blog_ Mi mundo como escritora

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Actualizado: hace 7 horas 35 mins

Estrella Oscura en 2018

13 February 2018 - 12:58am
El 2018 trae nuevos aires de escritura en el horizonte. Este año será un año especial para mí, pues algunas de mis historias más queridas verán la luz de la publicación en distintos momentos, después de un proceso de revisión que finalmente termina para ellas.


La primera de esas historias es Estrella Oscura. Novela de fantasía, desarrolla su relato en un mundo imaginado, donde existen los hechizos de sangre, las brujas y los poderes de los elementos, pero también donde se desarrollan las vidas de personas humanas similares a ustedes y a mí. En las orillas del Océano Medio, entonces, diversos pueblos ven pasar los años,de bonanza o tragedia, y se enzarzan en guerras o lucran con el comercio, mientras miles de personas nacen, viven y mueren cada día. En ese escenario, se cuenta la historia de Syra, una joven sin memoria, que ha aparecido de no se sabe dónde en una tierra plana y monótona, lejana a todas las demás, y que no sospecha que en sus recuerdos perdidos se esconde la salvación de un mundo próximo a desmoronarse más allá de los límites de la tierra donde apenas existe sin ilusión ni promesas de futuro, declive causado por la caída de la Emperatriz Iruhio, sumida en un sueño antinatural y extraño del que nadie es capaz de arrancarla.

La historia se cuenta desde distintos puntos de vista. La primera perspectiva es la de Syra, cuyo nombre es en realidad el de la estrella oscura, una de las estrellas que aparecen en los cielos nocturnos del invierno en todo el Océano Medio, pues el aspecto de la joven es tan similar al del astro que la gente no pudo por menos que adjudicarle el nombre.

Otros puntos de vista corresponden a Larek, un joven Shiuk hecho prisionero y destinado a servidumbre en la misma hacienda donde se encuentra Syra; Adahio, un Ilustre de la Hermandad de la Iluminación, que recibe el encargo de buscar a una persona muy importante; Turak, la hermana de Larek, que se verá en el dilema de buscarlo a él y enfrentar los graves tiempos que acechan a su pueblo; Merohio, el Príncipe Regente del Imperio Iruhio, hermano mayor de la Emperatriz y obligado a sustituirla en su cargo, sin el poder que ella ostenta; y Sheraia, gobernadora de una de las provincias imperiales más ricas del Imperio Iruhio, y madre de la Emperatriz y de Merohio. 

Al mismo tiempo, el mundo de Estrella Oscura es un mundo donde la magia es sutil y opera al mismo tiempo y en armonía con la tecnología y la ciencia: hay trenes, telégrafos y teléfonos, barcos de vapor, industrias emergentes, energía de luz y la terrible aparición de enormes máquinas de guerra con la capacidad de la desintegración incorporada en sus armas. También hay brujos con el poder de leer en el futuro, caminar en los sueños, invocar los elementos y rastrear en las sombras con el solo uso de su mente. 

Alrededor del Océano Medio se teje la historia de varios pueblos: al oeste, los Reinos Guerreros, Norsh y Ferash, enfocados en la guerra y la muerte; y los Señoríos del Occidente, principados independientes que oscilan entre el culto a las milicias y el amor por las riquezas del comercio. Al este, los Reinos Medios, pueblos apacibles, monótonos, donde el tiempo parece transcurrir más lentamente: Oär, Daön y Seör. Al norte se encuentran los aguerridos Principados Shiuk, colección de tribus de pescadores y comerciantes, que antaño fueron piratas y saqueadores y ahora se dedican al comercio con la misma devoción. Finalmente, al sur se extiende el fabuloso Imperio Iruhio, que por 3 mil años ha prosperado en todo sentido, merced del poder inmenso de los Emperadores Iruhio y su extraña conexión con el desierto.

Estos son los prolegómenos de una historia que tiene historia y de la que continuaré contando incidencias en entregas futuras. Por el momento, ya se encuentra disponible en Amazon Kindle en formato electrónico y muy pronto podré anunciarles que también estará en papel. ¡No se la pierdan!

Un buen cambio de año

30 December 2017 - 4:28am
2017 llega a su fin y las puertas hacia el 2018 están abiertas. Una vez más es hora de pensar en cuanto hemos logrado y a la vez, en todo cuanto todavía nos queda por alcanzar. Cierto es que, al menos con respecto al mundo, nos hemos visto rodeados de eventos sorprendentes, algunos inquietantes, que a veces nos ponen a pensar en el futuro con ciertos temores, pero si he de ser sincera, con respecto a ese punto no creo que nos hallemos en una situación realmente apurada. En febrero de 2018 nos tocará a todos los costarricenses una vez más acudir a votar, para elegir a quienes han de representarnos en la Asamblea Legislativa y a quienes lo harán en el Poder Ejecutivo, y aunque muchos hablan en términos sombríos, pienso que existen todavía muchas posibilidades de elegir con racionalidad y esperanza para un futuro bueno. Hay candidatos nuevos y jóvenes, hay gente con ideas frescas: solo es preciso atreverse a cambiar y no resignarse a los discursos cargados de miedo o prevención, sino votar por quienes ofrecen un camino de ideas y posibilidades. Así llegaré yo a las urnas: con la confianza puesta en las posibilidades.
Pero eso es materia del 2018.
En cuanto al 2017, ha sido para mí un año interesante. He proseguido con mis maestrías, una de las cuales estoy más próxima a terminar, y he aprendido mucho en este camino. También he retornado a labores que había ejecutado tiempo atrás y he asumido nuevos retos. Los resultados han sido más que satisfactorios y no puedo estar más inspirada con las nuevas oportunidades que se me han abierto en el campo laboral este año. Confío en que lo mismo (y mejor) sucederá el próximo año y espero descubrir más cosas sobre mí y sobre las materias de mi especialización. Será un año estupendo, puedo sentirlo.
En cuanto a mi mundo como escritora, este año fue un buen año para Señora del tiempo. Tal como comenté en el blog de la novela, durante este año recibí la estupenda noticia de que había sido incluida en la lista de libros recomendados por el MEP para secundaria: ¡un honor que he celebrado con inmensa satisfacción! También durante este año tuve la oportunidad de participar en sesiones de lectura ante públicos nuevos, lo que me brindó nuevas satisfacciones, y también, fue el año en que por primera vez Señora del tiempo experimentó la singular vivencia de la traducción profesional, aunque de forma parcial. Un extracto del resultado pueden palparlo aquí mismo: es la primera parte del prólogo traducido al inglés. Un experimento interesante.
Con respecto a mis nuevos proyectos literarios, el 2018 me deparará nuevas oportunidades, estoy segura. Estoy escribiendo también, otra vez, una nueva novela, y hace poco di punto final a la revisión de otra de ellas, lista para ser revisada por editores. O para seguir otros caminos, el que le sea más conveniente. Estoy satisfecha con este aspecto de mi vida, que tanto me llena, y sé que en el 2018 se verán coronados otros proyectos y finalizados otros más. Más libros en camino, más historias por contar, más literatura por vivir. ¡Un sueño!
¿El año que acaba también me deja sin algunos logros buscados? Como cualquier otro año, por cierto. Algunos proyectos aún no han madurado y fructificado, pero ha sido cuestión de tiempo. A su debido momento, llegaré a ese puerto. Y me siento contenta con ello. No hay que desanimarse si parece que algo se pospone o se suspende, algo que uno ha querido ver coronado: solo hay que darle su tiempo, su ritmo, y de seguro se cumplirá. Así ha sido en el pasado y así será en el futuro próximo.
Espero que sus proyectos también se vean cumplidos, que sus metas se vean alcanzadas y que 2018 los encuentre a todos ustedes con el ánimo en alto y la mente cargada de ideas. Que vivan estas fiestas con alegría y que puedan decirle a la vida una vez más ¡gracias por todo! =) =)
¡FELIZ 2018!