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Nubes flotantes, de Hayashi Fumiko (Satori Ediciones)

blog_ Athnecdotario incoherente - 16 September 2018 - 1:25pm

Por Soraya Murillo.

Hayashi Fumiko (1903- 1951) fue una de las autoras más populares en Japón en la década de 1950. Escribió poesía, cuentos infantiles, cuentos, novelas y ensayos. Sus obras también destacan por la temática feminista.

En la introducción del libro sabremos más detalles de esa época de la posguerra en el país nipón. Entenderemos que dentro del caos llegaría, de la mano del Comandante Douglas MacArthur, la libertad de expresión que tan bien les vendría a los escritores de entonces, incluida la escritora que vamos a leer.

Nuestra protagonista principal es Yukiko, una joven japonesa mecanógrafa que pasó parte de la guerra en Da lat (lo que sería ahora al norte del actual Vietnam), colonia entonces japonesa. Ella es una mujer muy insegura de sí misma; no se ve hermosa. Tal es su angustia por sentirse querida, que aceptó en el pasado ser violada por uno de sus jefes con tal de creerse que atraía algún hombre. Esto será importante para que entendamos por qué jugó el papel de mujer fatal en Indochina. Allí conocerá a Tomioka y acabarán siendo amantes.

Desde un comienzo, el tono es de tristeza y desánimo. La protagonista ha vuelto a un Japón derrotado; los personajes no comprenden lo que ha sucedido, no ven futuro cuando sus ideales, su tradición, los códigos que han guiado sus vidas y su sociedad han caído. No han resistido el empuje de los enemigos. Perdieron su honor, su poderío, su orgullo y lo que habían logrado con su superioridad como pueblo, viéndose obligados a regresar al Japón. Por eso la protagonista ve los recuerdos de su vida en Indochina con agrado, incluso estando como estaban en guerra. Ella busca en Tokio a su amante para volver a vivir su historia de amor, pero él ya no es el mismo. Ahora es un hombre alcoholizado, ruin.

Narrada con un lenguaje muy veraz (para algo nos está contando cómo fueron esos tiempos de posguerra), aunque aun así es cuidadosa con la información que nos va dejando, igual que la luz blanca que entra en una gota de lluvia. No ahonda en los detalles de cómo quedó un país completamente arrasado. Comenta de lugares todavía quemados, de lo difícil que es conseguir comida teniendo que acudir al mercado negro que en esos momentos lo movía todo. Minimiza los acontecimientos, sabiendo que puede herir a sus lectores (sobre todo japoneses) al recordarles lo que sucedió. Hay una particularidad muy interesante en sus personajes y la manera que los utiliza para mostrar pensamientos personales. En Indochina, por ejemplo, uno de los hombres japoneses se cuestiona si podrían perder la guerra. Hayashi habla de las colonias con la sensación de que sabía cuál iba a ser el final, entendiendo que aquello no les pertenecía. Algo curioso cuando el espíritu tradicional japonés no admite la derrota.

La autora en todo momento intenta hacer amena la lectura. No quiere que los lectores suframos más de lo necesario, lo que la llevará a escribir sobre letras de canciones o cuando nos describe la colonia en Indochina haciendo referencia a sus hermosos bosques, el color de las flores junto a las fragancias que acompañaban en el viaje a Yukiko.

Estamos ante una historia de amor donde los dos se martirizan. Ambos viven más de los recuerdos que del presente. Su relación se ha convertido en un museo: son guardias de seguridad en las salas vacías de sus vidas, protegiendo imágenes polvorientas que no logran olvidar. Ella cree que sigue habiendo una nueva oportunidad entre tanta desolación, pero él se agarra al alcohol como una forma de muerte lenta, tal vez por no tener el suficiente valor para matarse y morir de la misma manera que murió su país. Una historia llena de gritos, caricias, engaños y búsquedas, pasando su dolor a otras personas que sufrirán por sus decisiones o por no tomarlas, con ese escenario de fondo que llevó a la rendición de Japón. Ellos dos intentarán por todos los medios seguir juntos, aunque hagan daño o él se comporte como un auténtico canalla.

Sin duda vais a leer una joya de libro, una historia inolvidable cuyo título, Nubles flotantes, nos describe a la perfección lo que nos quiere decir su autora.

Porque puedes ser una hermosa nube flotando ahí en el cielo, pero un buen día sin que puedas hacer nada para evitarlo, el viento soplará y te desplazará. Alguien entonces mirará hacia arriba y tú simplemente ya no estarás.

http://satoriediciones.com/libros/nubes-flotantes/

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Visita a las ruinas y fantasmas de Belchite, por Juanma Nova García.

blog_ Athnecdotario incoherente - 11 September 2018 - 1:14pm

Por Juanma Nova García

Belchite, martes 24 de julio de 2018

Son las 22:00 horas cuando se abre el portón de madera situado en el Arco de la Villa, actualmente la única entrada al pueblo, y en un silencio casi sepulcral accedemos al interior una decena de personas. Hasta hace pocos años los visitantes podían entrar por cualquier punto y caminar a sus anchas entre las ruinas, pero debido a los saqueos y actos de vandalismo producidos, y también en prevención de posibles accidentes, el ayuntamiento decidió vallar el pueblo en su totalidad y tapiar la entrada. Tras la restauración de algunos edificios, la completa rehabilitación del Arco de la Villa y la instalación en ella de los servicios de recepción e información turística, se decidió poner en marcha un servicio de visitas guiadas para los turistas: una diurna a las 12:00 del mediodía donde se explica la historia del pueblo y, sobre todo, los sucesos de la famosa batalla de Belchite acaecida entre el 24 de agosto y el 6 de septiembre de 1937 en el transcurso de la Guerra Civil, y donde murieron cerca de 6.000 personas entre soldados de ambos bandos y habitantes del pueblo; y otra excursión nocturna a las 22:00 más centrada en los diferentes sucesos paranormales acontecidos entre sus calles y en algunos de sus edificios e iglesias más emblemáticos.

Habíamos llegado sobre las 19:00 de la tarde y antes de ir a nuestro hotel situado en el nuevo Belchite, a solo unos metros del pueblo viejo, decidimos echar un primer vistazo a las ruinas desde el exterior. Ya al acercarte al lugar se nota en el ambiente una sensación extraña. Hay un silencio inquietante, una calma tensa, donde no se escucha ningún sonido, salvo nuestras pisadas sobre las piedras del camino, ni se ve animal o pájaro alguno en los alrededores o sobrevolando el lugar. Incluso desde fuera el sitio impresiona: la desolación de los edificios derribados, los restos de sus muros, columnas y torres que aún se recortan en el horizonte como viejas osamentas fruto de la barbarie humana de la que antaño fueron testigos, y hoy narradores silenciosos. Pero esa primera impresión fue tan solo un aperitivo de lo que nos íbamos a encontrar cuando 3 horas más tarde cruzábamos el umbral de la puerta del Arco tras Carlota, la que iba a ser nuestra guía en aquella ruta nocturna.

Justo tras la arcada se extendía ante nosotros la Calle Mayor, una larga travesía que se perdía en la distancia. A izquierda y derecha, casas en ruinas y llenas de escombros pero que, gracias a ser de mejor construcción, junto al hecho de que se apoyen en el sólido Arco de La Villa, son las únicas casas de esa zona que aún conservan la fachada y se mantienen en pie en la actualidad. Según avanza la calle, las casas van estando en peor estado hasta que de las últimas no se conserva prácticamente nada. Está anocheciendo y esa primera imagen casi espectral, junto al silencio y una luna casi llena iluminando las ruinas, queda grabada en mi retina. Todo el mundo que lo ha visitado comenta que siente algo raro al entrar en Belchite, y supongo que esas sensaciones serán más intensas cuanto más sensible sea la persona, habiendo gente que ha tenido incluso que dejar la visita e irse debido a la angustia que el lugar les provocaba. No es que tuviera yo una impresión tan desagradable, pero lo cierto es que parece que allí haya una frontera, un umbral que al ser cruzado te transporta a otro sitio… u otro tiempo. Se nota, casi puede palparse, una energía extraña, diferente a la que puede experimentarse tan solo unos metros más atrás. Cada persona tiene sensaciones diferentes y, en mi caso, no sé si podré ser capaz de expresar con palabras lo que allí sentí porque son emociones propias y, en el ambiente agónico de aquel entorno, no puedo afirmar que sean del todo objetivas. Pero sí es cierto que una energía especial, como una densa niebla, se nota nada más llegar, y yo no la percibí, al menos en aquellos primeros metros, como inquietante o peligrosa, sino más bien como una impregnación de tristeza y desazón, como si entre aquellos muros hubiera quedado atrapado todo el sufrimiento y dolor de sus habitantes y aún reverberaran los ecos de tanta desolación.

Mientras avanzábamos por la calle y Carlota nos preguntaba por las razones que nos habían llevado a querer conocer Belchite de noche y nos iba empezando a narrar anécdotas de las visitas de Cuarto Milenio y otros programas de investigación, los restos del pueblo se levantaban a nuestro alrededor como esqueletos decrépitos saludando a la noche. La presencia de la luna casi llena nos vino bien, pues hizo que pudiéramos caminar sin llevar todo el rato las linternas encendidas, que eran un excelente reclamo para una legión de mosquitos que, pese a todo, nos dejaron huella para varios días.

Continuamos nuestra ruta sin parar de hacer fotos a diestro y siniestro, esperando encontrarnos después con alguna “sorpresa” al revisarlas. Nuestra siguiente parada fue en la confluencia de las calles Mayor y Sagasta. En la casa que había situada justo en dicha esquina vivían dos hermanas solteras, Paulina y Antonia. Un cañonazo derribó parte de la casa y murieron en el interior. Hoy tan solo quedan unos cuantos ladrillos como recuerdo de la vivienda. Aquí nos detuvimos, como decía, pues Carlota quería contarnos unas cuantas anécdotas relacionadas con las hermanas. Una noche, tres décadas atrás, durante el rodaje de la película “Las aventuras del barón Munchausen” de Terry Gilliam, uno de los miembros de los Monty Python, y que se filmó casi por completo en la localidad aragonesa, un vigilante de seguridad al acercarse a dicha esquina vio a dos señoras que caminaban por allí. Las llamó, aunque no le hicieron ningún caso. Entonces decidió seguirlas calle abajo hasta el Convento de San Agustín, donde al parecer se dirigían. Cuando llegó allí vio a su compañero, que se encontraba en aquella otra zona vigilando, y al preguntarle por las dos señoras que caminaban en su dirección este respondió diciendo que llevaba bastante tiempo sin moverse de allí y no había visto venir ni pasar a nadie. No volvieron a ver a dichas señoras en toda la noche, pese a que buscaron y miraron por todo el pueblo. Tiempo después, un pintor que visitó las ruinas y decidió plasmar algunas imágenes del pueblo en sus lienzos, realizó uno justo sobre las ruinas de la casa de las hermanas. Delante de la fachada dibujó a dos señoras. Cuando tiempo le preguntaron por qué había pintado a esas dos mujeres o si conocía algo de la historia de aquella casa respondió que no, pero que al encontrarse mirando hacia ese lugar tuvo una visión de esas dos señoras delante de la casa y sintió como que algo le empujaba a pintar ese cuadro. Carlota nos enseñó una fotografía del retrato que tenía en su teléfono, pero, aunque he buscado por todo internet, e incluso solicité a la oficina de turismo de Belchite si podían facilitarme una copia o darme información sobre dónde conseguirla, no lo he logrado. Antes de seguir adelante, otro apunte sobre el rodaje de “Las aventuras del barón Munchausen”: durante todo el rodaje no pararon de suceder fenómenos extraños; partes del decorado que desaparecían o aparecían caídas o cambiadas de sitio, extrañas luces que surgían de la nada en la noche, apariciones fantasmales… Varios miembros del equipo, y el propio Terry Gilliam, fueron testigos de ello.

Tras dejar atrás la casa de Antonia y Paulina, no sin antes volverme para echar unas cuantas fotografías del lugar con la esperanza de que las dos mujeres quisieran dar fe de la veracidad de la historia apareciendo en alguna de ellas, seguimos el camino por la Calle Mayor. Nuestra siguiente parada fue “El Trujal”, antiguamente una especie de molino donde había una prensa para exprimir la cosecha de aceituna y obtener así el aceite. En el pozo donde se guardaba el preciado líquido, durante la batalla de 1937 fueron arrojados al pozo más de cien cuerpos haciendo del lugar una macabra fosa común. Se cuenta que eran soldados nacionales quienes fueron enterrados allí por el bando republicano, pero según recordaban algunos testigos, allí se arrojaron soldados de ambos frentes y también niños y habitantes del pueblo, muchos de ellos aún vivos y malheridos que sufrirían una larga agonía hacinados hasta el momento de su muerte. En el lugar hizo Franco después de la guerra un monumento a los Caídos (de su bando) y un mausoleo donde se grabaron los nombres de algunos de los militares más importantes o de las personas más pudientes del pueblo que allí perecieron. Y, desde entonces, es aquel uno de los lugares más inquietantes y donde han sucedido algunos de los sucesos más extraños. Allí se centró parte de un especial del programa de misterio “Cuarto Milenio” donde el investigador Iker Jiménez y su equipo se dieron de bruces con fenómenos paranormales.

Una colaboradora habitual del programa, la médium y parapsicóloga Paloma Navarrete, se resistió a entrar en el recinto, cosa que nunca había hecho antes en ningún otro lugar durante todos sus años de profesional. Explicaba que la energía que había allí dentro era terrible, que olía a sangre y pólvora, que los escalones del suelo estaban llenos de cadáveres y que algunas presencias querían echarla de allí. Mientras nos contaba esto, Carlota nos animaba a dejar nuestros teléfonos y grabadoras en una piedra junto al trujal para ver si captaban algo, puesto que en ese mismo lugar se han grabado psicofonías de un niño gritando. También nos explicaba que aquello sería posible siempre que los aparatos no dejasen de funcionar, ya que hay allí un fuerte campo electromagnético que impide que estos funcionen con normalidad. Ya sea como consecuencia de ese campo electromagnético u otras razones inexplicables o paranormales, lo cierto es que a más de uno de los presentes se les descargó toda la batería de sus cámaras digitales, teniéndola cargada al máximo solo unos minutos antes, y a mí dejó de funcionarme el flash de mi smartphone, volviendo a hacerlo sin problemas nada más salir del inquietante lugar.

De ahí seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la Plaza Vieja, donde volvemos a detenernos. Allí hay otros 3 lugares de interés: la casa de “la Domi”, la Torre del Reloj y una gran Cruz de Hierro. La casa de “la Domi”, que se encuentra en la esquina de la Calle Mayor que acabamos de dejar atrás, era, al inicio de la guerra, la mejor de todo Belchite. En sus pisos se alojaba una familia adinerada y de buena posición social, la familia de Dominica Fanlo, y en sus bajos había un comercio de tejidos. Durante la guerra alojó la Jefatura de la Falange y también hizo las veces de hospital. Era una casa de cinco plantas, enorme para una vivienda de un pueblo de aquella época. Ahora apenas quedan los restos de un par de plantas. Un poco más adelante y a nuestra izquierda encontramos la torre del Reloj, que es lo único que se mantiene en pie de la antigua iglesia de San Juan. Es este también un lugar un tanto extraño, con esa torre levantándose solitaria como un dedo acusador que señalara al cielo. Según nos cuenta nuestra guía, en el interior de esta iglesia se encontraron los esqueletos de lo que se cree fueron algunas monjas, emparedados entre un par de tabiques. Frente a la torre, y en un descampado que fue un día la Plaza Vieja, se levanta una gran cruz de hierro forjado que realizaron dos prisioneros catalanes apellidados Balaguer y que fue inaugurada en 1944. Fue levantada por el régimen de Franco y es gemela a otra ubicada en el santuario de Santa María de la Cabeza, en Andújar, Jaén. En ese punto se quemó durante la famosa batalla una enorme montaña de cadáveres, ya que no había dónde enterrarlos y estos se descomponían en las calles bajo el abrasador sol de aquel agosto aragonés. Cuentan que la grasa de los cadáveres quemados formó un riachuelo que descendió la pequeña pendiente y allí fue a juntarse en la calle con otro torrente de sangre que provenía de otra montaña de muertos apilados en otro lugar.

Siguiendo nuestra ruta, nos encaminamos a la Iglesia de San Martín de Tours, quizá el más misterioso e inquietante rincón de Belchite. La iglesia, como todo, se encuentra en ruinas y pésimas condiciones, aunque de las iglesias del pueblo es la que en mejor estado se conserva. Aquí encontramos grabada con pintura en una de las antiguas puertas de entrada la famosa jotilla de Natalio Baquero, un octogenario nacido en mitad de la cruenta batalla y uno de sus últimos supervivientes, que dice así:

Pueblo viejo de Belchite,

ya no te rondan zagales,

ya no se oirán las jotas

que cantaban nuestros padres”

La iglesia tiene también escrita con sangre su propia historia negra, ya que en su interior murieron decenas de inocentes, sobre todo niños, mujeres y ancianos que se habían refugiado en su interior huyendo de la sangrienta batalla que ya se desarrollaba calle por calle, e incluso casa por casa. Una bomba destruyó el tejado y las piedras cayeron sobre los inocentes allí refugiados, produciéndose otra masacre. También los soldados del bando sublevado la utilizaron como punto estratégico y en la torre se refugiaron de los republicanos sus últimos soldados durante las horas finales del asedio, muriendo también bastantes de ellos. Aquí también se han producido bastantes fenómenos paranormales, como nos relata Carlota. En varias ocasiones, se ha visto a un niño deambular por entre los muros con una especie de luz, un candil según parece, en la mano. Uno de los que han presenciado la figura del niño fue Javier Campos, colaborador de Cuarto Milenio, que pasó una noche a solas y a oscuras dentro de la Iglesia.

El interior de la capilla donde pernoctó es un sitio bastante inquietante, como si el ambiente estuviera más cargado o la energía fuese distinta. Imaginar estar allí en completa soledad y totalmente en silencio, envuelto por las tinieblas de la noche, y ver aparecer la figura de un niño entre las ruinas me puso los pelos de punta. También aquí, el periodista e investigador Carlos Bogdanich, junto a su equipo de Cuarta Dimensión, consiguió en el año 1986 algunas de las más espectaculares psicofonías grabadas en Belchite. Aparte de las más típicas de algunas voces humanas, las más impactantes son sin duda las del ruido de los cazas con hélice de la época surcando el cielo o el de los bombardeos y las nítidas explosiones de bombas, sonidos inexplicables recogidos en las grabadoras en el silencio de la noche. También el colaborador de Cuarto Milenio y médium, Aldo Linares, dijo que en aquella iglesia vio una figura encapuchada, como de un monje o monja, con una especie de tijeras en la mano, que le llamaba y decía que fuese con él. Comentaba que la sensación fue tan negativa y la presencia le dio tanto miedo que, por supuesto, no se atrevió a acercarse a la siniestra figura y después sintió nauseas y un fuerte dolor de cabeza que le hizo salir del lugar.

Volvemos ahora atrás en nuestro recorrido para regresar a la esquina de las calles Mayor y Sagasta, donde se encontraba la casa de las hermanas Antonia y Paulina, y bajar por esta última calle hasta la Plaza del Convento, donde se encuentra la Iglesia de San Agustín, último de los lugares principales de nuestra ruta nocturna. En su interior también se han recogido grabaciones de voces y se han visto luces extrañas. El lugar me parece aún más inquietante y perturbador que los anteriores, incluso que la Iglesia de San Martín, sin saber explicar el porqué de tal sensación. No nos dejan acceder nada más que un par de metros en la entrada porque, según nos cuenta nuestra guía, los arcos están partidos y corren peligro de caerse o desprenderse algunas partes de ellos. El interior impresiona, allí debajo de todos aquellos arcos resquebrajados, parece estar uno en el interior de un enorme esqueleto, y me viene a la mente la imagen de las vértebras de una descomunal ballena.

Al lado y a mano derecha hay un pasadizo o túnel oscuro sin puerta que parece descender hacia alguna cripta o sótano y que me produce un escalofrío y temor inexplicables. No me atrevo a acercarme, es como si uno pudiera intuir que hay algo malo, una especie de energía negativa que emana de su interior, algo que no quiere que estés allí. No he sentido nada igual en todo el recorrido, ni siquiera en el trujal o la iglesia de San Martín, y sin duda ha sido el momento más extraño de toda la noche (y mira que los ha habido) por esa inquietante sensación de agobio y mal rollo que os cuento y que no era entonces capaz de explicarme… ni soy ahora capaz de describir en toda su esencia. No sé si alguien más tuvo la misma sensación en aquel sitio o fue solo cosa mía, pues imagino que cada persona sintió cosas distintas en cada lugar. La experiencia es tan personal que estoy convencido de que cada visitante haría un relato parecido al de los demás, pero a la vez muy diferente. Yo recuerdo aún aquel momento mirando hacia esa especie de puerta y lo que hubiese tras su umbral, aquella sensación desagradable y de temor, y cómo se me erizó el vello de la nuca y se me puso la piel de gallina. Aún lo hace cada vez que pienso en ello.  Un apunte más sobre esta iglesia antes de marcharnos: en el exterior y en lo alto de una de las paredes de la torre puede verse aún un misil que quedó incrustado durante la batalla y que no llegó a explotar. Esperemos que nunca lo haga.

Tras este último punto del recorrido, volvemos junto a Carlota, hacia al Arco de la Villa, para terminar nuestra ruta nocturna. Por el camino le formulamos preguntas y curiosidades, y le instamos a que nos cuente si acaso le han sucedido a ella fenómenos extraños o algún suceso paranormal durante sus innumerables marchas nocturnas. Nos comenta que ella al principio era escéptica a todo este tipo de historias, pero que ahora ya no lo era tanto después de tantos testimonios y ver “algunas cosas”. Tras haber pasado noches enteras allí, acompañando a grupos de investigadores que iban a hacer sus reportajes, ha podido escuchar algunas psicofonías espeluznantes que se han grabado, estando ella presente y siendo testigo del silencio absoluto que había en el lugar. Esto le ha hecho replantearse muchas cosas y no estar ya tan segura de que allí dentro no haya “algo más” que no somos capaces de comprender ni explicar. Y es que uno no sabe con certeza qué es lo que sucede allí dentro, pero sí que es consciente de estar caminando sobre un enorme cementerio. En cualquier lugar del pueblo, en cada calle que pisamos, en cada casa que miramos, hay personas muertas o enterradas. Hay incluso un Belchite subterráneo bajo nuestros pies, ya que durante la guerra los vecinos excavaron túneles que conectaban las diferentes casas como manera de poder comunicarse entre ellos y también como refugio. ¿Cuántos vecinos del pueblo morirían y tendría su tumba también bajo sus propios hogares? Porque hablando de fallecidos, no solo hay que contar los casi 6.000 muertos de la batalla de la Guerra Civil, sino muchos más anteriormente, pues en el pasado hubo otras dos importantes batallas en el pueblo: una durante la Guerra de Independencia y otra durante las Guerras Carlistas, donde también murieron cientos o miles de soldados. Sin duda, es aquel un lugar que parecía estar predestinado a ser azotado por la tragedia hasta su total destrucción.

Antes de salir y mientras apaga las luces de la oficina en la entrada y recoge sus cosas, Carlota nos pide por favor si alguno de nosotros sería tan amable de esperarla hasta que salga y cierre las puertas. Le da miedo quedarse sola. Nos quedamos a esperarla y ninguno hace ninguna broma al respecto. A cualquiera de nosotros también le daría miedo quedarse a oscuras y solo allí. Nos da las gracias y nos despide ya en el exterior, esperando que nos haya gustado la visita y deseándonos que disfrutemos al día siguiente de la ruta diurna. Nos vamos hacia el hotel pensando en todo lo que nos ha contado, pero sobre todo interiorizando la experiencia, curiosa e inquietante cuando menos, y las sensaciones, quizá diferentes para cada uno, pero muy íntimas y personales y que seguro no vamos a olvidar nunca. Como una tintura que se quedara adherida a tu piel, al igual que la muerte, el dolor y el sufrimiento parecen haberse quedado pegados al suelo y las paredes de las calles de Belchite.

Megalodón

blog_Mar de tinta - 10 September 2018 - 11:47am
En 1974 Peter Benchley publicaba “Tiburón”, su primera novela. Con ella introducía  en el Olimpo de los monstruos literarios a una criatura tan hermosa como letal: el gran tiburón blanco. Apenas un año después, Steven Spielberg rodaba la película homónima, creando el primer blockbuster veraniego al tiempo que hacía que millones de personas desarrollaran un […]

Noches de sal, de David Mateo.

blog_ Athnecdotario incoherente - 9 September 2018 - 11:05am

Por Soraya Murillo.

Dicen que cada historia comienza como si fuera el fulgor de un fuego que nace. Depende del autor que ese resquicio de luz y calor se transforme en la llama que llegue al lector, logrando que al prender venza la oscuridad, dándole la fuerza para superar y llegar a nuestra monótona realidad. David lo logró y la novela impregnará vuestra mente. Estamos ante un escritor de talento consumado en el manejo de los personajes y las tramas, desarrollando la obra en dos escenarios temporales completamente distintos sin que disienta de la calidad de la obra. Su forma de escribir precisa y llena de detalles nos lleva de un tiempo a otro sin sobresaltos.

Todos los libros se escribieron con el fin de llegar a ser leídos, pero solo los realmente buenos son merecedores para que otros lectores os hablen de ellos. Me toca a mí como lectora hacerlo con Noches de sal.

Todo comienza con el juego de unas niñas, contando historias de miedo en la vivienda de una urbanización de El Grau de Moncofa (Castellón). Aurora es especial, sabe cómo asustar de verdad. Su abuelo ya le contaba historias fantásticas. Esa noche utiliza un espejo para llamar aquello que nunca hay que pronunciar, abrir puertas que deben seguir cerradas.

El tiempo avanza. Aurora, ya una chica joven, deja su ensimismamiento al conocer a Abel, un ilustrador que un día quedó hechizado por un relato corto que debía ilustrar. Tan cautivado, que la buscó para averiguar quién poseía el alma, pura o atormentada, oculta detrás de esas palabras.

Años más tarde, en la ciudad de Valencia, un asesino en serie apodado Pilatos, mata de forma espantosa, tanto que más que un asesino podremos catalogarlo de verdadero monstruo. El inspector Miguel Manchón intentará darle caza, mientras unas extrañas pintadas dejan leer: “Sabes dónde están los Nocturnos´´

Terror, thriller, novela negra, misterio, policíaca, con una historia de amor de fondo. Noches de sal ogra ser original en un género mestizo donde mezcla un poco de todo, con el mundo sobrenatural junto a crímenes de asesino en serie. Con dos escenarios muy bien diferenciados, el pasado (las vidas de Abel y Aurora, con las historias del abuelo de ella que nos recordara un mundo de libros antiguos, con esa Valencia de Guillén de Castro y adentrándonos en lo que fue parte de la cultura literaria valenciana en el Siglo de Oro) y al presente (con el asesino actuando).

No tengo ninguna duda que la novela gustará, pues es de esa clase de libros cuya historia se adhieren al lector, aunque hayan pasado días de su lectura. Unas protagonistas femeninas muy diferenciadas, una de ellas casi fantasmagórica, pálida con una belleza que traspasó el límite del tiempo.

David Mateo nos quiere hacer entender que hay cosas raras, ocultas. La novela trata en cierta forma sobre su particular visión de esos ” límites” de la realidad, por parte de los protagonistas. Toda la trama se va trenzando y al final, se consigue una obra bien cerrada, que resuelve todas las dudas del lector conforme avanza en la historia. Nos demostrará con esta novela que se puede escribir una gran historia en una ciudad española, con personajes españoles, con una prosa digna de los más grandes escritores. No le tiembla el pulso al pasar de estar describiendo un hermoso amanecer en el Mediterráneo a mostrar, sin tapujos, la forma de morir más horrible inventada por un asesino en serie. Los detalles que usa en muchas escenas despertarán en nosotros miedos que creíamos dormidos. El entramado gira cuidadosamente en un cierre satisfactorio, pudiendo digerir cómodamente su propio ritmo y el de los acontecimientos que nos llevan a él.

Incluso cuando la verdadera oscuridad de la noche es vencida por la iluminación eléctrica en cualquier ciudad, Valencia parecerá un lugar irreconocible, pese a la luz. Leeremos nombres de calles, lugares cerca del mar, pero la percepción que tendremos fue que se distorsionada de la realidad. No es esa ciudad alegre que yo conozco. Aquí en la novela, es como si se hubiera apoderado de ella algo siniestro, que hace que sus calles parezcan pequeñas, cerradas, sintiéndote intranquilo, esperando que surja cualquier cosa nauseabunda que te lleve a la locura.

El pasado siempre regresa y aunque saber quién es el asesino será lo principal, nosotros buscamos los porqués, el origen de todo. Y mientras los pálidos siguen entonando cantos fúnebres, David Mateo hará gala de cómo se debe dejar escrito un libro, páginas enteras para aplaudir.

Los buenos escritores siempre están observando y recopilando experiencias. Una mañana silenciosa, sin incidentes, para un escritor es una mañana llena de augurios y pensamientos. Comenta el prólogo del libro que David, en otra época, hubiera sido un gran contador de historias. Desde luego, sin ninguna duda, puedo decir que sabe escribirlas. En el breve espacio de tiempo que ocupé leyendo este libro, disfruté de un magnífico escritor. Nada más que comentar, salvo recomendaros el libro por historia, pero sobre todo por calidad literaria, de esa que los lectores buscamos entre títulos y nombres y no siempre encontramos.

https://kelonia-editorial.com/Tienda/home/55-noches-de-sal-david-mateo-edici%C3%B3n-r%C3%BAstica.html  

 

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Trilogía del fuego

blog_Mar de tinta - 5 September 2018 - 10:37am
El escritor sueco Henning Mankell (1948-2015) dejó huérfano a su personaje más icónico, el detective Kurt Wallander. Pero este magnífico autor cultivó otros géneros, como el teatro y la novela juvenil. En El Mar de Tinta hemos seleccionado, de entre todas las novedades destinadas a estos últimos que ofrece Siruela, la “Trilogía del fuego”. Tres […]

Escape Claws, de Ángela Yuriko Smith

blog_ Athnecdotario incoherente - 26 August 2018 - 9:25am

Por Soraya Murillo.

Es siempre difícil cuando toca reseñar u opinar sobre el texto de un amigo escritor. En cierta forma te hiciste amigo suyo a través de sus obras. Luego fue escribirle para comentarle que lo admirabas y te gustaba lo que habías leído suyo. Con Ángela no debo convenceros de que leí un buen libro. No os muestro una novela, tampoco un relato continuo. Este libro comienza con un prólogo del terapeuta de la autora, indicándonos de qué se trata. Luego seguiremos con el de la propia Ángela Yuriko Smith. En este libro, cada pequeña narración de los hechos va acompañada de poemas relacionados con ellos, mezclando lo real y lo figurado, haciéndonos imaginar lo que fue su propia infancia.

Me gustaría saber si cuando un autor escribe, siente realmente qué está escribiendo. No sé, escribir no es en sí un trabajo. Las historias ya están allí, flotando en un lugar que ellos no pueden ver. Se sientan frente al procesador, sus dedos tocan las teclas y pienso que en ese momento dejan de existir como personas. Las palabras simplemente aparecen cobrando vida propia. La historia es ya independiente de ellos.

Pero este no es el caso. Aquí, nuestra autora viajará de vuelta al pasado. Nos narrará que proviene de una familia okinawense con muchos secretos, donde su tatarabuelo los maldijo. Sería su abuela quien le contaría que las mujeres, por culpa de esa maldición, estaban predestinadas a ver lo que para el resto de los mortales continúa oculto. Exponiendo con una gran lucidez aquello que quedó en los profundos abismos de la soledad de una niña.

¿Qué encubren los entes que la perseguían? No lo sé, cada uno sacará conclusiones de su propia experiencia lectora. Ella extrae lo que la hace sufrir, compartiéndolo con todos para que los que también sufren o sufrieron sepan que no están solos y que hay solución. Es una historia dura, a la vez que aterradora, porque nos la narra una niña que vivió entre gritos y grandes silencios, casi en un total abandono por parte de sus padres, junto a un don que creía tener atormentándola de forma inhumana.

En el inicio del libro deja claro que duda de muchas cosas; ella misma no recuerda dónde empieza lo que en realidad vio de lo que creyó ver, dejando lagunas difíciles de rellenar. Cada casa en la que vivió parece especial, como si esas viviendas atrajeran a su familia o eran ellos las que las hacían diferentes. No debe ser fácil mirar al cielo nocturno desde una habitación donde temes al monstruo que entrará otra noche. Hay que ser muy valiente para buscar las estrellas que brillan, esperando encontrar algo de paz en tus pensamientos.

Escrito con una sensibilidad a flor de piel, como lo sintió nuestra autora, intentando transmitiros el horror y la esperanza. Sin duda lo mejor de todo son los poemas, que llevan el sabor del haiku japonés que sigue brotando de su sangre.

 

Desde el principio

luché por escalar

con los dedos ensangrentados

mientras escarbaban en las rocas

entorpecidos por algo más que el dolor,

buscando a tientas un asidero.

Deseé tener garras para escapar.

Lo logré con tan solo lo que tenía…

 

Personalmente me impactó este verso, que en sí lo dice todo. La gente pone fotografías, momentos de su infancia en los cuales fueron felices; pero hay una realidad: muchísima gente no lo fue y no desearía por nada del mundo volver a vivir aquellos momentos. Aquí tenemos una de esas historias, un escape, una huida hacia una vida mejor. No es fácil, lo sé, por eso admiro este pequeño libro de no más de sesenta páginas. Ella una vez me dijo: Gracias a mi madre supe cómo ser una buena madre… en eso consisten los escapes, en marcharse y no cometer los errores de ellos.

Estoy segura de que gustará su historia, sus poemas y su valentía. Ángela desea que abráis las puertas de par en par, sin miedo. Así cruzó ella al otro lado y allí os espera para que entendáis que debéis vivir otra vida: la vuestra.

Presencias imposibles, sótanos que revientan puertas, pequeños recuerdos pertenecientes a personas fallecidas, casas que parecen vivas y una niña que tenía miedo a gritar.

https://www.amazon.es/Escape-Claws-Angela-Yuriko-Smith/dp/1547255668/ref=asap_bc?ie=UTF8

 

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La quinta fase de la luna, de Sergio Gaut vel Hartman

blog_ Athnecdotario incoherente - 25 August 2018 - 1:45pm

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy vengo con una de las reseñas que más quebraderos de cabeza me ha ocasionado en todos estos años que llevo metido en esto de hablar sobre mis lecturas, pues creo que hasta la fecha, jamás había topado con una obra tan inclasificable, extraña y difícil, no ya solo de explicar, sino incluso de asimilar. Y ojo, no estoy diciendo que no sea un buen libro. Ese es el verdadero problema, el no ser capaz de discernir si me ha gustado o no. Entre la genialidad y la locura hay una línea tenue, pero visible en la mayoría de casos y lo que sucede con La quinta fase de la luna es que alguien ha borrado ese límite, se ha desvanecido o lo han eliminado a escobazos, y el autor se pasea de un lado a otro sin mirar donde pone los pies y sin importarle un carajo en que lado se encuentra.

Todos conocéis mi fascinación por lo onírico, por lo surrealista e incluso, por el absurdo. Son modos muy personales de alcanzar un objetivo, de contar una historia, jugando con la capacidad del lector para sacar a la luz la cuestión, el motivo, la razón última, que se halla enmarañada entre sus formas, por poco convencionales que sean. Tras el aparente disparate, tras el simbolismo, tras el juego que se nos propone, uno espera hallar un propósito y lo que me ha sucedido con esta antología con algunos de sus relatos, es que no he sabido desentrañar cual es.

Atentos, que no se me malinterprete: Sergio Gaut es un autor como la copa de un pino. A nivel narrativo, demuestra un don poco habitual para retorcer las cosas, lo que hace que el lector se entregue por completo a la historia, fascinado por su capacidad creativa y por las ganas de aceptar su juego. Atrevido, divirtiéndose como un enano dándole vueltas a la manivela de la máquina de triturar lo obvio y evidente. El tema es que no contento con ello, el autor considera que eso es poco y se le ocurre meter el resultado en un puchero y añadir sin mesura todo aquello con lo que puede arramblar en la cocina, o sea, toda neura que se le pasa por la cabeza, removiendo con el cucharón hasta que la mezcla queda bien espesa y nos lo sirve sin dejar reposar, mientras se sienta frente a nosotros, sonriendo como un lunático y esperando a ver si rebañamos el plato, nos pillamos un ciego de cojones con el mejunje o morimos envenenados a la primera cucharada. A él le da lo mismo, pues su labor termina en cuanto el plato está ante el comensal, pero parece disfrutar del momento.

Ese es el gran problema de esta obra. Que no hay ninguna receta. Sergio se pasa cualquier norma o formalidad por el forro y hace lo que le da la puta gana, obligando al lector a tragar. Ese es un juego peligroso, pues si no hay unas pautas, una meta definida, el desconcierto se adueña de todo y eclipsa el resto, dejándonos masticando y sin saber si podremos engullir. Solo el tono desenfadado, la ironía y mordacidad que se desprende de los relatos, sirve de atenuante cuando se nos hace bola. Ese es su gran acierto, el usar el humor, por más extravagante, negro, corrosivo y sarcástico que sea.

No ocurre con todos los relatos. La mayoría de ellos, manteniéndose fieles a su condición surrealista y jugando con la sátira y lo absurdo, mantienen una coherencia interna, tienen un sentido final, obligan a la reflexión y resultan brillantes. En resumidas cuentas, la antología es pura crítica social, política, religiosa y antimilitarista (las barbaridades cometidas durante el régimen totalitario y dictatorial tienen un papel trascendental en la obra), y pese a que se nos vende como un recopilatorio de relatos de ciencia ficción atípica, creo que no se puede clasificar como tal, siendo como es un compendio de relatos donde la fantasía toma las riendas y galopa hacia territorios donde la lógica deja de tener sentido. Las críticas surgen cuando nos topamos con el resto de relatos, puro disparate, en los que uno no sabe a que atenerse ni el propósito que tienen. Cuando el lector es incapaz de encontrar un sentido a lo que lee, de comprender que es lo que el autor pretendía con su historia, cuando el texto es una sucesión de palabrería y despropósitos que no van a ninguna parte o al menos, somos incapaces de verlos por nosotros mismos, uno de los dos ha fracasado en su misión.

Insisto. No juzgo al autor ni me atrevo a hacerlo con su obra. Expongo las sensaciones que me ha generado su lectura. Hay cosas que me han encantado. Hay otras que no me han gustado nada. Y las más, que ni siquiera he entendido. Hay relatos con una profundidad arrebatadora, bajo esa fachada de disparate y ahí es donde el autor se luce con todo su arte y saber hacer. Hay otros que no sé ni como describirlos, ni que demonios pretendía Sergio con ellos, si es que tienen algo más que pura verborrea desquiciada, algo de lo que no dudo, pero que en mi caso, se ha quedado en eso, en puro dislate. Como digo, puede que el problema sea mio, de mi incapacidad por sacarles el jugo, de mis propias limitaciones. No lo descarto en absoluto. El resultado final, es que no puedo decidir si el libro, como tal, me ha gustado o no. Sigo todavía indeciso y eso es tan molesto como extraño. Admito, sin embargo, que enfrentarme a él ha sido toda una experiencia.

A diferencia de lo que supuso para un servidor su anterior obra publicada en nuestro país, esa maravilla hilarante y demencial que fue Avatares de un escarabajo pelotero, en la que todo lo surrealista tenía una consistencia palpable y una historia que contar (dentro del absurdo de su premisa), aquí uno debe tratar relato a relato, como pequeñas criaturas extravagantes que remolonean zumbando a nuestro alrededor, tan distintos entre si, que no se ven como algo palpable, sino como fogonazos independientes, insectos errantes que uno observa con su lupa o aplasta de un manotazo, si no le pican antes.

En definitiva, La quinta fase de la luna es una obra difícil de clasificar. Por esta vez, voy a ser un cobarde (o alguien con sentido común) y me voy a mantener al margen. Ni la voy a recomendar ni voy a echarla a los leones. Solo me atrevo a decir que si queréis probar cosas distintas, si os gustan los retos o simplemente confirmar o refutar mis impresiones, estos once relatos os esperan desafiantes, burlándose sin pudor. Si el libro ha despertado vuestra curiosidad, adelante, siempre bajo vuestra responsabilidad, por vuestra cuenta y riesgo. Y mantened la mente abierta en todo momento. Ya me diréis…

La quinta fase de la luna

Sergio Gaut vel Hartman

Editorial: La máquina que hace ping

https://lamaquinaquehaceping.com/producto/la-quinta-fase-de-la-luna-sergio-gaut-vel-hartman/

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Basado en hechos reales, de Luis Martínez Vallés

blog_ Athnecdotario incoherente - 15 August 2018 - 10:30am

Por Soraya Murillo.

Siempre he creído que las historias de terror de la vida real nos atraen por curiosidad morbosa. Leemos una historia de fantasmas de ficción y nos estremecemos, pero en el fondo de nuestras mentes sabemos que es fingida, por lo tanto, segura. Las historias reales, las verdaderas, tienen pequeños tentáculos que se enganchan a nuestra imaginación permaneciendo incluso cuando el libro está terminado. Hemos dado un paseo por un lugar oscuro, sabemos ahora que ese lugar existe, traemos los recuerdos con nosotros…

Debatimos si deberíamos ver por nosotros mismos estas cosas, pues no podemos decir que es una historia real sin pruebas. Y a la gente le encanta ver lo real: por eso estiramos la cabeza para ver un accidente mientras pasamos…

Basado en hechos reales es un magnifico ensayo que consta de treinta y tres historias documentadas. Ningún caso ocurrido en España, ya que eso lo dejó para una futura segunda parte del libro. Se basó en los hechos, digamos, más famosos. Tanto, que fueron llevados al cine y a la novela.

Cada suceso será narrado con varias páginas de más o menos extensión, pero todos constan de tres partes: A destacar de la película, opinión de la película y la historia real, acompañando con notas a pie de página explicativas, imágenes de los protagonistas reales, de los actores, directores, de la portada del libro (si lo hubiera), cartel en que se anunció la película en el cine y recortes de prensa de la época en que sucedió lo que nos narra. Para dejarlo claro: hizo un tremendo trabajo informativo tanto escrito como visual.

No vais a tener la sensación de que estáis leyendo algo de la wiki, eso descartadlo, pero ya. Es el trabajo de un escritor que ama esta clase de casos y Dios sabe desde cuándo se dedica a leer sobre ellos, para saber tanto. Me he quedado impresionada. Hasta cada capítulo tiene su propia ficha. Es verdad que las películas necesitan escritores para sentar las bases de la historia y como es algo real, pueden ir allí en lo físico y construir sobre lo que ya existe. Eso es lo que hizo nuestro escritor, arrancó desde el origen de todo lo que sabía (hasta para buscar algo debes conocerlo primero), dejándonos este libro, digno de los mejores ensayos que he leído.

Comentarios de los directores, sin ser capaces en muchos casos de darnos una respuesta a lo que sucedió y llevaron a la gran pantalla. Explicándonos los cambios entre lo que en realidad ocurrió a cómo él lo llevo al cine. Declaraciones de los actores, la forma en que vivieron el papel del asesino o las víctimas, llegando incluso a justificar al propio asesino. Luis Martínez nos comentará qué le pareció a él la película, recomendándola o no, con un dictamen preciso de las actuaciones en los actores.

Sobre los hechos reales, sabremos del juicio y la sentencia a la que se sometieron. Exorcismos, asesinatos, secuestros, conspiraciones, posesiones demoníacas, mentiras, superación personal… esto y más encontrareis dentro del libro. Pero, repito, no se trata de leer casos que más o menos todos conocemos. Estamos ante un trabajo increíble, una documentación digna de un experto. Pocas veces he leído y tenido en mis manos algo igual, y mira que he tenido libros de este tipo, pero este trabajo es excepcional, único.

La mayoría de veces los hechos reales se suelen modificar y dramatizar hasta desvirtuarlos casi por completo. Pienso que en teoría, los “hechos reales” solo los pueden narrar sus propios protagonistas; si no es así, el autor está haciendo un ejercicio de ficción por mucho que intente ajustarse a los sucesos. Pero, como ya dije anteriormente, el autor se esforzó elaborándolo con una fidelidad que se va muy poco, apenas nada, de lo que en realidad sucedió.

Es difícil destacar entre todos los “hechos” los más interesantes. Personalmente, destacaría el primero de ellos, por ser uno de los casos que desconocía: Alain Lamare, el gendarme asesino. Poco conocido porque el gobierno francés, al ser el asesino un gendarme, le dio vergüenza enseñarlo a los medios. También destacaría el titulado: El asalto sexual y paranormal de Doris Bither. Historia más conocida por su título en novela, El ente de Frank Felitta. El Misterio del Mary Celeste, uno de los barcos “fantasmas´´ por el que siempre he tenido mucha curiosidad. Pero el resto de historias son igual o más interesantes, y todo ya se valorará por los gustos de cada lector.

Opta al premio Ignotus en ensayo para este año y, joder, no me extraña que esté ahí. Es más que digno de ganarlo. Pocas veces me meto en estos asuntos, pero cuando algo destaca con esta calidad, no puedo decir otra cosa que la verdad.

Comento, opino de cada libro que leo, creyendo que merece mi tiempo dejar unas letras. Este ensayo se lo merecía, no puedo hacer otra cosa que recomendarlo.

Para finalizar, amigos lectores, recordar siempre que la ventaja de los “supuestos” hechos reales es que han sucedido en realidad, por lo que resultan más cercanos y plausibles. Si les ha pasado a otros, me puede pasar a mí. A ti. Y eso siempre nos implica más en la historia.

https://dilatandomenteseditorial.blogspot.com/2017/11/basado-en-hechos-reales-de-luis.html

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Perros y lobos, de Hervé Le Corre (Reservoir Books)

blog_ Athnecdotario incoherente - 13 August 2018 - 8:45pm

Buenas tardes, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy os voy a hablar de Perros y lobos, de Hervé Le Corre, un autor francés especializado en novela negra al que no conocía, pero del que me habían hablado muy bien.

Franck sale de la cárcel tras cumplir condena, no quiso delatar a su cómplice en un atraco: Fabien, su hermano mayor. Lo acoge en su casa Jessica, la novia de Fabien, esperan su regreso de España, adonde fue a cerrar un negocio. Pero el lugar al que llega Franck es una asfixiante vivienda que debe compartir con la familia de Jessica y un perro amenazador.

Entre los pinos de las Landas de Gascuña, lejos de Burdeos, el verano trae un calor denso, húmedo y malsano que despierta los más bajos instintos. Además, una banda violenta hostiga a Jessica y su familia. Cuando salgan a la luz los motivos reales de la ausencia de su hermano, Franck dejará de una vez por todas su disfraz de perro dócil y se convertirá en un lobo despiadado.

La verdad es que las referencias eran ciertas y que ha sido una buena lectura, aunque aclaro también que en cierta medida, varias de ellas exageraban al respecto. Y es que la novela que nos ocupa, a nivel argumental, no sorprende y la historia que nos cuenta  (siempre con matices), nos resulta familiar y sin llegar a resultar predecible, si intuimos que las cosas pueden ir en tal dirección.

Dejando este aspecto a un lado, hay dos puntos en los que la obra si destaca y el principal de ellos es en la ambientación y la atmósfera malsana que logra crear. Asfixiante, opresiva de un modo angustioso, claustrofóbica, en un escenario que tiene tanto peso en la trama que se convierte en una suerte de personaje más e influye de tal forma en el ánimo (del protagonista y del propio lector), que uno se siente agobiado, atrapado en una trampa, en una jaula sin barrotes, pero que nota a su alrededor, cercándolo y condenando su futuro. El calor, las moscas, el tedio. La casa misma no es un hogar, solo un refugio en el que se cobijan las alimañas, un edificio decadente, rodeado de neumáticos viejos y chatarra. La caravana, una celda con vistas, donde el protagonista se resguarda tras unos milímetros de chapa bajo el sol abrasador. Lo cotidiano convertido en pesadilla, que se repite. El silencio, aterrador, como preámbulo de desdicha. El tiempo no pasa. Todo languidece. El ánimo, las fuerzas, la paciencia…

El otro punto a resaltar es la creación de los personajes. Hervé hace aquí un trabajo magnífico, retratando a cada uno de los miembros de esta familia disfuncional de manera magistral. Lo vulgar, lo marginal, lo cruel…Todo ello, en principio, disfrazado de falsa normalidad, que se cae a pedazos en el momento que uno se fija en las costuras y los remiendos, descubriendo lo que hay debajo. El Viejo, un zorro, charlatán,  y siempre con sus chanchullos, alguien mediocre en el sentido más ofensivo del término, metido en trapicheos y buscando siempre sacar algo de provecho. La madre, una arpía alcohólica, resentida con todos, amargada y resignada a ser quien es y vivir como vive, buscando herir para sentirse viva. Jéssica, la hija de ambos, una serpiente. Seductora, caprichosa, pecado y lujuria. Locura y desfase, drogas, sexo y alcohol. Desequilibrada, manipuladora en extremo y con tendencias autodestructivas. Cualquier método es bueno por salir del infierno, sea cual sea el precio a pagar, aunque sea el condenarse a si misma. Escapar, huir hacia ninguna parte, hacia ningún lugar, pues ella misma es parte implícita de ese averno y lo lleva consigo allá donde va.

Una familia en la que todos son culpables, ruines y mezquinos, en el que no hay lugar para el amor, el cariño ni nada que no sea los intereses de cada uno, pero condenados a permanecer juntos, a soportarse a duras penas, a seguir en esa mentira de la que no saben como escapar. Violencia, impulsos, ambiciones y traición.

Rachel, la niña muda, rara y extravagante, una flor en el estercolero, sumida en su propio mundo, utilizando esa especie de autismo como coraza ante la inmundicia que la rodea. El hermetismo para suplir el afecto, para paliar los episodios de furia de su madre, el abandono y el desapego. Su aparente fragilidad no es tal, hay fortaleza en ella, hay valentía en su corazón, aunque sea evadiéndose de la realidad.

Y el perro. Ese can negro. La mascota que no es tal, traicionera, astuta, que deambula por la propiedad. De alguna forma, es el propio reflejo de la familia que la acoge. Siempre vigilante, con esa mirada que denota inteligencia y maldad.

El perro no siempre es el mejor amigo del hombre. Ni el lobo logra siempre comerse a Caperucita, sobre todo si esta resulta ser más feroz que él, más cruel y ladina.

Creo que estas dos frases resumen el libro a la perfección. Así que poco más puedo añadir a esta reseña. En todo caso, solo recomendaros que le echéis un ojo, porque de verdad que vale la pena.

Lo pasaréis mal. Sentiréis el agobio, la angustia, la opresión que siente el protagonista, cuando esa calma chicha se convierta en vuestro día a día. Cuando el calor y las moscas os hagan resoplar. Cuando el sudor empañe vuestra vista y os preguntéis que coño hacéis aquí, en esta espera eterna, en medio de ninguna parte. Y cuando descubráis la verdad, lamentaréis no haber mordido la mano que os daba de comer.

https://www.casadellibro.com/libro-perros-y-lobos/9788417125578/6409486

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El otro lado, de Carlos Navas

blog_ Athnecdotario incoherente - 11 August 2018 - 10:36am

Por Soraya Murillo.

Vamos a leer una novela de terror y misterio bastante peculiar. Consta de trece partes, tres epílogos y varios extras. Hay capítulos que parecen más un expediente y las llamadas telefónicas que se incluyen, las escribió con la misma presentación de su otro libro “La última habitación“. Narrada en tercera persona, nos situará en un pequeño pueblo montañoso estadounidense llamado Lost Signal, rodeado de innumerables bosques de árboles tan altos que en algunos lugares, apenas llegan los rayos del sol y todo se envuelve en una siniestra oscuridad. El mismo lugar donde se rodó el film “El proyecto de la bruja de Blair“.

No es un bosque normal. Los senderistas hablan de olvidadas leyendas en el sendero de ” la piedra negra“. Corinna Sanders es la nueva forestal que despertará gritando en una habitación del ala este en Southern Maryland Hospital Center. A su mente regresarán lo que parecen ser confusos recuerdos en el sótano de un médico forense. Pronto descubrirá una extraña habitación conocida como “el cuarto de las poleas“. Comenzará a dudar de su estado mental y creerá tener alucinaciones. La doctora sospechará si es una mujer que sufrió un accidente o en realidad es “uno de ellos…”

Mientras tanto, en el interior del bosque donde algo te susurra al oído, cerca de “la casa del agujero negro“, ha desaparecido un excursionista.

Tener miedo es como una experiencia cercana a la muerte pero de manera segura y controlada. El miedo en cierta forma renueva nuestra capacidad de vivir. Despierta al superviviente en nosotros. Para mí, un escritor tiene éxito cuando al leer su historia me remueve algo en el interior. Si no, la historia será solo una emoción momentánea y seguirá todo igual, como si nunca hubiera existido. Carlos Navas está empezando en este difícil mundo de la escritura y entiende lo difícil que es destacar por encima de otros. Yo ahora mismo lo estoy valorando desde ese escalón donde se encuentra y me gusta lo que encontré en su forma de escribir. Su miedo, su manera de transmitirlo, de llegar a mí como lectora, me convenció dejándome la idea al cerrar el libro de que había leído algo bueno.

Es verdad que fui lectora cero de la obra en su día, siendo ahora la segunda vez que me adentraba en ella, pero sigo pensando que narró un miedo digno de ser leído.

Ansiaba saber más mientras avanzaba en la lectura. Desarrolla una trama que va desenredándose según avanzas; da la sensación que estás leyendo varias historias diferentes, pero en realidad es la misma en otros escenarios. Mantiene muy bien el pulso en las escenas de más terror con un estilo casi visual, algo pulp, donde quiere que la sangre y la manera de morir os deje una impresión difícil de olvidar. No solo pensó una buena historia, si no que supo trabajarla tanto en escritura como en láminas con dibujos para ayudaros a ir entendiendo.

Hay que valorarle ese trabajo, en unos tiempos en que todo se saca rápido y con prisas para enseñar nombre. Situó la historia en los USA y creo que hubiera funcionado igual de bien aquí en España, pero cada autor tiene sus ideas y yo eso lo respeto. Terror y misterio explorando el suspense, llevando a su personaje principal, Corinna, a situaciones rozando el límite de la cordura. Desea que mientras estéis dentro de la historia sintáis la necesidad de vez en cuando de mirar por encima de vuestro hombro… Hay una gran diferencia entre su primer libro “La última habitación“, y este segundo. Le he visto más maduro, más seguro, consciente de que tenía una buena historia que narrarnos y deseaba dejarla bien. No hay duda de que lo consiguió.

Vais a leer una muy buena novela de miedo, de alguien que se toma muy en serio su trabajo como escritor y lo hace bien, muy bien. Si sois amantes del terror os recomiendo este libro entre lo real y lo de “el otro lado…”

https://www.amazon.es/otro-lado-Carlos-Navas-Martínez-Márquez/dp/1548003743

 

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El amor de un idiota, de Tanizaki Junichirō (Satori Ediciones)

blog_ Athnecdotario incoherente - 5 August 2018 - 9:39am

Por Soraya Murillo.

La historia que vais a leer es una novela publicada por entregas entre 1924 y 1925. El relato fue recibido por los más jóvenes como un soplo de aire fresco, en un momento en que las mujeres comenzaban a independizarse y en cambio, escandalizó a la generación más conservadora. La presión de este sector consiguió que el periódico retirara la obra de sus páginas. Por entonces ya era tan popular y contaba con tantos lectores que la revista Josei retomó su publicación. En 1947, con los cambios que trajo la derrota, fue cuando se editó en formato libro.

Naomi es una chica japonesa de quince años y de clase baja, que trabaja de aprendiz de camarera. Jōji tiene veintiocho años y es ingeniero. Desde un principio se siente atraído por los rasgos casi occidentales de la chica. Él le ofrece cuidarla, tomarla bajo su tutela dándole la educación que le fue negada, para más tarde casarse con ella. Naomi acepta.

Jōji nos relata en primera persona toda la historia, lo que será su vida en común en unos años en los que Japón cayó rendido a las modas occidentales. No vamos a leer una especie de Lolita; esto es distinto, porque desea educarla. Es algo más parecido a la obra de Shaw, Pigmalion. Aquí no hay esa perversión (por decirlo así) que tenía la novela de Nabokov. Jōji no espera nada sexual por parte de la chica ni siquiera se plantea el sexo ni el contacto físico. Lo que desea de esta relación es dar un cambio en su vida, sentir desde el respeto cómo se convierte en una mujer digna de sentirse orgulloso de ella. Pero Naomi tiene otros planes.

Naomi está al borde de una nueva era. Las mujeres de su pasado estaban atadas a muchas tradiciones que las mantenían en un estado de ciudadano de segunda. Todos sus deseos personales se reservaron para el bien mayor: el honor de sus familias y hogares. Naomi quiere probar la libertad, los placeres del mundo occidental. Esto ha despertado deseos egoístas en ella, según los estándares tradicionales. Ha descubierto el poder de la feminidad aprendiendo a manipular su mundo para que así sea. Jōji al ceder a sus demandas, cambió los roles tradicionales de hombre y mujer en Japón: ahora es el subordinado. Ella es la seductora arquetípica, una súcubo, una sirena, que ha utilizado ese poder de mujer para remodelar su mundo a su manera.

La diferencia de edad no es importante. Al fin y al cabo, hasta en Occidente una mujer con la menstruación ya podía contraer matrimonio. Pero sí hay cierto fetichismo con esa atracción que Jōji tiene por los rasgos y la piel occidental, tal vez en parte debida a que los occidentales en ese momento tenían supremacía mundial y eran considerados, en cierta manera, superiores. Y los asiáticos de segunda clase, por tanto.

No es un tipo de novela romántica ni busca ninguna enseñanza moral en la historia; yo diría que nos avisa o nos advierte de cómo puede acabar el recatamiento, lo reprimido. Creo que no causa los mismos sentimientos si es leída por un hombre o una mujer. Es verdad que ella más que una mujer moderna, es egoísta y cruel. Los besos nunca son de amor y parece que con ellos succiona la personalidad de Jōji . Pero: ¿acaso no fue él quien la buscó, quien quiso llevársela a su vida? Me recuerda en cierta forma cuando hacemos un favor a alguien y luego nos dice aquello de: “Bueno tú lo hiciste porque quisiste, nadie te obligó”.

Nuestro autor nos narra la historia en un lenguaje sencillo. No usa grandes palabras y adornos para dar valor a su relato, comunicándose casi como un suspiro para que la podamos entender.

La historia no es triste. Hay diálogos muy divertidos, con los cuales llegaremos a esa relación de amor odio con ella. Pero sabremos cómo se siente alguien derrotado y humillado, al perder su dignidad llegando al fondo de la abyección.

El amor de un idiota” nos contará una maravillosa historia inolvidable, que mucha gente ha vivido y vivirá, porque siempre hay personas que desean dominar y otros que lo entregan todo a cambio de nada.

http://satoriediciones.com/libros/el-amor-de-un-idiota/

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Un verano entre libros: recomendaciones de LIJ

blog_Mar de tinta - 3 August 2018 - 7:49am
En El Mar de Tinta estamos concienciados de que fomentar la lectura desde edades tempranas es necesario y vital. No sólo como forma de aprendizaje y desarrollo inteligente, sino como fuente de diversión inagotable. Con este propósito, les dejamos nuestras recomendaciones veraniegas: un surtido de lecturas para prelectores hasta adolescentes. Mujercitas Louisa May Alcott Clásicos […]

CINE: The Void (El Vacío), de Jeremy Gillespie y Steven Kostanski

blog_ Athnecdotario incoherente - 2 August 2018 - 6:57pm

Por Santiago Sánchez Pérez (Korvec)

Al consultar la página de estrenos, este film llamó mi atención por dos razones: La primera por su escasa y extraña distribución. En Barcelona solo la encontré en las salas Yelmo, en V.O.S. y un único pase diario casi a las once de la noche. La segunda llegó cuando al echarle un vistazo al tráiler, me encontré con lo que parecía una mezcolanza entre varias películas de John Carpenter y un nivel de casquería bastante generoso.

La originalidad no es su punto fuerte: Un sheriff encuentra a un hombre herido en la carretera y ante la gravedad de su estado, se dirige hacia el hospital más próximo, un centro a punto de ser cerrado por un incendio y que por lo tanto se encuentra muy corto de personal. Para terminar de complicar las cosas, los miembros de una secta rodearan el centro con muy malas intenciones. Sí, parece un remake de “Asalto a la comisaría del distrito 13”, aunque ese argumento con algunos cambios sería más o menos similar al de películas como: “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero (1968), “Nido de avispas” de Florent-Emilio Siri (2002) o “Pradera de fuego” de Andrew Chapman (1998) por mencionar solo las tres primeras que se me han pasado por la cabeza.

Tampoco eso es algo que señale como un punto negativo. Hoy en día son muy pocas las películas que no recuerdan a otras anteriores. El aficionado al cine fantástico, suele estar familiarizado con el término “homenaje”, algo que puede ser un valor añadido, como el mono amarillo de “la novia” en “Kill Bill” de Quentin Tarantino (2003) que homenajea a la icónica prenda que vistió el actor Bruce Lee en la película “Juego con la muerte” de Robert Clouse (1978).

Luego tenemos films que casi parecen un remake encubierto de otros como por ejemplo el caso de las películas “Dreed” de Peter Travis (2012) y “The Raid” aquí más conocida como “Redada Asesina” de Gareth Evans (2011). ¿Plagio? ¿Casualidad? Sería complicado acusar a una de plagiar a la otra, ya que aunque el film de Evans se estrenó el año anterior, “Dreed” empezó su preproducción mucho antes. ¿Qué tiene que ver todo esto con el título que nos ocupa? Pues que sin duda The Void (El vacío), es uno de los films con más homenajes a lo largo de su apenas hora y media de duración, en especial a la obra de John Carpenter sobre todo y traerá a la mente del espectador aficionado a este tipo de cine títulos como “El príncipe de las tinieblas” (1987) y “Asalto a la comisaría del distrito 13” (1976) aunque el aficionado al cine de terror de los años 80 y 90, encontrará muchos más: “Horizonte final” de Paul Anderson (1997) , ”Hellraiser” de Clive Barker (1987) , “La cosa” de Carpenter (1982)… La lista sería bastante larga y eso es a la vez lo mejor o lo peor de la película según la disposición del espectador.

Como ya comenté, el argumento y situaciones sorprenderán poco al aficionado al fantástico a pesar de unos giros en ocasiones un tanto forzados (por no decir que están a dos pasos de caer en el ridículo). Así es fácil que algunos salgan con la sensación de haber asistido a un refrito cutre, a un corta y pega de secuencias de varios de los títulos míticos del cine fantástico de los años ochenta y noventa, sin demasiado sentido. Mientras que el espectador que acuda con la mente abierta y sabiendo a lo que va a exponer a sus retinas, disfrutará de una película con un buen ritmo, una gran ambientación y a un desfile continuo de homenajes a títulos míticos del género auxiliado por unos FX´s más que decentes (aunque en la parte final abuse un poco de la oscuridad). Las actuaciones no puede decirse que sean memorables ni creo que lo pretendan.

En resumidas cuentas: a mí me ha gustado, dejándome sensaciones similares a otra película que juega con cartas parecidas: “La cabaña en el bosque” de Drew Goddard (2012). Si no buscas un argumento sorprendente, sino simple entretenimiento y eres fan del cine fantástico de las últimas décadas, es muy posible que disfrutes de una película, que en mi opinión mereció mucho mejor trato por parte de las distribuidoras.

Más info sobre la película, AQUÍ.

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CINE: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

blog_ Athnecdotario incoherente - 31 July 2018 - 9:50pm

Tengo que darle las gracias a Lluís Rueda, escritor, editor en Hermenaute Ediciones, cinéfilo y buen amigo, por descubrirme esta jodida obra de arte: The Endless (El Infinito), de Justin Benson y Aaron Moorhead.

Un film tan arriesgado como imprescindible, con una atmósfera onírica y asfixiante, en algunos momentos realmente claustrofóbica, no por lo que se ve, sino por la sensación de paranoia que provoca en el espectador. Una fotografía nada convencional, inquietante, que funciona como un elemento más, en perfecto binomio con un guion que sobresale por méritos propios, alejándose de los clichés ya harto manoseados del género, para inducirnos en ese estado de desasosiego, con el que logra a la perfección sumergirnos en una situación de tensión creciente y absoluta, en el que todo, hasta lo más normal, nimio y natural, nos parece una amenaza, un peligro, algo que nos acecha y que se manifestará en cualquier instante. La supuesta normalidad se ve desde una perspectiva que nos chirría, en la que algo falla, se torna densa, casi surrealista, deformándose ante nuestros ojos incrédulos. Lo cotidiano, como aquello que nos inquieta, que nos hace desconfiar, mutando, transformándose en lo imposible.

 Horror, misticismo y ciencia ficción. El infierno es repetición, la imposibilidad de cambiar, de avanzar, de escapar de él. La confrontación entre el determinismo y el libre albedrío, esa comunión entre el terror existencial, los mitos lovecraftianos, la naturaleza cíclica de Samsara, el mundo de las sectas y la salvación, y la eterna pregunta de cual es nuestro papel en la vida que vivimos, si es que eso tiene alguna relevancia en el devenir del universo, resulta una propuesta atrevida y muy bien llevada, dando como resultado una experiencia opresiva y por ende, muy satisfactoria. Tenéis que verla. Con la mente abierta, dejando que os envuelva y os impregne, que contamine vuestra mente, teniendo en cuenta que no es una peli de terror al uso, sino un acto de contrición, no hacia dios, sino hacia uno mismo.

En mi opinión, es casi redonda. Casi. No alcanza la perfección por un motivo tan simple como absurdo. Esa escena final, para mi, totalmente innecesaria, pues priva al espectador de tomar su propia decisión, su propio desenlace, algo que creo que es lo que la película requería. Una sola escena, solo eso, le impide convertirse en una obra maestra. Quizás sea un detalle irrelevante, fruto de mis propias manías y preferencias, pero yo la hubiese eliminado del montaje final.

Por lo demás, ya os digo. Una obra imprescindible, que os calará, dejará poso y sobre la que rumiaréis y daréis vueltas, que no olvidaréis y a la que es probable que regreséis de nuevo en algún momento.

https://www.filmaffinity.com/es/film161501.html

El pájaro demoníaco y otros relatos fantásticos, de Satō Haruo.

blog_ Athnecdotario incoherente - 29 July 2018 - 9:53am

Por Soraya Murillo.

Satō Haruo fue uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa en el segundo cuarto del siglo XX. Es la primera vez que traducen sus obras al castellano. En las primeras páginas del libro podréis leer una biografía del autor. Esta antología reúne cinco relatos de sus primeros años escritos entre 1917 y 1929.

La casa del perro español, la obra que lanzó la carrera de Satō, será el primer relato que leamos. Antes de seguir la reseña quiero hacer un pequeño inciso. La literatura japonesa tiene siempre un carácter de enseñanza moral, por eso en estos relatos vamos a encontrar ese fondo. El Tao es el camino, no hay objetivo ni cosa por el estilo, simplemente escoger la senda. El protagonista vaga por un camino elegido por su perro, y está feliz y abierto a explorar cualquier cosa que la vida le traiga. Ese camino llevará a una casa la cual ya no pertenecerá a este mundo. Un cuento lleno de magia.

 El segundo relato se titula “Una hermosa ciudad“. Un pintor será quien nos narre la historia de una ciudad utópica que debería construirse en Tokio, pero para vivir allí sus futuros habitantes estos deberán cumplir ciertas condiciones. Un viejo arquitecto, el pintor y su amigo millonario serán los protagonistas. Sueños que a veces son el motor que impulsan a las personas a seguir viviendo. Ese fondo tan japonés de sumisión y aceptación, con cierta lección de que a veces la moralidad debe ser ignorada por el bien mayor. Está mal mentir, pero si influye para bien, ¿sigue estando mal?

 Llegaremos al tercero el que da título al libro “El pájaro demoníaco“. Más que un relato, tiene forma de leyenda. Quien nos la narre será un viajero japonés que un día exploró el interior una tierra salvaje. Nos adentraremos en el mundo de la superstición, y en cierta forma nos recuerda los juicios que se hacían en occidente a las brujas. Para los japoneses, un animal habitado por un espíritu, por lo general es un demonio que toma esa forma, pero temen más a quien pueda dominarles que al propio pájaro; al fin y al cabo, es el poder de la entidad y no los atributos físicos los que pueden causar daño. Un pájaro maldito, pero al final son siempre las personas las que causaron la tristeza. El niño encuentra belleza en el mundo natural, pero cuando la gente se involucra, el dolor sigue. Nuestra necesidad de poseer y dominar crea la desgracia.

 Hago un parón en estos maravillosos relatos. ¿Cómo podemos guiarnos a través del mundo difuso de la tradición oriental? La cultura oriental es rica en simbolismo. Cada color, relación y objeto en una historia, un mensaje en sí mismo. Por otra parte, es un pilar fundamental en la mentalidad japonesa, una de sus bases morales, el culto a los antepasados que los unen a su tierra. Para ellos, Japón no son sólo las islas, el territorio donde viven y se alimentan y hacen negocios o lo que sea como el resto en nuestros países: es la tierra ligada a los antepasados, donde quedan sus cenizas que se han unido a esa tierra y forman parte de ella. Por eso están conectados con el pasado, honrando a los ancestros, y tienen una creencia en una energía espiritual más unificada que abarca a todos las que conocemos en Occidente como distintas. En esta rica cultura nada es siempre malo o bueno, solo nuestras reacciones y respuestas lo determinan.

 Cuarto relato “El misterio del abanico”. En Taiwán en una ciudad que poco a poco se fue alejando del mar, la gente cuenta la vieja historia de una casa exótica en ruinas y la desgracia de sus habitantes. Un cuento tantas veces contado que al final terminó siendo un mito. El autor nos la narra como si de un relato típico de fantasmas chinos se tratara, pero como siempre la realidad supera la ficción y en si esconde una triste tragedia. El autor ha elegido usar la idea de un fantasma como una provocación, pero la verdadera historia es muy diferente…

Y cerraremos el libro con “Crónica de Nonchalant“. Los habitantes de los sustratos inferiores de una distópica metrópolis vertical del siglo XXIX, tienen la oportunidad de sentir el sol por primera vez en su vida. Pero lo que debería ser un acontecimiento de gran alegría acabará convirtiéndose en algo siniestro y penoso.

 Terminamos esta maravillosa antología de relatos que por primera vez podréis leer en español. Donde su autor lo dejó todo escrito con una prosa muy melancólica. No escribió para que nos identificáramos con algunos de los protagonistas, lo hizo para hacernos pensar de aquello que nos narró. Un libro que todo lector que se precie debería de tener en su biblioteca. En cierto modo, Satō Haruo nos convierte en amantes sin conocernos o tener contacto físico. Cuando un lector conecta con un libro de forma tan profunda como para sentirse marcado, el escritor supo lograr su propósito, llegar hasta nuestra alma. 

En silencio, de Marin Ledun (Off Versátil)

blog_ Athnecdotario incoherente - 28 July 2018 - 10:40am

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy venimos con un thriller que me ha dejado muy buen sabor de boca por su particular forma de tocar el género. Personal, en ocasiones tan intimista, que la historia que nos cuenta queda relegada a un segundo plano y lo que de verdad destaca es el tratamiento de la naturaleza humana y de la psicología de los personajes, de lo que sienten, de aquello que les empuja a actuar y comportarse como lo hacen, hasta el punto de que pese a mantener todos los elementos de una novela que encaja en lo de negra y criminal, yo la definiría, según las impresiones que me ha ido dejando durante su lectura, como un drama. Si, tal cuál. La fatalidad es una hija de perra que se cruza en nuestro camino de la forma más absurda y cuando eso sucede, sus consecuencias son imprevisibles. Cuando tu vida se derrumba, cuando has tocado fondo y no queda rastro de quien un día fuiste, cuando ya no tienes nada que perder, resulta imposible saber a donde te llevarán tus actos y cuáles serán sus consecuencias.

Admito que no había leído nada de Marin Ledun, y que fue esa sugerente y fantástica portada la que, junto a la breve sinopsis del libro, lo que me llamó la atención y ganas de hacerme con él. Una vez terminada su lectura, solo puedo decir que, pese a un apunte que mencionaré más tarde, me alegro de haberlo hecho, pues ha sido todo un descubrimiento. En él, se manifiesta de pleno La Gran Triada: Culpa, Castigo y Redención, algo que ya sabéis que me fascina, pues es uno de mis temas favoritos.

En Silencio, curioso título para una novela en la que el autor nos habla de un tema tan viejo como el mundo. La Venganza. En este caso, esta se manifiesta de forma violenta, no tanto a nivel físico como una vulgar vendetta a sangre y fuego (que también), sino de una forma retorcida, haciendo hincapié en el trauma psicológico de la estrella de esta función, Émilie, en su estado mental y en ese juego macabro y a ratos, absurdo, que se convierte en un vis a vis entre los protagonistas, un careo existencial a puerta cerrada en un escenario acorde para la ocasión, tan deprimente y desastrado que representa a la perfección su propia existencia. Una perrera, donde los animales gimen, ladran, muerden y se pelean, abandonados a su suerte. Un ambiente sórdido y decadente que refleja la propia condición humana de los personajes, enjaulados, cada uno a su manera, y enseñando los dientes, asustados y lanzando dentelladas como única defensa ante el miedo, confinados en una jaula que ellos mismos se han creado a medida.

Somos muchos los que pensamos que en ocasiones, cuando ocurren ciertas cosas, solo nos queda saldar cuentas, puro Talión. Ojo por ojo, diente por diente, que al resarcirnos encontraremos la paz. Para otros es todo lo contrario: la venganza no solo no cambiará nada, sino que nos cargará con una losa que arrastraremos para siempre, creando un vacío en nuestro interior que jamás seremos capaces de volver a llenar. Y es que la cuestión que se nos plantea la novela es trascendental: ¿Existe siempre un culpable o somos nosotros quienes decidimos que así sea?

Émilie es una joven que lo tenía todo. Vivía su vida como siempre había querido. Un presente maravilloso y un futuro todavía más prometedor. Ahora, es una discapacitada, alguien que depende de una prótesis para poder caminar, como resultado de un accidente de tráfico. Rota, hundida, ve como todo su mundo se desmorona. Su caída al infierno es absoluta. Se ahoga en un pozo de mierda existencial y cuando toca fondo, solo queda algo que la empuje a seguir viviendo: Ver arder el mundo.

Cegada por la amargura, Émilie necesita encontrar un culpable. En realidad, no es más que la búsqueda desesperada de hallar un motivo, de una explicación que responda a la gran pregunta:¿Por qué a mí? Una justificación, una razón. Algo a lo que poder exigir cuentas.
Ledun se vale de esta premisa para interrogar al lector: ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar en un caso así, cuando nuestra vida cambia de una forma tan terrible e irreparable?
El autor, sin apenas esfuerzo, va tensando la cuerda, dándonos información sin prisas, generando de forma en apariencia sencilla, una sensación de asfixia, a medida que vamos conociendo a Émilie, quien se va descubriendo como alguien muy distinta a la idea preconcebida que teníamos de ella al principio. Una víctima, si. Pero no del modo que pensamos. Alguien ofuscado, incapaz de razonar, con tendencias autodestructivas, obsesionada por saldar deudas y terminar con todo de una vez, sea cual sea el precio a pagar.
Utilizando con gran acierto sus herramientas, el autor nos habla sobre la soledad, la derrota, la angustia, el miedo y la ira… La depresión, la autocompasión, la incapacidad de aceptar los hechos, ni la culpa. Una culpa que nos corroe por dentro, pero que necesitamos exorcizar, sacar fuera, ponerle un rostro. Encontrar contra quien dirigir nuestra rabia, nuestro odio, nuestra impotencia. Cuando nos golpea la tragedia, necesitamos un culpable sobre quien descargar todo el dolor y frustración que se aloja en nuestros corazones. No podemos señalar a Dios ni al Destino como los causantes de nuestra desgracia, ya que ellos hacen oídos sordos a nuestros gritos y lágrimas. Libre albedrío, ser consecuentes con nuestros actos: Una putada, vamos.

Ese dolor se convierte en furia y esta, en obsesión. Rabia contra todo y contra todos, incluso contra nosotros mismos. Debe haber un responsable, alguien a quien acusar, a quien hacerle pagar. Contra quien clamar venganza y ver derrotado, purgando sus pecados y pidiendo clemencia. El castigo que queremos infligir, vomitar sobre él lo que llevamos dentro, ese fuego que nos enloquece y con el que quisiéramos arrasar con todo, incluido el propio mundo. No sabemos si será suficiente, si servirá de algo, pero es lo único que nos queda. Lo mismo sucede con el perdón, una palabra que nos viene grande, que no somos capaces de contemplar, que no tiene cabida porque nos deja desarmados, sin argumentos, echando abajo todos nuestros planteamientos y a la que tememos, porque es sinónimo de nuestros propios errores, de nuestra debilidad, de la derrota que supone comprender que hagamos lo que hagamos, nada cambiará nuestra situación, ni nos devolverá nuestras vidas, ni nuestro pasado. Y por último, la redención, una quimera que no queremos alimentar por que nos parece imposible, fuera de lugar, pero que en secreto ansiamos sobre todas las cosas. Negamos con lágrimas en los ojos, confusos, perdidos y desorientados, pero esa necesidad palpita en nuestro interior, un deseo inconfesable de aferrarnos a algo que nos salve de nuestra propia destrucción, ser capaces de sobreponernos, de aceptar lo ocurrido, de ser honestos con nosotros mismos y de abrir un resquicio de luz que nos permita seguir adelante con nuestra vida, por dura que nos resulte y por mucho temor que sintamos ante lo que nos depare el futuro. De vivir con ello.

Una pequeña joyita, más que recomendable, aún con sus defectos. Brillante, hermosa, aunque imperfecta, al menos en su desenlace. El cierre , aunque correcto y comprensible (y no digo que no sea acertado), me ha parecido flojo. Se queda en tierra de nadie, no se decanta ni se atreve, ni para bien ni para mal. Y a mi entender, lo que necesitaba la obra al finalizar era justo eso, uno de los dos extremos, sin medias tintas.
Salvo ese detalle, que como siempre digo es una simple observación personal según mi propio criterio y gustos, considero que es una novela muy, muy interesante y que deberíais tener en cuenta. Si queréis algo más que un simple thriller o una historia de venganza al uso, con esto disfrutaréis, os lo aseguro.

Echadle un tiento y ya me contaréis.

En silencio

Marin Ledun

Off Versatil

https://www.casadellibro.com/libro-en-silencio/9788494819155/6445798

 

 

 

 

Zambúllete en la lectura: libros para todos los gustos

blog_Mar de tinta - 27 July 2018 - 7:46am
El verano y las vacaciones son el momento perfecto para dedicar a esas lecturas que, por un motivo u otro, hemos ido dejando aparcadas. Con todo, si todavía no tienen claro con qué libro ocupar las largas tardes estivales, en El Mar de Tinta les ofrecemos algunas propuestas para todo tipo de gustos. No se […]

El Vosque, de Sergio S. Morán (guion) y Laurielle (dibujos)

blog_ Athnecdotario incoherente - 22 July 2018 - 11:37pm

Por Soraya Murillo.

Todo tiene su principio. En algún momento, aquello que era una simple idea acabó siendo un proyecto. Por si no lo sabíais, el Vosque comenzó como un webcómic, publicado capítulo a capítulo, gratis. Alcanzó cierto éxito y Gigamesh se fijó en ello. Ahora esos capítulos se encuentran reunidos en esta edición integral de la cual me enamoró su portada y esa V, que es signo inequívoco y declaración de intenciones. 

Narraba el escritor Lord Dussany en uno de sus libros que, más allá del bosque, se encuentra esa línea que separa aquellos campos que conocemos. Por lo tanto, seguid leyendo, no miréis atrás y pronto sentiréis otro aire más puro, perfumes desconocidos. Allí entre esas flores que antes no estaban, esas gotas de rocío tan antinaturales… vale, estamos ahí, entramos en el Vosque. ¿Verdad que no es el mismo cielo? Ya os podéis relajar dejándoos llevar por la lectura. 

El reino del Vosque dormía… literalmente. Esa noche tranquila y estrellada es asesinado el Viejo Olmo, Rey de los Árboles. La noticia llega a todos los rincones del reino. También al castillo de extraña arquitectura porque fue diseñado después de una noche de borrachera. Dos guardias forestales, Calderilla (hada de las flores con alergia al polen y ciertos problemas con el alcohol), junto a Quent (un alquimista al que se le va un poco la mano con los explosivos), intentarán descubrir quién asesino al Viejo Olmo. Deberán escuchar lo que cuenta una piedra y también dispondrán de la ayuda de Flora, una ecologista con un hacha que a veces lleva sucia de sangre…

Un reino maravilloso donde conviven humanos, elfos, hadas… y magia, mucha magia, aunque su Diosa lleva años muerta. ¿Será solo el Viejo Olmo la única víctima? ¿Qué hay detrás de ese asesinato? Para colmo es el cumpleaños del Rey ¿Afectará a su fiesta? 
Ahora ya cruzasteis, estáis en el reino del Vosque y debéis seguir leyendo para saber qué más secretos esconde. 

Me enganché desde la primera página a su historia. Es verdad que soy una amante de historias donde el bosque forma parte de todo; creo que no hay mejor lugar donde evadir la mente en una lectura. Las viñetas ayudaban, con un estilo un poco manga tanto en los personajes como en los fondos: Un modo sencillo, aunque eficaz en la narración, sin destacar excesivamente con el que veía todo aquello que los diálogos me contaban. Un reino un poco loco que me recordó en cierta forma al Medievo, aunque aquí es un reino gobernado por varios reyes diferentes. El Vosque es sólo uno de ellos, el gobernado por un rey humano que tiene como consejero a Cirano Gaia. Luego están los otros con sus costumbres, sus lenguas propias y ahí anda la buena de Amanda haciendo de traductora cada vez que llega un embajador.

Como nuestro rey del Vosque es humano, todo en sí nos recordará a las leyes que conocemos: Esa ardilla pidiendo la protección de testigos, preocupación por las especies, incluso cooperativas madereras y tráfico de influencias para talar. Todo eso hace que no nos sintamos extraños mientras vamos leyendo, pues en cierta forma parecemos nosotros, pero dentro de un mundo de fantasía. 

Según avancemos, nuevos personajes animarán la historia y también sabremos qué secreto esconden los que ya conocemos como personajes principales. Qué comen los elfos, en qué se convierte un hada cuando muere, todo ello será revelado. Diálogos que acompañan perfectamente a cada dibujo, unos más cortos que otros, pero sí lees lo que hay dibujado, las viñetas complementan para que no tengáis que imaginaros prácticamente nada. Me ha gustado su maravillosa historia y debía hablar de ella. Lo sé, porque desde la primera página crucé la línea y no regresé a mi salita donde leía hasta el final del cómic, permaneciendo en el interior de ese bosque hasta que terminé su lectura

Y eso (podéis darle las vueltas que queráis), debe ser el fin de cualquier cosa escrita: que te evada de donde te encuentres. A vosotros estoy segura que os sucederá lo mismo, seréis incapaces de dejar un capítulo a medias. No sé si eso lo he comentado, va por capítulos, seis en total. 

Os emocionaréis, pero sobre todo vais a reíros con las ocurrencias de este buen guionista. Hay partes en las que se me saltaron las lágrimas de la risa. Al final de cada capítulo veréis unos guiños de los autores de esta obra, en forma de muñecos, muy graciosos ellos dos. Habrá mil giros: no todo es lo que parece, total, desde siempre el peor traidor es en quien más confiabas. 

En definitiva, un buen cómic sobre la amistad, el amor, la avaricia, la traición y el respeto a la vida, donde ser diferente es sólo una forma más de ser un ser vivo. Con un final que no es tan final… ah, y un cerdilope que sale cuando menos te lo esperas. 

Un Vosque con unas ganas de vivir tremendas.

http://www.gigamesh.com/libro/79/el-vosque

 

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Sitges 2018: Avance de programación

blog_ Athnecdotario incoherente - 19 July 2018 - 6:42pm

Un artículo de Cristina Béjar.

 

Muy buenas Incoherentes, aquí estoy de nuevo para traeros noticias frescas sobre el evento cinéfilo del año: El Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges.

No sé bien cómo deciros esto, pero esta mañana lo he flipado muy fuerte con los tres nuevos nombres de invitados confirmados, que se suman a los anteriormente mencionados en este blog (Peter Weir, Pam Grier, Traci Lords, Helga Liné y Ron Perlman): Nicolas Cage, Ed Harris y John Carpenter.

Que igual decís: “Pues no es para tanto”, pero os aseguro que yo me he emocionado. Tres iconos de mi niñez/juventud, que puedo definir en tres películas: Leaving Las Vegas, Creepshow y Halloween.

Yo ya me he hecho con mi entrada para el concierto que ofrecerá John Carpenter el sábado 13 de Octubre a las 18 en el Auditori. Las entradas no son numeradas y son limitadas, sino me equivoco tienen un precio final de 42€.

Otra cosica que me ha gustado mucho es la reiteración por parte de Àngel Sala de la apuesta por parte del festival, a películas donde las mujeres son directoras, guionistas y animadoras, roles que tradicionalmente, han sido reservados por y para hombres. Esta actitud abierta y positiva me llena de orgullo y esperanza.

En lo relacionado con la película que abrirá el festival, aún no se sabe nada, sólo que no será “producto nacional”, sino que será extranjera y, según el director del festival, sabremos más la semana próxima. Y así sin más dilación os dejo con la chicha:

Nicolas Cage y Ed Harris recibirán el Gran Premio Honorífico en un Sitges que culminará con un concierto de John Carpenter

 

 

Nicolas Cage, uno de los rostros más populares de la gran pantalla, recibirá un Gran Premio Honorífico en Sitges 2018. El actor californiano, que inició su carrera a principios de los 80, ha protagonizado éxitos de todos los géneros, con una notable predilección por la acción y el thriller. Besos de vampiro (Robert Bierman, 1989), Corazón salvaje (David Lynch, 1990), Leaving Las Vegas (Mike Figgis, 1995), La roca (Michael Bay, 1996), Con Air (Simon West, 1997), Cara a cara (John Woo, 1997), Wicker Man (Neil LaBute, 2006), Kick-Ass (Matthew Vaughn, 2010) o las más recientes Dog Eat Dog (Paul Schrader, 2016),  Mom and Dad (Brian Taylor, 2017) Mandy (Panos Cosmatos, 2018), presentadas en Sitges, son solo algunos de los títulos que han marcado su trayectoria.

 

 

El actor, productor y director estadounidense Ed Harris recibirá el máximo reconocimiento del Festival, el Gran Premio Honorífico, que también obtendrá el director Peter Weir, anunciado anteriormente. La carrera de Harris, que empezó a finales de los años 70, está llena de éxitos y grandes interpretaciones en el fantástico, entre las que destacan Abyss (James Cameron, 1989), Apolo 13 (Ron Howard, 1995), La roca (Michael Bay, 1996), El show de Truman (Peter Weir, 1998), Una historia de violencia (David Cronenberg, 2005), o las más recientes Snowpiercer (Bong Joon-ho, 2013), la serie Westworld (Jonathan Nolan y Lisa Joy, 2016) o Madre! (Darren Aronofsky, 2017).

 

 

 

Una de las figuras esenciales del cine de terror de culto de las últimas décadas, John Carpenter, será uno de los invitados estelares de Sitges 2018, donde exhibirá su talento como compositor de bandas sonoras. Las partituras de La niebla, 1997: Rescate en Nueva York, La cosa, Christine, El príncipe de las tinieblas y muchos otros títulos –además de la mencionada La noche de Halloween– sumergirán a los fans en el universo único de Carpenter. Con este concierto, que ha sido posible gracias a la colaboración de Last Tour y se celebrará el sábado 13 de octubre en el Auditori Meliá Sitges, el Festival se abre a nuevas propuestas en el campo del fantástico. La venta de entradas está disponible a partir de hoy, a las 12.30h, a través de la web del Festival. Para acceder al concierto, de aforo limitado, no serán válidas las acreditaciones del Festival.

 

Sección Oficial

Sitges 2018 ofrecerá el mejor cine de género actual de todo el mundo. El Festival ya ha anunciado anteriormente la proyección de las últimas películas de Gaspar Noé, Lars Von Trier, David Robert Mitchell, Alice Rohrwacher o Pascal Laugier, entre otros, a los cuales se suma ahora una notable lista de títulos que harán las delicias de los fans.

La producción catalana El año de la plaga –adaptación de la novela de Marc Pastor L’any de la plaga– dirigida por Carlos Martín Ferrera, se presentará en la Sección Oficial de Sitges 2018. Coproducida por Televisió de Catalunya, la cinta está protagonizada por Ivan Massagué, Ana Serradilla, Miriam Giovanelli, Sílvia Abril y Juanra Bonet.

Las cinematografías iberoamericanas pisan con fuerza en la Sección Oficial de Sitges 2018. Los films Animal, de Armando Bo II, y Muere, monstruo, muere, de Alejandro Fadel, encabezan las novedades provenientes de Argentina. La colombiana Siete cabezas, de Jaime Osorio Márquez, y la portuguesa Diamantino, de Gabriel Abrantes y Daniel Schmidt, confirman el buen momento del género en estos territorios.

De Japón llegan Inuyashiki, de Shinsuke Sato, adaptación del manga de ciencia ficción Hiroya OkuLaplace’s Witch, la nueva incursión en el thriller de Takashi Miike, y Maquia: When the Promised Flower Blooms, el anime dirigido a cuatro manos por el realizador Toshiya Shinohara y la guionista Mari Okada, que debuta en la dirección.

El cine norteamericano de factura más independiente tendrá un peso destacado en la Sección Oficial con títulos como Elizabeth Harvest, de Sebastian Gutiérrez; Clara, de Akash Sherman; I Think We’re Alone Now, de Reed Morano, con Peter Dinklage y Elle Fanning; Nancy, de Christina Choe, con Steve Buscemi; Prospect, de Christopher Caldwell y Zeek Earl, y The Man Who Killed Hitler and then The Bigfoot, de Robert D. Krzykowski.

Sitges 2018 confirma el talento de directores que han pasado por el certamen en otras ediciones, acogiendo sus nuevas producciones. Es el caso del norteamericano Jim Hoskins, que sorprendió en el 2016 con The Greasy Strangler y vuelve ahora con An Evening with Beverly Luff Linn; el francés Quentin Dupiex, director de títulos como RéalitéWrong Cops o Rubber, que presentará Au Poste!; la polaca Agnieszka Smoczynska, directora de The Lure (Sitges 2015) con Fugue; el iraní Mani Haghighi (A Dragon Arrives!, Sitges 2016) con Pig, y el canadiense Colin Minihan (Grave Encounters, It Stains the Sands Red)con What Keeps You Alive.

 

Òrbita

La sección dedicada al thriller, la acción y la aventura se abrirá con Asher, de Michael Caton-Jones, protagonizada por Ron Perlman, que estará en Sitges para presentar la película y recibir un premio honorífico. También se presentarán Arctic, de Joe Penna, con Mads Mikkelsen; Galveston, de Mélanie Laurent, con Elle Fanning; Operation Red Sea, uno de los mayores éxitos de la historia del cine chino, dirigido por Dante Lam, y The Spy Gone North, de Yun Jong-bin.

  

Anima’t

Las últimas producciones de animación estarán en el Festival, que proyectará Chuck Steel: Night of the Trampires, de Michael Mort, una sátira del cine de terror; el film ruso en stop motion Hoffmaniada, de Stanislav Sokolov; el anime Liz and the Blue Bird, de Naoko Yamada, y la brasileña Tito e os pássaros, de Gustavo Steinberg, Gabriel Bitar y André Catoto.

 

Noves Visions

La sección Noves Visions presenta una selección de títulos que exploran nuevas vías narrativas, con una destacada presencia europea, como en el caso de Domestique, de Adam Sedlák; Ederlezi Rising, de Lazar Bodroza; Involution, de Pavel Khvaleev; Luz, de Tilman Singer, o The Invocation of Enver Simaku, del alicantino Marco Lledó Escartín. De Brasil llega O clube dos canibais, deGuto Parente. Asia también juega un papel destacado en la sección con films como el japonés One Cut of the Dead, de Shinichiro Ueda; el filipino Season of the Devil, de Lav Diaz y la coproducción entre Tailandia, Hong Kong y Japón, Ten Years Thailand, dirigida de form a conjunta per Apichatpong Weerasethakul, Aditya Assarat, Wisit Sasanatieng y Chulayarnnon Siriphol.

 

Panorama Fantàstic

Con un marcado carácter independiente, Panorama Fantàstic llevará a Sitges el terror más arriesgado. Uno de los films destacados es St. Agatha, de Darren Lynn Bousman, director de las entregas II, III y IV de la saga Saw y de títulos que han pasado por Sitges, como Mother’s Day11-11-11 Abattoir. Otro conocido del Festival, el mexicano Isaac Ezban (El incidente, Los parecidos) presentará Parallel. Otras producciones destacadas que se podrán ver en esta sección son A Rough Draft, de Sergey Mokritsky; Cam, de Daniel Goldhaber; Incredible Violence, de G. Patrick Condon; The Dark, de Justin P. Lange; The Liquidator, de Xu Jizhou o The Ranger, d e Jenn Wexler, muchas de ellas operas primas.

Brigadoon y Sitges Zombie Walk 2018

La sección Brigadoon anuncia la proyección de cuatro documentales destacados. Navajeros, censores y nuevos realizadores, de R. Robles Rafatal, centrado en el nacimiento y desarrollo del cine quinqui; Director Z, el vendedor de ilusiones, de Oskar Teixidor, sobre el cineasta vasco José María Zabalza; Goodbye Ringo, de Pere Marzo Font, sobre los míticos estudios de Esplugues City, escenario de multitud de spaghetti western, y La venganza de Jairo, de Simon Hernández, centrado en el realizador colombiano Jairo Pinilla, que visitó Sitges en la edición 2013.

En Sesión Especial podrá verse el capítulo El hombre que vendió su alma, integrado en la serie Mañana puede ser verdad y dirigido por Narciso Ibáñez Serrador en 1962 para la televisión argentina. Se trata de un documento televisivo recuperado y digitalizado recientemente. El clásico de Iván Zulueta, Arrebato, se proyectará en una nueva copia restaurada que se editará próximamente.

Brigadoon homenajeará al director italiano Umberto Lenzi –desaparecido el pasado mes de octubre– que en 2008 recibió el Premio Nosferatu. Entre las películas que se podrán ver, se encuentran La guerra del hierro (1983), Una droga llamada Hellen (1970) y La invasión de los zombies atómicos (1980). El Premio Nosferatu, como ya se anunció, recae en esta edición en la actriz alemana Helga Liné, que estará en Sitges presentando Terror (1963), de Alberto de Martino, y una sesión especial de El espanto surge de la tumba (Carlos Aured, 1972).

 

 

La tradicional Sitges Zombie Walk tendrá lugar este año el primer sábado del Festival, que será el 6 de octubre y volverá a ser una llamada para que los zombis de todo el mundo puedan recorrer las calles de la ciudad.

 

 

 

Sitges Industry Hub

Por segundo año consecutivo, el Festival contará con la Sitges Industry  graciasal apoyo del Àrea de Mercats Internacional de l’Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC) y de Catalan Films & TV. Se trata de un espacio de acogida y promoción de actividades dirigidas al sector audiovisual profesional, y un punto de encuentro entre los profesionales presentes en el certamen. Entre sus actividades hay mesas redondas, presentaciones, masterclasses y programas de promoción de otras disciplinas con tradición dentro del fantástico (literatura, videojuegos…).

El Festival acoge la cuarta edición del Sitges Pitchbox, el evento de pitching internacional organizado conjuntamente con la plataforma online Filmarket Hub. La convocatoria, que está dirigida a largometrajes de terror, ciencia ficción o fantástico en fase de desarrollo, estará abierta hasta el 29 de agosto. Siguiendo el relevo de Guillermo del Toro en la anterior edición, este año abrirá la sesión el actor y productor Ron Perlman.

La Blood Red Carpet, una iniciativa focalizada en la promoción internacional del talento actoral dentro de la producción audiovisual nacional e iberoamericana, llega también a su cuarta edición. El programa presentará tres actores, tres actrices y tres directores noveles seleccionados de acuerdo con su prometedora trayectoria. Laia Costa, Alejo Sauras, Miki Esparbé o Bruna Cusí son algunos de los actores y actrices que han participado en las pasadas ediciones.

El programa Sitges Taboo’ks, que cuenta con el apoyo de la Federación del Gremio de Editores de España y el Salón Liber, se presenta como un paraguas que acoge diferentes acciones entre la literatura y el cine. En la edición del 2018 se presentarán cuatro obras susceptibles de ser adaptadas al cine y un proyecto en vías de adaptación. En esta segunda convocatoria, se suma la entrega del premio de ciencia ficción de la UPC y la presentación de un study case de la mano de Planeta.

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) estrenó el curso pasado el máster Cine fantástico y ficción contemporánea, en colaboración con el Festival de Sitges. Después del éxito de la primera edición, ya está abierta la matrícula para la segunda, que comenzará en octubre.

 

Libro oficial

En su 51ª edición, Sitges dedica su libro oficial al director italiano Michele Soavi, el primer ensayo en castellano sobre la figura del maestro, un cineasta inconformista y siempre innovador. Editado por la Editorial Hermenaute y bajo el título Michele Soavi. Cineasta de lo macabro, la publicación repasa la carrera de uno de los realizadores más influyentes del cine italiano de terror reciente desde sus inicios como ayudante y aprendiz de Dario Argento.

El libro, elaborado por Gerard Casau, Manlio Gomarasca, Mike Hostench, Diego López, Lluís Rueda y Ángel Sala –con prólogo de Luigi Cozzi– incluye un estudio de sus films más emblemáticos (AquariusLa sectaEl engendro del diabloMi novia es un zombi, etc.) e incide en su etapa más desconocida como realizador en los márgenes del fantástico: thrillers policiacos y melodramas nutren su etapa posterior como director de televisión. Para muchos, Soavi es el último gran talento del cine italiano, concentrando las virtudes de maestros como Mario Bava, Sergio Martino, Umberto Lenzi, Antonio Margheriti o Lucio Fulci.

  

Abonos, packs y maratones a la venta

El Festival activará la venta a través de criptomonedas en septiembre, con la plataforma digital de Slate Entertainment Group (SEG), Slatix, basada en el blockchain. La iniciativa es pionera en la industria y ha sido posible gracias a la asociación establecida con SEG, que también es impulsor de la nueva plataforma Bringe, con contenidos de ficción audiovisual y cinematográficos, que utiliza por primera vez la tecnología blockchain.

 

Apoyo a la 51ª edición

El Festival agradece el compromiso de las entidades y empresas colaboradoras: Moritz y Slate Entertainment Group (patrocinadores principales), Obra Social “la Caixa”, Domènech.Vidal y Mistinguett (patrocinadores), Meliá Sitges (patrocinador y sede oficial), Movistar + (socio multimedia), Deluxe (colaborador), La Vanguardia (diario oficial), TV3 (televisión oficial) y Motor Munich, concesionario oficial BMW (vehículo oficial).

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Entrevista a Javier Pellicer, autor de Leones de Aníbal (Edhasa)

blog_ Athnecdotario incoherente - 16 July 2018 - 9:57am

Buenos días, mis queridos Lectores Ausentes.

Hoy tenemos la visita de un invitado al que hacía tiempo que quería tener por aquí y que por fin, aprovechando la publicación de su último trabajo, ha tenido a bien el pasarse por esta, su casa.

Es un placer tener con nosotros a Javier Pellicer, autor de Leones de Aníbal, una novela histórica que de algún modo, sigue la estela iniciada con su anterior obra El espíritu del lince.

Tras darse a conocer dentro del género fantástico (Ganador del I Premio Crypshow Festival 2008, finalista en el “Monstruos de la razón” 2009, finalista en el I Premio de Novela Corta Katharsis 2008, participando en las antologías Su universo a través, Ilusionaria 2, Crónicas de la Marca del Este I y II, además de colaborar con medios tan respetables como Cultura H o Ilike Magazine) y sin abandonarlo por completo, ya que sigue participando en algún que otro proyecto dentro del mismo, Javier ha centrado su carrera en un tema que se nota que le apasiona y en el cuál ha demostrado no solo desenvolverse con soltura, si no que resulta evidente que ha supuesto un punto de inflexión trayectoria como escritor y la que le está ofreciendo mayores satisfacciones. Una recompensa merecida para un trabajo bien hecho, donde el talento innato va de la mano de una labor de documentación monumental.

Javier es un tipo honesto, currante y buena gente, con las ideas claras, amor por el oficio y con un excelente sentido del humor. Pero creo que es mejor que sea él quien nos hable de si mismo, de su obra recién salida del horno y de otras cositas que a buen seguro, os resultarán de interés.

Os dejo con la entrevista.

 

AI -¿Quién es en realidad Javier Pellicer?

—¿Cómo te has enterado de que tengo una identidad secreta? Ahora voy a tener que matarte… Bueno, aparte de mi tiempo libre como supervillano, no soy nada del otro mundo, un tipo corriente de pueblo que trata de que sus historias lleguen a la mayor cantidad de lectores. Quizás un poco masoquista. Todos los que nos volcamos en intentar ser escritores profesionales (“intentar” es la palabra clave) lo somos un poco. Hay que serlo para seguir adelante en una actividad que, a pesar de que nos llena de satisfacción, también es durísima, sobre todo en el aspecto emocional.

AI- ¿De dónde viene tu afición a la literatura y al vicio de juntar letras?

—Supongo que me viene de fábrica. No recuerdo la primera vez que cayó en mis manos un cómic, que es como comenzó todo. Imagino que sería algún “Mortadelo” o “Spiderman”, pero en cualquier caso fue el pistoletazo de salida para una afición que me llevaría irremediablemente hacia la literatura. Primero como lector, y luego como autor. Creo que era inevitable que se produjera el paso tarde o temprano, porque cuando terminaba un libro solía imaginar historias alternativas para sus personajes y cosas así. El potencial estaba ahí dentro, tenía que salir de algún modo.

AI- Tras tu primera incursión en la novela histórica con El espíritu del lince, ¿qué fue lo que te empujó a escribir una novela como Leones de Aníbal? ¿Cómo surgió la idea?

—“Leones de Aníbal” surgió poco después de “El espíritu del lince”, de manera natural. Mi primera novela, al igual que la nueva, es autoconclusiva, pero aún así terminaba en un punto de la Historia que dejaba fuera uno de los momentos más épicos de la Antigüedad: el viaje de Aníbal Barca que le llevó desde la península ibérica hasta las regiones itálicas donde estaba su gran enemigo, Roma. Y a mí lo épico me encanta, así que no podía olvidar un suceso tan apetitoso como ese y me puse manos a la obra. Lo abordé, eso sí, de un modo diferente a la primera novela, con más personajes protagonistas, pero siguiendo mi estilo centrado en la aventura y el desarrollo de los personajes, y además tratando de diferenciarme de otras obras que también narran este episodio histórico. En este caso, Aníbal no es el protagonista principal, si no sus leones, los hombres que lo siguieron en aquella odisea tan grandiosa. En ese sentido, “Leones de Aníbal” es ante todo una novela de personajes centrada en la relación que se establece entre ellos, de la que se pueden sacar valiosas conclusiones muy necesarias a día de hoy, como la convivencia entre individuos de condiciones muy diferentes entre sí.

AI- ¿Tienes algún autor favorito? ¿Alguien a quién tengas como referente?

—Y quién no, aunque me temo que no voy a ser muy original en eso. Arthur C. Clarke, Stanislaw Lem, Tad Williams, Javier Negrete… Pero por encima de todos ellos siempre me quedo con aquel que me dio el empujón final para ser escritor: Tolkien. Cuando terminé por primera vez “El Señor de los Anillos” me dije “yo también quiero crear una historia tan fascinante como esta”. Ingenuo de mí, por supuesto, porque Tolkien solo hay uno.

AI- ¿Qué hace Javier Pellicer cuando no escribe?

—Bueno, aparte de planear la conquista del mundo, como ya ha quedado claro, no soy nada del otro jueves en ese sentido. Trabajar para ganarme la vida ocupa gran parte del día, y el poco tiempo que no escribo lo dedico a moverme un poco por redes sociales (algo importante en la carrera de un escritor del siglo XXI), ir al cine, disfrutar de la familia… y leer, claro. La verdad es que escribir es una actividad que se adueña casi por completo de tu vida. Desde que te levantas no haces más que darle vueltas al proyecto en el que estás metido en cada momento. Es lo que hay.

AI- Recuerdo que al inicio de tu carrera, te movías dentro del género fantástico ¿Como fueron tus inicios en el mundo editorial? Cuéntanos tus primeros pasos y cómo fue la experiencia y, si existe, la razón de ese cambio de registro, centrándote en la novela histórica.

—Los primeros pasos siempre son de tanteo, un poco caóticos. Yo empecé con los relatos, publicándolos en webs literarias donde mostrabas tus textos por primera vez a otra gente. Allí perdí ese miedo que todo escritor tiene al principio, esa vergüenza inicial, además de conocer a compañeros que hoy en día todavía son mis amigos. De ahí el paso lógico es tratar de publicar por primera vez, para lo que coloqué diversos relatos en antologías colectivas. Todo aquello te ayuda a conocer los entresijos del mundillo, hacer contactos, aprender cómo funciona esto. Pero como uno siempre quiere avanzar, llega el momento en que te sientes con fuerzas para abordar el gran reto: publicar una novela. Y, en mi caso, y es algo muy curioso, no fue con el género que más dominaba, la fantasía, si no con una novela histórica, algo que me venía de nuevo. Decidí meterme en ese género tan complicado y exigente como un reto personal, y mira tú por donde fue la decisión clave de mi carrera. Aunque luego volví a la fantasía épica, está claro que la novela histórica va a seguir siendo el camino principal por el que caminaré a partir de ahora. Sin descartar otros proyectos, por supuesto.

AI- ¿En qué andas metido ahora? ¿Nos puedes decir cuáles son tus proyectos en este momento?

—De momento ando metido en todo el tema de promoción de “Leones de Aníbal”, que me tiene un poco desconectado de la escritura. Soy de los que necesitan meterse de lleno en los proyectos, olvidarse de todo lo demás, así que estoy en pausa por ahora. Pero los planes están hechos: tengo algo entre manos a medio camino entre la novela histórica y mitológica. Pero ya que como supervillano soy lo peor, porque me he dejado descubrir en esta entrevista, déjame que al menos mantenga la incógnita ese proyecto literario.

AI- Cuéntanos que es lo que te define como autor…

—Mi agente literario, Déborah Albardonedo, ha definido a todos sus autores con una simple palabra. A mí me describió con “épica”. Creo que acertó de lleno. La grandiosidad suele ser el leit motiv de mis historias. Incluso cuando abordo argumentos más intimistas hay una épica de fondo. Me encantan las historias bigger than life, como dicen en Hollywood.

AI- ¿Cuál es tu opinión referente al panorama actual de la literatura en nuestro país? ¿Piensas que tanto las editoriales como el público están dándole por fin la importancia que se merece a los autores patrios, o por el contrario, siguen siendo un tanto marginados en favor de autores extranjeros?

—Ahora mismo el mundo literario y editorial es un caos. Estamos en un momento en el que no sabemos hacia dónde vamos. Que si el formato digital, que si las nuevas plataformas de venta online, que si la piratería… Han aparecido elementos novedosos, para bien y para mal, que nos han descolocado a todos. Tradicionalmente el mundo del libro está poco acostumbrado a los cambios, en especial cuando llegan en avalancha.

Yo no creo que exista una marginación por parte de las editoriales hacia el autor nacional, de hecho la mayoría de escritores que publicamos somos españoles. Si te vas al catálogo de Edhasa, la editorial de “Leones de Aníbal”, te das cuenta de que la variedad está ahí, dependiendo un poco de cada colección: los españoles copamos Narrativas Históricas, y en cambio los anglosajones tienen más presencia en Nebulae, la colección dedicada a la ciencia ficción. En cuanto al público, creo que la cosa va por el mismo camino. El lector es tanto generador como receptor de las acciones de las editoriales (que en primera instancia se guían por lo que se vende o no se vende). Por ejemplo, salvo casos puntuales, el lector de novela romántica suele inclinarse por autoras antes que por autores varones, al igual que en ci-fi parece que pesa más la consolidada tradición anglosajona. Pero nada de esto es inamovible, en mi opinión.

AI- Si Javier Pellicer no se dedicase a escribir, ¿en que se mantendría ocupado en su tiempo libre?

—Seguramente ya tendría listo un plan de dominación mundial. Probablemente en este momento serías uno de mis súbditos.

AI- A Javier Pellicer le asusta…

—¿Miedo yo? ¡Soy el nuevo Doctor Doom!

AI- A Javier Pellicer le gusta…

—Levantarse temprano para escribir, con un café cargado. A veces he llegado a levantarme a las cinco de la mañana. Creo que es cuando tengo más frescas las ideas, por extraño que suene. Ese estado todavía conectado al sueño me va muy bien. No puedo con eso de escribir por la noche, hasta las tantas. Será que me estoy haciendo viejo…

AI- ¿Cómo definirías tu forma de trabajar y que criterios sigues a la hora de afrontar un nuevo proyecto?

—Una vez encontrada la historia que deseo narrar, me pongo a recopilar información. No importa el género, siempre es necesario un proceso de documentación, más o menos intenso en función de cada novela. Luego, un planning de la historia, que no es más que una sinopsis argumental extensa donde planteo los aspectos de la obra y su evolución argumental. Todo eso, por supuesto, sujeto a cambios. El desarrollo de los personajes viene después, al menos unas premisas básicas, ya que durante la escritura estos van a evolucionar casi por su cuenta. Y después, ponerse a escribir y hacer que la magia de la literatura conecte todos esos elementos.

AI- Por último: Cuéntanos cuál es el último libro que has leído, la última peli y serie que has visto y el último tema musical que has escuchado.

—Te diré el último libro que me enamoró, porque prefiero hablar de lo que me gusta que de lo que no (al menos en cuanto a libros): “La historia de tu vida”, de Ted Chiang, una antología de relatos de ciencia ficción soberbia. Lo que me sirve para enlazar con una de las mejores películas que he visto en los últimos tiempos, porque el relato que da nombre a esa antología fue adaptada hace un par de años al cine: “La llegada”, de Denis Villeneuve. Una preciosa historia muy rica en todos sus matices, a nivel emocional, narrativo, argumental y visual. En cuanto a series, me quedo con las dos mejores ficciones televisivas que he visto en bastante tiempo: “Sense8” y “The leftovers”. Y tema musical te diría que uno que descubrí hace relativamente poco, “No hard feelings” de The Avett Brothers, una canción preciosa acerca de cómo un hombre afronta los últimos días de su vida.

AI- Eso es todo, Javi. Muchísimas gracias por tu tiempo.

—Gracias a ti por sonsacarme mis planes de supervillano… digo, por esta entrevista tan entretenida.

Para saber más sobre Javier, os dejo AQUÍ el enlace a su página de autor.

Nos vemos.