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La opinión de Soraya: La voz del abismo, de Yoss

blog_ Athnecdotario incoherente - 21 October 2017 - 10:56am

Por Soraya Murillo

 

En la Cuba actual, un babalao negro, o lo que viene a ser un santero cubano, nos relatará en primera persona la historia sobrenatural que le tocó vivir para salvar al mundo del apocalipsis de la entrada de los Antiguos, aquellos de los que el gran escritor Lovecraft nos advirtió en sus libros.

Obdulio Casamayor, nuestro protagonista, fue tocado desde su nacimiento por la Diosa de la muerte, dedicándose desde muy joven a ver el futuro en las caracolas.

Años más tarde, Saúl Acosta (antes mudo) triunfará como cantante de rock metal, con letras extrañas. En ese concierto se rencontrará con nuestro protagonista y si bisnieta. Lo que debería ser una tarde de música se convertirá en terror y muerte cuando de la boca del cantante, una voz muy antigua pronuncie estas palabras:

Yog Sotthoh R’lyeh ptaghf

Ankh Cthulhu hybil fuagth arghh.

Un sacerdote católico, un rabino judío, un mago taoísta, un babalao y un bocor vúdu intentarán impedir que regresen lo seres abismales, ahora y para siempre.

Ya teniendo el pequeño resumen hecho, vamos hablar del libro.

Personalmente, cuando leí de qué iba la historia me quede así un poco parada, no sé, esperaba algo más, me parecía muy poca cosa, pero el libro me venía recomendado, por lo tanto había algo ahí que yo debía ver; y lo vi, tanto que lo vi.

Dicen que narrar es un arte. Cuando un escritor es capaz de transformarlo en palabras escritas haciéndote vivir la historia, comprendes que no te encuentras ante cualquier obra. Es lo que a mí, como lectora, me maravilla: ese instante en el que entiendes que el escritor ganó a su propio libro.

Una historia de terror, una explosión de voz que arrastrara con ella el sonido de pasos chapoteando, el aleteo de unas alas de murciélago…

Mientras tanto, sabremos de una Cuba que intenta arrancar hacia el futuro. De su educación, de su clase política, su sanidad y unos hombres que aman demasiado la tierra. Una Cuba envuelta en santería y el humo de habanos. Nos encontraremos un par de páginas muy interesantes sobre el escritor Lovecraft. Leeremos sobre sus mitos creados con esa duda que tienen los personajes y que yo en alguna ocasión también he llegado a pensar. ¿Fue todo fruto de su imaginación o vio algo en otra realidad? Yog-Shotth, Hastur, Nyartattholep… Incluso nombraran al Wendigo de Algernon Blackwood, intentando entender que es lo que quiere entrar por la puerta invisible.

Una interesante historia que el escritor supo escribir (sí, lo sé, parece una tontería, pero no lo es), donde él mismo se impuso, como escritor, al mundo creado por su ingenio. Una pena que se haya quedado tan corta, de verdad. Una pena que el final llegara tan precipitado, porque si no fuera por eso, ahora mismo estaría comentando una obra difícil de superar. Porque no me cansare de repetir que por la que forma en que nos la narra, con esa prosa, por un instante creí estar leyendo a Gabriel García Márquez. Lástima que no la alargara más.

Pero no importa. Disfruté tanto ese estilo que no puedo hacer otra cosa que opinar maravillas sobre ello. Por cierto: los nombres que utilizó con sus personajes me encantaron,. Cualquier otro escritor le hubiera puesto un nombre inglés al cantante cubano, pero nuestro escritor supo mantenerse en su Cuba.

El regreso para Cthulhu, cosa que yo siempre agradezco, y un cura cristiano que sabe que la mayor astucia del diablo es hacernos creer que no existe…

Gracias, Yoss, por saber escribir historias como un lector espera leerlas.

http://tienda.apachelibros.com/es/pluma-terror/36-lavozdelabismo-9788494523694.html

 

 

¿Matará el éxito a Juego de Tronos?

blog_ Athnecdotario incoherente - 20 October 2017 - 8:26am

Por R. G. Wittener

Después del trepidante verano al que nos ha sometido HBO con la séptima temporada de Juego de Tronos, lo cierto es que la sensación de un buen número de aficionados es de insatisfacción. O, al menos, esa es la interpretación que yo hago de los comentarios que he recibido de mis amistades y de lo que veo en los canales de YouTube que sigo. Un efecto provocado por la forma en que se han planteado estos episodios, y que es el resultado de los problemas de la productora para manejar una serie con hechuras de superproducción cinematográfica.

Para empezar, la séptima temporada ha estado marcada por los saltos temporales más radicales que nunca antes se habían visto en Poniente. Ha sido, por así decirlo, una temporada express. Y aunque ya habíamos tenido algunos ejemplos de “acción acelerada” en episodios de la sexta temporada (la llegada del Rey de la Noche al refugio del Cuervo de Tres Ojos, o la muy comentada ubicuidad de Varys en el último episodio), hasta este año la acción de cada capítulo transcurría en un lapso de tiempo que se medía en días y había una percepción general de “simultaneidad relativa” entre los lugares en que se desarrollaban las tramas. Viajar de un punto a otro podía alargarse durante dos o tres episodios, y hasta hemos tenido temporadas en las que la trama de unos personajes consistía precisamente en narrar las peripecias de su viaje (Arya y el Perro, o Brienne y James); algo que, tras el primer episodio de la última temporada, mudó en desboque de caballos y en trastocar ese acuerdo entre la serie y sus seguidores, por el cual no se producían grandes elipsis temporales, y mucho menos de forma sistemática.

De modo que los espectadores nos hemos encontrado no solo con personajes, si no con ejércitos completos que “saltaban” de un punto geográfico a otro, obligándonos a entender que habían transcurrido días (por no decir semanas) en un simple fundido en negro. Un recurso que, de pronto, comenzó a repetirse en un mismo episodio, dejando así lapsos de tiempo “en blanco” en los que las tramas de los personajes evolucionaban sin que nosotros lo pudiéramos ver. Todo lo cual ha hecho que la campaña de Daenerys por hacerse con el control de Poniente, que se presuponía al final de la sexta temporada como algo para recordar… lo haya sido, por la dificultad para seguir los continuos viajes de sus ejércitos, y por resultar más bien un fiasco (lo cual, como ya explicaré, era previsible en parte).

Personalmente, y aquí quiero hilvanar todo lo expuesto con mi comentario inicial, el causante de todo este cambio en el desarrollo de la serie está muy claro: la decisión de HBO de acortar la temporada a solo siete episodios. Una modificación justificada en el deseo de mantener la calidad de producción de cada capítulo sin querer aumentar el presupuesto global, a sabiendas de la cantidad de batallas que debían filmarse (y que los dragones y los Caminantes Blancos estarían presentes en muchos planos). Después de haber ofrecido momentos como la Batalla del Aguasnegras, o la Batalla de los Bastardos, estaba claro que no podían quedarse cortos en la que, parecía, sería la guerra final por el Trono de Hierro; unos combates que todos imaginábamos ya aún más épicos que todo lo anterior.

Lo malo ha sido que esta reducción de longitud no venía justificada (como yo mismo creía) porque tuviesen menos cosas que contar a nivel de personajes, si no porque habían optado por condensar las tramas. Por mi parte, y tras las temporadas anteriores, pensé que el “nudo” de la trama ya estaba resuelto. Que los personajes ya habían evolucionado hasta dejarlos completamente definidos y tocaba lanzarse hacia el desenlace final. Que su viaje estaba por concluir y ahora era el momento de mancharse las manos y ver quién salía vencedor del juego de tronos. Razoné que esta sería la temporada de la guerra entre Cersei y Daenerys, y la última serviría para detener a los Caminantes Blancos y despedir a los supervivientes en sus destinos finales. Pero no. No ha sido así. Aún quedaba bastante tela que cortar en los patrones de varios de los protagonistas. Y lo malo ha sido que, al enfocarse en conseguir que “el impacto visual de la serie estuviera a la altura”, lo que ha salido perdiendo ha sido su otro soporte en el éxito: las tramas de poder. El fondo de los personajes. Antes he dicho que habían condensado las tramas, pero una definición más certera sería que las han pasado por un alambique hasta intentar quedarse solo con su esencia más concentrada, sin conseguirlo del todo. Esa precipitación de eventos, que nos llevaba de un momento intenso a otro (reduciéndolo al momento de mayor exaltación), ha obligado a “saltarse los preliminares” en la mayoría de las líneas argumentales: el retorno de los niños Stark, la relación de Jon y Daenerys, el choque de Cersei y Jaime… y, por encima de todo, la conspiración de Meñique.

Resumir lo ocurrido este verano es complicado, porque cada episodio ha constituido ya el resumen de algo que debería haber sido más elaborado. De hecho, y considerando que han querido dar cierta preeminencia al aspecto bélico de la temporada y, por tanto, a las batallas, ha habido unas cuantas que se han resuelto con un par de planos aéreos, un minuto de acción, y poco más. Nada de lo que habríamos esperado. Al menos, esa es mi impresión. Y además, para mayor fastidio, los personajes más vapuleados en la temporada han sido los del bando de “los buenos” (o ese es el balance que yo hago). Como ya he dicho antes, precisamente porque el ejército de Daenerys resultaba formidable, la lógica narrativa permitía adivinar que sufriría algún revés para igualar la balanza y hacer menos predecible el resultado de la guerra; pero yo, desde luego, no me esperaba que la debacle fuera tan catastrófica: el brillante Tyrion ha resultado ser un pusilánime como estratega, Daenerys ha pasado a ser una reina soberbia que hace oídos sordos a sus consejeros, sus aliados han pecado de una bisoñez militar pasmosa… y, en el norte, Arya y Samsa se han enredado en una pelea de niñas, cuya lógica solo estaba clara en la mente de los guionistas, y que se ha resuelto de una manera en la que algunas feministas se han sentido humilladas. En resumen, que todos esos personajes han defraudado a sus fans.

Para la última temporada, que al parecer se va a postergar hasta 2019 de forma definitiva, HBO ha anunciado un incremento muy jugoso en el presupuesto de cada episodio. Sin embargo, pretende mantener la misma extensión que este año (aunque algún capítulo podría superar con creces los 50 minutos de duración). El problema es que, visto lo visto, la semilla de la sospecha (al menos en mi caso) ya está plantada. Personalmente, cuando anunciaron los planes de “recortes” para las temporadas finales comencé a dudar de que pudieran cerrar la serie disponiendo “nada más” que de catorce episodios. Dada la cantidad de líneas argumentales y de personajes, por más que haya bajas de aquí al final, mi lógica me dice que sería necesaria una serie de “cierres de tramas en secuencia”, al modo en que se hizo en El Señor de los Anillos.

Y aunque solo uno (o dos, si hay boda) se pueda sentar en el Trono de Hierro, creo que ningún aficionado se quedará tranquilo si no le explican cuál será el destino de su personaje favorito después del definitivo Final. Pero ahora, después de nueve años compartiendo las aventuras de estos personajes, temo que me enfrente a otra carrera de velocidad en cada episodio, y todo lo bueno que se podía decir de la serie se olvide por culpa de un “tapón mágico en el centro de la isla”, provocado por centrarse más en la forma que en el contenido.

 

 

El Pack de “Rasi piloto”

blog_Mar de tinta - 16 October 2017 - 7:48pm
Las vacaciones han pasado ya a ser poco más que un bello recuerdo. Volvemos, niños y mayores, a la rutina de clases, trabajo, actividades extraescolares… Con todo, tenemos que sacar tiempo para la diversión y el aprendizaje lúdico en familia. SM presenta novedades muy interesantes para primeros lectores, como el pack que ahora recomendamos.   […]

La opinión de Soraya: Fobos, de Manuel Amaro Parrado

blog_ Athnecdotario incoherente - 15 October 2017 - 8:09am

Por Soraya Murillo.

En la mitología griega, Fobos (en griego antiguo ‘pánico’) era la personificación del temor y el horror. Su título fue lo primero que me interesó cuando escuché hablar de este libro de relatos. Pero para mi sorpresa no era terror lo único que iba a encontrar en su interior. Hay un poco de todo: miedo, cuentos, leyendas, ciencia ficción… No os quiero desenmascarar mucho; quiero que disfrutéis como yo lo hice.

Esa ansiedad que sentiréis, ese instante en que cambiará el rumbo de lo leído, la revelación de lo inesperado. Creo que a eso siempre se le ha llamado el arte de contar historias. Veintidós historias, veintidós relatos.

Dicen que cuando algo muy simple trae el miedo, es que el autor acertó con el escrito, y es posible que sea así. En el primer relato, “La agenda” vemos cómo un detalle tan sencillo, tan cotidiano, algo que todos tenemos y usamos, nos lleva al terror (por cierto relato que ganó un primer premio). Seguiremos con una especie de cuento y nos adentraremos en un lugar llamado Tierras Verdes para conocer un ser llamado Diorde. En “Caos”se nos sitúa en un mundo post-apocalíptico, del cual nuestro autor no nos deja ningún detalle de cómo se llegó ahí (cada cual deberá poner su imaginación en marcha), y nos hace partícipes de la soledad, la locura y la supervivencia. “Artesanos” (el más corto de todos)  es otro hermoso cuento que romperá creencias. “Kilómetro 301”, con el que regresamos al terror con una historia que no os dejará indiferentes, tal vez porque en más de una ocasión hayáis pensado en ella y en vosotros mismos. “El vendedor de sueños”: ¿y si un día alguien apareciera en vuestra vida para compraros vuestros sueños? Una hermosa historia con un final imposible de olvidar. “Ítaca” (a donde regresa Odiseo, el autor es un amante de la obra de Homero), donde volver al hogar y a lo único que importa es lo que hace que el protagonista siga luchando. “Ego”, el relato más difícil para mí de entender, pero con una pregunta clave…

Nos quedan unos cuantos más por comentar, pero dejadme primero que os haga algunas observaciones. Hay un abismo entre cada uno de ellos, algunos están escritos en primera persona y otros en tercera. ¿Y sabéis la sensación que tuve? Era como si no estuviera leyendo al mismo autor. Usó para cada uno un tipo de escritura diferente, construyó y dio tantos giros inesperados, supo dejar tal adicción dosificando la información, que nunca creí estar leyendo en todos ellos a Manuel Amaro Parrado. Desde luego es un placer ver cómo domina cualquier tema que le sirva para dejar un corto, desafía a los propios protagonistas con tal que vosotros disfrutéis, impulsando su tremenda imaginación más allá de la realidad de éste y otros mundos. Leerlo es dejar que el tiempo pase sin daros cuenta y sin que os importe que él se lo lleve.

Pequeñas cosas”, un canto a la esperanza. “Fobos”, relato que da título al libro, una historia acerca de cómo un fin de semana soñado puede terminar con la llegada de un ser sin rostro. “En las estrellas“, estoy segura que de haberla relatado un indio al lado de un gran fuego hace siglos hoy formaría parte del acervo de la humanidad, es la leyenda más hermosa que recuerdo haber leído. Ya resumiendo más rápido para no dejar tanta información, sabremos de un vidente y “El fin del mundo”. “La traductora“, un nuevo cuento con una nueva raza que esconde otra leyenda. “No sabemos nuestros nombres“, nos situamos en aquellos tiempos de la Guerra Civil española, pero con hombres salvando vidas. “Los más inteligentes“, un muy buen relato de ciencia ficción. “Dios del tiempo“, una historia mitológica sobre la presencia de Cronos, el rector de las horas. Los íncubos, esas criaturas que se posan en el pecho de los durmientes. “Cuando cese la lluvia“, un buen relato para contar a vuestros hijos y seguir creyendo. En “Mirón en un juego de cartas“, leeremos sobre una dimensión imaginaria donde los personajes cobran vida. “El observador“, o cuando una debilidad humana lo cambia todo. Sigue “La leyenda del ave Fénix“, otra forma de ver el mito, para terminar con “El macabro juego de Sal Beinit“, la historia más terrorífica de todas a mí entender.

Bien, dejé muy poco, lo suficiente para que sintáis interés por este maravilloso libro de relatos. No, no es casualidad que en pocas semanas me haya leído todos los libros que Manuel Amaro Parrado escribió en los últimos diez años, ni que dejara mis horas opinando de ellos. Los compré y no me arrepiento de haberlo hecho, es el mejor dinero que podéis gastar, os lo aseguro. Los libros caen muy fácilmente en el olvido, los buenos libros no siempre se dan a conocer. Yo, mientras pueda, seguiré descubriéndoos estas lecturas. Hoy ha sido Fobos, de Manuel Amaro Parrado, su primera obra y un gran recopilatorio de relatos que guardaré en un sitio especial de mi biblioteca, para tenerlo siempre a la vista.

Manuel: con este libro terminé lo que tenías escrito, sólo puedo agradecerte los buenos momentos que he pasado leyéndote. Siempre me dices que no eres escritor, que eres profesor de matemáticas, pero lo siento mucho, no es así. Al escritor lo hacemos los lectores y yo soy una lectora y no de pocos libros. Gracias por tener este don, este talento para escribir.

 

DRAKE, de PETER MCLEAN (Dilatando Mentes, 2017)

blog_ Athnecdotario incoherente - 14 October 2017 - 9:53am

Una reseña de FJ Arcos Serrano

 

Don Drake ni es un mago al uso, ni suele ser demasiado brillante en lo que hace. Por así decirlo, podríamos catalogarlo como un perdedor en toda regla, y el hecho de haber contraído una deuda con Ajenjo, un poderoso Archidemonio, no ayudará a que su situación mejore. Así, junto a su artículo mágico más  poderoso, el Hombre en Llamas, deberá hacer frente al caos que está a punto de desatarse a su alrededor.

Me encanta la fantasía urbana, así que era de esperar que me abalanzara de cabeza a este libro de Peter McLean, y más si contamos con un personaje como Don Drake: una especie de John Constantine (“Hellblaizer”) que se hace llamar así mismo demonólogo y que cuenta con ese puntito cabroncete que hace que nos atraigan este tipo de personajes tan potenciales (el cual, por otra parte, se pasa más tiempo con cicatrices y resaca que sobrio y sin marcas…).

McLean se vale de la primera persona para narrarnos los combates cotidianos de su protagonista, dando lugar a una narrativa muy ágil y reafirmando de esta forma una de las características principales dentro de la literatura negra, situándonos a los lectores como testigos de excepción de todo lo que va sucediendo.

El escritor tiene un don especial para mantener la tensión durante toda la historia, incluso en las escenas más tranquilas repletas de excelentes diálogos punzantes que van directamente a donde más duele.

Hay muchos aspectos a destacar dentro de esta historia, pero sin lugar a dudas uno de los mejores radica en la existencia de El Hombre en Llamas, un personaje curioso, divertido y bastante malvado que traerá de cabeza a nuestro protagonista en más de una ocasión.

En cuanto a la ambientación nos encontramos con una Londres muy sórdida y oscura, llena de peligrosas calles y callejuelas donde pueden acechar demonios y otras criaturas del Averno siempre esperando a hacer de las suyas…

En definitiva: Drake me ha parecido una de las lecturas más estimulantes y divertidas de este 2017, así que sólo queda decir que desde aquí mi más sincera recomendación y que quedo con ansia viva por leer más aventuras de este personajillo al que irremediablemente acabas cogiéndole cariño.

Y si estamos hablando de un libro editado por Dilatando Mentes pues sobra decir que la edición es una auténtica delicia, como ya nos tienen acostumbrados. Para esta ocasión además  contamos con un gran material extra (artículo introductorio y prólogo de Alfonso Merelo, un ensayo de José Ángel de Dios alrededor del mundo de la Alquimia y las ilustraciones en forma de postales de Daniel Medina Ramos); En definitiva: Una edición impecable que da gusto atesorar como Dios manda junto a los demás títulos de la editorial.

 

Ficha técnica:

Título: Drake

Autor: Peter McClean

Editorial: Dilatando mentes

Páginas: 364

ISBN: 978-84-945203-6-5

Precio: 18’95 euros

 

 

Hijos del hielo, de David Jasso

blog_ Athnecdotario incoherente - 12 October 2017 - 1:41pm
Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.  Hoy venimos con Hijos del Hielo, de David Jasso, una novela corta publicada en la colección Pequeño Formato de Cazador de Ratas. Solo puedo decir que me ha encantado. Es triste, dura y perversa. Un drama costumbrista con tintes paranormales, en el que las propias miserias humanas, los impulsos incontrolables, los deseos inconfesables, la culpa y la venganza son tanto más terribles que cualquier cosa que podamos imaginar.  .  En los inicios del S.XX, en los albores de la industrialización, el negocio de la producción de hielo natural en Fuendetodos se encuentra sumido en una grave crisis de la que, resulta evidente, ya no podrá salir. En ese entorno, Manuel, un trabajador de los neverones, pierde a su esposa y se queda solo con dos niños pequeños. Eliseo, su patrón, y la esposa de este se ofrecen a ayudarle en su complicada situación familiar. Pronto surgirá un complicado entramado de relaciones y de sentimientos que dirigirá a los implicados hacia un destino cruel y doloroso. Una historia de amor, dolor, venganza y terror que trasciende el tiempo y el espacio y que descubre el frío que habita en todos los corazones.
El elemento sobrenatural aparece casi al final y tiene una gran presencia, pero incluso sin él, la obra funcionaría y nos dejaría el mismo mal cuerpo.
El frio, como un personaje más, nos invade y asistimos horrorizados a unos sucesos que aun siendo previsibles, nos tienen con los nervios de punta y las emociones a flor de piel. Sabemos lo que va a ocurrir y eso es lo más terrible, la angustia al saber que nada puede evitar que suceda, que todo es inútil para escapar de ese fatal destino fijado de antemano y ser testigos impotentes ante tamaña crueldad. Esa segunda parte, un añadido a la historia principal y semejante a un epílogo largo y elaborado, no hace más que terminar de dejarnos jodidos y es ahí cuando tirando del recurso paranormal clásico, Jasso cierra la historia dejándonos todavía más hechos polvo por completo.
Para rematar, la nota del autor, donde explica de donde se sacó esta historia y casi que con ella, tenemos un tercer cuento en el libro, como si de otra parte, breve pero intensa, se tratase. Que grande es este tío y que bien escribe, el jodio
Muy, muy recomendable.

 

Hijos del hielo.

David Jasso.

Editorial: Cazador de ratas

ISBN:978-84-947066-4-6

Páginas: 192 pág.

PVP: 8,50€

 

Porn Story

blog_Mar de tinta - 9 October 2017 - 2:34pm
Un buen autor debe distinguirse por alguna propiedad singular en su narrativa. Establecer una marca de agua que te deslinde es una buena manera de abrir la puerta del Olimpo a aquellos que se dedican a esto de los tebeos. Ralf König cimienta la suya desde lo absurdo en lo cotidiano. Es el absoluto monarca en […]

Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí

blog_ Athnecdotario incoherente - 8 October 2017 - 8:23pm

Buenas tardes/noches, mis queridos Lectores Ausentes…

Pues que me acabo de ventilar esta misma mañana Vienen Cuando Hace Frío, de Carlos Sisí y así tal cuál, en caliente, solo puedo decir que me lo he pasado como un jodido enano.

La crisis económica azota Estados Unidos. Joe Harper acaba de perder su empleo y decide abandonar Baltimore y mudarse a la cabaña que su abuelo, el mítico Cerón Harper, le dejó en herencia cerca de Sulphur Creek, en las montañas de Canadá. Es un lugar remoto y aislado, al lado de un parque natural, ideal para vivir con poco dinero mientras espera a que todo mejore. Para su sorpresa, pronto descubre que Sulphur Creek se vacía durante los duros meses de invierno. Con cualquier excusa, los lugareños abandonan el pueblo para mudarse temporalmente. Un hecho curioso, que Joe atribuye a las extremas temperaturas, pero que parece adquirir otro significado cuando uno de sus vecinos le susurra: «No pase aquí el invierno. Ellos vienen. Vienen cuando hace frío».

Me repatean esas afirmaciones tan gastadas de “fulano es el Stephen King español” y desde luego, Carlos no es King ni maldita falta que le hace. Sisí tiene su estilo propio, su sello reconocible y que define por si mismo sus obras al punto de decir cuando lees algo suyo aquello de: “Si, esto es de Carlos, sin duda“. Pero he de reconocer que en esta ocasión y sin que sirva de precedente, solo expuesto como algo anecdótico y siempre según mis impresiones, la verdad es que una vez pasada la última página, me ha venido a la cabeza una referencia, tanto a nivel narrativo como estilístico. Una de las obras del Maestro de Maine: Desesperación.

Más allá de buscar similitudes ni buscarle parecidos, es la propia narración en sí, tanto por su ritmo como por su forma y por su prosa, así como unos pocos elementos comunes que coinciden, que mi cerebro ha hecho esa conexión involuntaria y de la que he sido consciente sin venir a cuento.

Dejando esa asociación personal y sin fundamento alguno más allá de mi propia percepción, he de decir que Vienen cuando hace frío me ha parecido una jodida delicia. Un caramelito. Una chuchería, una pastilla de chocolate, dulce e intenso, que se deshace en la boca dejando ese regusto tan especial, que hace que sonriamos.

Ágil, muy fluida, con un ritmo siempre acertado y adaptándose a las necesidades que en cada momento requiere la narración, me ha hechizado ya desde las primeras paginas, trasladándome por completo a la historia, metiéndome en la trama y desconectándome del mundo real.

Un excelente tratamiento de los personajes ( pocos, pero más de lo que pensaba en un principio y además, más complejos de lo que pudiera parecer a priori), haciendo que empaticemos con un tipo que en un primer momento, no tiene nada que ver con nosotros y todo ello en un escenario que, a pesar de parecer recurrente dentro del género de terror, no tarda en darnos más de una sorpresa . O varias.

Diría que hay tres partes diferenciadas en la novela, aunque no sea algo especificado por el autor, sino por el propio devenir de los acontecimientos y la atmósfera que se respira en cada una de ellas, que hace que el lector sea consciente de esa evolución.
Muy bien escrita, atreviéndose a probar cosas nuevas y saliendo, de alguna manera que no sé bien cómo explicar, de su zona de confort, Carlos nos trae una historia de terror que va a más y más; y que no se queda solo en eso, sino que se arriesga a ir un paso más allá, por unos derroteros que sin abandonar el género, si se adentran en otras fórmulas del fantástico que, al menos a mi, me han encantado. Ya sabéis de mis gustos personales y cual de las facetas del mismo es la que más me apasiona, así que ahí lo dejo. Me atrevería a decir que esta novela se sitúa por méritos propios, aunque de forma inesperada, entre las tres mejores obras del autor.

No me enrollo más. Solo decir que la he disfrutado muchísimo, que se me ha hecho corta, pero siendo una experiencia muy, muy intensa. Que Sisí demuestra que aprende constantemente en su trabajo como autor, sorprendiéndonos con nuevas herramientas, registros,  recursos y trucos de magia del oficio de escribir, cosas chulas en cada nuevo proyecto que nos presenta y eso se nota a nivel de calidad literaria. Y que a pesar de todo, Carlos es de los que ve el vaso medio lleno, por jodidas que nos vayan las cosas a todos los niveles, sea en la ficción o en el mundo real, aunque no lo merezcamos.

Muy, muy, muy recomendable. Tardáis en poneros con ella.

 

Vienen cuando hace frío

Carlos Sisí

Editorial: Insólita

ISBN: 978-84-947020-2-0

PVP: 18,27€

 

CINE: 1898. Los últimos de Filipinas, de Salvador Calvo

blog_ Athnecdotario incoherente - 7 October 2017 - 9:46am

Por Santiago Sánchez Pérez.

 

Como aficionado al cine bélico, esperaba con muchas ganas la película que se estaba rodando sobre el asedio de “Los últimos de filipinas“, aunque ya existía una película del año 1945 dirigida por Antonio Roman e incluso un episodio de la serie “El ministerio del tiempo” ambientado en dicho asedio (y que todo sea dicho, me parece muy superior a la película dirigida por Salvador Calvo). Pero lo que importa es que me llamaba mucho una producción moderna con medios actuales y  actores de la talla de Luis Tosar, Javier Gutierrez o Karra Elejalde.

En su momento no pude verla. Quizás  llegó a pocos cines o puede que no se la promocionase mucho, pero el caso es que para cuando me enteré de que ya había sido estrenada y la busqué en las salas, no la encontré en ninguna de las que suelo frecuentar. Así que he tenido que esperar un poco, para poder verla en DVD.

Una vez vista, debo decir que me ha dejado sensaciones encontradas. Por un lado, no tengo nada que objetar a nivel técnico. La fotografía es magnífica, el trabajo de interpretación de los actores es más que digno, las escenas de acción me parecen bien rodadas y sus FX nada cutres. ¿El problema del film? Pues en general dos. El primero, es un rigor histórico que aparece y desaparece. Ya no se trata de personajes inventados (como el sargento interpretado por Javier Gutierrez) o la falta de algunos (como los dos misioneros franciscanos que se les unieron tras ser liberados por los rebeldes tágalos para hacerles llegar un mensaje). Ya en los primeros compases del film, el espectador puede ver como toda  la guarnición española de Baler es eliminada en cuestión de segundos en un ataque nocturno. La realidad fue que dado el aparente clima de tranquilidad, el gobierno optó por relevar a la guarnición de 400 hombres por una más reducida de apenas 50. Otro error importante, sería el que los sitiados disponen de visión directa de la bahía (en la película más bien una playa) algo que desde luego no era así y cobra su importancia en el intento de rescate (también obviado en la película) por parte del buque estadounidense USS Yorktown, en el que los sitiados podían escuchar el sonido de los cañones y los combates, pero no tenían modo de saber que era lo que estaba sucediendo.

Puedo entender que se añadan personajes o se omitan situaciones en aras de alargar la duración de un film o de mejorar su ritmo, pero lo que más me decepcionó, es el tratamiento que se da a la memoria de los sitiados. Un sargento sicópata al que vemos como a un patriota fanático y sediento de sangre durante los primeros compases del film, que al final reniega con desprecio de su país. Un sacerdote adicto al opio que induce al consumo de drogas a un joven soldado… toda la película parece rezumar desprecio por el clero y los militares. Está claro que tampoco me esperaba una película en la línea de las americanas con héroes de sonrisa perfecta y banderitas por todas partes, pero si una película en la que se viese reflejado el compañerismo necesario para sobrellevar una situación así en lugar del encabezonamiento de un solo hombre al que un sicópata se encarga de envenenarle el oído de forma sistemática.

En resumen: me ha parecido una película bien rodada e interpretada, que no me aburrió y cuyo visionado en general recomiendo. Pero si alguien de mi nivel (que no soy ningún historiador precisamente) es capaz de encontrar errores en el rigor histórico, no quiero ni pensar que no encontrará alguien mejor informado y que en general enturbia sin necesidad (más allá de la comercial y de las ideas políticas) la memoria de unos hombres que ya no están aquí para defenderse.

 

 

El Mundo Resplandeciente

blog_Mar de tinta - 4 October 2017 - 12:02pm
Decir que Margaret Cavendish (1623-1674) fue una adelantada a su época es quedarse muy corto. Esta mujer, que ostentó el título de duquesa de Newcastle en pleno siglo XVII, es una auténtica punta de flecha en la historia del feminismo. Su novela más singular, “El Mundo Resplandeciente”, fue una de las primeras obras firmada por […]

Máscaras de Carcosa, de Dani Guzmán

blog_ Athnecdotario incoherente - 3 October 2017 - 10:40am

Tras haber secuestrado a varias jóvenes, el Rey Andrajoso tiene aterrorizada a la ciudad de Leonado.
Iván, un simpático friki estudiante de cine, asiste al secuestro de Amanda, compañera de clase y la chica que le gusta, por parte de unos adolescentes enmascarados que trabajan para el Rey Andrajoso… y a los que Iván reconoce como los chicos que lo maltrataban durante su adolescencia.
Atormentado por el miedo, la vergüenza y las heridas infectas que deja el acoso escolar, Iván partirá tras los portadores de la Máscara Pálida junto a Jandro, su siniestro compañero de la infancia, Blanca, la mejor amiga de Amanda, y sus inseparables camaradas, Joystick, Caty y Volstagg. La persecución guiará sus pasos hasta un teatro abandonado, a través de las retorcidas entrañas de la derrotada ciudad de Ythill, por las neblinosas aguas del lago de Hali, sobre las que vuelan los byakhees, y más allá…
…hasta la fantasmagórica ciudad de Carcosa, donde mora el Innombrable Rey Amarillo.

Máscaras de Carcosa es una novela de terror que supone un homenaje al ciclo clásico de H.P. Lovecraft. Si bien es evidente que su naturaleza se cimenta en el legado de los Mitos y las obras contemporáneas del círculo de amistades del maestro de Providence, no lo es menos que no renuncia a su orgulloso estado de hija bastarda, tomando aquellas referencias  que le son propias por derecho, pero decidida a no limitarse a repetir por enésima vez  las mismas historias de la misma forma. Con su peculiar idiosincrasia, no tiene reparos en marcar ciertas distancias con el horror cósmico tal y como lo entendemos, para sondear otras formas de terror, más enfocadas a la fantasía oscura y a la resolución de un misterio, casi con tintes de novela negra o detectivesca.

Si que saca partido del imaginario ya arraigado en nuestro subconsciente y de esa atmósfera malsana que hace que sus personajes se balanceen al borde del precipicio de la locura, quizás más cercana a los juegos de rol tipo La llamada de Cthulhu (salvando las distancias y con una ambientación más acorde a nuestros tiempos) que a la fuente original. Y esta comparación no es casual en absoluto, pues hay tantos elementos comunes, que para un fiel amante del juego y sus historias satelitales, ha supuesto toda una sorpresa, buscada o no.

Un buen elenco de personajes, con personalidad clara y definida, que cumplen con su papel en esta suerte de partida, en sentido literal y figurado al mismo tiempo. Si bien al principio parecen tratados grosso modo,  es durante la propia narración que estos van dibujándose con todo detalle, convirtiéndose en unas piezas imprescindibles para el desarrollo de los acontecimientos, a modo de fichas puestas en su lugar sobre el tablero de juego.

Nada sucede por azar, todo es premeditado, cumpliendo unas reglas inquebrantables que son las que permiten que siga el juego y podamos terminar la partida, sea cual sea el resultado final.  Sea porque así lo quiere el autor, sea por mi loca percepción,  forjada  por mi propia experiencia en el juego de rol y todo lo que significa para mí La llamada de Cthulhu, no dejo de ver paralelismos y una obvia relación en sus formas y en su fondo. La forma en que se relacionan los personajes, en cómo se traslada la historia al lector, las menciones, referencias, homenajes y situaciones  tiene  una secuencia, una suerte de estructura que me lleva de regreso allí a todas luces y eso es algo muy bueno, al menos para mí, que estoy medio p´allá. Si  bien es cierto que Daniel Guzmán, su autor,  relaciona toda la obra con el teatro, con lo que hay tras el telón y de hecho,  tanto en su acepción como arte, como lenguaje y como la de edificio y universo particular (en especial lo que no se ve tras bambalinas, en la tramoya y sus rincones ocultos a la vista del espectador), yo de manera inconsciente e inevitable, me trasladaba a mi propio nexo mental con la novela y terminaba regresando una y otra vez al puñetero juego (insisto, una asociación mía que solo yo veo y salvando las distancias). Le pido disculpas al autor por esa incomprensible licencia por parte de mi psique. Pero a lo que vamos: Si a todo lo comentado le sumamos ciertos juegos metaliterarios  que Dani elabora con bastante buen acierto, el resultado no podía ser más que satisfactorio, pese a como digo, ese principio un tanto tosco que puede hacer fruncir el ceño a los lectores más curtidos, pero que en breve va puliéndose  hasta lograr un tono y un ritmo ágil y perfecto para la historia que se nos quiere narrar, bastante más compleja y elaborada de lo que pudiera parecer a priori

Resumiendo, Máscaras de Carcosa es una obra muy entretenida, sin demasiadas ambiciones, pero que justo por eso funciona y que aunque no nos descubre nada nuevo, si nos alegra la tarde a los amantes de la obra de Lovecraft y nos hace sentir dentro de una de esas maravillosas partidas donde disfrutábamos de un buen mal rato.  Por cierto, El Rey Amarillo (Andrajoso) siempre está ahí, observando. Intangible, pero atemporal, en su trono de lodo, allá en Carcosa, avistando sus dominios, en su mundo o en el nuestro.

 

Dani Guzmán.

Máscaras de Carcosa.

Editorial: Hades

ISBN: 8494507079 ISBN-13: 9788494507076

Páginas: 217 pág.

PVP: 14,25€

 

1 de Octubre de 2017

Templo del Caos - 1 October 2017 - 7:25pm
Miles de Catalanes velan los colegios electorales durante toda la noche. Se han organizado actividades para matar el rato; el cliché del "ambiente festivo" vuelve, una vez más, a dar en el clavo. Algunos duermen un rato, otros charlan hasta el amanecer: a las nueve empezarán las votaciones.Pero a las nueve llega la policía de España. Dice que viene con la ley de su parte. La ley. ¿Cuántas veces se ha usado para azotar al pueblo? esta es una más. Pero es que ni siquiera su aplicación está clara: sobre la legalidad del despliegue de los antidisturbios en todo el territorio Catalán pesa la sombra de la duda. El Fiscal General - el mismo que decía "tener que contenerse para no infringir la ley" en relación al "problema Catalán" - actuando al servicio del Gobierno, sobrepasa sus funciones: varios jueces se apuntan al carro demostrando una vez más (como si hiciera falta) que, en España, la separación de poderes no existe. El PP vacía España de guardia civil, envía miles de efectivos y los hacina en el puerto para que coven la mala leche que sus amos necesitarán de ellos. A las nueve la policía llega para llevarse las urnas y secuestrar los votos; pero topa con la resistencia pacífica de los votantes. Y carga. ¿En qué mente cabe que cargar contra manifestantes sentados, enseñando las manos y llamando al voto es una respuesta proporcionada y justa? Solo en la de un psicópata.Solo en la del Gobierno Español. Solo en la de sus palmeros. Solo en la de los más ciegos, los más sordos; los que comen palomitas mientras ciudadanos pacíficos son arrollados por la brutalidad. Los que dicen - Soraya, Millo, Ros - que solo "Se han tomado acciones contra el material electoral, nunca las personas" con una desfachatez que no es de este mundo.Pronto se desata el caos. Me llaman mis amigos desde otros colegios; éste ha visto cómo aporreaban a una chica. Otro ha visto como tiraban al suelo una anciana. Dicen que le han roto los dedos a una tercera. Tiran a gente por las escaleras. Rompen los cristales. Destrozan las puertas. Secuestran las urnas. Todo en nombre de la ley del Reino de España. Con la eficiencia implacable de un verdugo, sin moral ni consciencia.
Fuera, en las calles, resuenan los disparos; están usando balas de goma. Prohibidas en Catalunya, pero la Ley que esgrimen se lo permite. En Plaza Catalunya, los ultras campan a sus anchas, pegan a un chico que llevaba una estelada. Allí no se ve a la policía. Pero el terror no vence. En las calles seguimos estando nosotros. Seguimos delante de los colegios. Si no lo hemos hecho ya, seguimos buscando votar. El terror, que es lo único que este estado puede ofrecer, no puede vencer la democrácia. Y por mucho que la maquillen los interesados, su base es la voluntad popular: la voluntad de votar. Es por eso que hoy no caben las medias tintas. No hay espacio para los matices. Hoy el pueblo es en blanco y negro. Por un lado, quien condena esto de la forma más absoluta, sin el mínimo resquicio o desvío de culpas. Por el otro, el resto. Esta es la fractura social que tanto anunciaban: ya la tienen aquí.Mientrastanto, el mundo - con los ojos de los observadores internacionales invitados, o a través de los vídeos que pronto llegan a la red - observa. Callará, probablemente. Pero pase lo que pase, acabe como acabe, al final del día sabremos algo con absoluta certidumbre. Hoy ha muerto España. Ya no hay vínculo alguno que nos una. Ninguno. La "Una, grande, libre" que defienden, gritando con sus banderas del aguilucho ha perdido su esquina norte, y aún no lo sabe. Pero aquí nos ha quedado claro. Porque este día no se olvidará, nunca.




Comic: Las “verdaderas aventuras” de Valerian

blog_ Athnecdotario incoherente - 30 September 2017 - 9:00am

Por R. G. Wittener.

Si ha existido una rutina en mi vida que haya practicado con tenacidad durante mucho tiempo, y que tuviera luego una influencia transcendente sobre quién soy, creo que la más evidente fue mi costumbre de acudir a diario a la biblioteca del barrio; durante la mayoría de mi etapa escolar, y se podría decir que hasta buena parte de la adolescencia, mis tardes transcurrieron sentado en la sala de lectura, con un libro en las manos (información que, espero, sea útil para el viajero espacio-temporal que deba viajar a mi pasado para convertirme en el héroe de alguna gran historia épica).

El hecho es que, además de muchos libros de aventuras, la biblioteca se nutría de vez en cuando con remesas de álbumes de cómics europeos (Tintín, Blueberry, Asterix, Lucky Luke, etc…) Unos tomos que provocaban revuelo y auténticas batallas los días de su llegada, para luego ser leídos y releídos con avidez cada vez que tenías la suerte de encontrar un ejemplar en la estantería, hasta que las páginas se desprendían y las pastas sufrían el castigo de tanto vaivén. En mi caso, uno de esos cómics eran las aventuras de Valerian. Una afición que, ahora, creo que se vio mediatizada por esa “combinación espacial” que se dio en la tele de los ochenta, y que no debe de ser ajena a quienes ronden ahora los cuarenta: cuando nuestros héroes de la tele se repartían entre la Batalla de los Planetas (más conocida como Comando-G), Ulysses-31, y Érase una vez… el Espacio. En aquella época me habría costado decidir si mi nave espacial favorita era el Fénix o la nave de Ulises, pero las únicas aventuras que podía disfrutar una y otra vez (aún faltaban años para el vídeo doméstico en mi casa), eran las de Valerian y Laureline. Una devoción que se concretó de forma reciente con la adquisición de todos los álbumes, para poder sumergirme en ellos de nuevo.

Con todo esto quiero decir que, para mi, los personajes de Mezières y Christin son viejos amigos cuyas peculiaridades tengo muy claras. He compartido con ellos suficiente tiempo como para reconocerles sin dudar entre muchos otros y, lamentablemente, no son los que me he encontrado en la cinta de Luc Besson.

Mi mayor frustración se centra, además, en el protagonista masculino. Valerian siempre fue un Han Solo sin Chewbacca, un tipo cuyos planes se limitaban a saltar por sorpresa sobre los enemigos y confiar en que la fortuna le sería propicia y le permitiría escapar sin un rasguño. Un ligón “a su pesar”, capaz de seducir a casi cualquier forma femenina del universo. Un irresponsable, en definitiva, bastante cercano a los 007 del cine. Todo lo cual no acaba de encajarme con ese agente aniñado que encarna Dane DeHaan, y aún menos con su devoción amorosa por Laureline (que, en los cómics, siempre fue tensión sexual no resuelta). Valerian debería haber sido interpretado por algún actor cuya presencia física estuviese cerca de Matt Bomer o James Franco, al menos. Alguien de quien te creyeras que, de verdad, ha estado de parranda con medio universo y al que envidiaras su sonrisa porque sabes que eso le basta para engatusar a una chica.

Por otro lado (y en contra de muchas críticas que han aparecido), Cara Delevigne sí ha dado vida a una versión más próxima a Laureline (o, dicho de otro modo, comparando las encarnaciones de los dos protagonistas, al menos ella ha estado más cerca de la imagen mental que podria hacerme de su personaje). La respondona, avispada e independiente muchacha que pasa de aldeana medieval a espía intergaláctica (muy próxima a la Leia de El retorno del Jedi), ha quedado mejor plasmada en la película; aunque el guión decidiera obviar su peculiar origen, Delevigne casi parezca la niñera de DeHaan y el asunto de su relación sentimental ocupe demasiado tiempo en la trama de ambos (lo cual me veo cada vez más obligado a considerar que es así para intentar convencer al espectador de que existe algo parecido a química entre ellos).

Por supuesto, no voy a negar que la tecnología le ha permitido a Besson dar forma a un universo estéticamente muy cercano al de los cómics. Algo que no puede sorprendernos a sus fans tras haber visto El quinto elemento, aunque ha sido una suerte comprobar que podía crear otra space opera alejándose de la imaginería de Moebius y, sobre todo, de Gaultier. Incluso la nave de Valerian (base para la creación posterior de El halcón milenario) ha salido muy bien retratada, a pesar de que no debo ser el único que hubiese querido ver en más detalle su interior. Y aún así, considero que la estupenda recreación estética de la película no puede disculpar un guión sin apenas sorpresas en sus giros argumentales, ni esa falta de apego al espíritu de uno de sus protagonistas, precisamente en una obra cuyos mayores jueces tenemos a los personajes tan interiorizados.

Es por eso que, para iluminar a quienes no hayan tenido aún la oportunidad de disfrutar de las “verdaderas” aventuras de Valerian y Laureline, quiero recomendarles la lectura de algunos de los álbumes que considero más representativos (y enzarzarme en discusiones con quienes piensen que me dejo alguno fuera, o que incluyo tramas menores).

Mundos Ficticios“. Aventura en la que Laureline se erige en protagonista principal, mientras dirige a un sinnúmero de clones de Valerian a la búsqueda de un extraño personaje que está recreando fragmentos del pasado terrestre en otros planetas.

Los pájaros del amo“. Una de sus historias más oscuras. En un mundo desprovisto de mucho del color y el humor que suelen impregnar los álbumes, la población sufre la tiranía de “El amo”, y temen el ataque de sus pájaros.

Los héroes del equinoccio“. En un mundo envejecido, la aparición de nuevos niños es imposible mientras no llegue un héroe que viaje hasta una isla sagrada. Pero ninguno de sus habitantes lo ha logrado, así que solicitan ayuda al exterior. Y la Tierra ha escogido a Valerian para que los represente, frente a los miembros de otros planetas cuyos estilos de vida encarnan conocidos estereotipos sociales.

El embajador de las sombras“. El álbum que ha inspirado gran parte de “La ciudad de los mil planetas” de Besson (y que permitirá así comparar a los personajes). En la gran base galáctica de Punto Central, el embajador de la Tierra es secuestrado y la misión de rescatarlo recae en nuestros héroes, descubriendo por el camino a muchos de sus peculiares habitantes.

Metro Châtelet, dirección Cassiopea” – “Los rayos de Hypsis“. Esta es la gran saga de Valerian y Laureline. Una aventura a lo largo de cuatro álbumes (incluyendo “Estación Brooklyn, final de línea el cosmos” y “Los espectros de Inverloch“, en la que una amenaza a la integridad del espacio-tiempo obliga a Valerian y Laureline a actuar como espías encubiertos en la Tierra de finales del siglo XX. Una historia que tiene toques de Bond y Expediente X, en la que se exploró en profundidad la relación entre sus protagonistas mientras los autores elucubran sobre el futuro de la humanidad… y la esencia de lo divino.

Quizás siete álbumes, en una colección que sobrepasa la veintena, puedan parecer pocos. Pero animo a quien sienta curiosidad sobre el universo de Valerian a leerlos, con la convicción personal de que no podrán resistirse a conocer el resto de sus aventuras. Las “de verdad”. Las que hicieron que un crío que pasaba horas en la biblioteca se acabara convirtiendo en escritor.

 

La opinión de Soraya: Las tres niñas brujas, de Simón León.

blog_ Athnecdotario incoherente - 27 September 2017 - 12:38pm

Por Soraya Murillo

Cada noche, nuestro escritor baja al sótano donde tiene su máquina de escribir. Él no le tiene miedo al síndrome de la página en blanco. No, él tiene tres musas, tres niñas brujas que en realidad son muy viejas, mucho.

Ante su pregunta:

—¿Qué tienen para mí esta noche?

Ellas le responderán:

—Una historia de aparecidos…

—Una historia de monstruos…

—Una historia de muerte…

Lo que leeremos serán seis relatos de las niñas brujas y dos interludios, terminando con una pequeña biografía de su autor.

Normalmente suelo empezar resumiendo las historias que leo, pero esta vez veo necesario escribir un poco sobre Simón León, para que entendáis qué vais a leer.

Son unos relatos extraños y fascinantes, escritos por un autor con una imaginación delirante y yo diría que hasta enfermiza. Desgarra la lucidez del lector, perturbándolo con su escritura oscura, tocando de forma macabra el tema sexual llevándolo a la perversión, mientras lo une con leyendas tradicionales. Se nota su gusto por lo gótico, lo detalla todo hasta un extremo que asusta. Una manera de escribir desequilibrada pero brillante. Cediendo a las tres brujas la narración de sus historias, olvidaremos que todo ello salió de la cabeza de su autor, un hombre que siempre fue consciente de que a veces, sacaba al monstruo que llevaba dentro mientras escribía.

-Primer relato de las tres niñas brujas.

Invocación: —Las brujas… las brujas siempre son malas en los cuentos, ¿no? Pero en realidad, los malos son los reyes y los príncipes…

Dice la nueva chica que acaba de llegar al edificio habilitado como cárcel de tortura. Allí, junto a una compañera también vencida por el miedo y el dolor, invocará a aquellos que no deben ser nombrados…

-Primer Interludio

La niña que amaba a los lobos: ¿Lo que es bestialismo para ella, es bestialismo para él? Ella ve un lobo cuando mira, él ve a una muchacha.

Es cuento de caperucita que deberían de habernos contado…

-Segundo relato de las tres niñas brujas.

Él: En el interior de un bosque habita un duende. Los hombres del lugar miran hacia otro lado cuando se cobra su ofrenda…

-Tercer relato de las tres niñas brujas.

Pedro: Una casa abandonada con una extraña historia de tres hermanas desaparecidas en su interior. Pedro, un niño lleno de odio, humillado en el colegio…

-Cuarto relato de las niñas brujas.

Un cuento de vampiros: Un escritor que desea escribir un cuento sobre vampiros. Pasará años documentándose, viajando, intentando descubrir si en realidad existen. Hasta que un día entenderá…

Me detengo un momento para explicaros que los relatos son muy cortos, de apenas un par de páginas, lo cual hace que no pueda expandirme mucho, pues terminaría por contarlo y todo perdería interés. Recordad que yo no soy el escritor, yo os lo escribo desde la sencillez, apenas bocetando lo que son las historias que se nos muestran. Él no, él era un escritor con una mente  compleja, el cuál llego a decir: «Siempre tuve fe en el horror que habita en mi interior». Por lo tanto, mis palabras no hacen honor a como nos escribe sus historias. Simón León, de nacionalidad  argentina, deja esta pequeña obra escrita en su lengua natal, ese español, que a nuestros ojos puede resultar curiosa en sus formas, lo cual la dota de una personalidad muy especial…

-Quinto relato de las niñas brujas.

Malvina: Una oscura fábula sobre una niña encerrada en un internado gobernado por monjas, donde todo lo sexual será castigado de la forma más repugnante que ser humano haya imaginado.

-Segundo Interludio

La tragedia de los hermanados: Con el fondo del famoso cuento Hansel y Gretel, llegaremos hasta un relato de orgias y lujuria.

-Sexto relato de las niñas brujas.

Marina: Un retratista se gana la vida pintando a su amada. Hasta que un día, en un terrible accidente, ella termina desfigurada para siempre.

Y aquí termina nuestro autor de transcribir lo que sus musas le han dictado. Ahora leeréis una muy buena biografía suya que de no debéis pasar por alto si queréis saber porque motivo escribe así. Yo creo que la frase que mejor lo define fue esta: «Cuando decidí convertirme en escritor, decidí al mismo tiempo dejar de ser persona».

Nada más que deciros, salvo que por muy macabro que haya sido, desde luego siempre se le recordará como un gran escritor de culto.

http://sacodehuesos.com/a-sangre/las-tres-brujas-ninas

 

CINE: ¿Necesitas una coartada? Alibi.com

blog_ Athnecdotario incoherente - 24 September 2017 - 7:16pm

Por Fernando Codina.

Nunca he sido muy partidario de la comedia, y me declaro “odiador oficial” de todas las series americanas e inglesas con risas enlatadas, y de todas las películas en las que el sentido del humor esté basado principalmente en la humillación de los que son distintos, ya sea por su tamaño (no soporto las comedias de gordos), su estado mental (toda la serie de “Resacón en las Vegas” por ejemplo), o incluso su orientación sexual. Por eso, voy muy poco al cine más cómico y comercial… Aunque de vez en cuando, me he llevado grandes, y muy agradables, sorpresas.

Como la película recién estrenada este viernes, “Alibi.com”. El argumento no puede ser más sencillo. Greg, junto con tres amigos, ha creado una compañía llamada “Alibi.com”, con la que crea cualquier coartada, especialmente para maridos infieles o que proyectan serlo, pero también para personalidades del mundo de la música (la que crea para el rapero y la realidad de su vida no puede ser más divertida), y un amplio margen de personalidades (incluso el propio presidente de Francia figura entre sus clientes). Da igual lo que necesites (entradas de cine o de teatro, flores, regalos románticos, reservas de hotel, vamos, cualquier cosa, con tal de mantener viva la llama del engaño. Con Augustin, su socio y amigo de toda la vida, y Medhi, su nuevo y muy peculiar empleado, preparan estratagemas de todo tipo para cubrir a sus clientes. Pero la accidentada aparición de Flo (y de su caniche) una noche en una carretera comarcal, empieza a complicar mucho la vida de Greg. Especialmente porque Flo odia los hombres que mienten (una de sus recientes rupturas fue por hacer trampas al Monopoly), lo que le obliga a crearse desde cero una identidad y profesión alternativa (auxiliar de vuelo), mientras que la relación de pareja va evolucionando. El problema surge cuando es presentado oficialmente en familia: resulta que el padre de Flo es uno de sus clientes, que utiliza sus servicios para pasar un fin de semana con una atractiva cantante, puesto que está cansado de su triste y aburrida esposa… Pero todo se precipita, durante un muy peculiar fin de semana…

Tranquilos, que no voy a contaros más, no hago “spoilers”, pero sí os aseguro que es una de las películas más divertidas que he visto en muchísimo tiempo: no he parado de reírme a carcajadas en la mayor parte de la película, extraño fenómeno compartido con la mayor parte de los espectadores

Vale, es cierto que en ocasiones el sentido del humor es un poco grueso, y que un perro caniche blanco sufre una serie de aparatosos y delirantes incidentes (que recuerdan un poco a los del cánido de “Algo pasa con Mary”). Y que hay una cebra de lo más particular. O una tribu de feriantes con un estricto sentido de la justicia. Tampoco faltan gatos realmente satánicos, ni una impresionante persecución a todo gas por carreteras comarcales que no tiene nada que envidiar a películas de acción.

Como cualquier otra buena comedia digna de ese nombre, hay cambios en la trama, apariciones sorpresa, evolución de los personajes… Mi favorito es Greg, encuentro a Flo un poquito estereotipada en su papel de rubia de bote, pero tiene un par de escenas fantásticas (sobre todo una haciendo de ciervo en ropa interior en medio de la nada). Los gags, a veces, pueden pecar de crueles, pero todo sea por conseguir la risa del espectador, y que se olvide un poco de la grisura y monotonía de su vida… Objetivo que consiguen de manera magistral.

Para los más curiosos, estos son los datos de la película:

Dirección, guión y actor principal: Philippe Lacheu.

Otros actores: Julien Arruti, Elodie Fontan y Tarek Boudali

Duración: 90 minutos (que se hacen muy cortos)

Género: comedia.

Nacionalidad: Francesa.

Risas y sonrisas: Garantizadas.

 

EL CÍRCULO: PASO 1 PRÓLOGO: DE SADAKO, SECUELAS, REMAKES Y ALGUNOS APUNTES SOBRE LA RECREACIÓN DE UNA HISTORIA

blog_ Athnecdotario incoherente - 23 September 2017 - 3:20pm

Con este primer artículo, nuestro colaborador José Luís Carbón Tirado inicia una serie de entradas centradas en profundizar en todos los aspectos sobre esa joya del género, ya convertida en obra de culto, que es The Ring.  Esperamos que disfrutéis de esta maravilla de proyecto que nos propone su autor y os resulte tan interesante como a nosotros nos lo ha parecido.

Que una saga cinematográfica como la de Ringu, a partir del film homónimo de Hideo Nakata en 1998, haya tenido una larga vida hasta nuestros días (reciente tenemos la última versión en manos de F. Javier Gutiérrez Rings), viene motivada tanto por sus relecturas continuas como por el simple hecho de que parece que no hay más que rizar el rizo en cuestión de exprimir hasta la última gota de una trama argumental que tuvo su génesis en 1991 cuando el escritor Koji Suzuki nos presentó por primera vez a uno de los espectros más populares en Japón y, ya de paso, del terror contemporáneo: Sadako Yamamura (1).

Las variaciones de una historia ficticia, cinematográfica o literaria, en forma de secuela, precuela, intercuela -para más –cuelas véase el clarísimo artículo en la Wikipedia (2)-, remake o, lo que más se lleva ahora, el reboot, no son más que, precisamente eso: variaciones de una historia. La historia de la literatura o del cine (por citar las dos manifestaciones artísticas donde más se dan este tipo de alteraciones narrativas de ficción) está plagada de estos cambios, interesantes unos, prescindibles otros, pero en todo caso, necesarios para entender cómo los creadores de ficciones entienden el mundo en el que viven o tratan de reflejarlo, y cómo las mismas historias nos presentan los denominados arquetipos, los patrones narrativos básicos -que definió Carl Jung (3)- que aparecen en todas las historias.

Y la historia de Sadako en la novela es la primigenia, la original. De ahí podemos recrearla de mil y una formas. A lo largo de una década hemos podido ver diferentes secuelas y remakes, tanto cinematográficos como televisivos (precisamente la primera versión de la novela fue un telefilm de 1995 dirigido por Chisui Takigawa cuyo interminable título es Ringu: Jiko ka! Henshi ka! 4-tsu no inochi wo ubau shôjo no onnen), por lo que la historia que imaginó el escritor nipón Koji Suzuki pasa a ser recreada, revisionada, releída en definitiva: es el cuadro dentro del cuadro, la película dentro de otra, el enigma del propio arte, que se devora a sí mismo en diferentes momentos y situaciones.

Que ya en el siglo IV a.C. un clásico imprescindible como Aristóteles nos hablara en su Poética (4) de la imitatio de la realidad, tanto como una elaboración que hacía el creador sobre la realidad como la creación de un lenguaje propio, individual, vamos lo que se ha venido llamando estilo, refleja que estas cuestiones tienen  ya su historia, aspecto fundamental para algunas de las preguntas que nos hacemos cuando visionamos una secuela o remake: ¿son necesarios?¿Aportan algo a la historia original?

Es normal oír expresiones como “me gustó más el libro que la peli” o “la peli es más entretenida que el libro”. Y precisamente en el caso que nos ocupa, Ringu, es más que curioso, pues somos una gran mayoría los que vimos primero el film de Nakata en 1998 y más tarde pudimos leer la novela de Suzuki. Aunque, como es bueno señalar, es absurda toda comparación en el sentido de señalar las diferencias argumentales. Una novela y una película pertenecen a artes distintas (sí, con el objetivo ambas de mostrar belleza, crear connotaciones, entretener…) con lenguajes distintos. La literatura tiene miles de años mientras el cine un siglo, tampoco hay que olvidarlo. Y en esa convivencia, desde finales del siglo XIX, cuando Edison en los Estados Unidos, los Lumière en Francia o Le Prince en Gran Bretaña, abrían las puertas a un nuevo arte, a las fotografías en movimiento,  ha habido buenos momentos y otros no tan buenos. Que estemos viviendo una época de remakes continuos o secuelas muy tardías (Star Wars, Twin Peaks, Expediente X…) es sintomático en lo que respecta a la búsqueda de nuevos argumentos. La tradición tanto literaria como cinematográfica condiciona, influye, sienta las bases de un camino en el que se van incorporando nuevas voces: Koji Suzuki bebe de las fuentes propias de su cultura, ya desde el periodo Nara en el siglo VIII con ese folclore tan característico en cuestión de seres sobrenaturales o fantasmas (los yūrei), o las formas del teatro kabuki; y Hideo Nakata bebe a su vez de todo esto y del cine llamado kaidan eiga o “cine de fantasmas” –citar la imprescindible El Más Allá –Kwaidan, 1964, Masaki Kobayashi (5).

Un escritor escribe una novela. Esta novela se adapta al cine. Lo que tenemos en el segundo caso es una recreación de la historia original. La película ya es otra cosa. Aunque estemos hablando de una adaptación fiel a la novela, y entendemos por fiel que sigue el argumento de la novela sin cambios importantes (cambios siempre habrá por lo que ya se ha comentado del lenguaje: ¿cómo filmar un monólogo interior?), la película ya está creando algo distinto. Tras la publicación en 1991 de Ringu, la novela, se adaptó al cómic. Y de ahí a la televisión en 1995. El fantasma de Sadako se reproduce, y nunca mejor dicho (quien haya leído la novela y visto la película lo entenderá perfectamente), en secuelas, remakes USA y, como suele ocurrir cuando una historia pasa a ser popular, parodias.

Repasemos un poco de terminología. La palabra remake es un anglicismo, préstamo lingüístico que según el diccionario normativo de la RAE ha de evitarse en pro de nueva versión o adaptación (6). A pesar de que tanto versión como adaptación sirven para remake o reboot, el uso de las últimas se ha generalizado en las últimas décadas. Pero hay que aclarar ciertos detalles que a veces no tenemos presente: una novela como Ringu se adapta para la televisión en un telefilm que prácticamente sigue su argumento. Si más tarde se rueda el film de Hideo Nakata, lo que tenemos es otra versión de la novela. Y como versión se puede permitir el lujo de prescindir de elementos argumentales, incorporar nuevos personajes, en definitiva, y como decíamos antes, es otra cosa y la crítica no puede, ni debe, priorizar si sigue fielmente a la novela o no. Que el protagonista de la novela, Akasawa, sea un hombre, y en la versión de Nakata lo transforme en una mujer puede ser considerado del todo anecdótico (en el sentido de la trama). Lo que sí puede tenerse en cuenta es si sigue su espíritu, eso que hace que se puedan adaptar obras de Shakespeare a cualquier contexto sin que deje de ser una obra shakesperiana. Por eso hemos de concretar cuando decimos algo como: la película X es un remake de la película Y. Si la película X parte de la novela que dio lugar a la película Y, entonces no será un remake sino una nueva versión, es decir, tenemos dos versiones de una obra. La película Un crimen perfecto (A Perfect Murder,1998, Andrew Davis) no es un remake del clásico hitchconiano Crimen perfecto (Dial M for Murder,1954) sino una versión de la obra teatral de Frederick Knott, y que ya dos años antes de que Hitchcock rodara su versión, la serie BBC Sunday-Night Theatre adaptaba la obra en uno de sus episodios. Naturalmente la popularidad y carisma de Mr. Alfredo hizo eclipsar el resto de versiones de la obra teatral en su film, y de ahí que consideremos cualquier versión posterior como su remake.

Todas las obras cinematográficas que tienen como base la novela Ringu son un perfecto ejemplo que cómo ese rizo que se riza va añadiendo película a película un detalle que se suma a la historia, un nuevo elemento narrativo que enriquece –o no- la historia original y que crea un mundo en torno a esa historia. Tenemos una novela como el Quijote, e incontables adaptaciones visuales de la historia creada por Miguel de Cervantes. Cada una de esas adaptaciones tiene su propia personalidad y contexto, pero todas forman un todo en torno a unos personajes que ya no son del autor, pertenece al público.
Por lo tanto, nada más interesante que visionar todas las versiones que se han realizado hasta la fecha de la novela de Koji Suzuki y poder apreciar la originalidad en su tratamiento visual y argumental:

1. 1995 -Ringu: Jiko ka! Henshi ka! 4-tsu no inochi wo ubau shôjo no onnen
-versión televisiva, telefilm
-adapta novela Ringu
2. 1998 -Ringu (The Ring)
-versión cinematográfica
-adapta libremente la novela Ringu
3. 1998 -Rasen (Ring: The Spiral)
-versión cinematográfica, secuela de 1998 The Ring
-adapta Spiral (2ª parte de novela Ringu)
4. 1999 -Ring 2 (The Ring 2)
-versión cinematográfica, secuela oficial de 1998 The Ring
-adapta libremente novela Ringu
5. 1999 -Ringu: Saishûshô (Ring: The Final Chapter)
-versión televisiva, serie de televisión, nueva versión
-adapta libremente la novela Ringu
6. 1999 -The Ring Virus
-versión cinematográfica, nueva versión
-adapta la novela Ringu
7. 2000 -Ringu 0: Bâsudei (Ring 0: Birthday)
-versión cinematográfica, precuela de The Ring 1998
-adapta novela Ringu                                                                                                        8. 2002 -The Ring
-versión cinematográfica, remake USA de The Ring 1998
-adapta libremente novela Ringu
9. 2005 -Rings
-versión cinematográfica, corto, precuela a The Ring 2 2005
10. 2005 -The Ring 2
-versión cinematográfica, secuela de remake USA The Ring 2002
-adapta libremente novela Ringu
11. 2012 -Sadako 3D
-versión cinematográfica, nueva versión, ¿reboot?
-adapta libremente novela Ringu
12. 2013 -Sadako 3D 2
-versión cinematográfica, secuela de Sadako 3D
-adapta libremente novela Ringu
13. 2016 -Sadako vs. Kayako
-versión cinematográfica, crossover con Ju-on: The Grudge
-adapta novela Ringu e historia de Takashi Shimizu
14. 2017 -Rings
-versión cinematográfica, secuela de The Ring 2002, ¿reboot?
-adapta libremente novela Ringu

Como podemos apreciar, la novela de Koji Suzuki ha sido muy exprimida. Por supuesto que el orden de visión tendría que ser el de producción, el único que nos permite ver cómo transcurre la historia, con sus saltos en el pasado, o ver cómo una nueva versión puede aportar algo interesante a la saga, y cómo, en definitiva, cada época (en 1998 vemos vídeos VHS) es hija de su tiempo, tanto en estilo visual (Japón, por un lado, USA por otro) o argumental (cada nueva versión, remake o secuela puede aportar nuevos elementos narrativos).
Para la próxima entrega, o Paso 2, la novela Ringu y la primera adaptación: 1995 Ringu.

NOTAS:
(1) Koji Suzuki: The Ring, Literatura Random House, 2004
(2) https://es.wikipedia.org/ wiki/Secuela
(3) Carl Gustav Jung: Arquetipos e inconsciente colectivos, Paidós, 2009
(4) Aristóteles: Poética, Alianza, 2013
(5) Editada por Filmax en el 2001.
(6) RAE: Diccionario panhispánico de dudas, 2005

-Un artículo inédito de José Luís Carbón Tirado-

Nuevas entregas de Oats Studios – Volume 1. Kapture: Fluke y God: Serengeti

blog_ Athnecdotario incoherente - 17 September 2017 - 11:14am

Pues en efecto, mis queridos Lectores Ausentes. Los amigos de Oats Studios y el bueno de Neill Blomkamp nos traen dos nuevas entregas de su proyecto Volume 1. Si bien es cierto que ambos episodios son de un nivel inferior a lo que nos tienen acostumbrados, debido a su escaso metraje y a su obvia comicidad (un humor negro y con mala baba con pinta de broma inocente), es también evidente que sí resultan muy reveladores y creo que aportan varios puntos relevantes y de importancia dentro de la trama general.

Lejos del terror y el gore de los anteriores capítulos, se agradecen estas pequeñas pildoritas que nos dejan una sonrisita cabrona en la cara. Disfrutadlas…

Volume 1. Kapture: Fluke

 

Volume 1. God: Serengeti

 

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La opinión de Soraya: Yo vi tu silueta, de Javier Vivancos

blog_ Athnecdotario incoherente - 16 September 2017 - 9:29am

Por Soraya Murillo

Hay libros que necesitan ubicarse en países lejanos, con nombres ingleses, americanos, franceses… Cuando terminé de leer esta historia supe que España era su lugar, me es imposible imaginármela en cualquier otra parte del mundo.

Personajes: Alicia una chica que estudia psicología; Sara, su compañera de piso es joven, muy atractiva y provocadora; Carlos, el único chico del piso compartido, friki, algo tímido blanco de las burlas de sus dos compañeras sin saberlo. Vonotar, ex novio de Alicia.

Los hermanos Cabeza de Vaca: Demetrio, el hermano mayor que hace de padre protector de sus hermanos. Miguel, un hombre ya maduro y desequilibrado, que de pequeño torturaba pájaros; y Félix, con un fuerte retraso desde su nacimiento. Los tres están traumatizados por una infancia dura.

Alicia recibe un mensaje de Vonotar, su ex novio, pidiéndole otra oportunidad, cosa que la desconcierta y acaba con la paz que había logrado desde su distanciamiento. Vive en un piso compartido con otros dos estudiantes, Sara y Carlos. Aconsejada por su compañera de piso le dará respuesta al mensaje telefónico de su ex novio, causando con ello una provocación que traerá consecuencias…

Comparten rellano con dos hermanos de la familia Cabeza de Vaca. Miguel está obsesionado con Sara, busca cualquier mujer con la que idealizar a su madre, mientras cuida de su hermano adolescente Félix, que sufre un grave retraso mental. Ambos guardan un secreto de lo ocurrido un fin de semana en una cabaña, una chica, un martillo…

Un thriller donde nos demuestra que no hace falta recurrir a una villa de los USA para conocer el terror. La novela que vais a leer tendrá como escenario Murcia y un pueblo de los alrededores. Unos personajes muy bien construidos, tanto que en sí no hay uno principal, a todos su autor les otorgo suficientes razones y vida para que sean necesarios en la trama. Javier Vivancos intentará que entendamos qué llevó a los tres hermanos Cabeza de Vaca a mover toda esta locura; lo escribirá con tanta destreza contándonos su infancia que nos sentiremos atraídos por ellos. Aunque sin llegar a empatizar, sí podremos entender los motivos que les llevaron a ese desequilibrio mental.

Terror realista donde las cosas que no deberían suceder, suceden. Violencia real, atrocidades que llevan al lector más allá del clímax hasta llegar al desenlace. En el texto aparecen multitud de detalles que lejos de hacer la lectura pesada la hacen más grata, apelando a los sentidos del lector.

Poco a poco según vayáis avanzando, os daréis cuenta de un detalle: Todo va a peor. Seréis conscientes de ello, la tragedia no puede detenerse, la maquinaria se puso en marcha y cada puerta que se abra, cada ascensor que suba… traerá más muertes. Javier es experto en esto, lo escribe para que podáis visualizarlo, sabiendo quien va a ser el siguiente, pero no por eso perderá emoción, es tan descriptivo que solo os empujará a seguir leyendo.

La novela que me convenció de que usando personajes españoles, pueblos españoles, se puede crear algo muy bueno; que un nombre tan simple como «Miguel» es suficiente, si sabes llenarlo de traumas puedes tener al mayor asesino por vecino.

Ese final que esperas, no podía acabar de otra manera.

Pero entonces antes de cerrar el libro lees el prólogo… ¿Un prólogo al final? Si, ese maldito prólogo que lo cambiará todo, que lo destruirá todo. Cuatro páginas de nada donde solo puedes aplaudir. Hay finales de libros mejores, peores o como este, que se ve venir según te acercas. Pero que a un final lo destruya un prólogo, eso no, no ocurre siempre.

Yo vi tu silueta mientras…

Porque, recordad, Alicia estudia psicología. Un prólogo nunca, nunca está en el final de una novela… ¿O sí?

Pedazo libro has escrito, Javier Vivancos.

http://sacodehuesos.com/a-sangre/yo-vi-tu-silueta

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-CINE- Transformers 5: El Último Caballero

blog_ Athnecdotario incoherente - 12 September 2017 - 5:03pm

 Por Karol  Scandiu

Supongo que todos somos niños. O nunca dejamos de serlo, aunque muy en el fondo.
Y yo, niña que no ha perdido la pasión por sus gustos más enraizados, no puedo evitar, lo primero, disfrutar de ver en la gran pantalla películas y series que me traigan toda la magia que tanto me gusta, y lo segundo, desear que sigan haciendo cine de estos, dedicados al disfrute, al emocionarse, al que se te ponga la piel de gallina cuando suenan truenos, golpes, pisadas de seres gigantescos, o la voz del protagonista por el que llevas dos horas mordiéndote las uñas.

La Saga Trasnformers es lo que logra: me lleva de regreso a mi infancia, al sentarse a disfrutar sin importarme nada más que la acción que se desarrolla ante mis ojos cual espectáculo de fuegos artificiales.
La nueva entrega, Transformers 5: El Último Caballero, se ha convertido para mí en la mejor hasta el momento, y digo hasta el momento porque queda claro que “ahí” no se quedará la cosa. También es cierto que la disfruté junto a mis hijos durante el pre-estreno (AutoCine Madrid, podéis leer la crítica del evento AQUÍ), con lo cual la experiencia fue el doble de grata, aunque eso no quita el mérito a la cinta, ni mucho menos.

Dirigida por Michael Bay con guión de Ehren Krueger, cuenta, entre otros, con su ya conocido protagonista interpretado por Mark Wahlberg (uno de mis actores favoritos), y participaciones tan especial y estelares como la del mismísimo Anthony Hopkins.
La historia nos presenta un futuro en el cual la humanidad, guiada por el ejército (algunos de los protagonistas y antagonistas conocidos en sus antecesoras) considera a todos los Transformers sus enemigos; ya sean de un bando o del otro, no existen alianzas, ellos destruyeron la Tierra y son cazados (si ya no están atrapados), los pocos que quedan se refugian como bien pueden, y para más inri Maximus Prime se encuentra en paradero desconocido.
Ahí arranca la aventura, una que no dejará a los fans de la saga decepcionados pues, si creéis haber visto (y oído) a suficientes Autobots, no se compara a las escenas que se presentan en esta nueva parte, en la cual además de los consabidos cambia-formas, se suman los nuevos (y con nuevos hablamos incluso de algunos que crecen según se desarrolla la trama), e incluso Autobots prehistóricos.

Si bien es cierto que, en algunos puntos, la película deja cosas qué desear, por ejemplo, la trama principal aunque explicada podría haber dado más de sí (en lo referente a los Caballeros) haciéndose algo confusa al principio (para los más peques sobre todo, ya que acompañada de dos de ellos, tuve que explicarles un par de detalles que no entendían), las casi tres horas de cinta pasan en un suspiro cargado de adrenalina y escenas épicas, con efectos visuales increíbles. Sin embargo, como decía, “peca” de algunos detalles que como viene siendo de costumbre en el cine de hace un tiempo (a mi parecer) nos quieren meter sí o también por los ojos, como “una historia de amor” que no resulta demasiado creíble, para la cual, al igual que pasa con todo el tema histórico, necesitaría al menos dos horas más de película para ser del todo verosímil. Un detalle tan importante como lo es “el último caballero” en sí, pasa algo solapado tras otras no tan necesarias.

La historia, aunque con un final, deja muy claro que las aventuras no terminaron ni mucho menos, pues, detalle que ocurre también en las anteriores entregas de la Saga Transformers, cuando vencen una batalla no están ni cerca de ganar la guerra.

No me ha parecido en ningún momento una continuación innecesaria, es más, el final de la anterior daba pie a que así fuera, que tuviera una nueva parte, y con esta nos deja con ganas de saber qué nos traerán en una siguiente entrega que, espero, no tarde mucho en llegar.

Como os decía al principio, todos en el fondo somos niños. O, en su defecto, tenemos un niño dentro que está deseado de salir llegado el momento. Y yo estoy deseando volver otra vez a esa infancia que, en ocasiones, se hace tan lejana.

 

La legión perdida

blog_Mar de tinta - 12 September 2017 - 10:04am
El afamado novelista Santiago Posteguillo cierra su trilogía sobre Trajano con su obra más completa. Un relato especialmente interesante, fruto de su investigación acerca de las cuatro culturas predominantes en el siglo II d. C.: el Imperio romano, el Reino de los partos, el Imperio kushan y el Imperio chino. El escritor valenciano recorre los […]