector), que uno se siente agobiado, atrapado en una trampa, en una jaula sin barrotes, pero que nota a su alrededor, cercándolo y condenando su futuro. El calor, las moscas, el tedio. La casa misma no es un hogar, solo un refugio en el que se cobijan las alimañas, un edificio decadente, rodeado de neumáticos viejos y chatarra. La caravana, una celda con vistas, donde el protagonista se resguarda tras unos milímetros de chapa bajo el sol abrasador. Lo cotidiano convertido en pesadilla, que se repite. El silencio, aterrador, como preámbulo de desdicha. El tiempo no pasa. Todo languidece. El ánimo, las fuerzas, la paciencia…

El otro punto a resaltar es la creación de los personajes. Hervé hace aquí un trabajo magnífico, retratando a cada uno de los miembros de esta familia disfuncional de manera magistral. Lo vulgar, lo marginal, lo cruel…Todo ello, en principio, disfrazado de falsa normalidad, que se cae a pedazos en el momento que uno se fija en las costuras y los remiendos, descubriendo lo que hay debajo. El Viejo, un zorro, charlatán,  y siempre con sus chanchullos, alguien mediocre en el sentido más ofensivo del término, metido en trapicheos y buscando siempre sacar algo de provecho. La madre, una arpía alcohólica, resentida con todos, amargada y resignada a ser quien es y vivir como vive, buscando herir para sentirse viva. Jéssica, la hija de ambos, una serpiente. Seductora, caprichosa, pecado y lujuria. Locura y desfase, drogas, sexo y alcohol. Desequilibrada, manipuladora en extremo y con tendencias autodestructivas. Cualquier método es bueno por salir del infierno, sea cual sea el precio a pagar, aunque sea el condenarse a si misma. Escapar, huir hacia ninguna parte, hacia ningún lugar, pues ella misma es parte implícita de ese averno y lo lleva consigo allá donde va.

Una familia en la que todos son culpables, ruines y mezquinos, en el que no hay lugar para el amor, el cariño ni nada que no sea los intereses de cada uno, pero condenados a permanecer juntos, a soportarse a duras penas, a seguir en esa mentira de la que no saben como escapar. Violencia, impulsos, ambiciones y traición.

Rachel, la niña muda, rara y extravagante, una flor en el estercolero, sumida en su propio mundo, utilizando esa especie de autismo como coraza ante la inmundicia que la rodea. El hermetismo para suplir el afecto, para paliar los episodios de furia de su madre, el abandono y el desapego. Su aparente fragilidad no es tal, hay fortaleza en ella, hay valentía en su corazón, aunque sea evadiéndose de la realidad.

Y el perro. Ese can negro. La mascota que no es tal, traicionera, astuta, que deambula por la propiedad. De alguna forma, es el propio reflejo de la familia que la acoge. Siempre vigilante, con esa mirada que denota inteligencia y maldad.

El perro no siempre es el mejor amigo del hombre. Ni el lobo logra siempre comerse a Caperucita, sobre todo si esta resulta ser más feroz que él, más cruel y ladina.

Creo que estas dos frases resumen el libro a la perfección. Así que poco más puedo añadir a esta reseña. En todo caso, solo recomendaros que le echéis un ojo, porque de verdad que vale la pena.

Lo pasaréis mal. Sentiréis el agobio, la angustia, la opresión que siente el protagonista, cuando esa calma chicha se convierta en vuestro día a día. Cuando el calor y las moscas os hagan resoplar. Cuando el sudor empañe vuestra vista y os preguntéis que coño hacéis aquí, en esta espera eterna, en medio de ninguna parte. Y cuando descubráis la verdad, lamentaréis no haber mordido la mano que os daba de comer.

https://www.casadellibro.com/libro-perros-y-lobos/9788417125578/6409486

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El otro lado, de Carlos Navas

11 August 2018 - 10:36am

Por Soraya Murillo.

Vamos a leer una novela de terror y misterio bastante peculiar. Consta de trece partes, tres epílogos y varios extras. Hay capítulos que parecen más un expediente y las llamadas telefónicas que se incluyen, las escribió con la misma presentación de su otro libro “La última habitación“. Narrada en tercera persona, nos situará en un pequeño pueblo montañoso estadounidense llamado Lost Signal, rodeado de innumerables bosques de árboles tan altos que en algunos lugares, apenas llegan los rayos del sol y todo se envuelve en una siniestra oscuridad. El mismo lugar donde se rodó el film “El proyecto de la bruja de Blair“.

No es un bosque normal. Los senderistas hablan de olvidadas leyendas en el sendero de ” la piedra negra“. Corinna Sanders es la nueva forestal que despertará gritando en una habitación del ala este en Southern Maryland Hospital Center. A su mente regresarán lo que parecen ser confusos recuerdos en el sótano de un médico forense. Pronto descubrirá una extraña habitación conocida como “el cuarto de las poleas“. Comenzará a dudar de su estado mental y creerá tener alucinaciones. La doctora sospechará si es una mujer que sufrió un accidente o en realidad es “uno de ellos…”

Mientras tanto, en el interior del bosque donde algo te susurra al oído, cerca de “la casa del agujero negro“, ha desaparecido un excursionista.

Tener miedo es como una experiencia cercana a la muerte pero de manera segura y controlada. El miedo en cierta forma renueva nuestra capacidad de vivir. Despierta al superviviente en nosotros. Para mí, un escritor tiene éxito cuando al leer su historia me remueve algo en el interior. Si no, la historia será solo una emoción momentánea y seguirá todo igual, como si nunca hubiera existido. Carlos Navas está empezando en este difícil mundo de la escritura y entiende lo difícil que es destacar por encima de otros. Yo ahora mismo lo estoy valorando desde ese escalón donde se encuentra y me gusta lo que encontré en su forma de escribir. Su miedo, su manera de transmitirlo, de llegar a mí como lectora, me convenció dejándome la idea al cerrar el libro de que había leído algo bueno.

Es verdad que fui lectora cero de la obra en su día, siendo ahora la segunda vez que me adentraba en ella, pero sigo pensando que narró un miedo digno de ser leído.

Ansiaba saber más mientras avanzaba en la lectura. Desarrolla una trama que va desenredándose según avanzas; da la sensación que estás leyendo varias historias diferentes, pero en realidad es la misma en otros escenarios. Mantiene muy bien el pulso en las escenas de más terror con un estilo casi visual, algo pulp, donde quiere que la sangre y la manera de morir os deje una impresión difícil de olvidar. No solo pensó una buena historia, si no que supo trabajarla tanto en escritura como en láminas con dibujos para ayudaros a ir entendiendo.

Hay que valorarle ese trabajo, en unos tiempos en que todo se saca rápido y con prisas para enseñar nombre. Situó la historia en los USA y creo que hubiera funcionado igual de bien aquí en España, pero cada autor tiene sus ideas y yo eso lo respeto. Terror y misterio explorando el suspense, llevando a su personaje principal, Corinna, a situaciones rozando el límite de la cordura. Desea que mientras estéis dentro de la historia sintáis la necesidad de vez en cuando de mirar por encima de vuestro hombro… Hay una gran diferencia entre su primer libro “La última habitación“, y este segundo. Le he visto más maduro, más seguro, consciente de que tenía una buena historia que narrarnos y deseaba dejarla bien. No hay duda de que lo consiguió.

Vais a leer una muy buena novela de miedo, de alguien que se toma muy en serio su trabajo como escritor y lo hace bien, muy bien. Si sois amantes del terror os recomiendo este libro entre lo real y lo de “el otro lado…”

https://www.amazon.es/otro-lado-Carlos-Navas-Martínez-Márquez/dp/1548003743

 

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El amor de un idiota, de Tanizaki Junichirō (Satori Ediciones)

5 August 2018 - 9:39am

Por Soraya Murillo.

La historia que vais a leer es una novela publicada por entregas entre 1924 y 1925. El relato fue recibido por los más jóvenes como un soplo de aire fresco, en un momento en que las mujeres comenzaban a independizarse y en cambio, escandalizó a la generación más conservadora. La presión de este sector consiguió que el periódico retirara la obra de sus páginas. Por entonces ya era tan popular y contaba con tantos lectores que la revista Josei retomó su publicación. En 1947, con los cambios que trajo la derrota, fue cuando se editó en formato libro.

Naomi es una chica japonesa de quince años y de clase baja, que trabaja de aprendiz de camarera. Jōji tiene veintiocho años y es ingeniero. Desde un principio se siente atraído por los rasgos casi occidentales de la chica. Él le ofrece cuidarla, tomarla bajo su tutela dándole la educación que le fue negada, para más tarde casarse con ella. Naomi acepta.

Jōji nos relata en primera persona toda la historia, lo que será su vida en común en unos años en los que Japón cayó rendido a las modas occidentales. No vamos a leer una especie de Lolita; esto es distinto, porque desea educarla. Es algo más parecido a la obra de Shaw, Pigmalion. Aquí no hay esa perversión (por decirlo así) que tenía la novela de Nabokov. Jōji no espera nada sexual por parte de la chica ni siquiera se plantea el sexo ni el contacto físico. Lo que desea de esta relación es dar un cambio en su vida, sentir desde el respeto cómo se convierte en una mujer digna de sentirse orgulloso de ella. Pero Naomi tiene otros planes.

Naomi está al borde de una nueva era. Las mujeres de su pasado estaban atadas a muchas tradiciones que las mantenían en un estado de ciudadano de segunda. Todos sus deseos personales se reservaron para el bien mayor: el honor de sus familias y hogares. Naomi quiere probar la libertad, los placeres del mundo occidental. Esto ha despertado deseos egoístas en ella, según los estándares tradicionales. Ha descubierto el poder de la feminidad aprendiendo a manipular su mundo para que así sea. Jōji al ceder a sus demandas, cambió los roles tradicionales de hombre y mujer en Japón: ahora es el subordinado. Ella es la seductora arquetípica, una súcubo, una sirena, que ha utilizado ese poder de mujer para remodelar su mundo a su manera.

La diferencia de edad no es importante. Al fin y al cabo, hasta en Occidente una mujer con la menstruación ya podía contraer matrimonio. Pero sí hay cierto fetichismo con esa atracción que Jōji tiene por los rasgos y la piel occidental, tal vez en parte debida a que los occidentales en ese momento tenían supremacía mundial y eran considerados, en cierta manera, superiores. Y los asiáticos de segunda clase, por tanto.

No es un tipo de novela romántica ni busca ninguna enseñanza moral en la historia; yo diría que nos avisa o nos advierte de cómo puede acabar el recatamiento, lo reprimido. Creo que no causa los mismos sentimientos si es leída por un hombre o una mujer. Es verdad que ella más que una mujer moderna, es egoísta y cruel. Los besos nunca son de amor y parece que con ellos succiona la personalidad de Jōji . Pero: ¿acaso no fue él quien la buscó, quien quiso llevársela a su vida? Me recuerda en cierta forma cuando hacemos un favor a alguien y luego nos dice aquello de: “Bueno tú lo hiciste porque quisiste, nadie te obligó”.

Nuestro autor nos narra la historia en un lenguaje sencillo. No usa grandes palabras y adornos para dar valor a su relato, comunicándose casi como un suspiro para que la podamos entender.

La historia no es triste. Hay diálogos muy divertidos, con los cuales llegaremos a esa relación de amor odio con ella. Pero sabremos cómo se siente alguien derrotado y humillado, al perder su dignidad llegando al fondo de la abyección.

El amor de un idiota” nos contará una maravillosa historia inolvidable, que mucha gente ha vivido y vivirá, porque siempre hay personas que desean dominar y otros que lo entregan todo a cambio de nada.

http://satoriediciones.com/libros/el-amor-de-un-idiota/

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CINE: The Void (El Vacío), de Jeremy Gillespie y Steven Kostanski

2 August 2018 - 6:57pm

Por Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Al consultar la página de estrenos, este film llamó mi atención por dos razones: La primera por su escasa y extraña distribución. En Barcelona solo la encontré en las salas Yelmo, en V.O.S. y un único pase diario casi a las once de la noche. La segunda llegó cuando al echarle un vistazo al tráiler, me encontré con lo que parecía una mezcolanza entre varias películas de John Carpenter y un nivel de casquería bastante generoso.

La originalidad no es su punto fuerte: Un sheriff encuentra a un hombre herido en la carretera y ante la gravedad de su estado, se dirige hacia el hospital más próximo, un centro a punto de ser cerrado por un incendio y que por lo tanto se encuentra muy corto de personal. Para terminar de complicar las cosas, los miembros de una secta rodearan el centro con muy malas intenciones. Sí, parece un remake de “Asalto a la comisaría del distrito 13”, aunque ese argumento con algunos cambios sería más o menos similar al de películas como: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero (1968), “Nido de avispas” de Florent-Emilio Siri (2002) o “Pradera de fuego” de Andrew Chapman (1998) por mencionar solo las tres primeras que se me han pasado por la cabeza.

Tampoco eso es algo que señale como un punto negativo. Hoy en día son muy pocas las películas que no recuerdan a otras anteriores. El aficionado al cine fantástico, suele estar familiarizado con el término “homenaje”, algo que puede ser un valor añadido, como el mono amarillo de “la novia” en “Kill Bill” de Quentin Tarantino (2003) que homenajea a la icónica prenda que vistió el actor Bruce Lee en la película “Juego con la muerte” de Robert Clouse (1978).

Luego tenemos films que casi parecen un remake encubierto de otros como por ejemplo el caso de las películas “Dreed” de Peter Travis (2012) y “The Raid” aquí más conocida como “Redada Asesina” de Gareth Evans (2011). ¿Plagio? ¿Casualidad? Sería complicado acusar a una de plagiar a la otra, ya que aunque el film de Evans se estrenó el año anterior, “Dreed” empezó su preproducción mucho antes. ¿Qué tiene que ver todo esto con el título que nos ocupa? Pues que sin duda The Void (El vacío), es uno de los films con más homenajes a lo largo de su apenas hora y media de duración, en especial a la obra de John Carpenter sobre todo y traerá a la mente del espectador aficionado a este tipo de cine títulos como “El príncipe de las tinieblas” (1987) y “Asalto a la comisaría del distrito 13” (1976) aunque el aficionado al cine de terror de los años 80 y 90, encontrará muchos más: “Horizonte final” de Paul Anderson (1997) , ”Hellraiser” de Clive Barker (1987) , “La cosa” de Carpenter (1982)… La lista sería bastante larga y eso es a la vez lo mejor o lo peor de la película según la disposición del espectador.

Como ya comenté, el argumento y situaciones sorprenderán poco al aficionado al fantástico a pesar de unos giros en ocasiones un tanto forzados (por no decir que están a dos pasos de caer en el ridículo). Así es fácil que algunos salgan con la sensación de haber asistido a un refrito cutre, a un corta y pega de secuencias de varios de los títulos míticos del cine fantástico de los años ochenta y noventa, sin demasiado sentido. Mientras que el espectador que acuda con la mente abierta y sabiendo a lo que va a exponer a sus retinas, disfrutará de una película con un buen ritmo, una gran ambientación y a un desfile continuo de homenajes a títulos míticos del género auxiliado por unos FX´s más que decentes (aunque en la parte final abuse un poco de la oscuridad). Las actuaciones no puede decirse que sean memorables ni creo que lo pretendan.

En resumidas cuentas: a mí me ha gustado, dejándome sensaciones similares a otra película que juega con cartas parecidas: “La cabaña en el bosque” de Drew Goddard (2012). Si no buscas un argumento sorprendente, sino simple entretenimiento y eres fan del cine fantástico de las últimas décadas, es muy posible que disfrutes de una película, que en mi opinión mereció mucho mejor trato por parte de las distribuidoras.

Más info sobre la película, AQUÍ.

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CINE: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

31 July 2018 - 9:50pm

Tengo que darle las gracias a Lluís Rueda, escritor, editor en Hermenaute Ediciones, cinéfilo y buen amigo, por descubrirme esta jodida obra de arte: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

Un film tan arriesgado como imprescindible, con una atmósfera onírica y asfixiante, en algunos momentos realmente claustrofóbica, no por lo que se ve, sino por la sensación de paranoia que provoca en el espectador. Una fotografía nada convencional, inquietante, que funciona como un elemento más, en perfecto binomio con un guion que sobresale por méritos propios, alejándose de los clichés ya harto manoseados del género, para inducirnos en ese estado de desasosiego, con el que logra a la perfección sumergirnos en una situación de tensión creciente y absoluta, en el que todo, hasta lo más normal, nimio y natural, nos parece una amenaza, un peligro, algo que nos acecha y que se manifestará en cualquier instante. La supuesta normalidad se ve desde una perspectiva que nos chirría, en la que algo falla, se torna densa, casi surrealista, deformándose ante nuestros ojos incrédulos. Lo cotidiano, como aquello que nos inquieta, que nos hace desconfiar, mutando, transformándose en lo imposible.

 Horror, misticismo y ciencia ficción. El infierno es repetición, la imposibilidad de cambiar, de avanzar, de escapar de él. La confrontación entre el determinismo y el libre albedrío, esa comunión entre el terror existencial, los mitos lovecraftianos, la naturaleza cíclica de Samsara, el mundo de las sectas y la salvación, y la eterna pregunta de cual es nuestro papel en la vida que vivimos, si es que eso tiene alguna relevancia en el devenir del universo, resulta una propuesta atrevida y muy bien llevada, dando como resultado una experiencia opresiva y por ende, muy satisfactoria. Tenéis que verla. Con la mente abierta, dejando que os envuelva y os impregne, que contamine vuestra mente, teniendo en cuenta que no es una peli de terror al uso, sino un acto de contrición, no hacia dios, sino hacia uno mismo.

En mi opinión, es casi redonda. Casi. No alcanza la perfección por un motivo tan simple como absurdo. Esa escena final, para mi, totalmente innecesaria, pues priva al espectador de tomar su propia decisión, su propio desenlace, algo que creo que es lo que la película requería. Una sola escena, solo eso, le impide convertirse en una obra maestra. Quizás sea un detalle irrelevante, fruto de mis propias manías y preferencias, pero yo la hubiese eliminado del montaje final.

Por lo demás, ya os digo. Una obra imprescindible, que os calará, dejará poso y sobre la que rumiaréis y daréis vueltas, que no olvidaréis y a la que es probable que regreséis de nuevo en algún momento.

https://www.filmaffinity.com/es/film161501.html

El pájaro demoníaco y otros relatos fantásticos, de Satō Haruo.

29 July 2018 - 9:53am

Por Soraya Murillo.

Satō Haruo fue uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa en el segundo cuarto del siglo XX. Es la primera vez que traducen sus obras al castellano. En las primeras páginas del libro podréis leer una biografía del autor. Esta antología reúne cinco relatos de sus primeros años escritos entre 1917 y 1929.

La casa del perro español, la obra que lanzó la carrera de Satō, será el primer relato que leamos. Antes de seguir la reseña quiero hacer un pequeño inciso. La literatura japonesa tiene siempre un carácter de enseñanza moral, por eso en estos relatos vamos a encontrar ese fondo. El Tao es el camino, no hay objetivo ni cosa por el estilo, simplemente escoger la senda. El protagonista vaga por un camino elegido por su perro, y está feliz y abierto a explorar cualquier cosa que la vida le traiga. Ese camino llevará a una casa la cual ya no pertenecerá a este mundo. Un cuento lleno de magia.

 El segundo relato se titula “Una hermosa ciudad“. Un pintor será quien nos narre la historia de una ciudad utópica que debería construirse en Tokio, pero para vivir allí sus futuros habitantes estos deberán cumplir ciertas condiciones. Un viejo arquitecto, el pintor y su amigo millonario serán los protagonistas. Sueños que a veces son el motor que impulsan a las personas a seguir viviendo. Ese fondo tan japonés de sumisión y aceptación, con cierta lección de que a veces la moralidad debe ser ignorada por el bien mayor. Está mal mentir, pero si influye para bien, ¿sigue estando mal?

 Llegaremos al tercero el que da título al libro “El pájaro demoníaco“. Más que un relato, tiene forma de leyenda. Quien nos la narre será un viajero japonés que un día exploró el interior una tierra salvaje. Nos adentraremos en el mundo de la superstición, y en cierta forma nos recuerda los juicios que se hacían en occidente a las brujas. Para los japoneses, un animal habitado por un espíritu, por lo general es un demonio que toma esa forma, pero temen más a quien pueda dominarles que al propio pájaro; al fin y al cabo, es el poder de la entidad y no los atributos físicos los que pueden causar daño. Un pájaro maldito, pero al final son siempre las personas las que causaron la tristeza. El niño encuentra belleza en el mundo natural, pero cuando la gente se involucra, el dolor sigue. Nuestra necesidad de poseer y dominar crea la desgracia.

 Hago un parón en estos maravillosos relatos. ¿Cómo podemos guiarnos a través del mundo difuso de la tradición oriental? La cultura oriental es rica en simbolismo. Cada color, relación y objeto en una historia, un mensaje en sí mismo. Por otra parte, es un pilar fundamental en la mentalidad japonesa, una de sus bases morales, el culto a los antepasados que los unen a su tierra. Para ellos, Japón no son sólo las islas, el territorio donde viven y se alimentan y hacen negocios o lo que sea como el resto en nuestros países: es la tierra ligada a los antepasados, donde quedan sus cenizas que se han unido a esa tierra y forman parte de ella. Por eso están conectados con el pasado, honrando a los ancestros, y tienen una creencia en una energía espiritual más unificada que abarca a todos las que conocemos en Occidente como distintas. En esta rica cultura nada es siempre malo o bueno, solo nuestras reacciones y respuestas lo determinan.

 Cuarto relato “El misterio del abanico”. En Taiwán en una ciudad que poco a poco se fue alejando del mar, la gente cuenta la vieja historia de una casa exótica en ruinas y la desgracia de sus habitantes. Un cuento tantas veces contado que al final terminó siendo un mito. El autor nos la narra como si de un relato típico de fantasmas chinos se tratara, pero como siempre la realidad supera la ficción y en si esconde una triste tragedia. El autor ha elegido usar la idea de un fantasma como una provocación, pero la verdadera historia es muy diferente…

Y cerraremos el libro con “Crónica de Nonchalant“. Los habitantes de los sustratos inferiores de una distópica metrópolis vertical del siglo XXIX, tienen la oportunidad de sentir el sol por primera vez en su vida. Pero lo que debería ser un acontecimiento de gran alegría acabará convirtiéndose en algo siniestro y penoso.

 Terminamos esta maravillosa antología de relatos que por primera vez podréis leer en español. Donde su autor lo dejó todo escrito con una prosa muy melancólica. No escribió para que nos identificáramos con algunos de los protagonistas, lo hizo para hacernos pensar de aquello que nos narró. Un libro que todo lector que se precie debería de tener en su biblioteca. En cierto modo, Satō Haruo nos convierte en amantes sin conocernos o tener contacto físico. Cuando un lector conecta con un libro de forma tan profunda como para sentirse marcado, el escritor supo lograr su propósito, llegar hasta nuestra alma. 

En silencio, de Marin Ledun (Off Versátil)

28 July 2018 - 10:40am

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con un thriller que me ha dejado muy buen sabor de boca por su particular forma de tocar el género. Personal, en ocasiones tan intimista, que la historia que nos cuenta queda relegada a un segundo plano y lo que de verdad destaca es el tratamiento de la naturaleza humana y de la psicología de los personajes, de lo que sienten, de aquello que les empuja a actuar y comportarse como lo hacen, hasta el punto de que pese a mantener todos los elementos de una novela que encaja en lo de negra y criminal, yo la definiría, según las impresiones que me ha ido dejando durante su lectura, como un drama. Si, tal cuál. La fatalidad es una hija de perra que se cruza en nuestro camino de la forma más absurda y cuando eso sucede, sus consecuencias son imprevisibles. Cuando tu vida se derrumba, cuando has tocado fondo y no queda rastro de quien un día fuiste, cuando ya no tienes nada que perder, resulta imposible saber a donde te llevarán tus actos y cuáles serán sus consecuencias.

Admito que no había leído nada de Marin Ledun, y que fue esa sugerente y fantástica portada la que, junto a la breve sinopsis del libro, lo que me llamó la atención y ganas de hacerme con él. Una vez terminada su lectura, solo puedo decir que, pese a un apunte que mencionaré más tarde, me alegro de haberlo hecho, pues ha sido todo un descubrimiento. En él, se manifiesta de pleno La Gran Triada: Culpa, Castigo y Redención, algo que ya sabéis que me fascina, pues es uno de mis temas favoritos.

En Silencio, curioso título para una novela en la que el autor nos habla de un tema tan viejo como el mundo. La Venganza. En este caso, esta se manifiesta de forma violenta, no tanto a nivel físico como una vulgar vendetta a sangre y fuego (que también), sino de una forma retorcida, haciendo hincapié en el trauma psicológico de la estrella de esta función, Émilie, en su estado mental y en ese juego macabro y a ratos, absurdo, que se convierte en un vis a vis entre los protagonistas, un careo existencial a puerta cerrada en un escenario acorde para la ocasión, tan deprimente y desastrado que representa a la perfección su propia existencia. Una perrera, donde los animales gimen, ladran, muerden y se pelean, abandonados a su suerte. Un ambiente sórdido y decadente que refleja la propia condición humana de los personajes, enjaulados, cada uno a su manera, y enseñando los dientes, asustados y lanzando dentelladas como única defensa ante el miedo, confinados en una jaula que ellos mismos se han creado a medida.

Somos muchos los que pensamos que en ocasiones, cuando ocurren ciertas cosas, solo nos queda saldar cuentas, puro Talión. Ojo por ojo, diente por diente, que al resarcirnos encontraremos la paz. Para otros es todo lo contrario: la venganza no solo no cambiará nada, sino que nos cargará con una losa que arrastraremos para siempre, creando un vacío en nuestro interior que jamás seremos capaces de volver a llenar. Y es que la cuestión que se nos plantea la novela es trascendental: ¿Existe siempre un culpable o somos nosotros quienes decidimos que así sea?

Émilie es una joven que lo tenía todo. Vivía su vida como siempre había querido. Un presente maravilloso y un futuro todavía más prometedor. Ahora, es una discapacitada, alguien que depende de una prótesis para poder caminar, como resultado de un accidente de tráfico. Rota, hundida, ve como todo su mundo se desmorona. Su caída al infierno es absoluta. Se ahoga en un pozo de mierda existencial y cuando toca fondo, solo queda algo que la empuje a seguir viviendo: Ver arder el mundo.

Cegada por la amargura, Émilie necesita encontrar un culpable. En realidad, no es más que la búsqueda desesperada de hallar un motivo, de una explicación que responda a la gran pregunta:¿Por qué a mí? Una justificación, una razón. Algo a lo que poder exigir cuentas.
Ledun se vale de esta premisa para interrogar al lector: ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar en un caso así, cuando nuestra vida cambia de una forma tan terrible e irreparable?
El autor, sin apenas esfuerzo, va tensando la cuerda, dándonos información sin prisas, generando de forma en apariencia sencilla, una sensación de asfixia, a medida que vamos conociendo a Émilie, quien se va descubriendo como alguien muy distinta a la idea preconcebida que teníamos de ella al principio. Una víctima, si. Pero no del modo que pensamos. Alguien ofuscado, incapaz de razonar, con tendencias autodestructivas, obsesionada por saldar deudas y terminar con todo de una vez, sea cual sea el precio a pagar.
Utilizando con gran acierto sus herramientas, el autor nos habla sobre la soledad, la derrota, la angustia, el miedo y la ira… La depresión, la autocompasión, la incapacidad de aceptar los hechos, ni la culpa. Una culpa que nos corroe por dentro, pero que necesitamos exorcizar, sacar fuera, ponerle un rostro. Encontrar contra quien dirigir nuestra rabia, nuestro odio, nuestra impotencia. Cuando nos golpea la tragedia, necesitamos un culpable sobre quien descargar todo el dolor y frustración que se aloja en nuestros corazones. No podemos señalar a Dios ni al Destino como los causantes de nuestra desgracia, ya que ellos hacen oídos sordos a nuestros gritos y lágrimas. Libre albedrío, ser consecuentes con nuestros actos: Una putada, vamos.

Ese dolor se convierte en furia y esta, en obsesión. Rabia contra todo y contra todos, incluso contra nosotros mismos. Debe haber un responsable, alguien a quien acusar, a quien hacerle pagar. Contra quien clamar venganza y ver derrotado, purgando sus pecados y pidiendo clemencia. El castigo que queremos infligir, vomitar sobre él lo que llevamos dentro, ese fuego que nos enloquece y con el que quisiéramos arrasar con todo, incluido el propio mundo. No sabemos si será suficiente, si servirá de algo, pero es lo único que nos queda. Lo mismo sucede con el perdón, una palabra que nos viene grande, que no somos capaces de contemplar, que no tiene cabida porque nos deja desarmados, sin argumentos, echando abajo todos nuestros planteamientos y a la que tememos, porque es sinónimo de nuestros propios errores, de nuestra debilidad, de la derrota que supone comprender que hagamos lo que hagamos, nada cambiará nuestra situación, ni nos devolverá nuestras vidas, ni nuestro pasado. Y por último, la redención, una quimera que no queremos alimentar por que nos parece imposible, fuera de lugar, pero que en secreto ansiamos sobre todas las cosas. Negamos con lágrimas en los ojos, confusos, perdidos y desorientados, pero esa necesidad palpita en nuestro interior, un deseo inconfesable de aferrarnos a algo que nos salve de nuestra propia destrucción, ser capaces de sobreponernos, de aceptar lo ocurrido, de ser honestos con nosotros mismos y de abrir un resquicio de luz que nos permita seguir adelante con nuestra vida, por dura que nos resulte y por mucho temor que sintamos ante lo que nos depare el futuro. De vivir con ello.

Una pequeña joyita, más que recomendable, aún con sus defectos. Brillante, hermosa, aunque imperfecta, al menos en su desenlace. El cierre , aunque correcto y comprensible (y no digo que no sea acertado), me ha parecido flojo. Se queda en tierra de nadie, no se decanta ni se atreve, ni para bien ni para mal. Y a mi entender, lo que necesitaba la obra al finalizar era justo eso, uno de los dos extremos, sin medias tintas.
Salvo ese detalle, que como siempre digo es una simple observación personal según mi propio criterio y gustos, considero que es una novela muy, muy interesante y que deberíais tener en cuenta. Si queréis algo más que un simple thriller o una historia de venganza al uso, con esto disfrutaréis, os lo aseguro.

Echadle un tiento y ya me contaréis.

En silencio

Marin Ledun

Off Versatil

https://www.casadellibro.com/libro-en-silencio/9788494819155/6445798

 

 

 

 

El Vosque, de Sergio S. Morán (guion) y Laurielle (dibujos)

22 July 2018 - 11:37pm

Por Soraya Murillo.

Todo tiene su principio. En algún momento, aquello que era una simple idea acabó siendo un proyecto. Por si no lo sabíais, el Vosque comenzó como un webcómic, publicado capítulo a capítulo, gratis. Alcanzó cierto éxito y Gigamesh se fijó en ello. Ahora esos capítulos se encuentran reunidos en esta edición integral de la cual me enamoró su portada y esa V, que es signo inequívoco y declaración de intenciones. 

Narraba el escritor Lord Dussany en uno de sus libros que, más allá del bosque, se encuentra esa línea que separa aquellos campos que conocemos. Por lo tanto, seguid leyendo, no miréis atrás y pronto sentiréis otro aire más puro, perfumes desconocidos. Allí entre esas flores que antes no estaban, esas gotas de rocío tan antinaturales… vale, estamos ahí, entramos en el Vosque. ¿Verdad que no es el mismo cielo? Ya os podéis relajar dejándoos llevar por la lectura. 

El reino del Vosque dormía… literalmente. Esa noche tranquila y estrellada es asesinado el Viejo Olmo, Rey de los Árboles. La noticia llega a todos los rincones del reino. También al castillo de extraña arquitectura porque fue diseñado después de una noche de borrachera. Dos guardias forestales, Calderilla (hada de las flores con alergia al polen y ciertos problemas con el alcohol), junto a Quent (un alquimista al que se le va un poco la mano con los explosivos), intentarán descubrir quién asesino al Viejo Olmo. Deberán escuchar lo que cuenta una piedra y también dispondrán de la ayuda de Flora, una ecologista con un hacha que a veces lleva sucia de sangre…

Un reino maravilloso donde conviven humanos, elfos, hadas… y magia, mucha magia, aunque su Diosa lleva años muerta. ¿Será solo el Viejo Olmo la única víctima? ¿Qué hay detrás de ese asesinato? Para colmo es el cumpleaños del Rey ¿Afectará a su fiesta? 
Ahora ya cruzasteis, estáis en el reino del Vosque y debéis seguir leyendo para saber qué más secretos esconde. 

Me enganché desde la primera página a su historia. Es verdad que soy una amante de historias donde el bosque forma parte de todo; creo que no hay mejor lugar donde evadir la mente en una lectura. Las viñetas ayudaban, con un estilo un poco manga tanto en los personajes como en los fondos: Un modo sencillo, aunque eficaz en la narración, sin destacar excesivamente con el que veía todo aquello que los diálogos me contaban. Un reino un poco loco que me recordó en cierta forma al Medievo, aunque aquí es un reino gobernado por varios reyes diferentes. El Vosque es sólo uno de ellos, el gobernado por un rey humano que tiene como consejero a Cirano Gaia. Luego están los otros con sus costumbres, sus lenguas propias y ahí anda la buena de Amanda haciendo de traductora cada vez que llega un embajador.

Como nuestro rey del Vosque es humano, todo en sí nos recordará a las leyes que conocemos: Esa ardilla pidiendo la protección de testigos, preocupación por las especies, incluso cooperativas madereras y tráfico de influencias para talar. Todo eso hace que no nos sintamos extraños mientras vamos leyendo, pues en cierta forma parecemos nosotros, pero dentro de un mundo de fantasía. 

Según avancemos, nuevos personajes animarán la historia y también sabremos qué secreto esconden los que ya conocemos como personajes principales. Qué comen los elfos, en qué se convierte un hada cuando muere, todo ello será revelado. Diálogos que acompañan perfectamente a cada dibujo, unos más cortos que otros, pero sí lees lo que hay dibujado, las viñetas complementan para que no tengáis que imaginaros prácticamente nada. Me ha gustado su maravillosa historia y debía hablar de ella. Lo sé, porque desde la primera página crucé la línea y no regresé a mi salita donde leía hasta el final del cómic, permaneciendo en el interior de ese bosque hasta que terminé su lectura

Y eso (podéis darle las vueltas que queráis), debe ser el fin de cualquier cosa escrita: que te evada de donde te encuentres. A vosotros estoy segura que os sucederá lo mismo, seréis incapaces de dejar un capítulo a medias. No sé si eso lo he comentado, va por capítulos, seis en total. 

Os emocionaréis, pero sobre todo vais a reíros con las ocurrencias de este buen guionista. Hay partes en las que se me saltaron las lágrimas de la risa. Al final de cada capítulo veréis unos guiños de los autores de esta obra, en forma de muñecos, muy graciosos ellos dos. Habrá mil giros: no todo es lo que parece, total, desde siempre el peor traidor es en quien más confiabas. 

En definitiva, un buen cómic sobre la amistad, el amor, la avaricia, la traición y el respeto a la vida, donde ser diferente es sólo una forma más de ser un ser vivo. Con un final que no es tan final… ah, y un cerdilope que sale cuando menos te lo esperas. 

Un Vosque con unas ganas de vivir tremendas.

http://www.gigamesh.com/libro/79/el-vosque

 

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