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manheor Colono

Registrado: Jun 03, 2007 Mensajes: 169
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Publicado: Jue Mar 06, 2008 1:27 am Asunto: De entre los muertos (work in progress) |
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Este mes de marzo terminaré todos los proyectos que tenía a medio empezar y, como siempre ocurre en estos casos, se me plantea el dilema de qué hacer ahora.
Mi lista es considerablemente abultada. Tengo un montón de relatos en preproducción, por así decirlo, algunos completos en cuanto a esquema argumental se refiere y otros de los que sólo poseo el bosquejo de LA IDEA. También tengo argumento para tres novelas, pero ya voy a estar comprometido con una obra más grande que un relato y dudo de si compatibilizar dos proyectos tan costosos en trabajo y tiempo.
Para ayudarme a decidir si dejo una de las ideas esperando en el limbo, me gustaría conocer la opinión sobre el arranque de uno de esos embriones en blanco y negro que podrían crecer hasta el tamaño de una novela, por si me ayuda a descartar proyectos e ir focalizando mi atención a un objetivo bien definido. Agradeceré muchísimo, como siempre, todo tipo de opiniones.
De entre los muertos.
—Es todo tan simple, ¿verdad? El dolor, el dolor es algo... Simple.
—Pero debes elegir y debes elegir ahora.
—Lo sé. ¿Dónde está, David?
—Esa no es la pregunta, Michael. La pregunta es: ¿dónde está...
—La puerta?
—Ahí abajo. Esperándote.
»El día que morí tenía 48 años. Me esparcí por el pavimento de la quinta avenida como un bote de pintura roja y carne demasiado blanda. Había saltado desde la terraza del Edificio Barley, un rascacielos de 60 pisos. Si me preguntan qué buscaba, sí tengo respuesta. Buscaba a mi hijo, William Macy Bedford; Willy le llamábamos yo y Elisabeth, mi mujer. Elisabeth aún vive.
»Willy murió a los seis años, de un atropello. Fue culpa suya; en parte, al menos. Su pelota cruzó el asfalto en el momento equivocado y Willy cruzó la calle sin mirar. La manzana en la que se encontraba mi casa asciende en una pendiente que, a unos escasos seis metros de la puerta de mi porche, se vuelve ciega. Muchos conductores, yo incluido, pasan de la limitación de cincuenta por ser zona habitada, pero no es necesario hacerlo para que haya un accidente. El coche que atropelló a Willy no iba más rápido de lo normal y aún así, la vida de mi hijo se agotó en una décima de segundo. Y sí, fue culpa suya. Bien pensado, lo fue mía.
»Yo estaba en mi estudio. Trabajo desde casa. Es un trabajo cómodo. Me encargo, me encargaba, de la maquetación y diseño visual de páginas web y era bastante bueno en mi trabajo. Supongo que aún lo soy, aunque todavía no me han encargado ningún trabajo al otro lado; se ve que Internet aún no ha llegado a villa cadáver. Por si se lo preguntan, sí, aún me queda algo de humor.
»La historia de cómo descubrí que debía morir para poder encontrar a mi hijo, no es esta historia. Conocí a alguien, se llamaba David y seguramente no vuelva a verlo jamás, que me reveló la verdadera naturaleza de la muerte. No, no se inquieten por ello. No sé si hay cielo o infierno, la muerte no me ha ayudado a saberlo. Aunque, si me preguntan a mí, me atrevería a decir que no lo hay; un infierno tal vez, un cielo... Bueno, soñar es fácil.
»Pero sí existe la muerte y no es como apagar la televisión o fundir una bombilla. La muerte tiene sus reglas y, tras tres años en ella, sólo conozco las más sencillas. Por ejemplo: la noche de difuntos los vivos que llevan pañuelo azul ven a tres de nosotros a lo largo del día, ni a uno ni a dos. A tres. Se les ofrece una invitación que sólo sus oídos pueden percibir. Si dicen que no, lo que ocurre casi siempre, nada sucede. Si dicen que sí... Bueno, para empezar hay que llamar al alguacil. Y, seguramente, asar un par de gatos.
»Pero les he dicho que mi historia no es el cómo sino el qué. Mi historia es la búsqueda de mi hijo y se inicia aquí, en mi recuerdo de ese día de Noviembre, con mis restos esparcidos alrededor de mi cuerpo intacto e inmaterial. Frente a mí, hay una anciana; tiene la piel como periódicos mojados y los ojos de un gris catarata y lleva un bonito sombrero cuadrado adornado de flores; creo que rosas y lilas de Persia. Lo cómico es que, de saber que le esperaba, seguramente hubiera comprado un par de gladiolos.
»La anciana se llama Anna Smickerson, la viuda Anna Smickerson, de la calle 11. Llevaba una vida aburrida de televisión e iglesia y acudía a Central Park tres veces por semana. Solía sentarse en el banco frente a la estatua de Alicia, y, con un pañuelo de seda rojo y una botellita de un producto de limpieza que no era aguarrás, limpiaba el bronce de la estatua de las pintadas obscenas y la mierda blanca y verde de las palomas. Si me preguntan cómo sé todo esto, les diré que lo sé. Y, si ustedes estuvieran muertos, también lo sabrían. Existen unas reglas, no recuerdo si ya se lo dije. Tengo una memoria obscenamente selectiva.
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dafd Alcaide

Registrado: Jun 05, 2007 Mensajes: 1047
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Publicado: Vie Mar 28, 2008 6:11 pm Asunto: |
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Me ha gustado. Trágico pero con una pizca de ironía deliciosa. Reglas tras la muerte, eso me hizo gracia, y la buena Sra. Smickerson y su sombrero. Parece algo complicado eso del qué y el cómo. Complicado no, quiero decir complejo. El qué sería más serio y más cómico el cómo; esto es una especulación, claro. Caray, es que no sé si va de El fantasma y la señora Muir o de La divina comedia.
Ultima edición por dafd el Vie Mar 28, 2008 6:22 pm, editado 2 veces |
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Meliot Cacique

Registrado: Jun 08, 2005 Mensajes: 2631 Ubicación: Semuret y Helmántica
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Publicado: Vie Mar 28, 2008 6:19 pm Asunto: |
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Mi consejo es que si inicias la escritura de una novela, hay momentos de bajón creativo porque es muy exigente, esos momentos los puedes aprovechar para los relatos.
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manheor Colono

Registrado: Jun 03, 2007 Mensajes: 169
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Publicado: Vie Mar 28, 2008 6:34 pm Asunto: |
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| Meliot escribió: | | Mi consejo es que si inicias la escritura de una novela, hay momentos de bajón creativo porque es muy exigente, esos momentos los puedes aprovechar para los relatos. |
Si novelas estoy terminando dos (cortas, de unas 100 páginas), ya poco me queda. Luego me voy a poner con una un pelín más larga.
Esta es un poco compleja, así que he decidido dejarla, de momento, aparcada.
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manheor Colono

Registrado: Jun 03, 2007 Mensajes: 169
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Publicado: Vie Mar 28, 2008 6:39 pm Asunto: |
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| dafd escribió: | | Me ha gustado. Trágico pero con una pizca de ironía deliciosa. Reglas tras la muerte, eso me hizo gracia, y la buena Sra. Smickerson y su sombrero. Parece algo complicado eso del qué y el cómo. Complicado no, quiero decir complejo. El qué sería más serio y más cómico el cómo; esto es una especulación, claro. Caray, es que no sé si va de El fantasma y la señora Muir o de La divina comedia. |
Pues gracias por los ánimos, dafd. La verdad es que un proyecto que he decidido dejar aparcado hasta que esté más maduro. Creo que tiene muy buenas perspectivas, pero para un escritor más curtido de lo que yo lo sy.
Sí, llevo mucho tiempo pensando en el universo de la muerte como un tejido urdido con reglas complejas, una especie de mosaico en el que todas las vidas que se han agotado se ven atrapadas; sin cielo ni infierno. Pero con reglas .
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