Publicado: Mar Jul 24, 2012 11:00 amAsunto: ¿Es original la historia de terror más corta?
Buenas, hoy me he registrado en esta página intentando consultar una duda. He venido hasta aquí guiado por David de Cyberdark, así que pongo mis esperanzas en vosotros. Aprovecho para decir que he estado echando un vistazo por el foro (no mucho, estoy en la oficina y tengo que ir minimizando) buscando algo sobre el tema, y he usado el buscador, pero busca por internet, no por el foro... así que si este tema ya se ha tratado, pido disculpas y cierren esto, pero por favor, ponedme un enlace al tema en cuestión.
Muchos sabrán que la historia de terror más corta es de Frederic Brown: "El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta." Bien, la duda surge cuando una persona me comenta que en realidad la historia es "Una mujer está sentada sola en una casa. Ella sabe que está sola en todo el mundo. Cualquier otra cosa viviente está muerta. Tocan a la puerta”. Escrito por Thomas Bailey Aldrich, muy anterior a Frederic Brown.
Busco y busco, y veo información, veo las dos historias, pero no encuentro por ninguna parte algo que sea fiable aportando datos sobre Thomas Bailey Aldrich. Ni cuando escribió dicho relato, ni dónde se publicó (si es que se hizo) ni nada. Querría saber si alguno tenéis alguna noción sobre el tema, si sabéis con certeza algo del tema o donde podría recabar información.
Desde hace años que creía que la historia era de Frederic Brown y... ahora quiero estar seguro de la verdad, puede sonar un poco mal, pero no me gusta estar equivocado. Es algo que he creído cierto durante mucho tiempo y, para aceptar mi error, tengo que estar 100% seguro de cual es la verdad.
Sin más, no pido perdón por extenderme, sois un foro de lectura así que supongo que unas letras de más no os asustarán.
Lo que sí os doy son las gracias de antemano, tanto por leerme como por aportar.
que menciona dicho cuento y dice que sale en la recopilación Antología de la Literatura Fantástica, de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo. Probablemente lo leí ahí y por eso me sonaba a literatura hispanoamericana.
Según el artículo el original es el de Aldrich.
Ahora no tengo el libro a mano. Esta tarde lo miraré.
Pego el artículo completo, es muy interesante:
Cita:
El cuento más breve del mundo
Por Eduardo Berti
Mayo 2007
Hace pocos meses (en noviembre de 2006) la revista Wired convocó a un treintena de escritores norteamericanos, en su mayoría de ciencia ficción, y les pidió que escribiesen un cuento de apenas seis palabras, tomando como ejemplo un micro-relato de Ernest Hemingway cuyo texto completo dice en inglés “For sale: baby shoes, never worn” y que, según parece, el autor de Los asesinos tenía por una de sus obras maestras. La respuesta fue entusiasta y todos cumplieron la premisa, salvo el desobediente Arthur C. Clarke, que escribió un larguísimo cuento de diez palabras. Algunos entregaron más de un texto, como Margaret Atwood. Abundaron los cuentos de tinte político (alusiones directas a Bush y a Irak), y hasta hubo perlas: Steven Meretzky propuso “Muy confundido, leyó su propio obituario” (He read his obituary with confusion); Bruce Sterling escribió “Era muy caro seguir siendo humano” (It cost too much staying human), y Ben Bova puso “Salvó al mundo volviendo a morir” (To save humankind he died again), los que podrían ser, además, brillantes inicios de novela. En cuanto a la ya mencionada Atwood, empleando una audaz elipsis jugó con la lógica secreta que vincula dos hechos o noticias: “Hallan cadáver incompleto. Médico compra yate” (Corpse parts missing. Doctor buys yatch).
En sus cuentos más ortodoxos, Hemingway ya había dado muestra de su capacidad sintética y de su economía expresiva. Su “A Very Short Story”, para muchos una versión reducida y avant la lettre de Adiós a las armas, tiene tan sólo 767 palabras en inglés pero, pese al título, no es su relato más corto: “A Banal Story” tiene 634, y el más breve de sus cuentos, exceptuando los intertextos de In Our Time (1925), acaso sea “The Revolutionist”, que no llega a las quinientas palabras.
Un buen ejemplo de cómo trabaja Hemingway es “Hills Like White Elephants” (Colinas como elefantes blancos), cuya intriga se reduce a un diálogo entre dos personajes acerca de una operación médica, nunca explicitada. El lector deduce, o no, que la chica está embarazada y que el hombre la presiona para que el bebé no nazca. La palabra clave (aborto) jamás es puesta en boca de los personajes ni tampoco mencionada por el narrador.
“Vendo zapatos de bebé, sin usar” es, en este sentido, digno de Hemningway. Lo omitido (¿otro aborto?) queda resonando en la mente del lector. No estamos ante una novela, o ante un cuento tradicional, donde una lectura gradual nos irá respondiendo los interrogantes: ¿Quién vende los zapatos? ¿Por qué los vende? ¿Por qué están sin uso? ¿Ha ocurrido algo con el bebé? ¿Qué ha ocurrido?
En el minicuento de seis palabras adjudicado a Hemingway nos hallamos ante un hecho presente (el aviso que “ocupa” todo el relato) pero asimismo ante un hecho pasado que obra de dato escondido. Estamos a un paso de la tan citada “Tesis del cuento” de Ricardo Piglia. “Un cuento siempre cuenta dos historias”, concluye Piglia, para quien todo cuento es un relato que encierra un relato secreto.
En “Vendo zapatos de bebé, sin usar”, lo mismo que en buena parte de la llamada microficción, los procedimientos que hemos mencionado (la omisión deliberada, la tesis de los dos relatos simultáneos) son llevados a un extremo. Todo está, en este caso, “fuera” del texto. O “fuera de campo”, como dicen los directores de cine cuando la acción no es registrada por la cámara.
Hasta la canonización o (siendo menos tajantes) la popularización del cuento adjudicado a Hemingway, dos textos se repartían el privilegio de ser considerados como “el cuento más breve del mundo”. Uno tiene siete palabras, el otro dieciséis. Es decir que Hemingway les ganó a ambos en brevedad.
Aunque parezca imposible, circulan en libros y en antologías cuentos todavía más breves. Luisa Valenzuela escribió uno de apenas dos palabras (“Que bueno”, así, sin acentos ni signos de exclamación) aunque se apoyó en un título provocadoramente extenso (“El sabor de una medialuna a las nueve de la mañana en un viejo café de barrio donde a los 97 años Rodolfo Mondolfo todavía se reúne con sus amigos los miércoles por la tarde”); Aloé Azid ha postulado un cuento de una sola palabra (“Yo”) y cuyo título es “Autobiografía”, pero la cosa no excede de una broma muy ingeniosa, ya que en su caso no se puede hablar de “acción” ni de relato.
Cierto consenso ha establecido que entre nosotros, lectores de lengua española (e incluso entre el lectorado europeo, un poco a la sombra de Italo Calvino), el cetro de “cuento más breve” recayese en “El dinosaurio” del guatemalteco Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía seguía allí”
En la tradición de la microfiction norteamericana, por su parte, por años se ha estimado que “el cuento más breve del mundo” era un celebrado texto de Fredric Brown: “The last man on Earth sat in a room. There was a knock on the door.” (El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta), en verdad una reescritura de “Mensaje” de Thomas Bailey Aldrich (“Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta”), incluido en la famosa Antología de la Literatura Fantástica, de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo, y adjudicado a Borges por algunos estudiosos de la obra de Bailey Aldirch.
Durante décadas se ha afirmado que la microficción en castellano (Arreola, Denevi, Piñera, Valadés, etc) lograba textos más breves que la llamada sudden fiction o flash fiction norteamericana. Aunque esto ha dejado de ser tan así en los últimos tiempos, es cierto que las antologías norteamericanas consagradas al “cuento hiperbeve” incluyen textos de hasta 750 palabras, cuando en castellano el límite suele rondar las 300 o, como máximo, 500 palabras.
Lo peculiar del minicuento adjudicado a Hemingway no es tanto que haya desafiado esta idea establecida (y que el “cuento más breve del mundo” sea ahora norteamericano, ya no latinoamericano), como que, a diferencia del de Monterroso y el de Fredric Brown, estemos en presencia de un texto no fantástico, sino más bien realista. El dato no es menor porque, usualmente, suele repetirse que el formato hiperbreve le sienta mejor a los textos fantásticos o, al menos, de índole extraordinaria: casos muy curiosos, hechos sorprendentes.
Irving Howe, especialista en microfiction, escribió que “los escritores que hacen cuentos breves tienen que ser especialmente audaces” porque “apuestan todo a un golpe de inventiva” La argentina Ana María Shua, una de las mejores cultoras del microcuento en la actualidad, ha dicho que “las minificciones tienden en su mayor parte al género fantástico, en parte porque se les exige provocar algún tipo de sorpresa estética, temática o de contenido, ya que el sutil desarrollo de climas o personajes son casi imposibles”.
Ambos tienen razón si se piensa en la microficción en su conjunto. Lo más extraordinario del cuento de Hemingway (si realmente es de Hemingway) acaso no sea, por lo tanto, su cortísima extensión, sino el hecho de que consiguió instalarse en lo alto del podio de la brevedad encarnando, en cierto aspecto, una excepción a dos reglas. ~
Ultima edición por Pierrot el Jue Jul 26, 2012 9:27 am, editado 2 veces
Recuerdo que en la Antología de la Literatura Fantástica de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo habían algunos cuentos de fantasmas bien cortos, no recuerdo el nombre de los autores. Eran buenos cuentos. _________________ Yo suelo regresar eternamente al eterno regreso
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Publicado: Mar Jul 24, 2012 1:18 pmAsunto:
De hecho, no está claro que sea de terror. El terror está en ser el último, en estar solo. Pero si alguien llama a la puerta ¿es una esperanza, no? Aunque probablemente "el ser en el umbral" lo que pida es echar un vistazo a tu última factura de la luz. _________________ No se puede ser tímido con la polka. (Frase oída al azar con ocasión del último baile celebrado en el Gran Salón del Palacio de Invierno, durante la Rusia Zarista, en 1913).
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Publicado: Mar Jul 24, 2012 1:27 pmAsunto:
Pasa escribió:
UweVegas escribió:
Pues para ser un microrelato me parece innecesariamente largo, no?
Cita:
El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta
sobra el "a solas" si ya es el último hombre
En inglés no está.
"The last man on Earth sat in a room. There was a knock on the door”
No, no sobra. Lo que ocurre es que el cuento tiene "trampa". De hecho, continúa y, como intuye Nethescurial, supone no sólo una esperanza sino una gran alegría (no puedo ser más explícito sin fastidiaros el desenlace ) _________________ "A la patria nunca se llega. Pero cuando los caminos amigos se cruzan, todo el universo parece por un momento la patria anhelada"
Hermann Hesse. -Demian-
Es el último hombre en la tierra, pero eso no quiere decir que no existan mujeres, así que quien llama a la puerta sólo puede ser una mujer o en todo caso la soledad o hasta la misma muerte. Aunque me trae la imagen de Soy leyenda, cuando los vampiros se asomaban a la casa de Robert Neville. _________________ Yo suelo regresar eternamente al eterno regreso
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Publicado: Mar Jul 24, 2012 1:45 pmAsunto:
En la historieta de Paul Gillon "La superviviente" llaman a la puerta de la última mujer de la tierra y es un hombre, y encima bien plantado. Alegrón, aunque dura poco. _________________ No se puede ser tímido con la polka. (Frase oída al azar con ocasión del último baile celebrado en el Gran Salón del Palacio de Invierno, durante la Rusia Zarista, en 1913).
que menciona dicho cuento y dice que sale en la recopilación Antología de la Literatura Fantástica, de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo. Probablemente lo leí ahí y por eso me sonaba a literatura hispanoamericana.
Según el artículo el original es el de Aldrich.
Muchas gracias. La verdad es que el artículo es interesante, mucho. No se me había ocurrido buscar por cuento breve, siempre busqué poniendo el nombre de los autores. He buscado Antología de la Literatura Fantástica y sí, está incluído y además pone más datos, que fue publicado cuatro años después de su muerte en, lo que supongo que es, una obra de sus trabajos llamada Works y apareciendo en su volumen 9.
Con esto doy por satisfecha mi curiosidad aunque haya encontrado mucho más, como esos cuentos de seis palabras. Estaba más equivocado de lo que pensaba, aunque eso también suponga que mi amigo tampoco estaba del todo en lo cierto jajajaaj
Gracias de nuevo.
Edito: Por cierto, el de Frederic Brown continua y termina siendo una historia más larga, como bien dicen arriba. Es una historia interesante, fantasía y ciencia ficción, a su estilo. Bastante aconsejable.
Un par de años después de la publicación de “Knock”, en 1957, Ron Smith escribió una respuesta a la historia de Brown. La tituló “A Horror Story Shorter by One letter than the Shortest Horror Story Ever Written” (Una historia de horror más corta por una letra que la historia de horror más corta jamás escrita) Y consistía en un sencillo juego de palabras de la historia original: donde Brown escribió "The last man on Earth sat alone in a room. There was a knock on the door..." Smith produjo "The last man on Earth sat alone in a room. There was a lock on the door..." obteniendo el mismo efecto sobrenatural y reduciendo el cuento por una letra, batiendo el record anteriormente obtenido por Brown.
En el tópico de horror sobrenatural en la literatura, esta historia ha alcanzado llegar hasta mis favoritos al encerrar en minúsculas dos líneas el solo concepto que define un género de la literatura.
“El último hombre sobre la tierra estaba sentado solo en una habitación. La puerta tiene seguro”.
En mi mente se desarrollan dos devastadoras probabilidades: No sólo hay algo desconocido y ajeno allá afuera, el último hombre sobre la tierra quiere mantenerlo afuera y lejos de él… No sólo hay algo desconocido y ajeno que vaga por la tierra vacía, además ha encerrado al último hombre en una habitación.
¿Quién está en la puerta?
En el primer enlace que he puesto, me ha gustado mucho el cuento hiperbreve de Hemingway:
Es el último hombre en la tierra, pero eso no quiere decir que no existan mujeres, así que quien llama a la puerta sólo puede ser una mujer o en todo caso la soledad o hasta la misma muerte. Aunque me trae la imagen de Soy leyenda, cuando los vampiros se asomaban a la casa de Robert Neville.
En este caso "hombre" se entiende que se refiere a "ser humano".
Si el relato hubiera sido escrito hoy por un político habría sido:
"El/la últim@ hombre o mujer sobre la tierra estaba sentad@ sol@ en una habitación. De repente, tocan a la puerta".
Por otro lado, lo de que aparezca un mujer me ha recordado uno de los relatos de "Crónicas marcianas", en el que un hombre está solo en Marte y por fin encuentra compañía. Es una mujer, pero luego resulta cierto el refrán: "más vale solo que mal acompañado".
Muy interesantes Pierrot los artículos que has traído y todo lo generado a partir de la demanda de HacheMD.
Lo cierto que el microcuento se ha convertido casi en un género donde confluyen ideas o pensamientos ingeniosos junto a verdaderos relatos que abren un sinfin de posibilidades, como los que aparecen aquí.
Si no nos ceñimos estrictamente al terror pero tenemos en cuenta la fantasía, creo que el cuento de Monterroso no tiene parangón (y además es más breve). Sus interpretaciones son infinitas y como ya decía Italo Calvino en "Seis propuestas para un próximo milenio": "Yo quisiera preparar una colección de cuentos de una sola frase, o de una sola línea, si fuera posible. Pero hasta ahora no encontré ninguno que supere el del escritor guatemalteco Augusto Monterroso: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"".
Han salido ultimamente unos cuantos libros sobre microcuentos o relatos breves (algo que en el ámbito hispano parece que tiene mucha predicación) e incluso Aloe Azid se atrevió a recuperar la idea de Calvino y recopiló los "Mil y un cuentos de una línea" que, aunque irregular, presenta algunos textos de mucho ingenio. Como muestra os copio algunos de los homenajes hechos al microcuento de Monterroso:
"Cuando despertó, suspiró aliviado: el dinosaurio ya no estaba allí"
"Cuando el tiranosaurio rex, despertó, el dinosaurio ya no estaba allí"
"Cuando el dinosaurio despertó, los dioses todavía estaban allí, inventando a la carrera el resto del mundo"
"Cuando despertó, el dinosaurio le dijo: Buenos días"
"Al despertar, Augusto Monterroso se había convertido en un dinosaurio. Te noto mala cara, le dijo Gregorio Samsa, que también estaba en la cocina" _________________ http://elbuscadordetusitalas.blogspot.com/
Registrado: Feb 23, 2005 Mensajes: 443 Ubicación: A medio camino de demasiados lugares
Publicado: Mie Jul 25, 2012 2:07 pmAsunto:
Serling escribió:
Como muestra os copio algunos de los homenajes hechos al microcuento de Monterroso:
"Cuando despertó, suspiró aliviado: el dinosaurio ya no estaba allí"
"Cuando el tiranosaurio rex, despertó, el dinosaurio ya no estaba allí"
"Cuando el dinosaurio despertó, los dioses todavía estaban allí, inventando a la carrera el resto del mundo"
"Cuando despertó, el dinosaurio le dijo: Buenos días"
"Al despertar, Augusto Monterroso se había convertido en un dinosaurio. Te noto mala cara, le dijo Gregorio Samsa, que también estaba en la cocina"
Falta una "variación sobre el mismo tema" que seguro suscribiría Ray Bradbury y a su amigo Harryhausen:
"Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí, desgraciadamente." _________________ "A la patria nunca se llega. Pero cuando los caminos amigos se cruzan, todo el universo parece por un momento la patria anhelada"
Hermann Hesse. -Demian-
Y yo creía que el cuento de terror más corto es " El principio fue el Verbo". Todo el resto que viene después sobra.
Las greguerías de Gomez de la Serna, los haikus japoneses, juegan también con el lector, el aporte del lector lo es todo, él es el que debe crear. Por parte del autor, se trabaja lo mínimo. Al final al cabo, los cuentos largos se componen de frases de los cuentos más breves del mundo. Son otra forma de diversión y juegos literarios.
Por cierto, me recuerda lo de la llamada a la puerta del último hombre, el problema ese que te cuenta que debes descubrir que no recuerdo muy bien, un hombre se precipita al vacío después de salir por la ventana de un rascacielos, y oye en ese mismo momento la llamada de un teléfono y dice: ¡no!
Estando como estamos en un foro de terror, aprovecho para recordar un cuento de Arreola (autor que, de paso, recomiendo) que se llama, precisamente, "Cuento de horror" (¿o es "Cuento de terror"?; no lo recuerdo, porque cito de memoria, perdón perdón).
Dice así: "La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones".
Registrado: Nov 10, 2005 Mensajes: 515 Ubicación: Asturias
Publicado: Vie Ago 24, 2012 8:45 pmAsunto:
Nethescurial escribió:
De hecho, no está claro que sea de terror. El terror está en ser el último, en estar solo. Pero si alguien llama a la puerta ¿es una esperanza, no? Aunque probablemente "el ser en el umbral" lo que pida es echar un vistazo a tu última factura de la luz.
Si dice que es el último hombre debemos dar por sentado que así es. En ese caso, aparte de lo terrorífico que ello debe de ser, cualquier cosa que llame a la puerta tiene que causar por fuerza un tremendo horror. Claro que otra cosa sería que sólo sea el narrador quien lo sabe, y no el protagonista, ya que entonces podría esperar cualquier cosa.
Disculpen la reflexión estúpida que seguramente ya ha hecho alguien, pues no he leído todas las respuestas.
Cuánto tiempo sin dejarme caer por aquí.
Un saludo a tod@s.
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